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Hibiki Touhon
Hibiki Touhon by Shin.png
Información
Sexo Masculino
Usuario que representa Dark Phantom666
Edad 20
Raza Humano
Series donde aparece Continental Wikia
Región desconocida

Hibiki Touhon es un personaje creado por el usuario Dark Phantom666.

Concepto, creación y desarrollo

El personaje inicialmente nació en una charla irrelevante, cuando el usuario Saail Gox le sugirió al autor que creara un personaje que reflejara un poco más de sus pasatiempos o intereses, principalmente la música, ya que en este momento el usuario había sido notablemente activo en este ámbito, siendo además el primer usuario del servidor en prestar el servicio de crear bandas sonoras para personajes o videojuegos. Desde esta perspectiva, originalmente el personaje había sido creado teniendo únicamente en cuenta la idea de un personaje que luchara con música. El primer concepto por el que pasó fue un personaje que usara una guitarra eléctrica para luchar, siendo rápidamente desechado por el hecho de que ya existían varios personajes con conceptos similares, además de que de por sí no reflejaba tanto el tipo de música que hacía principalmente el autor, ni los métodos usados. Así, luego de un tiempo pensando en eso, se le ocurrió la idea de usar sintetizadores, y posteriormente también launchpads, reflejando así su gran gusto por la música electrónica contemporánea.

Sin embargo, ya que el autor quería que este personaje también reflejara otras cosas relacionadas al mismo, gradualmente decidió que este personaje debía tener gusto también por las artes marciales, y que internamente el personaje fuera muy introspectivo y pensador. De esta forma se llega al concepto actual, que mezcla con relativo éxito el interés del autor por las artes marciales y la música, estando presente en el hecho de que el personaje en sí usa conocimientos solapados de ambas disciplinas. Por otro lado, también es notoria la fuerte influencia de la filosofía, la moral, la ética, y la importancia que estas tienen en la música y las artes marciales, y en general en todo el arte, al menos desde la perspectiva del autor.

Apariencia


Apariencia general


Hibiki es alguien de apariencia fresca y juvenil, poseyendo una piel bastante blanca aunque tostada, con un cabello largo de corte asimétrico (más largo del lado derecho que del izquierdo), lacio aunque ligeramente despeinado a propósito, que le llega hasta por debajo de los hombros, de color negro que se degrada a un azul bastante oscuro en las puntas; lleva un mechón en la frente, peinado hacia el lado izquierdo, que le tapa ligeramente el ojo, y en el cual se hace un poco más notorio el tinte azul. Sus ojos son de color cerúleo, y están ligeramente rasgados, aunque mantienen una forma almendrada, y son bastante expresivos, manteniendo una mirada traviesa aunque tímida; siempre se le ve con una expresión pensativa aunque airosa. Mide 1.73m y tiene una complexión promedio, aunque algo marcada, la cual no se nota mucho por la ropa que lleva.

Vestimenta


Lleva una hoodie negra con cierre azur metálico, con los kanjis de su nombre estilizados en el pecho, teniendo estos un color plata oscuro y un efecto de sombreado índigo fosforescente, ordenados en dos líneas. Tiene dos bolsillos bastante profundos en el pecho, los cuales están hechos en diagonal, llevando cremalleras del mismo color del cierre para más seguridad; además de estos dos bolsillos, lleva un tercer bolsillo con dos aberturas a la altura del abdomen, con el propósito de poder llevar las manos dentro de este. Esta hoodie lleva un detalle de pelusa turquesa bastante claro en la capucha, siendo este para mantener una temperatura más cálida y agradable. Debajo de esta, lleva una camiseta de un color ceniza, con el cuello algo más oscuro, aunque esta no se suele notar ya que por lo general lleva la chaqueta cerrada.

En sus piernas lleva unos joggers negros con líneas jade oscuro que comienzan en los costados externos de los mismos, y que a la altura de las rodillas se desvían hacia adentro, para terminar bordeando los ruedos de las botas; posee otro par de líneas en los costados internos del pantalón, haciendo el recorrido inverso, comenzando con una recta ascendente en la parte superior y desviándose hacia afuera a la altura de las rodillas. Estos pantalones tienen cuatro pares de bolsillos delanteros, dos por cada pierna, y están dispuestos en diagonal; a su vez poseen dos bolsillos en la parte de atrás. Estos bolsillos poseen un bordado de un color cian.

En los pies lleva unos zapatos deportivos de un color plomo muy oscuro, con cordones del mismo tono pero azulados, y con un ribete muy fino de color azul, color que se extiende hacia la parte interior de estas. Estas botas tienen una zuela cian bastante oscuro, con un detalle que se extiende hacia la parte superior de las mismas, estando ligeramente acanalada verticalmente esta parte, y llegando exactamente hacia la altura del inicio de los dedos.

Accesorios


Como accesorios, suele llevar una mascarilla de color negro, con el mismo detalle de los kanjis que en la chaqueta. También lleva una pulsera metálica de color platino en el brazo izquierdo, siendo esta más como una cadena hecha con eslabones muy finos; en la mano derecha lleva un anillo del mismo color con un zafiro incrustado, portándolo en el dedo anular, y con detalles de estilo celta. En este brazo lleva también un brazalete con los mismos detalles.

Equipamiento


Siempre lleva puestos unos audífonos, los cuáles son de un color negro ónice con luz LED azul en los bordes, los cuales los suele llevar en la cabeza, aunque también es normal vérselos en el cuello. La diadema de estos es de un color carbón mate, aunque con un ligero efecto de brillo bastante opaco; así mismo, en esta parte lleva una línea centrada de LED azul, que parte de los auriculares. También suele tener consigo un teclado electrónico con un launchpad incluido, el cual por lo general lo lleva en la espalda por medio de una correa; el launchpad es de 64 almohadillas, y el teclado de 4 octavas (48 teclas). Además, suele llevar un reloj digital en el brazo izquierdo, el cual es de color negro, y tiene una forma bastante estilizada, siendo la pantalla apenas un poco más ancha que la correa.

Personalidad

Hibiki es un joven relativamente discreto y retraído, pero que cuida siempre de estar atento a responder si se le habla, siempre y cuando lo considere necesario. Debido a su sentido del oído muy desarrollado se estresa muy fácilmente en lugares ruidosos donde hayan demasiadas personas, por lo que no es alguien muy sociable sino que prefiere estar observando desde las sombras en la medida de lo posible. Así, suele estar escuchando constantemente todo a su alrededor desde una distancia segura para obtener información útil del entorno y de las personas a su alrededor. Si considera necesario comenzar una conversación, suele esperar a que el lugar se despeje un poco o que aquellos con quienes va a interactuar se alejen a un lugar más solitario, momento en el cual se acerca por la espalda haciendo todo lo posible por que solo se le note cuando está lo suficientemente cerca; esto lo hace para intentar evitar a toda costa que la otra parte pueda negarse. De ser posible y/o necesario forzará la situación intentando abrumar a la otra persona para que acceda a su petición. Además, es alguien pacífico al que no le gustan mucho los conflictos, así que prefiere huir si sabe que probablemente se vea envuelto en uno, o si nota que se está formando uno incluso si este no le afecta directamente.

También es un obseso de "la verdad", siempre persiguiendo esta y teniéndola como un punto central de todo lo que hace y teniendo una estima inmensa por la misma. Por esto, nunca juzga una situación de forma precipitada ni superficial, intentando siempre investigar y profundizar todo lo posible antes de dar una opinión sobre lo que sea, desde la cosa más trivial hasta la de mayor trascendencia. Tanto es así que incluso cuando está luchando o discutiendo está constantemente analizando a su oponente o interlocutor, su entorno y a sí mismo, además de que le da vueltas a la cuestión en su cabeza desde todos los ángulos que se le ocurren; esto con la intención de encontrar la verdad más objetiva posible. Y si esta verdad se dirige en la dirección contraria a la que él defendía en un inicio, retrocederá y cederá la victoria o la razón a la parte contraria.

