
| Genero | ♀ Femenino |
| Creadores | |
| Edad | 26 Años |
| Raza | |
| Nacimiento | 6 de Agosto del Año 755 |
| Procedencia | Planeta Sadala (antes) Planeta Tierra |
| Ocupación | Artista marcial |
| Familiares | |
| Nombre de Origen | Fenneru |
| Kanji | フェンネル |
| Rōmaji | Fen'neru |
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Neru (ネル) es una saiyajin de sangre pura procedente del Planeta Sadala, pero residente en la Tierra. Pertenece a los usuarios BladeLlamaradaAzul y Gond SS.
Es una artista marcial reconocida a nivel mundial y maestra del combate cuerpo a cuerpo, siendo la mayor representante de la Escuela del Gato, habiendo sido educada en su dojo luego de ser "rescatada" de la naturaleza, habiendo crecido como una niña salvaje.
Protagoniza una historia corta llamada Savage que narra eventos de su infancia. También se trata de la protagonista de la serie Neru Hiden.
Etimología 
Su nombre de nacimiento sigue la secuencia de denominaciones saiyajin, siendo este Fenneru (フェンネル, Fen'neru) proveniente de Fennel, 'hinojo' en inglés. Y su abreviatura Neru (ネル, Neru) tendría el mismo significado que su nombre real. Solo que con distinta representación visual de la palabra. Pero dentro de otro sentido del japonés, Neru (寝る) puede significar 'dormir'.
Concepto y creación 
En principio, se buscaría mostrar un personaje que sea agradable para la vista de los demás. Transmitiendo un aporte que sea interesante y fresco al ser leído.
Si bien en la wiki existen muchos saiyajin y Neru hace parte de esos tantos, no se apuntaba a que sea una más del montón, sino a realizar un "contraste" con el resto. Desde un inicio no se tenía muy claro qué hacer, pero sabíamos que al menos era una saiyajin potencial con una buena estructura para llevar a cabo.
Lo que se acabaría desarrollando sería un personaje que tomaría como base el tropo de "niño salvaje", visto en ejemplos conocidos y clásicos como Tarzán o Mowgli, y se fue colocado en un mundo que imita más que nada al de Dragon Ball clásico, introduciendo unos pocos pero marcados elementos del período de Z.
Apariencia 
Es una chica saiyajin de tez morena, con piel lisa y una altura de unos 1,65 metros. Físicamente, es algo esbelta, aunque con un cuerpo que está desarrollado para el combate. Su peso es de aproximadamente unos 68 kilogramos.
Sus rasgos faciales, para algunas personas, podrían ser comunes, sin embargo esos ojos negros algo rasgados recuerdan a un felino, al igual que su larga melena negra erizada y alborotada que le llega incluso hasta la mitad de su espalda. Por su herencia saiyajin, posee una cola de mono color café que sobresale desde su espalda baja.
De pequeña, tenía un colmillo singular que destacaba por encima de su labio inferior cuando tenía la boca cerrada, como un detalle que la hacía ver más salvaje, aparte que su cuerpo tan pequeño a veces se cubría por completo con su largo pelo, pareciendo un erizo negro y pudiendo camuflarse en el entorno gracias a ello.
Aspectos 
Alternativo 
Personalidad 
Infancia 
Durante su niñez, solía ser una pequeña feliz pero asustadiza, llena de intrigas y un aprecio hacia la naturaleza, pero limitada por su miedo. Adoraba pasar tiempo con su familia y prefería mantenerse cerca de ellos, pues le hacían sentir más segura.
Al perder a su familia y tener que sobrevivir por sí misma, se volvió algo celosa, cautelosa y discreta, aunque ella no conocía el significado de estas palabras. Era su forma de sobrevivir en los alrededores pues no confiaba en cualquiera que se le acercara ya que desconocía a estos, además no se aproximaban en nada a la imagen de sus padres. Sin embargo, más allá de ese miedo y esa inseguridad, la curiosidad no paraba de invadirla ya que presenciaba cosas que no había visto nunca antes y siendo una infante estas cosas le llamarían aún más la atención.
Aun seguía siendo una pequeña por lo que era bastante divertida y juguetona con cualquier objeto u cosa que encontrara a su alrededor, así que no era extraño verla montada en un jabalí mientras reía por más peligroso que fuera, incluso si hubiera llegado a golpearse seguiría riendo pues también era muy jovial, aunque si en algún momento lloraba era por la falta y la nostalgia que le hacían sus padres y el hecho de vagar sola por ahí le atormentaba, además de que no era fácil pasar frio o calor y que las noches se volvían algo irritables para ella, un bebe necesita cuidados y atención, algo que había quedado atrás con las muertes de sus padres no obstante eso no era suficiente para derrumbar a una pequeña Neru.
Adolescencia 
Al crecer en un ambiente salvaje y solitario donde tenía que valerse de sí misma se volvió más arisca, fría y agresiva, aprendió a sobrevivir mediante sus propios métodos, volviéndose una cazadora y recolectora natural de gran talento, aquella naturaleza se convirtió en su mejor aliado, incluso llego a tenerle un gran aprecio y respeto a la misma, ya que para ella más allá de ser un simple lugar representaba en ella una familia, representaba vida, representaba un hogar, representaba todo lo que había perdido pero al mismo tiempo le brindaba libertad.
Constantemente tenía que escapar, enfrentarse o convivir con animales salvajes por lo que no era raro de esperar una estrecha relación con los mismos, además de que también desarrolló un desagrado a los humanos, a quienes ve como invasores de su territorio y no como otros animales del ecosistema, ya que en su exploración por el “mundo salvaje” no era raro encontrarse con aquellos humanos o presenciar los errores o las atrocidades que cometían, regularmente una vez que se encontraba con un humano su primera impresión, reacción o acción era gritar o mostrar su rechazo hacia la misma, la mayoría no mostraba nada bueno ¿Entonces por qué ha de respetarlos si nunca lo hicieron con ella?
Había olvidado el calor de una familia y ahora sentía la frígida soledad, quizás lograba distraerse de vez en cuando y su vida era algo bohemia, pero todo ser necesita de compañía, de personas a su alrededor, solo que Fenneru había pasado tanto tiempo aislada que de cierta forma se acostumbraba a esto, prefería estar sola o elegía aquel camino solitario a estar acompañada de peligro o incertidumbre pues la misma vida le había mostrado un mundo en el que quizás no sería aceptada y no tendría alguien que la apreciara más que ella misma o incluso los animales a su alrededor.
Madurez 
Cuando nos referimos a la madurez de Neru, no es a su etapa adulta específicamente, sino al proceso y al desarrollo que ha logrado, pudiendo poco a poco adaptarse mejor a la sociedad, aprendiendo sobre sus bases y volviéndose alguien más civilizada. En cierto mod, ya no era la misma chica salvaje que si se sentía amenazada no dudaba en atacarte, aprendió a manejar su ira e incluso a tolerar mejor a las personas a su alrededor y lograr convivir con otros, influyendo mucho en ello el tiempo que pasó al lado de su maestro y compañeros.
Para ella no era fácil adaptarse, pero al cabo de un tiempo aprendió que las personas escondían algo más allá que simple carne y hueso, que cada una tenía algo especial y que fuera de esa perversidad que había presenciado, no quería ser igual que ellos, la gentileza y la empatía comenzaban a hacerse evidente en ella pues el odio solo te llevaba a algo peor, además de que lo único que le hacía falta era entender el dolor de otros y no solo el suyo.
Aquella Saiyajin se consolidaba como alguien divertida, un tanto impulsiva, pero con un corazón amable que se había mantenido escondido bajo ese duro exterior todos estos años, sigue aparentando ser alguien muy inocente que no se fija tanto en la malicia de otros hasta que amenazan su seguridad o la de sus otros seres queridos, por los cuales se preocupa profundamente.
Así que no te confíes de su aparente ingenuidad, pues ingenuo el que no ve en Neru a alguien fiera y mentalmente fuerte. Cuando llega al punto de perder la paciencia, es cuando su naturaleza salvaje e imparable sale a relucir, actuando como una depredadora sagaz y feroz que no dejaría escapar ninguna presa. Por otro lado, su genética Saiyajin le genera deseos de lucha constantes y de aumentar su fuerza a niveles cada vez más altos. Yo que tú tendría más cuidado y llevaría de la mano a Fenneru.
Lenguaje corporal 
Expresa bastante tan solo con su mirada, sus pupilas se dilatan en sobremanera cuando está muy entretenida o disfrutando de algo, pero se achica cuando es sorprendida o se encuentra ante un peligro. Antes tenía el hábito de ronronear cuando se sentía feliz o segura, porque se sentía relajante, pero recientemente lo ha abandonado. Su cola también sirve para expresar sus sentimientos, manteniéndose baja cuando está triste, alta cuando está alegre, ondeando cuando está expectante y erizándose cuando se asusta o se siente muy mal.
