Dragon Ball Fanon Wiki
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- Galacta -
Galacta-I&S
- Información -
Origen Carénage
Sexo Masculino
Creador
  • Frozium (Creador)
  • Rayuke (Antiguo dueño)
  • Kyylla (Actual dueña)
  • Edad ???
    Raza Hada
    Familiares En construcción.
    Afiliados En construcción.
    Series donde
    aparece
  • Ice & Space (Rol menor)
  • Eyes of Skull

  • Galacta es un personaje creado originalmente por Frozium, posteriormente sería adoptada por Rayuke, quien la utilizaría en la serie Ice & Space como villana menor, sin embargo, por un descuido del usuario, el personaje quedo con genero Masculino, en lugar de su original femenino. En esa serie el personaje tuvo un rol secundario, pero finalmente acabo fuera del elenco.

    Finalmente, el personaje pasaría a propiedad de Kyylla, quien jugaría con el error del genero, estableciendo una identidad de genero en el personaje, sirviendo esto de una característica extra de la caracterización del personaje. Junto a lo cual, el personaje se unió al elenco de Eyes of Skull, teniendo un rol de secundario protagónico, o recurrente.

    Apariencia[]

    Tiene una apariencia ambigua, muchos de sus detalles faciales demuestran su genero biológico, como lo podría ser sus ojos grandes y nariz pequeña, además de unos labios finos, sin embargo detalles como su complexión y peinado ayudan a la idea de que se trata de una apariencia masculina.

    Su pelo posee un color molado pálido, algo bastante común en su raza, suele mantenerlo bastante corto; contando con un peinado basado en puntas puntas, consistiendo de 4 picos principales y una zona trasera más lisa, dando un aspecto agresivo.

    Por otro lado, su complexión tiene ese aire masculino, principalmente gracias a su armadura, la cual le da una contextura más delgada, y más importante, la zona central de ésta sirve para ocultar sus pechos. Por otro lado posee una licra para ocultar su falta de musculatura, ya que sí bien tiene una musculatura marcada para mujeres, no es suficiente para hacer pasar por cuerpo masculino entrenado.

    El resto de su vestuario es bastante simple al tener únicamente elementos de la armadura de combate genérica, guantes y botas, ambos grises, pero la última con decoraciones doradas.

    GalactabySaail

    Luego, cuenta con un par de alas, estas son de un color morado oscuro y por su aspecto recuerdan a un murciélago, lo que se refuerza por su textura; también tiene unos detalles de color rojo.
    Las alas normalmente están ocultas, recogidas, sin embargo, él puede invocarlas, para se desplieguen alcanzando un tamaño máximo de dos metros, medido de punta a punta.

    GalactaCasual

    Tras unos sucesos, empezó a utilizar ropa cotidiana, y como forma de aceptarse a sí mismo comienza a vestirse más libremente, sin necesidad de seguir ocultando su feminidad, por lo que no requiere de la armadura que oculte sus pechos, o intentar forzar una musculatura.
    Esto se ve adicionado en no utilizar siempre ropa de combate, y como ya se menciono una ropa más cotidiana, allí se destacada al optar por un estilo más formal, concretamente una gabardina azul con botones dorados, la cual le da un aspecto más maduro.

    Junto a esto adicionó a su vestuario unos aretes negros en ambas orejas, sí bien en la tierra suele ser asociado a rebeldía, para las hadas es un símbolo de elegancia, utilizando por gente de alto poder económico o político.

    Personalidad[]

    Infancia[]

    Durante su infancia y primeros años de preadolescencia, ella no se diferenciaba a los otros niños, muy amigable y animada, quizás demasiado. Eso contrastaba con su rápida frustración, sobre todo en lo relacionado al uso de sus alas y magia.
    Al tener grandes problemas para utilizar estas cosas típicas de su raza, se enojaba demasiado al fracasar en sus intentos, pudiendo molestarse y hacer unos infantiles berrinches incluso con su sola mención.