Además, debido a esta obsesión con la verdad y el hecho de que constantemente encuentra nuevos enfoques, es una persona muy dinámica e impredecible, la cual no se mantiene en ningún lado, pudiendo llegar a cambiar incluso sus amistades de un día para otro debido a su forma inestable de ver las cosas, no alineándose con ningún movimiento, facción o bando en la medida de lo posible, ya que sabe que en cualquier momento su perspectiva puede alterarse enormemente. Lo único que puede considerarse como una base inmutable de su forma de ver el mundo es la esencia en sí de su personalidad, el hecho de tener siempre la verdad por sobre todo, aún con lo contradictorio que esto pueda llegar ser y con lo paradójica que pueda ser la propia verdad, por lo cual también su motivación y sus objetivos siempre serán en esencia los mismos aún con todo lo que él mismo pueda cambiar fuera de esto. Debido a lo anteriormente mencionado, Hibiki es alguien muy analítico tanto introspectiva como extrospectivamente.

Hibiki no es perfeccionista, no le gusta planear demasiado las cosas que vaya a hacer debido a que considera que no se pueden conocer todos los parámetros o las situaciones que vayan a alterar las probabilidades de éxito y el resultado de sus acciones, así que acepta los márgenes de error y los escenarios adversos y en cambio prefiere intentar adaptarse todo lo posible al curso de las cosas para aprovecharlas a su favor y así tornar situaciones aparentemente desfavorables en unas más propicias. Por lo tanto, suele hacer más planes a corto plazo y constantemente está planeando mientras todo fluye para dirigirlo a un final favorable para él. Así mismo, procura hacer siempre todo lo que vaya a hacer con la mayor cautela, el menor esfuerzo, y en el mínimo tiempo posible.

Gustos

Hibiki es una persona excéntrica en cuanto a gustos, en el sentido de que en algunas cosas es altamente exigente y quisquilloso, mientras que en otras es totalmente abierto y experimental. Pero lo más excepcional es que en otras cosas tiene presentes ambas cosas, siendo tanto exigente como abierto, estando dispuesto a probar cosas nuevas pero siempre esperando cierto nivel de calidad, a menos que ya sea demasiado necesario contenerse.

Sus gustos más destacados son:

Ciencia


Este es el primer gusto importante que Hibiki desarrolló, originándose del respeto y la alta estima que tenía por sus padres, quienes se esforzaban mucho por la ciencia, cada uno a su manera. Así, Hibiki tiene un gran interés principalmente por la acústica, la termodinámica, la mecánica cuántica y la astrofísica en el campo de la física, por la química (orgánica e inorgánica), y la biología. Así mismo, suele integrar distintas ramas de la física para estudiar ciertos fenómenos con más profundidad. Aunque de todas formas disfruta de todas las ramas de la ciencia con bastante deleite.

Música


Este es el gusto más prominente de Hibiki, el cual hace notorio esto al estar presente, por ejemplo, en cosas como el estilo de combate y en ciertos tics o conductas inconscientes. Este gusto nace luego de que se diera cuenta del parecido que tiene este con la ciencia, tanto en los métodos como en la esencia de ambos.

Su gusto musical se puede definir como uno muy abierto pero exigente, aspirando siempre a encontrar resultados con un nivel alto de calidad. Por esto, si bien puede escuchar sin problemas casi cualquier género o estilo musical, siempre estará esperando que lo que escucha esté al nivel de sus expectativas, o, de ser posible, que las supere. Los géneros que más disfruta escuchar son la música electrónica (dubstep principalmente), el rock, el metal, el trap y la música orquestal, aunque también escucha con frecuencia música pop. En cuanto a estilos, disfruta principalmente de música melancólica o dramática, con un buen balance entre lo melódico y lo pesado, apreciando muchísimo los sonidos experimentales. Además, le gusta apoyar mucho la música independiente.

En cuanto a lo que le gusta componer o tocar, es tanto o más variado que aquello que escucha, debido a que ama innovar y superarse constantemente, teniendo un nivel de autoexigencia bastante elevado.

Artes marciales


Hibiki posee un gusto bastante marcado por las artes marciales, el cual desarrolló en base a la admiración que formó por los artistas marciales, que ideológicamente tienen mucho en común con los científicos, sobre todo por el hecho de que los mejores tienen una voluntad muy fuerte y siempre intentan una y otra vez cada cosa que se proponen hasta que logran perfeccionarla. A partir de esto, se interesó mucho sobre todo en disciplinas como el karate-do, el taekwondo, el judo y el aikido, además del kendo. Sin embargo, nunca pudo darse el lujo de practicarlas directamente, por lo que decidió integrarlas a su gusto por la música de forma que pudiera disfrutarlas por experiencia propia, aunque fuera de una manera más o menos indirecta.

Filosofía


Hibiki tiene una gran propensión por la filosofía, siendo un practicante activo de la misma, teniéndola presente casi todo el tiempo. Sobre todo le gusta estudiar aquello relacionado con la ética y la moral, la epistemología[1], la gnoseología[2], la ontología[3] y el naturalismo. También tiene bastante interés por la metafísica y por estudiar las creencias.

Lenguaje


Verbal


Hibiki posee un lenguaje verbal bastante rico a pesar de que no suele hablar mucho, haciéndolo de una forma poética y ligeramente teatral. Cuando habla, Hibiki suele usar muchas palabras obsoletas o excesivamente técnicas, lo cual suele dificultar la comprensión de su mensaje. Además de esto, usa muchos juegos de palabras, metáforas, parábolas y alegorías para comunicar su mensaje, de forma que se necesita de un esfuerzo mental para poder mantener una conversación con él. Asimismo, Hibiki usa esto a su favor, procurando confundir y/o abrumar a aquellos con quienes vaya a hablar, de forma que dirija a las personas a una situación en la que él pueda tomar el control y dirigir la conversación, con la intención de extraer toda la información posible de estas personas. En pocas palabras, al interrogar a alguien, juega con esta persona hasta extraer toda la información que considere útil o importante. También tiene la costumbre de dejar siempre mensajes subliminales en todo lo que dice y hace, de forma que pueda acercar a la gente a "la verdad".

El tono de voz destaca por ser contradictoriamente monótono, lo que le da una sensación de inconsistencia con su léxico y su forma de aplicarlo. Así mismo, a veces deja escapar partes de sus monólogos internos, lo cual le da una sensación aún más incongruente con la marcada seriedad de su voz y la actitud orquestal que expresa con su lenguaje corporal.

Corporal


Hibiki tiene un lenguaje corporal bastante complejo que lo convierte en alguien excéntrico. Tiene la tendencia a hacer gestos teatrales y/o orquestales, pareciendo usualmente que está dirigiendo una orquesta al hablar, con gestos amplios, rítmicos y precisos con manos y brazos, jugando con la posición de su cuerpo para darle más elocuencia a su comunicación, prestando especial atención en las piernas y la cabeza para que estas digan tanto como sea posible. Sin embargo, debido a su mirada y su forma de ser, esto no se nota sobreactuado casi en lo absoluto, teniendo un carácter más bien intimidante e imponente, aunque desde fuera pueda llegar a verse gracioso, extraño o curioso.

Así mismo, da mucha importancia también a su mirada, siempre buscando mantener una que revele la menor información posible, siendo esta usualmente una de aburrimiento y desinterés que no refleja mucho de su forma real de ser atenta, obsesiva y teatral, como parte de un juego psicológico para desorientar a sus interlocutores todo lo posible. Lo mismo ocurre con su respiración, intentando mantener una respiración estable y serena en todo momento. Lo mismo ocurre con su boca, procura no mover demasiado la boca o no hacer gestos con esta que permitan dejar ver su estado de ánimo o sus intenciones, manteniéndo los labios cerrados sin mucha fuerza, aunque también es común que los tenga abiertos ligeramente, dejando ver sutilmente sus dientes.

En cuanto a sus posturas cuando está quieto, suele variar entre llevar las manos en los bolsillos, tener los brazos cruzados o detrás de la cabeza. Al estar sentado normalmente cruza los brazos o coloca un brazo (o ambos, depende) en el respaldo del asiento, si es que este tiene. También suele colocar sus manos en las piernas y si tiene un posabrazos disponible, los deja descansando ahí. Sus piernas casi siempre suele estirarlas o esconderlas bajo el asiento, aunque si está en confianza puede variar más, con cosas como levantar una pierna sobre la silla o sentarse de piernas cruzadas, e incluso puede llegar a agacharse en la silla.