Lenguaje verbal 
Siendo una persona criada en la misma naturaleza, originalmente se comunicaba a través de gruñidos o "maullidos" únicamente, pero tras ingresar como una estudiante en el Dojo del Gato, aprendió a hablar de forma más humana, empleando palabras reales y formando oraciones lo mejor que puede. Por su situación de niña salvaje, a Neru se le dificulta expresarse cpmo lo haría alguien que ha sido educado desde temprana edad, refiriéndose a sí misma en tercera persona y dejando sin conjugar verbos como "ser".
Concepción 
—Nicolás Maquiavelo.
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Con esta frase podríamos dar inicio o valernos para desarrollar la idea de la Saiyajin. Pues Neru piensa que las personas son malas, incluso ella posee maldad y lo experimentó en algún momento de su vida salvaje e incluso después de ella, asesinó a otras personas inconscientemente o incluso buscando sobrevivir pero eso no quita el hecho de que era mala, ¿o acaso asesinar está bien?
Pero ella misma difiere en que no todos son netamente malos, cada humano guardará alguna pureza en su corazón, algún anhelo, algún deseo, algún amor. Entonces ese “lado bueno” sale a relucir incluso con todas sus desgracias y perversidades.
Por ello para Neru, los humanos son un gran misterio e incluso la vida fuera de la Tierra (que englobaría el significado de humanos para todos, solo que pues Neru desconoce eso). Entonces volviendo a aquella frase y aquellos pensamientos, se puede decir que Neru es cuidadosa, es amable, es gentil, es ingenua, porque no hay arma más mortal que la inocencia, el mundo le ha demostrado que no solo el hombre es malo. La misma naturaleza es cruel, la existencia es cruel.
Aquella crueldad actúa de manera diferente en todos, solo que en algún punto ese ciclo de crueldad debe ser roto por una Neru, por un maestro, unos padres o alguien más.
Motivaciones y aspiraciones 
¿Qué motiva a Neru? Podría decirse que su propio espíritu. Esta posee un sentimiento de aventura que la impulsa a conocer más allá de lo poco que ha aprendido y, cómo no, divirtiéndose, aprendiendo, conociendo nuevas cosas en el proceso. Ella reconoce que el valor de la vida está en conocerla, funcionando como un ciclo para el que quizás perderemos algo, pero terminaremos ganando mucho más.
Su instinto por luchar sale a flote, pues entre sus motivaciones esta el encontrar a una persona que pueda desafiarla de igual a igual e incluso superarla, de solo pensarlo incluso podría erizarse de la emoción, pues un combate es el mejor sentimiento que puede llegar a tenerse, independientemente de si perderás o ganarás, lo interesante es aprender algo nuevo, algo nunca antes visto o que ya ha visto pero en unas "manos diferentes".
Por el deseo de luchar contra un oponente igual o superior a ella es que valora el combate justo y sin desventajas o limitaciones impuestas. Prefiere cuando sus rivales usan todo a su alcance para dar lo mejor de sí, e incluso se atreve a cooperar para permitírselos. Su increíble resistencia y supervivencia a la muerte demostrada en varias épocas de su vida le permiten no temerle a los desafíos sorprendentes, sino todo lo contrario, los ansía.
Neru no es alguien avara o siquiera apegada a lo material, pero sí que es muy sentimental en cuanto a las relaciones que desarrolla en su entorno, lo que logró construir con ayuda de sus hermanos del dojo y su maestro, lo que ahora es lo que a Neru la motiva a continuar aquel legado que dejó la Escuela del Gato, seguir construyendo para que otros puedan conocer esa historia, ese camino.
Gustos 
Como ya se había mencionado antes, Neru es alguien con un alma aventurera y bohemia, por lo que la diversión y exploración de nuevas e incluso viejas cosas son algo que ama con todo el corazón. La estética y el buen vestir no son algo importante para ella, claro habrán ocasiones donde tendrá que recurrir a ello, pero prefiere usar algo cómodo y sin mucha complicación o combinación de colores, pues eso no le hará mejor persona.
Le atrae mucho el hecho de escuchar o contar historias preferiblemente de grandes héroes o buenas e interesantes leyendas, incluso en el último tiempo también se ha centrado en mejorar su vocabulario, practicando frente a su reflejo para acercarse cada día más a su meta de hablar como una persona normal, también no está demás dentro de sus gustos querer conocer o aprender otros idiomas a su alrededor e incluso fuera de la tierra, familiarizándose con más culturas si es posible. Pero primero incluso debería mejorar un poco su escritura.
Cabe resaltar que otras de sus actividades favoritas son tomar siestas, cazar y comer carne cocida. Practicar artes marciales, nunca esta demás entre sus planes, pues es otra cosa que adora ya que ahí encontró “refugio”.
Miedos 
Los temores de Neru son algo peculiares. Para la mayoría de personas la muerte, el envejecer e incluso quedar ciegos pueden ser un hecho o una posibilidad atroz, que quizás atormenta tu mente. Sin embargo, en ella eso no es preocupante, no es algo que pueda derrotarla. Ha aprendido a ser resiliente y a recibir los pesares de la vida como algo a solucionar, si se deja alcanzar por la negatividad que emiten aquellos pesares, sucumbirá. ¿Qué quedará de Neru si no aprende a levantarse de las caídas más desastrosas?
Eso no quita que pueda temer del peligro, algo que desconoce y puede ser potencialmente peligroso la atemoriza, ya que los problemas que puede llegar a causar ese "algo" pueden no solo cernirse sobre ella. Teme dejar libre ese peligro para causar daños a otros, que podrían merecerlo o no, no esperaría averiguarlo e intentaría detener su miedo, no huir de él. Algunos la llamarían temeraria, pero incluso en la oscuridad a tus miedos hay que enfrentar.
Por el lado más social, ella es alguien que ignora fácilmente la negatividad de otras personas, respondiendo con optimismo o alegre indiferencia, pero pueden llegar a darse casos donde su vulnerabilidad a la discriminación y la humillación por ser como es. Tratándose de una chica salvaje que busca encajar en la sociedad, teme el ser señalada como extraña o peligrosa, ya que lo último que querría es que la gente le tenga miedo, después de haberse esforzado tanto en controlar su fuerza y entrenar sus hábitos de comportamiento para asemejarse a lo que es considerado "normal" por estándares generales.
Relaciones 
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| Su tiempo viajando juntos no fue el más extenso, pero ella rápidamente logró ver en él un amigo en quien confiar. A pesar de que su relación parecía basarse en la conveniencia, ella se sentía agradecida de que él nunca la abandonó, a pesar de todo, y parecía tolerarla aunque dijera lo contrario. Estos sentimientos la llevaron a sentir algo de culpa después de lo último que sucedió entre ellos, más que nada por todo el sacrificio que él acabó haciendo a cambio de nada. Todavía tiene en mente la promesa que le hizo de ayudarle a convertirse en un gran maestro. | ||
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| La relación con su maestro era muy cercana, similar a una padre e hija. Al recordar poco de sus padres, su maestro era lo más cercano a un familiar junto a sus compañeros de dojo. Le dio mucho trabajo al monje pero nunca le pareció una carga, siempre procuró protegerla y que los demás la trataran como a una igual, con respeto, tolerancia y consideración. Aquello que no sabía se lo enseñó con mucha entrega y corazón. Con el tiempo, Neru forjó fuertes lazos con su sensei, quedando devastada al ver como su vida era arrebatada por el Androide V, pero aun llevándolo junto a ella para impartir la Disciplina del Gato. | ||
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| Era uno de los aprendices del templo que más la tenían en mal concepto, siempre procuraba hacerla menos e incluso sabotearla cuando menos se lo esperaba. Pero para Neru, en el fondo, Hyō era un buen compañero que solo quería demostrar sus capacidades y que se sentía intimidado frente a sus capacidades como artista marcial. Ella sabía que en realidad no era malo, así que lo trataba de forma amable, sus sabotajes no eran más que entrenamientos o bromas que se hacían los amigos, su sacrificio fue honorable desde el punto de vista de Neru. | ||
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| En general, al principio su relación no era muy cercana con todos sus compañeros de dojo. Algunos le tenían miedo por que parecía algo inhumana, otros le tenían envidia por como el maestro intentaba enseñarle sus mejores técnicas y ayudarla a ser mejor que ellos. Neru tampoco les guardaba rencor así como con Hyō. A pesar de no ser muy cercana con algunos, comenzó a reforzar lazos ciertamente con un pequeño grupo, algunos la envidiaban, otros se alegraban de que hubiera una mujer en el dojo, y otros intentaban entenderla, siendo al final la muerte de todos algo importante en su corazón. | ||
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| Sus padres, fueron lo más hermoso que tuvo de pequeña, no recuerda mucho de ellos. Pero los amó con todo el corazón, ellos siempre intentaron estar con su hija y darle una mejor vida que en su planeta rodeada de guerra y peligros. Para Haku y Suika, su hija era lo mas preciado en la vida, el sacrificio de fallecer para que ella viviera lo hicieron sin dudarlo. | ||
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| En su inocencia, ella consideró en un inicio al famoso luchador invencible como un sano rival a superar y potencial compañero de entrenamientos, ignorante del rencor y recelo que este le dedicaba desde lo más profundo de su alma. Por esto es que lo buscó para concederle otro combate, esta vez sin limitaciones o reglas impuestas, sabiendo que él también deseaba cruzar golpes con ella. Desgraciadamente, esto no acabaría saliendo tan bien, y ella se vería obligada a abrir los ojos y comprender que algunas personas simplemente te odian de verdad. | ||
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| No le conocía de nada, pero el ver como el dojo estaba en ruinas y como sostenía a su maestro a punto de morir, Neru no pudo sentir más que ese sentido de hacer justicia así como enfrentar al Androide, se desquitó al arrancarle los brazos y lo asustó de muerte para que no volviera a lastimar a nadie. Si todavía tuviera un problema con él, lo buscaría para seguir castigándolo, pero Neru sabe que por más que se desquite con V, las personas que él mató se quedarán muertas, así que no serviría de nada. Claramente quedó la herida en su corazón por ver a quienes eran lo más parecido a una familia para ella muertos, a causa del androide, pero su nuevo objetivo tras eso era seguir adelante con su vida, y dejar el dolor de la pérdida atrás. | ||
El origen y el destino 
La vida de esta saiyajin se remonta, a sus padres. Suika, su madre, una hermosa saiyajin alejada de esa personalidad bélica y característica de los de su raza y Hakusai, su padre, un gallardo saiyajin con una actitud dura como un roble, pero con amor y humildad desbordante de su corazón. Ambos no querían esa vida llena de batallas, sangre y muerte para su pequeña, a la cual bautizaron Fenneru, no querían a su hija perdida en el mundo de las guerras.