    Pero fuera de eso, era bastante común, tenía bastante amigos, reflejando una personalidad muy sociable y agradable.

    Juventud[]

    Todo esa personalidad de su infancia murió de golpe al entrar a su adolescencia, al pasar sus años, en un contexto donde era obligada a no mostrar ningún sentimiento o emoción, acabo dejando que le asesinen toda su identidad.

    A pesar de ser capaz dejar ese contexto, no fue capaz de dejar su trauma, el acostumbrarse tanto a no mostrar ninguna emoción le dejo una gran marca, es físicamente incapaz de expresar hasta la emoción más simple por si mismo.

    No solo eso, también se volvió increíblemente sumiso a cualquier figura de autoridad,


    Sin embargo, al hacerse auto consciente de ese estado, no como una condición, sino como un defecto lo obligo a empezar a cambiar, con cosas simples desde empezar a manifestar su propio deseos, y hasta adoptar algunos comportamientos por momentos egoistas, pensando primero en él que en los demás, en buscar su propio deseo.

    Otro punto clase de su personalidad es su seriedad, lo cual se reflejo en su decisión de ropa cuado inicio a vestirse librementre, por esta razón suele profundizar su voz y tratar de hablar en un tono grave. Ligado a eso en general es muy enfocado en la misión, en ocasiones demasiado cayendo en una personalidad aguafiestas, lo cual lo hace parecer distante, como sí no sé pudiera bromear con él.

    Algo fundamental para él es la lealtad, para él los piratas de Eyes of Mirai salvaron su vida, generando un profundo sentimiento de lealtad por la organización y la figura de capitán, respetandolos bastante. Sin embargo, su lealtad esta más ligada a la figura de capitán que a la persona quien tenga el cargo, llegando a incluso ignorar ordenes directas sí es por bien de la organización o del rol.

    No le importa morir y cree que todos sus compañeros comparten ese mísmo pensamiento, lo que lo ha llevado a generar tacticas suicidas o enfocarse en la misión y no importarle el riesgo, razón por la cual muchos lo catalogan de frío y sin sentimientos.

    Planeta Carénage, año 885

    Carénage, un planeta poco explorado por extranjeros, al punto de que sus habitantes creyeron por muchos años ser los únicos seres inteligentes en el espacio. El planeta es bastante normal de forma geográfica, más pequeño que la tierra, pero de un tamaño considerable, se divide en diferentes regiones según espacio geográfico. Lo más destacable del planeta serían sus habitantes, un conjunto de diferentes razas, entre ellas los Sílfides o como se conoce tradicionalmente silfos (Sílfides masculinos) y hadas (femeninos), una raza con tendencia hacía la magia, sobre todo la relacionada a naturaleza o al viento, tal es su relación que utilizan este recurso para tareas cotidianas como preparar comida. Al contrario de lo que se suele pensar no son una raza 100% pacifica, ocasionalmente se ven envueltos en guerras, ya sea civiles o contra otras regiones, pero no es tan constante como para considerar una raza guerrera, o que vivan en guerra constante, estos son eventos extravagantes.

    Región Ruka-realm

    Dos Sílfides adultos corren a un sitio de curación, la hada se encontraba embarazada y debían dar a luz. El parto ocurrió sin mayor dificultad fuera de las que suelen darse normalmente.

    -Es una niña hermosa- Comento una hada agarrando a la bebe en brazos y pasándosela a sus padres -¿Ya tiene nombre?-

    -Si- Comento la madre feliz, mientras con cuidado acariciaba a su recién nacida hija, llegando a ver las rosadas alas pequeñas -Se llamará Seyfert-.