En general, Hibiki es alguien algo hiperactivo, jugando mucho con sus manos y pies, mirando constantemente a su alrededor (cosa que además hace por desconfianza), y tarareando o toqueteando rítmicamente para relajarse. Esto se hace más evidente cuando está en una situación estresante para él, cuando está impaciente o emocionado. Todo esto se ve reflejado en su lenguaje corporal.

Relaciones

¡Alerta!

Esta sección contiene spoilers de la historia. Si no la has leído, recomiendo que la leas antes de seguir.

Si seguirás sin leer la historia, continúa bajo tu propio riesgo.


Personaje Descripción Tipo
Alejandro Martínez Su relación con este personaje comenzó de forma bastante brusca cuando Hibiki estaba buscando información sobre el paradero de sus padres, justo el día que estos habían sido secuestrados. Esta fue cortada de forma igualmente brusca poco después, pero aún sigue latiente en Alejandro después de los sucesos de ese día. Mala
Azumi Konoe Su relación con esta chica empezó un par de días luego de que sus padres fueran secuestrados, mientras buscaba información sobre el paradero de ellos. Rápidamente estrechó lazos con ella al tener varias cosas en común, como la situación de sus padres o que la familia de ambos tuviera una relación buena. Buena


Historia


Infancia


Primeros años

Hibiki nació en una familia acaudalada y trabajadora, hijo de un padre dueño de una transnacional basada en Japón que se dedicaba a la tecnología, electrónica e informática y una madre líder de una ONG cuyo propósito era ayudar a países en vías de desarrollo cediéndole tecnologías en forma de un préstamo. Su infancia, por tanto, fue todo menos común. Desde muy temprana edad tuvo un interés muy grande en el mundo de las peleas y las artes marciales, teniendo una gran admiración por todos los usuarios del ki, a quienes había visto varias veces en la televisión, en Internet y en revistas, y cuyas hazañas lo habían cautivado. Sin embargo, al nacer en una familia como esa las cosas no serían fáciles, ya que sus padres eran muy sobreprotectores y estrictos con él, teniendo una educación muy rigurosa, profunda y exigente, y solo pudiendo salir si iba acompañado por sus padres o por algún guardaespaldas. Así que esto era como un sueño para él, principalmente porque a sus padres no les agradaba la idea ya que lo consideraban peligroso e impropio de una familia prestigiosa, y por el hecho de que desde muy temprana edad nunca tuvo un talento real para el combate y apenas sí podía controlar su ki de forma muy básica y débil, y esto únicamente debido a las muy imperfectas enseñanzas que encontraba en Internet y en libros.

Como hijo único de la familia, tenía una muy pesada responsabilidad sobre sus hombros, pues sería el heredero de la empresa de su padre y de la ONG de su madre. Por lo tanto, a pesar de que su familia era muy estricta con él, solía pasar mucho tiempo a su lado, puesto que preferían encargarse ellos mismos de la educación de su hijo para así asegurarse de que fuera por "el buen camino". Ante esto Hibiki no dudaba en cuestionar aquello que sus padres le enseñaban, y si bien sus padres se alegraban por este interés que él tenía en aprender, nunca le daban respuestas que él encontrara satisfactorias.

Por este motivo, si bien apreciaba las enseñanzas de su familia, no se sentía lleno, se sentía como si algo le faltara. Así encuentra un poco de alivio en la música, debido a que se componía de patrones y sonidos que eran cosas aparentemente abstractas pero ocultaban mucho significado y cuya forma de crearse implicaba muchas otras áreas del conocimiento que en apariencia eran distantes, y gracias a esta sentía que se acercaba más que en ninguna otra cosa a "la verdad" única y real, aunque él mismo estaba consciente de que es difícil definir este concepto.

Así pasan los años entre estudiar, aprender a manejar el negocio, soñar con algún día poder participar en algún torneo de artes marciales y aliviar su ansia por conocer "la verdad" con música que analizaba y que creaba por sí mismo además, y llega a la edad de 12 años. En este tiempo se le ocurre usar la influencia de su familia, la relativa libertad que tenía para desarrollar su propia creatividad y sus conocimientos en el tema de la tecnología y la música y decide comenzar a desarrollar una tecnología que le permita controlar su ki y desarrollar un estilo de combate que le permita dar todo de sí sin necesidad de tener talento para pelear.

Él creía en esta posibilidad, sentía que era real, en su corazón lo sabía, así que luego de recibir el permiso de su padre mediante la excusa de que quería desarrollar algo que pudiera permitirle ganarse el derecho a dirigir la empresa aunque fuera en mucho tiempo y mostrándole además el documento de admisión de una prestigiosa escuela de informática y tecnología, se recluye en un laboratorio ultrasecreto (el cual estaba muy bien equipado teniendo incluso una habitación) por dos largos años desarrollando una tecnología que mezclaba sus dos pasiones primarias: la música y el combate. Así, desarrolla unos dispositivos que funcionando como instrumentos musicales y que teniendo a primera vista el aspecto de unos normales, trabajaban a partir del ki de su usuario como un catalizador, usando electricidad para facilitar el funcionamiento y permitir al usuario desarrollar técnicas a través de patrones y ritmos, de sonidos y técnicas de síntesis.

Adolescencia


El mundo real

Poco después de cumplir los 14 años sus padres encuentran una oferta que no podían desperdiciar, y decididos se marchan a una conferencia para negociar al respecto de esta oferta. Justo cuando están en medio de la conferencia, un grupo de hombres armados entra y los rapta, desapareciendo por unos angostos callejones. Es que recibe al secretario más cercano a sus padres, y de este hombre recibe una noticia totalmente inesperada y que lo deja profundamente sorprendido, en estado de shock: "Tus padres han sido secuestrados por un grupo de mercenarios. El costo del rescate es muy elevado y apenas lograron pagar tu rescate entregando tecnología de la empresa", le dijo este empleado de la empresa, misma que ahora estaba trabajando para los mercenarios. Esto despertó en él sentimientos encontrados. Sentimientos de angustia, de frustración, pero también de libertad y esperanza, y sobre todo de suerte, porque aunque le molestara lo menospreciaron, no le dieron importancia, y gracias a esto él seguía libre; él sabía que sus padres debían tener mucho que ver en esto. De todas formas en ese momento fue tal la sorpresa que no comprendía muy bien esos sentimientos.

Esto hace que decida salir por fin del laboratorio junto a sus nuevas creaciones y así comienza a investigar por su cuenta, pero en ninguna parte encontraba nada de utilidad; sin embargo, aún así sentía que de alguna forma le estaban mintiendo, que le estaban ocultando cosas, sospechaba que le engañaban. No estaba seguro de por qué, ni cómo, pero eso sentía, y esto hacía crecer en él la inquietud de no saber si las personas le eran sinceras o si ocultaban algo. Esto le desesperaba, "¿Quién tiene la razón?" pensaba. Lo único de lo que estaba seguro ahora es que sabía por qué sus padres lo sobreprotegían tanto desde pequeño. Sabía lo peligroso que era el mundo si llamabas la atención. Sin embargo nunca se rindió, y por más que doliera, que fuera desesperante y que lo inquietara terriblemente siguió buscando y preguntando. "Removeré cielo y tierra, porque aún hay muchas cosas que quiero hacer con ellos" se decía constantemente. Su determinación lo llevó a empezar a encontrar algunas respuestas sólidas, aunque para ello tuvo que llegar a los rincones más oscuros y apartados de la ciudad donde vivía.

En primer lugar empezó a preguntarle a las personas que vivían por allí si habían visto cerca de ahí a personas sospechosas. Al principio solo recibió respuestas negativas. Sin embargo, al insistir un poco más e intimidar a la gente a la que le hacía preguntas, comenzó a recibir información algo interesante. Se enteró primero de que un grupo de personas que no dejaban ver su rostro se acercaron al lugar. Aparentemente buscaban a alguien, pero al no conseguir respuestas se fueron a otro lugar. "Por allá", le señaló con un dedo el que colaboró con esa información en dirección a unos callejones que se dirigían todos al mismo lugar. "Escuché rumores de que un grupo similar al que vi entró a una fábrica abandonada que es usada por un grupo criminal bastante nombrado por aquí".