Así que ambos optaron por dejar atrás aquella vida que les aguardaba en su planeta y partieron al lugar que mejor les pareciera para criar a su pequeña. La Tierra, un lugar hermoso rodeado por una gran diversidad, en la cual ellos creerían que se adaptarían. Pero fue un craso error...
Al impactar sus naves en aquel misterioso planeta, lo primero que los recibió fue un enardecido y hambriento pterodáctilo, que al nada más verlos se les abalanzó abriendo sus fauces para tragarlos, pero así como aquel animal estaba ansioso por comer, Haku no dudó en defender a su familia regresándolo de un puñetazo por donde vino. El animal al verse superado, se marchó, dando vueltas mientras planeaba mareado. Hakusai simplemente estaba enojado y para Suika verlo así era algo lindo en su sobreprotector marido.
Los saiyajin se instalaron en una casa de madera en estado deplorable, con moho por todos lados, pero es mejor tener algo que nada. Los próximos 9 meses se dedicaron mucho a esa casa para tenerla en mejores condiciones para su Fenneru. Había llegado el momento y ya era hora de que la misma naciera. Haku recibió a su hija entre sus brazos, la veía con cariño, amor y regocijo. El saiyajin padre se acercó a su esposa y le besó la frente, acercando a la hija de ambos para que la pudiera ver. Era una escena hermosa, familiar y acogedora.
Tanto Suika como Hakusai, tenían planeado vivir el estilo de vida humano. Crearon un campo y consiguieron semillas, tubérculos y vegetales para plantar. Consiguieron madera para construir sillas, camas e instrumentos de cocina. Su vida hasta ahora era tranquila, pacífica. Nada mejor que eso, era lo que ansiaban tanto y se cumplió. Mientras el padre iba a cazar, la pequeña niña se quedaba con su madre a jugar. Su juego favorito eran las escondidas, día tras día jugaban lo mismo y aun así no se volvía aburrido.
A pesar de considerar la tierra sana para su conveniencia. Suika pasaba por una terrible infección causada posiblemente por el repentino cambio de atmósfera, su salud empeoraba cada vez más y a Hakusai lo único que se le ocurría era que se quedara reposando en casa junto a Fenneru mientras se recuperaba y él salía a buscar tratamiento para su enfermedad. De repente los efectos se hicieron más fuertes, su respiración era poca y veía borroso. No lo soportaba más. La madre de Fenneru salió de la pequeña casa de madera en busca de ayuda urgente junto a su hija en un pueblo cercano. La gente salía corriendo al verlas y otros las llamaban monstruos, pues sus colas no eran buenos indicios para los pueblerinos y las creían yokais que venían a aterrorizar su villa. Al solo ser una mujer debilitada y una pequeña niña sin conocimiento de batalla, lograron atrapar a ambas y amarrarlas mientras decidían qué hacer con temor a que les cayera una maldición.
Haku regresó a casa con un par de plantas, no veía a Fenneru jugando o a su esposa descansando en cama. ¿Dónde podrían estar? Las buscó por toda el área cercana pero nada, temió lo peor así que voló en busca de ellas al pueblo humano. Lo único que veía era una muchedumbre y una red atrapando su cuerpo en un instante. Eso no podía detenerlo ni en broma por lo que salió de ella en un instante, pero lo que sí podía era su hija y su esposa. Al verlas este se puso frío. Solo se rindió y cayó arrodillado al suelo, no tenía opción, pues lo amenazaban con terminar las vidas de quienes más amaba.
Los humanos separaron a la familia saiyajin. Haku fue a dar a un agujero profundo, mientras se moría de hambre y sed su cuerpo se debilitaba pero su espíritu seguía en pie, no perdía las esperanzas de reunir las pocas fuerzas que le quedaban y escapar de ahí para liberar a su familia. Por otro lado, Suika al estar enferma, provocaba el rechazo de sus captores. Los humanos pensaron matarla para que no contagiara a los demás aldeanos, entretanto alejaban su hija de su lado considerando qué hacer con la misma. La madre no podía hacer más que lamentarse al ser apartada de su familia, no obstante, era mayor el sentimiento de querer liberarse para salvar a su esposo e hija.
Logrando escaparse de aquello que la apresaba e intentando moverse lo mas rápido posible para encontrar a su familia, pero el estado deplorable en el que se encontraba no le dejaría llegar muy lejos, ya que cuando intentaba encontrar a Fenneru su hija, el patriarca de la aldea descubriría su intento de escape, la localizaría acompañado de guardias y amenazo a esta con matar a la pequeña si no volvía a la prisión.
Los guardias que seguían al patriarca retendrían a Suika, pero esta comenzaría a gritar como si no hubiera un mañana. Llamando la atención de su marido, escuchando sus gritos mientras forcejeaba, escaparía finalmente de su abismo volando a toda velocidad y derribando a los guardias que tocaban a su esposa, pero el patriarca de la aldea al verse en peligro atraparía a Suika con un látigo y la apresaría en el acto. Hakusai, lleno de furia mientras su esposa ya se estaba rindiendo, escuchaba como ella le decía que tomara a Fenneru y huyeran. Pero el saiyajin se negaba rotundamente a dejar a su mujer atrás, aun así el miedo a que le hicieran algo a su hija también chocaba con ello y lo confundía. El patriarca empezó a amenazarlo con ahorcar a Suika si no retrocedía y volvía al agujero, sintiéndose cada vez, más desesperado y como sus energías se acababan poco a poco.
El humano rodeaba sin cesar el cuello de la mujer para empezar a asfixiarla, haciendo que Haku se asustara más, cuando vio que Suika ya no aguantaba, dio un gran grito y arremetió volando hacia el patriarca. Sin embargo, se tropezó con uno de los guardias que se puso en medio, y terminó destruyendo gran parte de la pared del edificio. Aturdido por el golpe y cansado por el consumo de energía, Hakusai intentaba recomponerse mientras observaba el precipicio en el que se ubicaba la aldea, los humanos tiraron a un lado a la asfixiada e inconsciente mujer y empujaron a Hakusai al fondo del mar el saiyajin intentaba recuperar la consciencia en medio del aire para volar y salvarse, pero ya no le quedaban fuerzas y cedió al frío abrazo de la muerte.
Viva pero sin nadie 
Fenneru había quedado a merced de la soledad y el peligro. Su llanto era fuerte e irascible, padecía hambre y frio. Pero gracias al destino una chica escuchó y atendió su llanto. Al encontrarla, la chica sintió pena al ver una bebé en medio de un arbusto, ¿Quién sería capaz de permitir tal bajeza? Solo había un problema, o mejor dicho, no había visto la cola heredada de su raza. Al presenciarla, se llenó de temor y la lanzó por ahí con horror. Salió corriendo despavorida, y la bebé, para su infortunio, quedó una vez más... sola.