    -¿Seyfert?-

    -Si, es un nombre basado en un héroe legendario, ¿Conoces la leyenda de Galacta?- Al ver como la chica niega, ella sigue -Como dije es un héroe de leyendas, se dice que tenía unas alas increíbles, moradas oscuras, pero sin llegar a todos sombríos y una forma rara, como en punta, bueno, ese héroe cumplió 12 tareas con el fin de rescatar a su amada, bueno al final lo logro y final feliz. Nos gusta bastante la historia, así que quisimos darle el nombre de la chica del cuento- La madre suelta una leve risa -Quien sabe, a lo mejor esta bebe encuentre su Galacta.

    Año 894

    -Vamos Seyfert, es un hechizo sencillo, solo debes utilizar tus alas para convocar viento, algo así- La maestra vuelve a hacer otro ejemplo, mientras desilusionada ve como su estudiante mueve mal las alas y no hace nada -Vamos, todos tus compañeros ya lo lograron, encima tu tienes alas rosadas, debería ser fácil para ti-.

    La chica molesta deja de intentar y mira a su maestra -Claro, porque algo tan aleatorio como las alas define tu personalidad, forma de ser y hasta destino-.

    -Aunque quieras ponerte así, es biología, naciste con predilección para la magia y defensa, no importa cuanto te esfuerces, no puedes cambiar hechos-.

    -Lo que sea-.

    -Ah vamos, no te pongas así de malhumorada- La maestra dejo que se marchará y siguió con la clase.

    -¿Cómo te fue en clase?- Al sentir que su hija entro en casa, su madre, Lillyn se volteo a verla -Llegas temprano-.

    -Si, tenemos que hacer un trabajo- Seyfert empezó a avanzar a su cuarto, pero su detenida.

    -¿En serio? porque me llamo diciéndome otra cosa totalmente diferente-.

    -Pero...-

    -Ocho años, ¿Solo tienes 8 años y ya te estas escapando de clase? ¿Qué vas a hacer cuando seas mayor? ¿Robar tiendas?-

    -No me escape, simplemente no...-

    -Nada de excusas- Lillyn se queda en silencio al ver la expresión de su hija -¿Tenías problemas con un hechizo, ¿No?-

    -Si, una invocación de viento- La chica baja su mirada -No pude hacerla-.

    -Quédate en tu cuarto un momento-.


    -Sí, está en su cuarto-.

    Por un hueco de su puerta, Seyfert puede ver como su madre estaba hablando con alguien, de espaldas no puede ver bien quién es, pero su puede notar una figura masculina y un largo pelo de un morado similar al suyo, aunque recogido en una trenza, como de guerrero. Aún así, al ver de espaldas no se podía identificar bien el rostro ni quien era, aún así algo en su figura era familiar.

    Sin lograr descubrir quien era, la chica decidió cerrar la puerta, por miedo al ganarse un regaño producto de estar espiando.

    Finalmente, pasados unos minutos, pudo escuchar golpes leves en la puerta, junto a la voz de su madre -¿Seyfert? ¿Puedes salir un momento? hay alguien a quien quiero que conozcas-.

    -¿Si?- La chica abrió levemente su puerta, pudiendo ver mejor a la persona quien antes veía de espaldas, su rostro resultaba familiar de no haberlo visto nunca, además pudo confirmar que tenía razón, el tono de morado era exactamente igual. Además, pudo comprobar que él era bastante mayor de lo que sospechaba, de lejos de veía algo joven, sin embargo viendo mejor se notaban los rasgos de edad, incluso una que otra arruga.

    -Supongo que no me conoces- Comenzó a hablar el sujeto, me llamo Yatoru, soy tu tío-.

    -¿Mi tío?- La chica se quedo en silencio un momento pensando, relacionando lo familiar que le resultaba con la nueva información obtenida -Entiendo...-

    -Supongo que no me conoces, la última vez que nos vimos eras muy pequeña- Comento el guerrero -Soy hermano de tu padre, trabaje bastante años como ejercito, de hecho soy bastante fuerte. El tema, quizás destino o algo más, pero justo volví hace unos días y me comentaron de tu problema-.