Hibiki entonces siguió el trayecto más corto para intentar dar rápido con ese lugar. Así dio con una especie de barrio oculto entre fábricas y otros edificios similares. A juzgar por cómo lucía el lugar, debía ser un nido de personas desesperadas por dinero, de las cuales seguramente muchas delinquían y otras tantas podrían vender a cualquiera por algo de dinero con qué aguantar hasta el fin del mes. Caminando entre las curiosas miradas de niños andrajosos y entre hombres y mujeres que lo veían con recelo, se encontró con el lugar que le había sido mencionado. Así pues, decide entrar al sórdido edificio, no sin antes tragar grueso y mirar a su alrededor con cierto nerviosismo y temor, que por supuesto no era infundado.

Al entrar nota lo espacioso que era el lugar, siendo mucho más de lo que esperaba. Debido al polvo y a la escasa iluminación que venía de unas ventanas llenas de telarañas, el lugar daba una sensación sombría, y el hecho de que hubieran tantos escombros por ahí era agobiante. Colocándose un audífono para intentar calmar el desasosiego que sentía, comienza a avanzar algo más rápido. Al llegar al centro de la instalación, puede notar que en el otro extremo hay algunas personas reunidas en torno a un fuego que provenía de dentro de un barril metálico. Estos lo notan y se levantan de las sillas en las que estaban sentados. Aparentemente tenían intenciones de atacarle. Sin embargo, en cuanto Hibiki saca un fardo de billetes del bolsillo, hablan entre ellos y comienzan a acercarse más pacíficamente.

"¿Qué quieres?", le pregunta uno de ellos, un extranjero quien estaba al frente de todos, y que por su apariencia (piel morena, varias cicatrices y tatuajes, cabello negro tintado de amarillo y una complexión musculosa), su actitud algo prepotente y el hecho de estar por delante del resto parecía ser el jefe de aquellos delincuentes. "Quisiera negociar con ustedes. A cambio de cierta información les pagaré bien". Mientras decía esto, levantaba una riñonera, la cual se veía algo abultada, con lo cual resaltaba el mensaje.

El 'jefe' del grupo le da una mirada a los otros, haciendo que se vayan del lugar dejando así a solas a Hibiki con este individuo. El sujeto se presenta, mencionándole que su nombre es Alejandro Martínez. Hibiki pudo deducir que venía de algún país en malas condiciones, aunque se abstuvo de preguntar aún cuando sentía curiosidad. Mirándolo fijamente a los ojos, solo le mencionó que se llamaba Hibiki. Alejandro parece conformarse con aquella respuesta, y algo impaciente le solicita que se apure. Hibiki corresponde y le pregunta si había pasado por ahí el grupo de personas que le mencionaron antes. Ante esa pregunta Alejandro se queda congelado por unos minutos, a lo que procede a mirar a su alrededor. Al parecer cae en cuenta de con quién estaba tratando.

Hibiki le da una mirada amenazante intentando ocultar su intranquilidad, y se sienta de una forma que su riñonera destaque. Es entonces cuando el criminal le cuenta lo que sabe con algo de nerviosismo. Este grupo le había pagado una gran suma de dinero para que él y su banda espiaran y les dieran información sobre sus padres. También le menciona que ellos vestían ropas completamente negras, mantenían cubiertas sus caras con mascarillas y usaban lentes oscuros, además de siempre tener la capucha sobre la cabeza. Fuera de esto no sabía mucho más, aparte de ciertos rumores que corrían respecto a que habían visto a individuos de esas características cerca de la casa de sus padres. Con estos datos sale del lugar sin decir palabra, solo lanzando el bolso con dinero a Alejandro, quien la recibe sin mucho esfuerzo y camina en dirección contraria, desapareciendo tras una puerta corrediza.

Caminando sin sospechar mucho, Hibiki avanza un tramo considerable, luego del cual empieza a apurar el paso. Tenía la sensación de que alguien lo seguía, pero no sabía bien quién, desde donde o por qué. Sin embargo, tenía algunas sospechas de lo que podía ser, por lo que a pesar de que no tenía ninguna seguridad prepara sus recién creados artefactos para luchar si era necesario, colocándoselos de una forma que pudiera acomodarlos rápidamente para usarlos.

Con esa inquietud cambió rápidamente el rumbo, entrando por un callejón algo sinuoso cerca del cual habían algunas personas, por lo cual se camufló lo mejor que pudo entre la gente y dio con la salida. Sin embargo, apenas un par de minutos luego de dejar de sentir que lo seguían, notó unas pisadas que se dirigían rápidamente en su dirección, a lo que voltea (confirmando sus sospechas al ver que se trataba de uno de los subordinados de Alejandro) y se lanza al piso cerca de unos escombros, apenas esquivando un golpe por poco. Levantándose lo más rápido que puede, toma uno de los escombros, para luego correr y lanzarlo a la cara de su rival, retrasándolo un poco, apenas lo suficiente para poder dirigirse a un lugar más abierto y con menos gente.

Allí, su rival vuelve a arremeter, amagando a dar un derechazo, pero rápidamente levanta una pierna, golpeando a Hibiki en el pecho, haciéndolo tambalearse un poco. Hibiki retrocede un poco, tocando desesperadamente una tecla de su teclado de lucha, el cual emite un sonido algo estridente seguido de una ráfaga algo inestable de ki, la cual explota a menos de medio metro de su contrincante, haciéndolo caer del susto con algunas quemaduras, causando además algunos moretones, para luego huir, no sin antes proferir algunas amenazas temerosas. Con los efectos de la adrenalina aún activos, Hibiki se aleja lo suficiente del lugar como para sentirse seguro. Luego de ponerse bajo un techo, empieza a dejar de sentir las piernas y los brazos, desvaneciéndose luego de unos minutos.


Al despertar, se encontraba en un banco, sobre el regazo de una chica joven (en cuya cara tenía una expresión de preocupación), tardando un poco en entender qué pasaba. Al volver totalmente en sí, se avergüenza mucho y se levanta rápidamente, golpeando a la chica en la nariz con su frente, quien se queja del dolor con un gemido para luego cubrirse la nariz con sus manos. Con una mueca de dolor, Hibiki se aleja velozmente de la chica, arrastrándose para luego levantarse y pedir disculpas de una forma ligeramente teatral.

Ante este espectáculo casi melodramático, ella se empieza a reír a carcajadas, haciendo que Hibiki solo se ruborice más. Respirando profundo, para de reír y se presenta. "Mi nombre es Azumi, Azumi Konoe. Mucho gusto", le dice con una voz tierna y un gesto afable. Hibiki deja de sentirse avergonzado, para ponerse un poco alerta y serio; de alguna forma ese apellido se le hacía familiar, sino es que también el nombre. "Me llamo Hibiki Touhon. El gusto es mío", le responde con una voz algo apagada. Azumi le empieza a explicar a un atento Hibiki que ella había sido separada de sus padres cerca de ese lugar por un grupo de personas muy sospechosas, pero que de alguna forma ella había logrado escapar y ahora estaba perdida. Algo exaltado, Hibiki le pregunta cómo eran esas personas.

Ella le da una descripción exactamente igual a la que había recibido antes con Alejandro, lo cual sorprende a Hibiki, aunque también le causa una sensación de seguridad puesto que esto podía acercarlo a lo de sus padres. Sin embargo, no celebra antes de tiempo, y en cambio le pregunta primero si conocía a sus padres. La respuesta fue positiva. "¿Qué clase de relación tiene tu familia con la mía?", pregunta Hibiki. "Nosotros le vendíamos materia prima a tu familia. De hecho, éramos sus proveedores principales"; esto sorprende positivamente a Hibiki, haciéndole entender el por qué ese apellido se le hacía familiar.

De esta manera, Hibiki se acerca a la chica, y le comparte que sus padres también habían pasado por lo mismo. Ella no reacciona, dándole a entender que ya conocía la situación. "¿Por qué no cooperamos ambos entonces? Así será más fácil lograr algo", le dice con una voz animada, a lo cual ella asiente con una sonrisa, dejando salir una voz alegre. Así ella lo invita a su casa, ya que quedaba cerca de ese lugar y ahí podrían descansar. Hibiki acepta aunque con algo de pudor, y decide acompañarla a su casa, ya que además podía ser peligroso que ella estuviera ahí a esas horas.