La pequeña saiyajin se pasó ratos llorando, unos gateando y otros por ahí intentando tomar la comida de otros animales, buscándola a través del olor. Solo logró conseguir unas bayas, jugueteó y comió aquellas, hasta que la Luna llena hizo acto de presencia. La pequeña quedó encantada con el brillo del astro, aplaudiendo y riendo, hasta que empezó la manifestación de su metamorfosis, o en otras palabras la aparición de Ōzaru. Poco a poco se fue transformando hasta tener la apariencia de una mona gigante. Al ya estar totalmente transformada, lanzó un aullido al aire y como si fuera poco no pasaría desperdiciada, siendo notada por aquellos que asesinaron a su padre.
Al ver a un mono gigante no evitaron atacar, pero esta vez necesitarían más de un dardo y pocas balas para tumbarla. Cegada por el hambre y la agresividad, Fenneru comenzó a aplastar y quitar de su paso todo lo que le estorbaba en la búsqueda de comida. En la acción, la saiyajin agarraba humanos y los engullía en sus fauces, era una total masacre. O más bien de forma indirecta una venganza, Fenneru estaba cobrando el asesinato de su padre sin saberlo. Pero de ahora en adelante solo sabía que tenía que comer y destruir.
La luna llena se había disipado frente a un pueblo totalmente destruido, sin sobrevivientes. Regresando la infante a su estado base, y quedando agotada después de tanto ajetreo y de darse tal banquete. Al siguiente día esta había despertado en medio de todo el caos, explorando a gatas lo que había creado. El tiempo iba pasando y a cada paso o gateo que daba Fenneru se desarrollaba a base de fiereza.
Savage 
Para conocer mas de lo vivido por la pequeña Saiyajin, fue creado Savage: una representación corta de lo que vendría siendo la vida de Neru en su niñez, algo que intenta ser ameno y coherente para que el lector se introduzca en el mundo salvaje de Fenneru, para que pueda entender y familiarizarse con lo que es la misma, esto no es mas que un pequeño fragmento de un día a día o de lo que podría pasar en lo cotidiano de una niñita salvaje. De como puede ser algo oscuro pero a la vez hermoso, si gustas podrás sumergirte en aquella historia dando clic en su nombre.

La bestia 
Fenneru había pasado la mayor parte de su adolescencia y niñez viviendo en una cueva, sobreviviendo a base de su transformación Ōzaru, frutas y comida de otros animales. No conocía lo que era tener unos padres o una familia. Se comunicaba a través de gruñidos y expresiones corporales. Su aspecto, actitud y personalidad se resumían en los de una persona salvaje, plantando trampas en cualquier rincón para atrapar lo que fuera y cenar, luchando como un animal con tal de subsistir.
Un día tranquilo en el que Neru andaba por su montaña, sintió la presencia de unos intrusos irrumpiendo en su territorio. Eran un grupo de monjes que estaban de expedición por la montaña, para acercarse a la naturaleza y observar su belleza. Ella logró sorprenderlos y atrapar a la mayoría de novatos con una de sus trampas, pero el maestro la atrapó e inmovilizó con un golpe seco a la altura de la nuca. Al ver que era una chica salvaje que se había criado sola en la montaña, se apiadaron de ella y decidieron llevarla a su monasterio para educarla. Pero la fiereza de la misma lo impedía, era tanto así que cuando llegaron al monasterio y soltarla empezó a atacar y morder a cada monje en su camino. Así que tuvieron que encerrarla en una especie de calabozo con el fin de retenerla mientras se calmaba.
Ese fue el error más grande que cometieron. Al sentirse amenazada y rodeada de tantos ojos al mismo tiempo. Fenneru se encontraba en un estado de locura y furia misma, gruñía, golpeaba los barrotes, sacaba sus manos para intentar atrapar a algún monje. Hacía de todo y su paciencia se acaba. La saiyajin apretó sus dientes y lanzó un grito desbordante de ira al aire, presentando cambios en su cuerpo como la desaparición del iris y pupilas de sus ojos, la elevación de su cabello, así como la adopción de una especie de color rojo-café en el mismo debido al reflejo del aura, perteneciente a esta transformación, y la obtención de un color amarillento bronceado en su piel, llegando así al estado del Falso Super Saiyajin.

El maestro solo la miraba con certeza y seguridad. Se apresuró a gran velocidad hasta su torso y le propinó un patada en el mismo. Neru aún se mantenía en pie sorprendiendo a todo el monasterio e incluso al maestro. Este esbozo una sonrisa rodeo su cuerpo de un aura azulada y se lanzó una vez más contra la saiyajin. Pero esta tomo una una iniciativa más rápida que aquel hombre, golpeando el suelo para de tal acción alzar las rocas por mera fuerza de impacto. Golpeando estas para dirigirlas como proyectil a su contrincante, el maestro pasó a gran velocidad sobre las mismas, utilizándolas para impulsarse hacia Fenneru, girar sobre su propio eje y poner fin a la contienda con una certera patada a la altura de la sien... O eso era lo que se preveía. Al recibir el golpe la saiyajin, tomó al maestro y lo estampó en el suelo como si fuera un trapo. Cargú una endeble onda de ki e intentó por su parte finiquitar la batalla, pero era una inexperta usando aquella transformación, además era una "regla" ya predilecta en la misma, quedando sin energías al mismo tiempo y cayendo arrodillada en el suelo.
Los monjes se acercaron con cuidado a prestar ayuda a su maestro, mientras otros encadenaban fuertemente a Fenneru. La doparon para evitar que despertara un tiempo durante sus arranques de ira.
Un mañana 
3 meses transcurridos tras su llegada al monasterio, le enseñaron a leer y escribir, a hablar apropiadamente, y un poco de modales, y lo más importante, artes marciales. Había adoptado el nombre de "Neru". Y al poco tiempo ya había vencido a casi todos los monjes en entrenamiento, pero no pudo contra el mejor estudiante. Este logró esquivar todos sus ataques fácilmente y la inmovilizó agarrándola de la cola, para rematarla con un golpe seco que la dejó en el suelo. Neru quedó afectada por esa derrota y no pudo dormir esa noche, así que cuando todos estaban acostados se levantó sigilosamente y salió del edificio para irse a entrenar sola en el bosque.
Todo iba bien hasta que se dio cuenta de que era una noche de Luna llena, quedándose cautivada por esta, termina transformándose en Ozaru y causando tanto barullo como para despertar a los monjes durmientes. Todos salieron a intentar inmovilizar a la mona gigante, pero eran lanzados lejos y heridos al mismo tiempo.
El estudiante que la había vencido y el maestro se dieron cuenta de que ese mono podría tener que ver con la novata, y que si su teoría era correcta su debilidad estaría en la cola, así que se organizaron todos para agarrar al mono de ahí y detenerlo, lo suficiente como para que el monje maestro le aplicará un sello que lo durmiese. Al caer dormido, el mono reveló ser Neru al regresar a su forma humanoide, y al quedar desnuda por haber roto su ropa en la transformación. El maestro los envió a todos de vuelta al monasterio mientras este trataba a la chica junto a su mejor estudiante.
Tras repasar las cosas el maestro le colocó un sello especialmente elaborado para que sintiese un profundo rechazo a los poderes de la transformación Ozaru al mirar directamente a la Luna cuando estuviese llena, y así evitarían que se transformara.
Como una verdadera artista marcial 
Pasado un buen tiempo, Neru y el mejor alumno del dojo, Hyo, habían alcanzado un nivel totalmente distinto al del resto de estudiantes de la Disciplina del Gato, por lo que su maestro decidió que ya estaban listos para representar a su escuela en el Torneo Mundial de Artes Marciales que se celebraba cada ciertos periodos, reuniendo a los mejores peleadores de todo el mundo. La saiyajin estaba muy emocionada por dicha oportunidad, y continuó entrenando día y noche sin parar para no decepcionar a sus compañeros. Sin embargo, Hyo la veía como a alguien inferior intentaba cada oportunidad que tenia para distraerla o sabotearla, poniendo rocas en sus botas e incluso escondiendo su gi. Algunos le apoyaban al ser con el que mejor se llevaban, otros la defendían pero eran mas los que querían hacerla caer. Neru no los veía como enemigos y el maestro cuando se daba cuenta de estos sabotajes trataba de explicarle a la saiyajin lo que sucedía de una manera tranquila. El maestro reprendía a sus estudiantes por sus actos ya que Neru como todos ellos era una estudiante, sus atributos solo la hacían especial al igual que todos, porque todos tenían algo especial, no era suficiente para ellos y menos para Hyo.
Llegado el día, viajaron a la Isla Papaya dónde se celebraría el torneo. El primer rival de la saiyajin era un karateka, era muy obstinado y confiado de sí mismo. Pero su poder no era ni la mitad de grande que el de Neru, esta era mas atenta en cuanto a movimientos. Dando un golpe tan rápido en aquel karateka que ni tiempo tuvo para defenderse, gracias a sus habilidades tanto Neru como Hyo avanzaban fácilmente hasta las semifinales, dónde se encontraría cara a cara con el contrincante más fuerte del torneo, la estrella de la Escuela de la Grulla: Juro el Invencible.