    -Aja, ¿Y?- La chica estaba más agresiva de lo usual por su enojo.

    -Bueno...- El sujeto retrocede unos metros, mientras unas alas también rosadas surgen de su espalda a la vez que una fuerte corriente de viento azota el patio exterior -¿Te dije que soy guerrero avanzado centrado en magia de viento?-

    Seyfert se queda bastante sorprendida por la manifestación de poder.

    -¿Qué dices?- Comentó Yatoru con una sonrisa -¿Quieres que te entrene?-


    -Esto es estúpido- Una agotada chica intentaba hacer un hechizo de viento simple siguiendo las enseñanzas de su maestro, sin éxito.

    -Relájate un poco, ¿Sabes por qué insistí en que hagamos de este entrenamiento un viaje?-

    -Para entrenar sin distracción de ciudad-.

    -No, esa fue la excusa que le di a tu madre, fue para que te pudieras relajar-.

    -¿Relajarme?- La chica levanto su mirada extrañada, para ver una sonrisa en el rostro de su tío.

    -Exacto, la magia en esencia es casi un arte o energía, necesita una fuente interna para emplearse, en este caso del entendimiento del mismo o de un sentimiento catalizador, normalmente es contraproducente que el sentimiento catalizador sea enojo o ira, por lo menos no si tu intención no es destruir- Para acompañar su idea, el guerrero creo una pequeña esfera visible de viento, empezando a hacerla girar entre sus dedos -¿Ves? puedo hacer esto porque estoy calmado- Sin dejar de sonreír hace un movimiento y la esfera ahora salta a las palmas de su aprendiz, causando que ella también se ría -Eso esta mejor, el hechizo que quieres hacer requiere fluidez, que tus canales internos estén abiertos y no puedes hacer eso si estas enojada. Además, pensé que tu familia te estaba jodiendo bastante y te vendría bien un descanso.


    -Oye Yatoru, ¿Puedo preguntarte algo?- Habían pasado varías semanas desde que iniciaron entrenamiento, y había sido todo lo contrario a lo que la chica esperaba, no había sido totalmente centrado a aprender a usar hechizos, sino ejercicios de auto control o meditación, actividades de exploración interna y explicaciones de como funciona la magia, aún así a la chica le seguía costando bastante.

    -Adelante, pregunta- El guerrero acababa de prender una fogata, y ahora inicia a cocinar algo de carne.

    -¿Por qué pierdes tanto tiempo con este entrenamiento?- La chica estaba acostada, dando la espalda.

    Yatoru deja de cocinar y se acerca a su sobrina -¿Lo dices por la falta de avance? vamos a un ritmo lento, pero no diría que estamos perdiendo el tiempo...-

    -¡¡Aún así!!- La chica interrumpe el discurso, pero no puede decir nada luego-.

    -Aún así- El chico sigue tomando la misma frase que le interrumpió -Si te das cuenta lo que te enseño no es exclusivo para magia, de hecho creo que son cosas más practicas para la vida cotidiana-.

    -Lo sé, pero...-

    -Igual, si no dominas magia, hay muchas cosas que puedes hacer para compensar-.

    -Lo sé, pero- La chica finalmente encuentra las palabras que buscaba -Quiero aprender magia, y no cualquiera, quiero hacer cosas como las que tu haces-.

    -¿Quieres ser una guerrera?- Al ver el asentimiento de su sobrina, no puede evitar sonreír levemente -No debes ser experta en magia para ser guerrera, veamos...¿Sabes la historia de tu nombre?-

    La chica niega -Sé que es de un cuento o leyenda, pero hasta allí-.