Luego de un rato de caminar en un silencio incómodo en el cual Hibiki le daba vueltas a lo ocurrido, ella rompe el silencio. Mirando fijamente los instrumentos que tenía Hibiki, le preguntó si había estudiado música. Obviamente no sospechaba nada de que él los usaba para luchar, y Hibiki tampoco quería que lo supiera de momento, así que le responde que no. "Pero, ¿te gusta la música?", le pregunta. "Sí. Creo que soy autodidacta", responde con un tono algo distraído. "¡Genial! ¿Podrías tocar algo después? Quisiera escuchar qué tal tocas". Ante esto, Hibiki se siente un poco acorralado, por lo cual evade la pregunta con una excusa. "Es que ahora mismo están dañados mis instrumentos". "Huh. Entiendo", fue la respuesta recibida. Esto lo hizo suspirar de alivio.

Así, en una conversación relajada y de poca importancia llegan a casa de Azumi. Como Hibiki esperaba, era una casa grande, tratándose de una mansión de dos pisos con un amplio jardín, el cual tenía un tupido cesped, con una gran variedad de arbustos bien podados, algunos con formas esculpidas artísticamente. Mientras avanzaban por un largo corredor cercado, Hibiki iba observando encantado el lugar, sintiendo especial atracción por unas fuentes ubicadas a cada lado del jardín, justo en el centro de cada división creada por el corredor. A la mitad del corredor había unas puertas que permitían la salida, las cuales dejan atrás rápidamente, acercándose a la puerta de la casa.

Apenas poco más de un minuto después llegan a la puerta, la cual era doble, teniendo una altura considerable. Al pasar, puede ver un gran salón para invitados, en el cual había una chimenea central que daba calor al recinto. El lugar estaba adornado con varios cuadros, y el piso estaba cubierto por una gran alfombra estampada; todo en conjunto le daba un aspecto occidental al salón. "Toma asiento, iré a preparar algo" le dice Azumi a Hibiki, a lo cual él asiente con una reverencia y se sienta en un cómodo sillón.

Mientras esperaba, no puede evitar que un cuadro de los que que decoraban el lugar le llamara la atención. Este cuadro en particular destacaba, había algo en él que resultaba especialmente atractivo. Con algo de curiosidad, se levanta del sillón y se acerca cautelosamente a la obra para apreciarla con más detalle. Al mirarla más de cerca nota que el nombre de Azumi estaba anotado en el cuadro. Justo en ese momento escucha la voz de Azumi, que lo sobresalta un poco, haciendo que se de la vuelta. "¿Te llamó la atención? Yo también me siento satisfecha con él", le dice a un admirado Hibiki. "Me gusta mucho, está muy bien hecho. ¿Cuándo lo hiciste?", le responde él. "El año pasado lo pinté para una competencia de mi escuela. Mis padres están muy orgullosos de él...". Mientras decía esto, su tono se iba apagando y su expresión se iba haciendo algo melancólica.

Hibiki no puede evitar sentirse mal por ella en ese momento, así que se acerca a ella y le da unas suaves palmadas en la espalda. No sabía por qué, pero aunque recién se iban conociendo ya se sentían muy cercanos. "Juro que resolveré este problema. Tengo que hacerlo", se dijo para sí mismo, aunque inconscientemente lo hizo en voz alta. Esto hace que Azumi se inquiete un poco. "No deberías intentar resolver todo tú solo, podría hacerte daño", le dijo con una voz serena aunque con una expresión ligeramente ansiosa. "¡En todo caso, deberíamos comer antes de que se enfríe", dice, mientras coloca las cosas en una mesita, para luego colocar dos sillas, sentándose en una. Hibiki asiente y se sienta en la otra.

"Gracias por la comida" exclama Hibiki mientras tomaba un panecillo, para proceder a ponerlo en su boca. Al levantar la mirada, puede notar la mirada de preocupación de Azumi, quien aún no tocaba los bocadillos que había preparado. "¿Quieres que pensemos en algo juntos?", le dice luego de tragar el pedazo de pan que se había metido en la boca. Azumi levanta la vista con una mirada algo complicada, como de vergüenza, y asiente, para luego empezar a comer también.

"Lo primero que deberíamos hacer es buscar información sobre a quienes nos enfrentamos. No podemos hacer nada sin saber qué hay detrás de todo esto, sería peligroso", dice Hibiki con un tono severo a la vez que se servía un poco de café con leche. "Pero, ¿por dónde deberíamos empezar? Apenas sabemos cómo se ven las personas que buscamos.", le responde Azumi. "Creo que eso ya nos da una base. Por ahora deberíamos preguntar a todo el que podamos por personas de esas características", le responde con una ligera seguridad Hibiki. Luego de esto simplemente siguen comiendo en silencio, cada uno pensando en lo suyo.

Al terminar de comer, Azumi le menciona que deberían ir a dormir puesto que ya era tarde. Hibiki asiente y Azumi lo guía a una habitación de invitados. "Puedes dormir aquí. Esta habitación tiene baño, y si necesitas un cambio de ropa, en el armario hay algo de ropa para los invitados. Buenas noches", le indica a Hibiki. "Entendido, gracias por tu hospitalidad. Y buenas noches igualmente", le responde él con cortesía, a lo que ella asiente con una ligera sonrisa y se va a su habitación, cerrando la puerta.

Hibiki se cambia su ropa por un pijama y luego se acuesta boca arriba en la cama. Mirando el techo, empieza a pensar un poco intentando ordenar sus ideas. Si este grupo no secuestró solo a sus padres sino también a otras personas influyentes, deben querer algo realmente grande. Esto hacía que resultara poco probable que hicieran algún tipo de daño físico a quienes secuestraban, debido a que seguramente debían necesitar apoyo material y político. Sin embargo, seguía siendo bastante probable que ejercieran algún tipo de presión psicológica, y esto lo perturbaba grandemente. Por otro lado, ahora estaba muy seguro de que sus padres no fueron los primeros en ser secuestrados, así como que los padres de Azumi no serían los últimos. Entre pensamientos como estos, Hibiki se queda profundamente dormido.


Al amanecer, es despertado de un profundo y brumoso sueño por Azumi, quien es lo primero que Hibiki ve al despertar. Sin embargo, aún somnoliento, la ve como si fuera su madre. Se trataba de una alucinación que comenzó a desaparecer unos segundos después, a la vez que se iba despertando del todo. Al estar totalmente despierto, se levanta de la cama. "Deberías venir a desayunar pronto, mientras aún está caliente", fueron las primeras palabras que recibió Hibiki esa mañana. De alguna forma, aunque se sintiera familiar, le resultaba extraño e incómodo. "¿Realmente tiene alguna importancia pasar la noche en casa de una chica?" se preguntó, a modo de autoconvencimiento para poder concentrarse en lo que verdaderamente importaba en se momento, mientras se lavaba la cara.

Luego de lavarse la cara, va a desayunar, encontrándose con unas tostadas, queso, trozos de aguacate y jugo. Después de un rato de comer, retoma el tema de la noche anterior con Azumi, quien lucía distante. No la conocía mucho, pero de alguna forma intuía que esa no era su forma de ser normal. "¿Te preocupan tus padres?", le preguntó él. "La verdad es que sí... No estoy acostumbrada a desayunar sin ellos, no de esta forma", le respondió ella. "La verdad es que siento difícil no preocuparse, pero intenta evitarlo. Lo mejor ahora es que estemos tranquilos y concentrados para poder lograr hacer algo", le respondió él; esa era su forma de animarla, aunque era un poco fría.

"Gracias... Creo que eso intentaré. ¿Te gustaría ir a un café? Creo que así me podría concentrar más. Siento que este lugar me agobia ahora", fue la respuesta de ella. Lucía menos decaída, pero seguía estando desanimada. "Me parece bien, yo también quisiera tener un cambio de aires", respondió Hibiki. Pasar dos años en un laboratorio y que reciba un impacto tan grande antes de salir definitivamente le afectó de alguna forma. Necesitaba respirar un poco para poder pensar claramente.

Luego de desayunar, ella toma la iniciativa. "Conozco un buen lugar, si quieres invito". A pesar de que se sentía algo avergonzado ya que sentía que ella ya había hecho mucho por él, aceptó por cortesía y por necesidad. Luego de que ambos se cambiaran de ropa por algo más apropiado para la calle, salen de la casa. Unos minutos después, ya estaban en el lugar. Ciertamente era un buen sitio, bastante tranquilo, con un buen ambiente y una vista privilegiada. Ambos toman asiento en una mesa situada en la parte más externa del café.