Neru combatió brutalmente contra él, poniéndose mutuamente contra las cuerdas, y teniendo que recurrir a su transformación para vencerlo y sacarlo de la plataforma. El peleador parecía enfadado por su derrota, guardándole rencor por haberlo vencido con algo que él consideró trampa, algo inhumano. No cabía duda de que se volverían a cruzar sus caminos en un futuro, y tendrían una revancha.
En la final se enfrentó a Hyo, los primeros minutos sus puños, patadas y todo tipo de golpes chocaban con fiereza. Hyo ya había presenciado lo fuerte que era su compañera de Dojo yéndose ya a la ofensiva sistemática golpeando a Neru en puntos ciegos intentando derribarla, pero la saiyajin no era tonta y sabia como doblegar a Hyo a quién logró superar esta vez gracias a que centró su entrenamiento en compensar sus debilidades, sorprendiéndolo con ataques de cola y zarpazos que lo dejaron fuera de combate. Así fue como se alzó la campeona de dicho torneo, llevando la gloria a su escuela después de tantos años de derrotas.
Karma fatídico 
Cuando regresó al templo, le impresionó notar que la puerta estaba destrozada, como si alguien hubiera entrado a la fuerza. Se apuró a ingresar, mientras buscaba el rastro del ki de sus compañeros. Pudo sentir una débil señal venir de la sala principal, hacia la cual se dirigió corriendo. Mientras se aproximaba, se encontró con varios cuerpos tirados, gravemente heridos e inmóviles. Se acercó a uno y le preguntó gritando qué es lo que había pasado, pero no obtenía respuesta.
Todos estaban muertos, y eso la asustaba más. ¿Quién irrumpió tan solo para asesinar a un pacífico grupo de monjes? Debía de ser alguien poderoso y con un corazón malvado, pero no conseguía detectar más que un ki que se debilitaba más y más a cada momento, no tenía tiempo que perder.
Se acercaba rápidamente a la entrada de la sala principal, dobló la esquina y después de frenar justo en frente, deteniéndose tras un desliz, lo vio. Quedó atónita en el lugar, mientras observaba como un enorme humanoide ahorcaba con su gran mano a su maestro, con todos sus alumnos tirados por el lugar, algunos enterrados en el suelo, clavados en las paredes o llenos de agujeros. Aunque podía fácilmente confundirse con un humano, la saiyajin estaba segura de que lo que se encontraba ahí, en ese momento, no tenía ni una pizca de humanidad visible.
Era muy grande, como de dos metros, tenía músculos muy gruesos, una mirada fría y asesina, y una mano de apariencia más metálica que la otra. Aún con todo esto, lo que más la tenía intrigada es que no podía sentir el ki de esa cosa, del asesino que había acabado con la vida de tantos hombres, sin saber aún con certeza por qué razón, y ahora mismo estaba interrogando al último que quedaba con vida, aparentemente.
Al maestro apenas le quedaban fuerzas para hablar, todavía no comprendía cómo es que todos sus guerreros fueron vencidos tan rápido. Solo le quedaba un atisbo de esperanza, si sus pupilos ya no podían levantarse, solo podía aguantar hasta que su discípula más fuerte regresara, y eventualmente los salvara. Pero no, eso era lo que ese monstruo despiadado quería.
Una onda de ki explotó en el rostro de aquel ente, sin provocarle daños notables pero sí cegando su vista. Cuando el humo frente a él se despejó, el anciano que sostenía en su mano ya no estaba ahí. Sus ojos se abrieron de par en par al ver cómo el maestro era lenta y gentilmente entregado al suelo, por una mujer de gi azul, pelo oscuro alborotado y, por supuesto, una claramente visible cola de mono.
—Expresó Neru, con una voz gentil que transmitía tranquilidad.
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El hombre de avanzada edad cerró sus ojos y le dedicó una sonrisa de orgullo a su alumna. Ella se preparó, poniéndose en postura de pelea, mientras la amenazante figura temblaba, pero no de miedo, sino de ansia. Su oscura presencia llenaba la gran habitación, repleta de cuerpos tirados por todo el suelo y estrellados en las paredes. Neru prefería tratar el asunto en otro lugar, pero antes de nada, intentó razonar. Le preguntó quién diablos era, qué quería, por qué había atacado el dojo, qué era lo que buscaba.
—El invasor, acusando con claro rencor en sus palabras.
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La saiyajin no lo comprendía del todo, buscaba en su memoria pero no lograba deducir qué era lo que había hecho para desatar la ira de ese tipo, ni siquiera recordaba haberlo visto antes. La mirada confundida de la chica solo acrecentaba más y más la furia del asesino.
—Continuó, tratándola como a una genocida.
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Esas palabras solo hacían que se sintiera más pérdida. ¿Qué hablaba ese tipo sobre matar? Si él había acabado con todos sus compañeros sin misericordia alguna y no mostraba señales de arrepentimiento visibles.
La artista marcial empezó a entender de a poco la historia. Ella sabía que tenía una transformación que no podía controlar y que había sido sellada, pero no recordaba haber destruido ninguna aldea estando en forma de mono gigante. Ahí estaba el detalle que se le escapaba, quién destruyó ese pueblo había sido la cría, o sea que los otros dos eran probablemente sus progenitores, sus padres. Padres, los que pensaba que nunca había conocido. Los recuerdos empezaban a invadir su mente, no tenía nada claro y solo veía cosas pasar.
Su conciencia regresó a la Tierra cuando escuchó chispas y sonidos metálicos. Su instinto le avisó, y por reflejo empezó a saltar, dando volteretas por el lugar y esquivando las balas disparadas por el brazo que había revelado ser una especie de ametralladora gatling convertida en extremidad, qué poseía aquel individuo en su cuerpo. Mientras evitaba los proyectiles, reducía la distancia hasta estar detrás de él.
Comenzó a tantear su velocidad y resistencia, golpeándolo y moviéndose al instante para no ser alcanzada. Sin duda estaba hecho de algo duro, más bien parecía que sus propios nudillos comenzaban a sangrar, manchando sus vendas de rojo, y aunque la velocidad del gigante dejaba qué desear, el arma de su brazo sin duda parecía peligrosa.
Llegando a la conclusión de que los puñetazos eran inútiles, no le quedó más opción que emplear el ki. Mientras continuaba dándole vueltas, le lanzaba repetidas ondas de ki rápidas para intentar detener dañar su arma o el resto de su cuerpo, pero no se le notaba ni rasguños. Cuando terminó justo en frente de él, a punto de recibir un ataque, dio un salto girando en el aire para quedar detrás de su espalda.
El siguiente movimiento estaba claro. Ya había comprobado que con las garras de su Tomcat era incluso capaz de rebanar metales, así que canalizando la energía azul en sus manos, formó las zarpas con las que sorprendió al asesino, causándole la primera herida significativa de toda la batalla. Esto claramente lo enfureció, y echó a la saiyajin hacia atrás con una onda expansiva de ki liberada.
Habiendo caído al suelo, no llegó a levantarse antes de recibir un gancho que la elevó en el aire, seguido de un duro puñetazo que la enterró en la pared. Todo se volvió borroso y la sensación de dolor la envolvió, parecía que no podía moverse más, pero la adrenalina la llenó y sus pelos se erizaron al escuchar la gatling girar otra vez. De un salto alcanzó el techo, e impulsándose con sus piernas volvió a estar a rango cuerpo a cuerpo del hombre metálico.
Antes de darle oportunidad siquiera de volverla a golpear, la guerrera liberó una gran cantidad de energía que venía concentrando en su mano, sorprendiéndolo con una ráfaga de ki abrumadora. Después de unos momentos de esfuerzo, empujándolo mientras este se resistía, Neru intentaba derribarlo moviendo la dirección de su ráfaga, pero su enemigo parecía simplemente inamovible. Sentía cómo estaba gastando más ki del que le convenía, pero no tenía mucho más que hacer aparte de seguir presionando.
El monstruo de metal logró detener el retroceso respondiendo con su propia ráfaga de ki. Parecía superar la de Neru, quién era la que ahora se veía acorralada. La vuelta del combate la puso aún más contra las cuerdas, si tan solo un simple puñetazo hizo que sus huesos crujieran, una ráfaga de estas dimensiones podía desintegrarla por completo si se descuidaba. Desesperada, empezó a pensar en una salida, miró hacia todos los lados pero escapar era muy arriesgado, en cambio vio los montones de cuerpos faltos de vida de sus compañeros, y la furia la consumió nuevamente.