    -Bueno, realmente no te voy a hablar de Seyfert, no es muy interesante, quien si lo es, es Galacta, el verdadero protagonista de la historia. Primero, él tenía algo extraño, sus alas, no eran las típicas, de hecho no se ha visto a nadie más con esas alas, más tarde se les dio el nombre de alas de vida, se dice que eran capaces de cosas increíbles, gran poder físico y demás, ahora, ¿Quieres saber lo mejor?-

    -Sí, dime- El tono de Seyfert era claramente emoción.

    -Bueno, verás, él no podía usar magia, de hecho apestaba en eso, aún así encontró su propio medio de aprovechar eso, supo que si no podía usar magia no podría deprimirse y ya, así que volvió su negativa situación en algo positivo, estudio y aprendió como aprovechar eso, genero un estilo de combate propio y eso le dio un factor sorpresa. Aprovechaba que sus enemigos esperaban un combate de magia para vencerlos atacando abiertamente, allí consiguió sus alas. Creo que hablé demás, te debo estar aburriendo-.

    -Bromeas, ¿No? él era genial, cuéntame más de él-.


    Año 900

    -¿Vendrás pronto a casa?- Una adolescente Seyfert le escribía cartas a su tío, quién había vuelto a servicio hace varios años, pero gracias a las cartas la relación entre ambos se había mantenido -Vale, creo que así estará bien- La chica termina de escribir y hacer el proceso de envió de carta. Tras hacerlo observo la hora, notando que iba tarde a su clase.


    Lillyn entra a la oficina de director, donde ve a su hija con el rostro sangrando, y los nudillos rojos, sentada de frente a otro estudiante, quién tenía el ojo rojo y la nariz vendada -¿Qué paso?-

    -Siéntese señora- Comenta el director, desde su escritorio -Su hija tuvo una discusión que termino en pelea.


    ¿Qué fue todo eso?- Tras una larga charla, ambas chicas salieron, y la mayor solo podía ver con cierto enojo, frustración o hasta decepción a su descendiente.

    -Él me empezó a molestar, solo me defendí, además también me lastimo-.

    -Si, ¿Pero romperle la nariz? ¿Eres una criminal o qué? No recuerdo haberte criado así-.

    -Lo que sea- La chica siguió caminando, sin darle mayor importancia, con un claro aire rebelde-.

    -Ah, no sé como explicarle esto a tu padre, ni a tu tío-.

    -¿Él vendrá?- El tono de la adolescente cambio a uno totalmente emocionado-.

    -No si te sigues portando así- Intentando mantener cierta autoridad.

    -Ah vamos, dime, ¿Vendrá pronto?-

    -La madre no puede hacer nada contra la emoción de su hija -Vale, esta bien, ahora mismo está con tu padre, tienen que resolver unos asuntos y luego ambos vendrán a casa-.


    -Yo, quiero que este orgullosa de mí- Confiesa para si misma Seyfert, mientras se encontraba en la soledad de su habitación -¿Pero cómo? no he mejorado nada en magia- Abre sus alas e intenta hacer algo de magia, si bien no le sale mal, tampoco es algo destacable -¿Quizás retarlo a pelea- Mira sus puños todavía rojos por la paliza que dio -Podría ser, pero....ah, no sé- Frustrada por su falta de ideas, la chica sale de su cuarto, empezando a caminar por la ciudad. No tiene un objetivo fijo, simplemente a donde sus pies la lleven. Antes de darse cuenta había abandonado la zona más rular y se adelantaba por una parte de bosques. Al tener un buen sentido de orientación no le preocupaba perderse, por lo que se adentro sin miedo. Antes de darse cuenta estaba en una zona rara del bosque, las ramas estaban más juntas lo que le daba un aspecto carcelero, y obviamente disminuía considerablemente la luz que entraba.

    -Esto es raro, no recuerdo ver esta zona antes- La chica confundida se dio la vuelta y se empezó a regresar por donde vino, pero por más que avanzaba los arboles seguían igual, incluso hasta se veían más juntos. En un momento dado, Seyfert siente un ataque de magia, rápidamente invoca sus alas para protegerse, logrando desviarlas de manera efectiva -¿Quién está allí?- De respuesta la chica solo escucho una risa, por lo que molesta se acerco a donde vino el ataque, pero no había nadie, volvió a escuchar la risa, está vez a su espalda, pero tampoco se veía a nadie allí.