Una vez allí, ambos ordenaron té, y, mientras esperaban que volvieran con lo que pidieron, comenzaron a hablar respecto a lo del secuestro. "La verdad he estado pensando mucho, pero no he podido encontrar ninguna respuesta... Perdón", comenzó Hibiki. "No necesitas disculparte. Más bien, en tan poco tiempo has hecho mucho tú solo. En lugar de eso, comparte esa carga conmigo, ya que también es algo que me afecta. De esa forma podremos llegar más fácilmente a encontrar respuestas; disculparse ahora no arreglará nada, menos aún cuando has hecho tanto", le replicó ella. Estas palabras de alguna forma conmocionaron a Hibiki, quien se había acostumbrado a resolver siempre sus propios problemas. "Bueno... Pero, ¿cómo conseguimos más información?". "Sobre eso, anoche se me ocurrió una idea. Es algo arriesgado, pero teniendo en cuenta la situación y nuestras posiciones creo que sería un buen plan", refirió Azumi. "¿De qué se trata?", preguntó él.

Justo en ese momento llega un mesero con los tés, sirviéndolos y retirándose a atender a otros clientes. Al haberse alejado lo suficiente el mesero, ella se acerca al oído de Hibiki, y le revela el plan. Entrarían a escondidas a una estación de policía para revisar el contenido de las cintas que estaban conectadas a cámaras de seguridad. Ante esto Hibiki no puede evitar sobresaltarse ligeramente, ahogándose con su té. "¿Sabes lo que estás diciendo? Es demasiado arriesgado hacer algo así de peligroso por nuestra cuenta; además, nada asegura que encontremos información aquí, y habiendo otros tantos lugares posibles sería muy complicado". "Uh, la verdad no tomé eso en cuenta", lamenta Azumi. Sin embargo, justo en ese momento una idea golpea a Hibiki, recordando el recorrido que había hecho y la información obtenida a través de este, en solo un día. "Pero se me acaba de ocurrir una idea para contrarrestar eso. ¿Por qué no intentamos buscar información por separado en los lugares que sospechemos? Así podríamos afinar la búsqueda al conocer más variables". "¡Tienes razón! Es una buena idea. Bien, está decidido; ahora aprovechemos el resto del día para relajarnos", manifiesta con una expresión más relajada.

Hibiki se sentía algo feliz por esto, la tranquilidad y felicidad que ella demostraba en ese momento lo contagiaban, pero había algo que lo inquietaba. Si bien era innegable que habían hecho avances, aunque fueran pequeños, no dejaba de sentirse mal por sus padres, por los de Azumi, y por las otras probables víctimas. No podía matar el amargor que sentía, ya que sentía que estaba siendo desconsiderado al estar procrastinando en vez de trabajar para resolver el caso en el que estaban. Tenía la sensación de que sus padres y los de Azumi ahora mismo no debían estarla pasando bien, y eso lo hacía sentir culpable y frustrado.

Sentía honestamente que estaba mal que él estuviera disfrutando junto a Azumi en vez de concentrarse en lo que más importaba en ese momento, salvar a quienes habían sido secuestrados. Sin embargo, también sentía que Azumi tenía algo de razón en lo que decía. Después de todo, con la mente llena de basura y vuelta un desastre es difícil pensar claramente; él mismo lo comprobó tiempo atrás y lo volvió a notar con toda esa situación, aunque antes creía que eso era lo normal. Por otro lado, si no podía hacer algo por resolver sus propios temores y frustraciones, si no podía hacer algo para lograr pensar claramente, ¿cómo iba a hacer algo por ayudar a sus padres, sin siquiera poder ponerse de acuerdo consigo mismo? Mientras estaba absorto en estos pensamientos, siente una mano que toma la suya, haciéndolo volver a la realidad, dándose cuenta de que era Azumi, quien lo miraba con algo de preocupación en su mirada, para luego dedicarle una sonrisa gentil.

No sabía explicar muy bien por qué, pero ese gesto simple logró calmarlo bastante, vaciando su mente. Ahora sentía que podía pensar con más claridad, y sin embargo sentía que en ese momento había cosas más importantes que hacer; de todas formas, aún no podía asegurar que pudiera soportar pensar tan profundamente como necesitaba en ese momento. -Supongo que no hay remedio por ahora-, pensó. -No puedo ser una carga para ella. Sé que ella está dando lo mejor de sí misma ahora mismo, así que yo debería hacer lo mismo por ella-. "Bien, vamos a caminar un rato", dijo, luego de terminar su té de un trago y dedicarle una sonrisa de vuelta a Azumi. De esta manera salieron del café y se dirigieron a la zona comercial de la ciudad.

Una vez allí, entraron a diversas tiendas, entre las cuales había tiendas de ropa, de accesorios. Allí compraron algunos recuerdos baratos por recomendación de Azumi. "¿Estás bien con que no sea algo más valioso o elaborado?" Preguntó Hibiki. "¿Quién decide el valor de algo? Para mi es suficiente con que represente el tiempo que hemos disfrutado", le respondió ella. "Ya veo, algo como un recordatorio de algo que quisiera proteger". "Se podría decir que es algo así", replicó Azumi, mientras pensaba en que era bastante serio, típico de Hibiki por lo que sabía de él.

Así pasaron el resto del día, hasta que comenzó a caer el sol. Mientras la tranquila oscuridad de la noche se abría paso y luces artificiales comenzaban a iluminar el paisaje urbano, ambos se dirigían tranquilamente a casa de Azumi. Sin embargo, cuando llegaron a la amplia residencia, Hibiki cayó en cuenta de la circunstancia que se iba a desarrollar. "Espera, ¿está bien que me quede de nuevo en tu casa?", preguntó casi por instinto. Después de todo, si bien no tenía una preocupación especial por las conveniencias sociales que hacían ver como raro que un chico y una chica de su edad durmieran solos en la misma casa, ya que le parecían estúpidas, si sentía que quizá en este punto podría contar como que estaba abusando de la hospitalidad que ella le ofrecía.

Azumi se rió ligeramente. "No hay problema, no creo que llegues a hacer algo así". "¡No lo decía por eso!" Replicó al instante Hibiki, con la cara como un tomate. Esto hizo que Azumi soltara una carcajada. "Solo era una broma; esa reacción fue más adorable de lo que esperaba". Le decía mientras se secaba las lágrimas que le quedaron de la intensa risa. "Entiendo por qué preguntas, y la verdad ya había pensado en eso" , cambiando a un tono más serio pero aún trivial. "Esto es lo más seguro, ya que ellos seguramente no sospechan que nos escondemos aquí, al menos de momento, y es necesario que ambos estemos juntos por si algo pasa". Hibiki se sorprendió de lo sorprendentemente seria e inteligente que era Azumi. Es algo normal después de todo, ya que hasta ahora solo había conocido la faceta más juguetona de ella, y hasta ahora solo había recibido apoyo emocional de ella, nunca intelectual.

"Muchas gracias por ayudarme a ordenar mi cabeza", dijo Hibiki mientras hacía una reverencia. "De verdad...", agregó para enfatizar. Esto sorprendió un poco a Azumi, quien le pidió que levantara la cabeza. "No es nada, de verdad", contestó."La verdad es que me alegra haber podido serte de ayuda.", mientras se acercaba a la puerta. Esto hizo que Hibiki se ruborizara ligeramente de nuevo. "Prometo que luego te devolveré el favor", le dijo a Azumi, quien estaba abriendo la puerta. Ella le sonrió mientras la luna llena iluminaba su cara y le hizo un gesto afirmativo con la mano, para luego invitarlo a pasar con la misma.

Hibiki le dio un vistazo rápido a la casa. "Parece que este será mi nuevo hogar por un tiempo", pensó Hibiki. "Creo que deberíamos ir a dormir temprano", comentó luego. "La verdad es que aunque ya estoy más relajado, aún sigo muy impaciente y creo que deberíamos descansar apropiadamente. Después de todo, probablemente estemos muy ocupados a partir de ahora, y justo ahora me empiezo a sentir impaciente de nuevo". Ella asintió con una expresión amigable. "Tienes razón, yo también quiero hacer algo rápido", le contestó ella a su vez, mientras lo guiaba a la habitación. "Buenas noches", se despidió para posteriormente dirigirse a su propia habitación. Hibiki le devolvió las buenas noches, para luego cerrar la puerta y cambiarse.