Su aura se intensificó, sus ojos se tornaron blancos y la energía inestable del Súper Saiyajin Falso comenzó a emanar de ella. Su ráfaga se desató, volviéndose más grande, pasando de ser la Hunting Claw a la Unchained Claw. Consiguió superar la ráfaga de su enemigo, sobreponiéndose a él y rompiendo su equilibrio finalmente. Terminó llevándoselo por delante y arrasando con una pared del dojo, llevando la pelea afuera. Respirando agitadamente por la cantidad de energía que acababa de consumir, igualmente empezó a correr por la abertura que acababa de crear, impulsada por su espíritu de lucha y la sangre que le hervía.
Saltó y emprendió el vuelo, empezó a buscar por toda la zona con su mirada, intentando localizar al objetivo, pero una fuerte onda de ki la agarró desprevenida, derribándola por detrás. Su transformación se acabó y cayó al suelo con los ojos cerrados, estrellándose contra el piso. Mientras intentaba abrirlos, escuchó un sonido metálico que se hacía cada vez más fuerte, como si se acercara. El monstruo la agarró del cuello y la levantó, mirándola directamente. La apaleó un par de veces más sin soltarla, hasta que escupió sangre.
—Expiró Neru, aferrándose a la vida, aún llena de incógnitas.
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Su mano se acercó a la cara de la saiyajin. Podía verse el resplandor cegador de una ráfaga de ki a punto de ser liberada. No le quedaban fuerzas ni para golpearlo con su cola. Había perdido mucha energía y su cuerpo ya no le respondía por el dolor. Todo parecía indicar que ya se había acabado, no logró salvar a sus aliados, no logró proteger su dojo, no pudo ganar esta batalla sola tan siquiera ni usando todo su poder. Pero podría ser que esto es lo que merecía, por todos los males que hizo o causó. Tal vez todo tenía sentido al final. No quería aceptarlo, no quería irse, pero si era la razón, tal vez estaba justificado.
—Tales palabras se oyeron provenientes del interior del dojo.
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Junto a aquel grito, una onda de ki impactó el rostro del Androide V. Normalmente no le habría causado grandes daños, pero dio justamente en lo que sería el equivalente a su ojo izquierdo. Tras esto recibió una ráfaga directo al torso que hizo que soltase a Neru, cayendo esta al suelo nuevamente. Desde ahí, alcanzaba a divisar a alguien saliendo del dojo por aquella gran abertura. Era su viejo compañero Hyo, parecía ligeramente herido, pero lleno de ganas de luchar.
—El androide lo insultó, tratándolo como a un inútil.
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—Exclamó con orgullo, listo para pelear hasta morir.
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Hyo empezó a preparar su mejor técnica, intensificando su aura hasta alcanzar el tope de su nivel de poder, y haciendo que esta tome forma de un felino salvaje la disparó como una ráfaga hacia el androide. Este se mantuvo firme y estoico, y cuando el ataque se acercó, lo disipó tan solo con una onda expansiva. La decepción en Hyo apenas tuvo tiempo de manifestarse cuando este salió disparado por la misma onda, volando hasta acabar de nuevo dentro del dojo. Se empezó a levantar con un dolor en la espalda y la cabeza por la caída, pero apenas vio venir lo que se avecinaba.
—El androide soltó antes de realizar su ataque.
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El brazo ametralladora del Androide V empezó a cambiar de forma, volviéndose algo más similar a un cañón, dentro del cual concentró una esfera de ki que explotó como una ráfaga gigantesca. La saiyajin observó desde la tierra como el dojo en el que había aprendido a leer, escribir, hablar, socializar, comer usando palillos, practicar artes marciales y dónde pasó los años más tranquilos de su vida era incinerado y desintegrado hasta las cenizas.
—Finalizó, preparado para continuar con la tortura.
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El Androide V notó un brillo proveniente desde atrás de él, se volteó y vio a Neru levantándose del suelo como si nada. Su cara tenía una expresión de enojo e impotencia increíbles, su pelo se levantaba como si hubiese viento debajo de él, y tanto su aura como su cola y cabello empezaban a tomar un color rubio o quizá dorado. Liberó un grito ensordecedor mientras sus ojos se volvían blancos como lo eran durante la transformación que ya conocía, pero luego de liberar toda la energía que aún tenía reservada, pero multiplicada por cincuenta veces, su vista se tornó azul.
Ahí estaba de pie, la tierra y el polvo se levantaban a su alrededor. Debajo de sus labios aún habían rastros de sangre, al igual que en lo rojo de los vendajes en sus puños cerrados. Crujió sus dientes y arremetió contra el androide antes de que este pudiera reaccionar. Disparó una Hunting Claw más brillante de que nunca, levantando a su enemigo en el aire, elevándolo hasta disipar la técnica. Apareció en un parpadeo encima de él y lo remató con una patada, enviándolo al suelo otra vez. Ya ahí lo aplastó con un codazo.
Sus golpes ahora sí lograban hacerle daño, finalmente había hecho que soltase quejidos y gritara de dolor. Lo que llevaba como ropa se había empezado a romper más, dejando ver mejor sus partes metálicas. Continuo atacándolo en un frenesí imparable, no lo dejaba ni respirar. Con la velocidad que normalmente desplegaba, combinada con la fuerza que ahora poseía, el Androide V no tenía escapatoria de una Super Saiyajin recién descubierta. Finalmente le dio un respiro, y este cayó arrodillado.
—Habló lleno de desesperación e incredulidad, con ojos abiertos de par en par.
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—Dijo de forma seca, mirándolo mientras se oía el ruido de su aura activa.
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—Se había quedado sin palabras ya.
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El Androide V todavía intentaba procesar todo el miedo que sentía cuando la guerrera se acercaba lentamente hacia él. La mayoría de sus sistemas de movimiento habían dejado de funcionar, no podía escapar. Neru puso sus manos sobre él, pensó que le doblaría el cuello o lo acabaría con un ataque de ki, pero lo siguiente fue un dolor indescriptible. Usando ambas manos y la cola, la artista marcial arrancó su brazo izquierdo y lo lanzó por ahí. Cables, sangre y otros componentes y líquidos caían del nuevo agujero en su cuerpo. Gritaba, agonizaba, pero ahí no se acabó. Cuando apenas terminó de gritar, su otro brazo también fue arrancado, dejándolo manco. Tras esto, cayó al suelo de cara.
—Dictó su veredicto, advirtiéndole de no repetir sus errores.
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La saiyajin procedió a levantar a su confundida víctima, se elevó en vuelo, y con toda su fuerza lo lanzó hacia el horizonte, cayendo dónde su vista no alcanzaba a discernir. Neru volvió a la tierra, echó un suspiro y su pelo volvió al color de siempre, su aura se disipó y cayó de espaldas. Estaba exhausta y tuvo que tomarse un descanso, durmiéndose del cansancio.
Epílogo 
Ya tenía todo listo para partir. Había decidido emprender un viaje por el mundo, para conocerse mejor y sanar las heridas de su corazón, continuar superándose como luchadora y algún día reconstruir la escuela del Gato como una maestra consagrada. No sabía con certeza adónde debía dirigirse, pero sí recordó que tenía un asunto que zanjar, por lo que marcó rumbo hacia la Escuela de la Grulla, para reencontrarse con un viejo rival. Llevaba consigo los recuerdos de sus amigos y allegados, que calentaban su corazón durante su solitario viaje. Había conseguido un gi nuevo para reemplazar el viejo que había quedado destruido por su última batalla, el que tenía ahora reflejaba mejor su estado como única maestra viva de la Disciplina del Gato.
Tenía la expectativa de encontrarse con múltiples guerreros poderosos en su travesía, pues sabía que no los había conocido a todos aún, y que ellos le ayudarían a volverse más fuerte, que era lo que buscaba. Fuera adónde fuera, lo importante es que siempre se aseguraba de mantener una sonrisa, dejando una buena impresión en todos los pueblos exóticos y grandes ciudades que visitaba, todos recordarían a la chica gato de la cola de mono: Fenneru.
Crónicas de una maestra sin rumbo 

Posterior a la destrucción de su dojo y la masacre de su familia adoptiva, su viaje como peleadora no había hecho más que comenzar. Se encontraba en una situación poco común, llamándose maestra al no quedarle más que aprender de un estilo casi extinto, pero siendo la única capacitada para enseñarlo y preservarlo.
Sin afrontar todavía esta responsabilidad, prefirió seguir buscando a los rivales más poderosos. Empezó por ir en busca el Templo de la Grulla, casa y escuela de asesinos y los guerreros más brutales del planeta. Esto le hacía temblar, pero más por emoción que por miedo. Quería reencontrarse con su rival del Torneo Mundial de Artes Marciales: Juro el Invencible, para probar qué tan fuerte se había vuelto en preparación para su revancha.
Desgraciadamente, su sentido de la orientación demostró ser traicionero, y acabó perdida en un bosque de bambú. Su suerte cambiaría al conocer a un precavido pero racional adulto joven llamado Rubin, que acababa de graduarse en la Escuela de la Grulla, siendo un ex-compañero de Juro por esa razón. Después de casi matarlo de un susto y suplicarle por ayuda para encontrar al asesino más letal de su escuela, convenció al chico de pelo blanco para acompañarla en su viaje, teniendo ahora menos pistas del paradero de Juro que al comienzo, al enterarse de que él había abandonado el templo hace ya tiempo.