    -¿Qué haces aquí?- Una voz áspera, y rasgosa, casi gastada, como si le costará hablar; aún así suena firme.

    -Me perdí- Responde la chica, mientras intenta averiguar de donde proviene la voz.

    -Mentirosa- La voz sonaba al lado, como si estuvieran gritando en la oreja -Es imposible entrar aquí solo por casualidad, ¿Qué quieres?-

    -Ya te dije que me perdí- La chica retrocede de un salto, pero puede sentir la respiración junto a ella -!!Déjame en paz¡¡- Grita expulsando algo de energía.

    -¿Cual es tu ambición?- La voz no se inmuto en lo más mínimo.

    -¿Mi ambición? ¿De que hablas?-

    -Solo las personas con ambición perdida pueden entrar aquí, ¿Qué buscas? ¿Poder?-

    -¿Ambición perdida?- Pregunta confundida la chica, e iba a responder algo, hasta que escucho la segunda preguntar -¿Poder?-

    -¿Capte tu atención? ¿Así que es eso lo que buscas?-

    Seyfert se queda unos momentos en silencio, pensando "¿Busco poder?"

    "Si lo tuvieras podrías impresionar a tu tío" Se responde ella misma".

    "Aún así, ¿Solo poder? eso puedo conseguir, yo, necesito algo de verdad".

    -Entonces- La voz sonaba algo ansiosa, casi desesperada -¿Qué deseas? ¿Qué hay en tu corazón?-

    -Odio, odio hacía mis alas, las detesto-.


    -Oye tío, ¿Puedo mostrarte algo?- Tras su recorrido en el bosque, Seyfert volvió a casa, y todo siguió normal, sus familiares volvieron y tuvieron una bonita pero simple reunión. Aún así, cuando estaba finalizando, la chica se robo la atención con su pregunta.

    -No sé, estoy algo cansado, y la verdad...-

    -Vamos, será algo increíble, te juro que vale totalmente la pena-.

    El guerrero no puede hacer mucho ante el tono emocionado de su sobrina -Muy bien, tu ganas, muéstrame que tienes-.

    La familia entera sale al patio, Seyfert toma algo de distancia y se prepara -Muy bien, ataca con todo lo que tengas-.

    -¿Cómo dices?- Pregunta Yatoru, extrañado.

    -Eso, que ataques, no te preocupes, no vas a lastimarme, te lo juro-.

    -Esta bien, si tu lo quieres-.

    El guerrero mayor invoca sus alas, y las utiliza para disparar una poderosa ráfaga de viento, la ráfaga avanza a altas velocidades hacía Seyfert, pero cuando está por impactar, choca contra unas alas, desviándose.

    -Ja, ¿Qué tal?- Comenta la chica con un tono orgulloso, pero sin llegar a soberbia.

    -Nada mal- Inicia a hablar el mayor, hasta que el humo del choque se disipa, y puede ver mejor las alas de su sobrina, no eran las rosas normales de antes, ahora eran de un tono morado, pero sombrío, y la forma era más puntiaguda, casi parecía de murciélago.

    -Jaja, ¿Qué tal? bastante bien, ¿No?- Comento la chica con un tono orgulloso, no muy soberbio sino más orgullo propio. Sin embargo, alegría desaparece por completo al ver la expresión de su tío y padre -¿Qué ocurre?-

    -Seyfert- Su padre se acerco con un tono totalmente serio -¿Qué son esas alas?-

    -¿Eh?- Bueno, escuche la historia de como Galacta tenía alas especiales y quise imitar unas, son las alas de vida, ¿No?- Silencio -¿Qué pasa...? digan algo por favor, ¿Por qué tienen esa expresión? ¡¡DIGAN ALGO!!-

    -Esas alas...- El tío de la chica parecía querer decir algo, pero no encontraba las palabras correctas.