Una vez habiéndose cambiado de ropa, se acostó en la suave cama, lo que le hizo despertar completamente la somnolencia que había estado aguantándose. "Papá, mamá... Esperen un poco más por favor, resistan", dijo Hibiki dentro de sí mismo. "Pronto iré a ayudarlos". Esto lo hizo a modo de disculpa interna, ya que el sentimiento de culpa que tenía por no haber hecho más ese día había vuelto, aunque menos intenso que antes; de hecho, mientras compraban, cuando le preguntó a Azumi sobre los recuerdos que habían comprado, había pensado en eso, pero lo había olvidado rápidamente. Esto de alguna forma lo había hecho sentir culpable. "Siento como si estuviera escapando..." dijo en voz alta mientras sus ojos se cerraban, disminuyendo poco a poco el tono de su voz. Poco después se quedó profundamente dormido, luego de ese tranquilo día.


A la mañana siguiente, despierta bastante temprano, esta vez antes de que Azumi lo hiciera. Como había dormido bastante bien, se encontraba bastante reposado, más despejado y dispuesto, por lo cual decidió preparar el desayuno de ese día. Luego de terminar, va a despertar a Azumi, para lo cual toca la puerta un par de veces hasta que ella le responde desde dentro. Ambos desayunan rápidamente, se preparan igualmente rápido y luego salen del lugar, dirigiéndose a diversos lugares en los cuales esperaban encontrar más información importante respecto a las personas involucradas en el secuestro, así como de las víctimas (tanto las familias de Hibiki y Azumi como las otras posibles víctimas).

Ambos se separan en el lugar de encuentro, que se trataba del mismo café que antes, y luego de un buen rato investigando, indagando e interrogando a diversas personas con la esperanza de conseguir aunque sea un mínimo de información, se vuelven a reunir en el mismo lugar. Ahí, piden algo simple y se disponen a compartir los resultados del intenso sondeo que hicieron. "Antes que nada, me gustaría decir que desde un rato después de empezar a investigar sentí que alguien me seguía, así que recomiendo que tengamos cuidado", le comentó Hibiki a Azumi en un tono de voz lo suficientemente bajo para que solo ambos pudieran escucharlo. "Está bien, lo tendré en cuenta", le respondió ella con precaución.

"La verdad conseguí algo de información que puede ser relevante. Y más importante aún, encontré a alguien que está dispuesto a ayudarnos con la investigación, pero me pidió no dar muchos detalles, aparentemente quiere darlos él mismo" agregó."Entiendo... De todas formas quisiera saber qué otra información conseguiste. Yo también tengo algo, así que quisiera hablarlo aquí para luego poder estar más preparados para poder comunicarnos más apropiadamente con esa persona que mencionaste", le contestó Hibiki. "Bien. Lo primero es que aparentemente desde bastante antes habían sido reportados secuestros bastante sospechosos a personas importantes, siendo más raro aún que la policía cerrara los casos en muy poco tiempo, y en algunos casos la gente afirmaba que eran personas como las que vi antes", mencionó Azumi. "¿De hace cuánto tiempo hablamos con los secuestros?" interrogó Hibiki. "Alrededor de un año o un poco más" indicó Azumi.

"También escuché que algunas personas habían notado actividad rara en ciertos edificios, sobre todo cerca de callejones y en zonas peligrosas, por lo cual no es seguro que sea algo distinto de bandas criminales normales", continuó ella. Esto dejó pensativo a Hibiki. "Bueno, esto es todo lo que encontré, ¿qué hay de ti?". "La verdad es que no tengo muchas cosas distintas", lamentó Hibiki. "Sin embargo, encontré algo interesante", dijo, sacando su teléfono para mostrarle un video que le habían compartido. Era un video corto, de apenas 30 segundos, en el que se mostraban unas personas como las que le describió Alejandro, las cuales tenían varios implementos científicos y objetos religiosos. También en el fondo habían varios símbolos científicos, como la balanza (química), el ADN (biología) y la vara de Esculapio (medicina), todo esto alrededor de una bombilla (símbolo universal del conocimiento). Luego de dejar caer una jaula sobre dichos símbolos, el video se corta.

Después de esto, Hibiki y Azumi quedan en silencio un rato, abstraídos en sus pensamientos, hasta que Azumi interviene. '"No entiendo bien el simbolismo, pero de alguna manera me inquieta ese video"'. "Me pasa lo mismo", respondió Hibiki. "De todas formas, creo que deberíamos apresurarnos en encontrarnos con la persona de la que me hablaste antes" menciona, como si acabara de recordarlo. "Cierto, tienes razón", responde ella, levantándose de su asiento para pagar la cuenta y luego salir junto con Hibiki. "Por cierto, no tiene nada que ver con el tema, pero ¿no crees que deberíamos empezar a preocuparnos por conseguir algún trabajo? Ya que en este punto nuestras fuentes principales de ingresos están congeladas y dudo que nuestros ahorros duren mucho más". "Mierda, tienes razón" lamentó Azumi, "Luego de hablar con este informante nos ponemos en eso". "Me parece bien", respondió Hibiki.

Así, salen del lugar, y caminan por un buen rato a través de calles que cada vez se sentían más extrañas para ellos. Alrededor de cuarenta y cinco minutos más tarde, ambos llegan al lugar. Estaban bastante lejos de la calle donde vivían, lo cual es notorio en el ambiente. Estaban en un puesto de ramen bastante solitario, con callejones muy oscuros a los lados y apenas iluminado por una precaria lámpara eléctrica japonesa de estilo vintage. En la puerta de ese lugar estaba un chico de contextura delgada y altura considerable, vestido con una camiseta blanca y pantaloncillos negros. "Buenas noches, llegan tarde" les dice el joven. "Adelante yo invito", los invita respetuosamente a pasar, de forma ligeramente aduladora.


Estilo de combate

El estilo de combate de este personaje se centra en la movilidad y las distracciones, en evitar que el enemigo logre atacar y en la intimidación y desmoralización, tanto pasiva como activa. También hace mucho hincapié en el combate a distancia, procurando siempre mantener alejado a su oponente de forma que pueda tener la mayor cantidad de espacio para luchar desde una distancia prudente en la cual pueda extraer y aprovechar al máximo su potencial contra su adversario. En caso de tener que recurrir al combate cuerpo a cuerpo por cualquier razón, siempre intentará usar tácticas de golpea y corre, y tratará de bloquear los sentidos de su oponente para poder alejarse y colocarse en una situación satisfactoria en la cual pueda mantenerse lo menos dañado posible. Así mismo, suele buscar muchas formas ruidosas y llamativas de demostrar su poder, de forma que pueda mantener a su contrincante con la moral abajo, a la par de que intenta revelar lo menos posible de sus tácticas y patrones al enemigo, tratando de nunca repetir los mismos trucos una y otra vez y buscando una forma de variar su manera de pelear, de forma que pueda ser lo más impredecible que le sea posible.

Por otro lado, constantemente está analizando el campo de batalla y a su enemigo, a la búsqueda de algo que pueda aprovechar para aumentar sus probabilidades de ganar, creando continuamente estrategias a corto plazo y adaptándose a la situación para crear una brecha que pueda usar para obtener la ventaja. Por esto, también intenta comprender siempre las tácticas de su rival de forma que pueda utilizarlas a su favor creando contramedidas para contrarrestar las acciones de su contrario. Así, parte importante de su forma de pelear se basa en adaptarse a las situaciones para manipularlas favorablemente.

Habilidades


Propias


  • Manejo de ki (débil): Puede controlar el ki pero muy pobremente, por lo cual necesita de ayuda externa para poder tener un buen control de su ki.
  • Oído superior: Tiene un oído mucho más sensible que el de cualquier humano, lo que le permite escuchar cosas que casi nadie puede, aunque esta sensibilidad puede jugarle en su contra.
  • Precisión sónica: Debido a su gran experiencia con la música y a que posee grandes conocimientos de acústica, puede diferenciar casi cualquier sonido con una precisión increíble, aunque si hay muchos ruidos fuertes se le imposibilita totalmente.
  • Atención dividida: Puede prestar atención a varias cosas a la vez, con lo cual es difícil tomarlo desprevenido.