Mucha caminata por las montañas acabaría en una preciosa cascada, cerca de la cual confrontarían a Juro. Este les dio pelea sin tregua, mostrando trucos nuevos y haciendo uso de su propio estilo y diversas trampas. Aún con todo eso se quedaría corto, volviendo a probar el decepcionante sabor de la derrota. El buen sentido de la deportividad de Neru sería opacado por la negatividad y bilis escupida por su rival, lo que provocó que rompiera en llanto y huyera con vergüenza y bochorno sin dirección alguna, a pesar de haber sido la ganadora, dejando a los dos humanos atrás.
Forma de entrenamiento 
Su arte marcial se basa en el desarrollo de los reflejos, la calma y la visualización de lo que haría su enemigo, por lo que entre su principal forma de entrenamiento esta la meditación, algo muy básico pero efectivo para encontrarse a sí misma, además de incluso a veces hacer uso de su entorno para explorarlo o construir muñecos de practica a su alrededor usando una venda que cubre sus ojos, mientras simula una batalla o situación complicada preparándose así para sentir y defenderse, más que atacar y realizar una ofensiva.
La resistencia también es algo fundamental dentro de esta categoría, pues la fatiga no es un buen aliado a la hora de combatir por lo que Neru fue adiestrada en el uso del ayuno, para mejorar su paciencia tanto como su concentración y la antes mencionada resistencia. El ayuno iba acompañado de una serie de movimientos que acostumbraba hacerse durante este tiempo para encontrar la serenidad y evitar los impulsos de su subconsciente.
Sin embargo, conforme fue avanzando desarrolló su propio estilo y por consecuente su propia forma de entrenar, añadiendo ahora el lanzamiento de rocas o la escalada de montañas, así como el manejo del Bōjutsu, utilizando para ello un pedazo de bambú como soporte.
Estilo de combate 
Neru es una artista marcial por lo que su forma de combatir y sus enseñanzas adquiridas se basan principalmente en el cuerpo a cuerpo, ya con el tiempo la misma habrá decidido construir su propia estructura de enfrentar rivales y nuevos retos que puedan surgir.
Salvaje 
Al principio, demuestra una forma de pelear más primitiva y acelerada, con poco control en sus acciones y actuando por inercia, sin pensar mucho en estrategias. Reparte golpes sin medir su fuerza y se aproxima a sus objetivos a toda velocidad, sin moderación alguna. Se mueve más por sus propios instintos, con observaciones rápidas en sus rivales para intentar encontrar sus puntos débiles y atacarlos ahí. Debido a su forma tan poco sutil de atacar, puede llegar a morder a su oponente, rasguñarlo con sus uñas o tirar de su cabello con tal de infligirle algún daño. También tiene la tendencia de saltar por todos lados, intimidar con su mirada fija o posicionarse con sus manos en el suelo como si fuese un animal a cuatro patas, como si de un gato montés se tratase.
En entrenamiento 
Habiendo aprendido las bases del arte marcial real y manejando mejor ahora el uso del Ki, presenta una clara mejora en su forma de combatir, dando golpes más certeros y usando su energía en ataques más concentrados y menos dispersos. Sin embargo, su viejo estilo no se ha esfumado en lo absoluto, pues sigue precipitándose en más de una ocasión, recurriendo a su parte salvaje cada vez que se desespera. Con una notable imperfección y falta de desarrollo, sigue siendo una peleadora inexperta que, al cometer errores claros como dejarse llevar en medio de un combate, puede ser fácilmente contrarrestada y vencida por alguien más experimentado que sepa aprovechar estas fallas.
Definición final 
Tras un arduo entrenamiento y enfoque en lo que realmente quiere ser como artista marcial, ha sabido unificar y combinar su yo antiguo y las enseñanzas que aprendió en un estilo propio y por el momento definitivo. Ahora sabe combinar movimientos más gráciles y ágiles con sus devastadores golpes, siendo una combatiente rápida por encima de todo. Su cola, que antes terminaba siendo siempre un punto débil a la vista de sus contrincantes, ahora es utilizada como una extremidad adicional en combate, usándola para golpear al mismo tiempo que sus brazos y piernas. Habiendo desarrollado mejor su pensamiento analítico, ha aprendido a desarrollar estrategias reales para poder desequilibrar a sus contrincantes, aprovechando sus fieras habilidades de las que siempre ha dispuesto. También es de mencionar, que ahora regula mejor su gasto de energía, sabiendo guardar algo por si llega a necesitarlo, en vez de desperdiciar todo su Ki en varias técnicas seguidas.
Habilidades 
Durante su entrenamiento, Neru ha pasado por distintas facetas a lo largo de su historia. Descubriendo, puliendo y desarrollando sus habilidades para convertirse en una guerrera formidable utilizando sus sentidos, instintos, extremidades así como su cola para el combate, demostrando versatilidad a la hora de luchar.
Esta saiyajin posee distintas herramientas de combate especialmente para el enfrentamiento cuerpo a cuerpo, siendo una de sus características populares dentro de su forma de combatir. Reuniendo una amplia gama de técnicas y destrezas.
Sentido del ki: Posibilidad de detectar fuentes de ki cercanas, aparte de la propia, pudiendo así ubicar a otros seres vivos y medir qué tan fuertes son en base al mismo.
Instinto Salvaje: Después de haber pasado tanto tiempo sobreviviendo por sí misma en la naturaleza, Neru desarrolló una especie de sexto (o séptimo) sentido que le ayuda a detectar las amenazas inminentes. Debido a esto, es difícil tomarla por sorpresa, pues tiene el reflejo natural de actuar en cuanto su instinto se activa. Ella lo describe como "oler el peligro".
Sentidos felinos: Gracias a su entrenamiento dentro de la Disciplina del Gato, Neru aprendió a concentrar su ki para asimilar sus sentidos a los de un gato, teniendo una audición más aguda, una vista a la que no se le escapa nada y visión en la oscuridad. También, tiene la capacidad de siempre caer de pie, aunque lo hace en cuatro patas.
Quinta extremidad: Dentro de la Disciplina del Gato, existe una técnica que permite al usuario moldear su ki en forma de una cola, pero al ya tener una, Neru es incapaz de usarla debidamente. Por ello, tras un entrenamiento dedicado, logró fortalecer su propia cola saiyajin con su ki, pudiendo usarla como una extensión de sí misma para pelear, junto a sus brazos y sus piernas, endureciéndola para evitar que sea una debilidad y pudiendo disparar ondas de ki desde la misma.
Técnicas 
Técnicas Básicas 
Vuelo: Capacidad de elevarse y descender en el aire a través del uso de ki.
Onda de ki: La forma más simple de manifestar energía para un ataque, lanzando un proyectil hecho a base de ki propio.
Ráfaga de ki: Una habilidad más concentrada y potente que una simple onda, siendo un ataque más constante.
Disciplina del Gato 
| Técnica | Descripción | Poder |
|---|---|---|
| Agrestal | Neru hace gala de su velocidad, acercándose lo suficiente al enemigo para enfrentarse a este cuerpo a cuerpo. Al lanzar este un golpe, se hace a un "lado" para esquivar el ataque e impregnar su puño de una energía amarillenta, lanzando un potente gancho aturdidor a su objetivo. | |
Bajo
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Ofensivo Física | ||
| Gullet | Fenneru viendo una apertura en la defensa de su contrincante, se abalanza sobre este con la intención de impactar un golpe certero a la altura del cuello del mismo. Con la intención de cortarle la respiración. | |
Bajo
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Ofensivo Física | ||
| Hereafter | Neru se mueve de frente hacia al enemigo dejando imágenes residuales a su alrededor intentando despistarlo en el acto. Al encontrarse lo suficientemente cerca, le ensarta un golpe con el codo en la mejilla y después procede a fulminarle con un puñetazo en el vientre. | |
Bajo
| ||
Ofensivo Física | ||
| Tomcat | Neru rodea sus manos de energía azulada. Moldeando esta, hasta llegar a tener la forma de unas zarpas. Obteniendo la capacidad de realizar cortes con heridas profundas sobre sus enemigos e incluso llegando a sobrepasar defensas con una amplia dureza y dividir metal de un solo zarpazo. Y no solo eso, también obteniendo la posibilidad de aumentar el flujo de energía alrededor de su zarpas de ki para aumentar su potencia y rango. | |
Medio
| ||
Ofensivo | ||
| Crackerjack | Neru se mueve a altas velocidades alrededor del enemigo, hasta posicionarse a espaldas de este para proceder a incrementar el tamaño de sus zarpas y golpear a su objetivo, produciéndole severos cortes y mandándolo a volar del impacto. | |
Medio
| ||
Ofensivo Física | ||
| Panic Blue | La saiyajin comienza a girar sobre sí misma a gran potencia, creando un tornado azul a su alrededor. Todo con el fin de defenderse al reflectar ataques o realizar maniobras ofensivas enfocadas en su rival, pudiéndolo golpear golpeando con una fuerza abrumadora al hacer contacto, consecuente de su potencia de rotación; influyendo también la atracción del aire y de distintos cuerpos como si fuera un ventilador gigante girando. | |
Medio
| ||
Ofensivo Defensa | ||
| Hunter Claw | Poderosa ráfaga de ki disparada con una mano, mientras el brazo ocupado es sostenido por la otra. Su usuaria puede redirigirla para alcanzar a su objetivo aunque este cambie de ubicación (De forma similar al Kamehameha Doblado). | |
Medio
| ||
Ofensivo | ||
Energía Inestable 
Nueva Disciplina del Gato 
Disciplina del Tigre 
Transformaciones 
Ōzaru 
La transformación clásica de los saiyajin. Gracias a esta se pudo defender en el pasado de grandes depredadores de los que no habría logrado escapar en estado base. Más tarde se volvió algo problemático para ella, siendo que su falta de control la llevaba a destruir estructuras y atacar incluso a sus aliados. Por esto es que acabó siendo inutilizada por un sello especial, qué limitaba el crecimiento de poder en su cuerpo para evitar que se transformase. Este sello igualmente fue roto gracias a que alcanzó el Super Saiyajin. Actualmente la retiene gracias al autocontrol y a la meditación.