    -No son alas de vida- Finalmente dijo el padre -Son extremadamente raras, pero no al punto de dudarse de su existencia, tienen bastante poder...-

    -Eso es bueno, ¿No?- Dice la chica interrumpiendo.

    -Pero- Su padre sigue, como si no hubiera sido interrumpido -Sus poseedores están destinados a la fatalidad-.

    Apenas dice eso, casi por obra del destino, o como si lo hubiera llamado, una gran explosión destruye uno de los edificios más grandes cercanos. No solo ese, montón de edificios empiezan a ser destrozados, entre el caos y nube de polvo se logran ver los causantes, unas naves de aspecto alienígena, disparando y adentrándose en la ciudad.

    La familia reacciona rápidamente, primero ambos adultos hicieron algo de viento para evitar que los escombros aplasten, luego cada uno adopta su postura de combate, sin embargo, el menor mira a Yatoru, su hermano mayor -Yo me encargo acá, saca a Seyfert, aléjense lo más que puedan de la ciudad-.

    -Seyfert- Su madre da una mirada a su hija -Escucha por favor, sin importar que tanto cambien las cosas, nunca olvides quien eres

    -¿Qué?, no esperen...-

    -Entendido- Sin perder tiempo el mayor vuela hacía su sobrina, quien iba a iniciar a hablar, sin embargo, sin darle tiempo, utilizando magia de aire la noquea.

    -No utilices ki, es posible que tengan rastreadores, y...cuídala, ¿Si?-

    -No te preocupes, te aseguro que estará bien-.

    Ambos hermanos se dan una mirada, sin saber que sería la última, para posteriormente ambos invocar sus alas y volar a altas velocidades hacía su objetivo.


    Seyfert se levanta sobre agitada, por un momento no entiende porque está durmiendo sobre una manta en una cueva, hasta que todo lo de la invasión regresa a su mente -¡¿Papá?!- Sobre agitada grita preguntando por sus padres, llamando la atención de alguien.

    -Hey, cálmate, no hagas mucho ruido- Comenta Yatoru acercándose a su sobrina -Ven, respira profundo, inhala y exhala-.

    La chica hace los ejercicios de respiración, calmándose -¿Qué paso? ¿Están bien?-

    -No lo sé, nos alejamos mucho de la ciudad, es difícil recibir información -Nota la expresión triste de la chica -Pero no te preocupes, mi hermano y tu madre son muy fuertes, seguro estarán ben-.

    -Si, tienes razón- La chica sonríe levemente, intentando no mostrar lo preocupada que está -¿Qué haremos ahora?-

    -Por ahora que despertaste planeaba ir a un pueblo cercano por información y comida, tu quédate aquí, no me tardo mucho-.


    -¿Eres de Ruka-realm? tuviste suerte al huir entonces, según leí todos sus habitantes o toda persona de allí fue asesinada- Le comenta un cantinero en un bar a Yatoru.

    -Mierda...- Comenta el peli morado -¿Cómo es la situación en otras partes?-

    -Están atacando las ciudades principales, de algunas regiones como Ruka-realm masacran a todo habitante sin excepción, en otras algunos tiene suerte y son capturados-.

    -¿Qué hacen con los presos?-

    -Depende, a la mayoría solo los toman como esclavos, pero, mierda es horrible- El barman toma algo de aire -Algunas chicas son utilizadas como esclavas sexuales, u otras es incluso peor, son degolladas y demás, pero lo usual es que violen a todas las mujeres-.

    -Entiendo, gracias, ¿Algo más que deba saber?-

    -Quizás te podría servir, se que no están asesinado a los de Ressacosix, si te atrapan te recomiendo decir que eres de allí-.