De objetos


  • Puntería acústica: Gracias a su oído super-desarrollado y a un dispositivo integrado en su launchpad puede apuntar sus técnicas incluso sin necesidad de ver, aunque esto puede ser contrarrestado con sonidos muy fuertes.
  • Espectrograma: Puede hacer un espectrograma de cualquier cosa que emita vibraciones, sean estas electromagnéticas o acústicas, gracias a un dispositivo en su teclado electrónico que se conecta a unos lentes de contacto especiales que lleva.


Técnicas


  • Skies of Fire: Mediante esta técnica, Hibiki, a través de un sonido grave oscilante y muy intenso, comienza a cambiar bruscamente la presión atmosférica en un área para que esta haga combustión y genere llamas potentes y controladas. Por lo general suele usarla en zonas altas para luego manipular las llamas hacia abajo como si fuera una lluvia de fuego.
  • Death From Above: Usando esta técnica, Hibiki empieza a manipular el viento a su alrededor para crear una ventisca descendiente que, cargada eléctricamente de forma artificial (mediante el uso de electrodos y un compresor) y comprimida en franjas afiladas, puede cortar y electrocutar a quienes alcanza, aunque es muy difícil de utilizar y mantener.
  • Surface Tension: Usando frecuencias extremandamente agudas, Hibiki es capaz de aumentar la presión atmosférica del lugar a tal punto que el aire aumenta drásticamente su densidad, dificultando el movimiento y haciendo que sea difícil respirar, lo que también lo afecta a él, por lo que requiere mucho cuidado al usarse.
  • Lightbreaker: Técnica derivada de Surface Tension a través de la cual, gracias a frecuencias extremadamente graves, Hibiki puede crear una barrera de aire muy denso que no permite el paso de la luz hacia su objetivo, con lo que puede cegar a su oponente, aunque a costa de un elevado esfuerzo y un moderado gasto de energía.
  • Kaleidoscope: Haciendo uso de unas frecuencias agudas resonantes y subgraves saturadas de forma paralela, Hibiki puede inducir a una persona en un estado de aturdimiento acompañado de alucinaciones, por lo general relacionadas a formas geométricas multicolor multiplicadas de forma simétrica, aunque esto requiere algo de tiempo de preparación y su efectividad en combates rápidos decae.
  • Crystal Clouds: Manipulando frecuencias muy agudas (del orden de los 18-20kHz) en conjunto con ki, Hibiki es capaz de cristalizar el aire a su alrededor, cargándolo además con ki, de forma que puede lanzar los cristales resultantes en direcciones más o menos deseadas, aunque sin poder mantenerlas más que una cierta cantidad de tiempo, luego de la que estos explotan.
  • The Big Crunch: A través de un sonido grave muy profundo y bastante comprimido, Hibiki puede crear una presión artificial en algún objeto o persona, la cual al apuntar hacia adentro, puede terminar haciendo que el objetivo en cuestión colapse sobre sí mismo si se aplica la suficiente fuerza, aunque mientras más poderoso sea este, más difícil será de llegar al punto de colapso.
  • Star Trail: Mediante la manipulación de una frecuencia aguda y brillante bastante entrecortada, Hibiki puede manipular el ki de manera que este forma una especie de polvo que se adhiere a las superficies, quemándolas, siendo muy difícil de quitar.
  • Echo: Haciendo uso de un pedal de delay especial, Hibiki puede manipular ki de forma que puede replicar ataques de energía enemigos de forma relativamente precisa, devolviendo además la versión original del mismo. La cantidad de ecos de un ataque que puede crear puede variar, aunque mientras más ecos hace, más imprecisos se vuelven estos, y consume más energía, con lo que es una técnica bastante difícil de usar y mantener.
  • Crying Ice: A través de armónicos graves con las fases[4] ligeramente desalineadas, Hibiki puede reducir la temperatura en un área, disminuyendo el movimiento de los átomos en este gracias a la manipulación de este sonido junto al uso de su ki.
  • Death Waltz: Usando un ruido rosa fluctuante cargado con ki, Hibiki es capaz de matar células del cuerpo de su oponente, de forma que estas células después de un rato infectan a células cercanas. El efecto dura un tiempo limitado, además que se debilita gradualmente y es posible detenerlo o evitarlo.
  • Disasterpiece: Mediante un ruido blanco con armónicos del rango de frecuencias medias intensificados, Hibiki puede crear una ráfaga de ki similar al gas hacia su enemigo, que reacciona al movimiento del aire, y que por lo tanto puede ser inhalada, lo que acabaría en daños internos. Esta técnica requiere un gran gasto de energía para generar un ruido blanco y amplificar frecuencias específicas. También es un poco ineficiente a grandes distancias ya que el ki se dispersa junto al aire, y si hay poco aire termina siendo inútil.
  • Riot: Por medio de un ruido marrón siendo portado por una onda cuadrada y modulando intensamente la frecuencia de esta, Hibiki puede crear un gran movimiento del suelo en un área, a través del cual puede enviar ki que saldrá en lugares aleatorios de esta, aunque también puede explotar aún dentro de la tierra, o desvanecerse antes de llegar. Esta técnica tiene un riesgo moderado al usarla, ya que no es posible controlar del todo qué tan grande será el area que ocupe la misma, además de que puede crear sismos mayores.
  • Prism: Usando armónicos[5] agudos vibrando en direcciones casi opuestas, y excitándolos con ki, Hibiki es capaz de crear un "espejo" sonoro, con el cual puede reflejar ataques dividiéndolos en partes más pequeñas, aunque estas serán despedidas en direcciones aleatorias.


Objetos

  • Sintetizador de combate: Este es un teclado electrónico con osciladores integrados, especialmente diseñado por Hibiki para apoyarlo en el combate, que, junto con el launchpad que usualmente lleva integrado, le permite tener un control óptimo de su ki para usar sus habilidades, además de que tiene unos amplificadores especiales que le permiten emitir casi cualquier sonido que pueda imaginarse para atacar o distraer a sus oponentes.
  • Launchpad de combate: Se trata de una launchpad especialmente diseñada por Hibiki para apoyarlo en combate, que, junto con el sintetizador que usualmente lleva, le permite tener un control óptimo de su ki para usar sus habilidades. Este launchpad usualmente va integrado al sintetizador, aunque puede usarse por separado o incluso integrado inalámbricamente. Tiene además unos amplificadores especiales que le permiten emitir casi cualquier sonido que pueda imaginarse para atacar o distraer a sus oponentes
  • Lentes rastreadores: Se trata de unos lentes de contacto especialmente diseñados por Hibiki, los cuales además de servir como rastreadores de ki, electromagnetismo y radiación, también le permiten crear espectrogramas de alta precisión de cualquier tipo de vibración, sea electromagnética o acústica.
  • Radio de combate: Se trata de una radio miniaturizada diseñada por Hibiki para poder captar señales en casi cualquier banda de frecuencias, y que además le permiten comunicarse con otros dispositivos de comunicación.
  • Micrófono de combate: Es un micrófono miniaturizado especialmente diseñado por Hibiki para apoyarlo en combate, el cual tiene una potente sensibilidad al sonido pudiendo captar la mayoría de vibraciones por débiles que sean, además de que también puede captar las vibraciones electromagnéticas y la radiación. Este micrófono esta conectado inalámbricamente a los amplificadores especiales que tiene Hibiki en su teclado y su launchpad, de forma que puede emitir a través de estos las vibraciones y la radiación que capta.


Curiosidades

  • Este es uno de los primeros personaje con temática mayormente musical del wiki.
  • Este personaje al principio iba a usar una guitarra eléctrica para luchar, pero la idea fue descartada rápidamente debido a que ya había sido usada varias veces con anterioridad.



  1. Rama de la filosofía que estudia los principios, fundamentos, extensión y métodos del conocimiento científico
  2. Rama de la filosofía que estudia los principios, fundamentos, extensión y métodos del conocimiento en general
  3. Parte de la metafísica que estudia el ser en general y sus propiedades
  4. Posición de una forma de onda respecto a otra onda con igual o distinta forma de onda
  5. Cada una de las distintas frecuencias que forman un sonido complejo (como la voz)
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