Súper Saiyajin Falso 

Entre una combinación de su poder incontrolable y su corazón puro es que Neru logró generar las suficientes Células S en su cuerpo cómo para acceder a esta transformación por primera vez. Si bien al principio esta se desataba en momentos de ira, luego de entrenarse aprendió a activarla a voluntad, aunque aún así no era totalmente capaz de controlarla, dejándose llevar por el frenesí de poder que conllevaba. Ya cómo maestra la tiene prácticamente dominada, pudiendo acceder a esta y desactivarla sin muchos problemas, destacando que sus ojos ahora mantienen las pupilas al transformarse.
Súper Saiyajin 

La transformación legendaria fue alcanzada por Neru después de acostumbrar su cuerpo a un estándar mínimo alto de generación de Células S gracias al uso prolongado del estado de Súper Saiyajin Falso, desatándola en un momento de ira y sobrecarga emocional durante su batalla contra el Androide V. En un comienzo le suponía un desgaste de energía inmenso, pero al igual que con su versión incompleta, se acostumbró mejor con el uso y la práctica.
Súper Saiyajin Caótico 

Curiosidades 
El nombre de su compañero de entrenamiento Hyō (豹), significa Pantera en japonés.
Los colores representativos de Neru son el azul y el rojo. Al combinarse estos colores se obtiene un violeta, el cual puede representar sabiduría y creatividad.
A pesar de ser una guerrera y haberse criado en un ambiente salvaje, su sentido de la orientación es traicionero, lo que la ayuda a perderse seguido.
Durante un tiempo, un sello especial ayudaba a que no se descontrolase con la luna llena, impidiendo su transformación de mono gigante.
Soundtrack 
Galería 
Originales 
Competiciones 
Combates No-Canónicos 
3° Torneo Fanon del Poder[]
| Fase | Oponente/s | Resultado |
|---|---|---|
| Tercera Ronda 2vs2 (Con Kento) |
Kurima & Kenet |
Victoria |
| Séptima Ronda Clásico 1 vs. 1 |
Okura Shijizu | Victoria |
4° Torneo Fanon del Poder[]
| Fase | Oponente/s | Resultado |
|---|---|---|
| Séptima Ronda Clásico 1 vs. 1 |
Taliah Van Rekrah | Victoria |
| Décima Ronda 3vs3 (Con Otal (CW) & Normand) |
Andreina, Deig & Shu |
Victoria |
| Duodécima Ronda 2vs2 (Con Otal) |
Kókada & Aerith | Victoria |
| Decimotercera Ronda Triple Amenaza |
Nebula Rice |
Derrota |
| Semifinal Clásico 1 vs. 1 |
Crim | Derrota |
5° Torneo Fanon del Poder[]
| Fase | Oponente/s | Resultado |
|---|---|---|
| Primera Ronda 2vs2 (Con Hibiki Touhon) |
Eclair & Dr. Glanni Geppur | Victoria |
| Décima Ronda Clásico 1 vs. 1 |
Cidboo | Victoria |
| Duodécima Ronda Clásico 1 vs. 1 |
Rice | Derrota |
7° Torneo Fanon del Poder[]
| Fase | Oponente/s | Resultado |
|---|---|---|
| Segunda Ronda Triple Amenaza |
Kimmy Korr |
Derrota |
3° Teamkaichi Budokai (Con Deneb)[]
| Imagen | Fase | Oponentes | Resultado |
|---|---|---|---|
|
Cuartos de Final | Darkhan & Ƶhivago | Victoria |
|
Semifinales | Crim & Kumori | Victoria |
|
Final | Ánima & Aerith | Derrota (Segundo puesto) |
3º Promotion League One (Zona B)[]
| Imagen | Jornada | Oponentes | Resultado |
|---|---|---|---|
|
Jornada 1 | Misht | Derrota |
|
Jornada 2 | Nasu | Derrota |
|
Jornada 3 | Blade | Derrota |
|
Jornada 5 | Ƶhivago | Derrota |
|
Jornada 6 | Bara | Victoria |
3° Metro League (Zona B)[]
| Imagen | Jornada | Oponentes | Resultado |
|---|---|---|---|
|
Jornada 1 | Deig | Derrota |
|
Jornada 2 | Psypotato | Victoria |
|
Jornada 3 | Ash | Victoria |
|
Jornada 4 | Ross | Victoria |
|
Jornada 5 | Omega | Victoria |
|
Jornada 7 | Isnut | Victoria |
5º Promotion League One (Zona A)[]
| Imagen | Jornada | Oponentes | Resultado |
|---|---|---|---|
|
Jornada 1 | Setsuna | Victoria |
|
Jornada 2 | Koshu | Derrota |
|
Jornada 3 | Sugoki (Bamber) | Derrota |
|
Jornada 4 | Noah | Derrota |
|
Jornada 5 | Nasu | Derrota |
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Jornada 6 | Zerachin Ally | Victoria |
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Jornada 7 | Kókada | Derrota |
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Play-Off (Parte 1) | Allium | Victoria |
6º Promotion League One (Zona A)[]
| Imagen | Jornada | Oponentes | Resultado |
|---|---|---|---|
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Jornada 1 | Deneb | Derrota |
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Jornada 2 | Akamai | Victoria |
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Jornada 3 | Kókada | Derrota |
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Jornada 4 | Nori | Victoria |
Golden Freezer Awards 2021[]
| Categoría | Oponentes | Resultado |
|---|---|---|
| Mejor Héroe | Nivos Normand Verlassen Ƶhivago Maka Munster Sariel Lucas Carmona Niko Gondamek Kaibort Ryohei Blade Vetrom Maasda |
Derrota con Sariel (DB:S) |
Golden Freezer Awards 2022[]
| Categoría | Oponentes | Resultado |
|---|---|---|
| Mejor Neutral | Omega (CW) Otal (CW) Makako (WW) Crim (WW) Nebula (DB:S) Nexialist Nydaq Ophoni |
Derrota con Nexialist |
Golden Freezer Awards 2025[]
| Categoría | Oponentes | Resultado |
|---|---|---|
| Mejor Neutral | Deig Arctic Cidboo |
Segundo Lugar |
4° Ultimate Fanon Battle[]
| Fase | Oponente | Resultado | Técnicas |
|---|---|---|---|
| Primera | Kókada | Derrota | Azur Sabertooth Panic Blue Venomous Fang |
Créditos y agradecimientos 
A DenCosmic por las imágenes del personaje en Super Saiyajin Falso y Super Saiyajin.
A Gond SS por contribuir con la idea del contaminante de ki para el concepto de la Energía Inestable en estado de Super Saiyajin Falso, además de ayudar indirectamente a concebir la idea del Super Saiyajin Caótico.
A Saail Gox y Zakura15 por dar sus opiniones y consejos ayudando a que el personaje tome mejor dirección, además de una especial mención al dibujo que hizo el primero de su personaje Ánima usando la vestimenta del personaje, y por haber creado el rediseño del Estado Base y la imagen del Super Saiyajin Caótico.
A Dark Phantom666 por la realización del Soundtrack de Neru.
Referencias 
- ↑ Padre
- ↑ Madre
- ↑ Segundo lugar del 3º Teamkaichi Budokai
- ↑ Segundo puesto de la categoría "Mejor Neutral/Anti-Villano" en los Golden Freezer Awards 2025.
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