    -¿Cómo te fue?- Seyfert vio a su tío volver, acercándose a recibirlo.

    -Al menos conseguí información. La situación en casa es peligrosa, así que por ahora sería mejor no volver, lo recomendable será seguir alejándonos de ciudades-.

    La chica puso una expresión algo triste -Al menos todavía hay esperanza de que mis padres estén vivos-.

    -Si, al menos- Comenta Yatoru con cierta tristeza por tener que mentir así -Otra cosa, esto te podría resultar extraño, pero...debes dejar de ser Seyfert-.

    -¿Qué? no-.

    -Le prometí a tus padres que te mantendría a salvo, y eso planeo, así que... mira se que es difícil pero si quiero protegerte no puedes ser una chica de Ruka-realm, sino un chico de Ressacosix-.

    -¿Qué? No, ¿Por qué?-.

    -Solo, necesito que confíes en mi, por favor-.


    -Odio esto- La chica ahora con otro corte de cabello y cambio de ropa se encontraba en un pueblo comprando algo de comida. Por lo menos hasta que fue interrumpida por una fuerte energía acercándose, antes de darse cuenta todo el pueblo estaba rodeado por naves -Mierda- Metiéndose entre callejones y calles pequeñas, el ahora chico trato de escapar del poblado, sin embargo lamentablemente sale mal y termina apresado.


    -¿Nombre y lugar de nacimiento?-

    Él había tratado de defenderse, pero al final termino en una nave junto a otros prisioneros, no invoco sus alas por miedo a llamar la atención, así que no pudo poner tanta resistencia como le gustaría.

    -Dije ¿Nombre y lugar de nacimiento?- Un ser con aspecto totalmente extraño, cabeza alargada, piel morada y rasgos totalmente diferentes a los que conocía volvió a preguntar. Obviamente era parte de los aliens que estaban conquistando el planeta.

    La nave era totalmente diferente a lo que alguna vez haya visto, todo con tecnología avanzada.

    -Solo preguntaré una vez más, sino respondes serás asesinado, ¿Nombre y...?-

    -Soy de Ressacosix- Dijo interrumpiéndolo -Me llamo Galacta- Forzando su voz para sonar grave y masculina.

    -No era muy difícil- Se quejo el alien y siguió con otro prisionero.

    Aún así, para él si había sido bastante difícil, al solo poder pensar en las últimas palabras de la madre de Seyfert

    "Nunca olvides quien eres"

    -Lo que sea- Dice Galacta para sí mismo mientras baja la mirada.


    -Te dije que no hablaras-

    Galacta recibe un latigazo, ya se había vuelto algo común, tras ser capturados habían sido convertidos en esclavos básicamente mano de obra gratuita. Como esclavos tenían estrictas normas, principalmente no quejas, cualquier reclamo, por más mínimo que sea era pagado con castigos físicos, el peli morado recibía bastantes, no sabía callarse y eso le estaba pasando factura.

    Año 904

    Un chico peli morado se levanta, desayuna algo y va a su trabajo, termina, se va a dormir; se levanta, desayuna algo y trabaja, se va a dormir; se levanta, no desayuna por falta de comida, se va a trabajar, duerme; se levanta, desayuna algo, va a trabajar, termina, duerme; se levanta, desayuna las sobras del día anterior, trabaja, duerme; se levanta, putea al carcelero, es castigado, sigue quejándose, sangra, sigue quejándose, se desespera, asesina a su carcelero, se duerme desmayado por el dolor, se levanta en una celda.

    -Aún no entiendo porque no lo asesinamos- Comenta uno de los guardias a su compañero.

    -El capitán dice que quizás podría aprovecharlo-.

    El chico se queda unos segundos en silencio, escuchando la conversación completa.

    -¿No es arriesgado?- Podría contar sobre las minas, ¿Sabes cuantas bandas matarían por esto? ¿O esos idiotas de Eyes of mierda, llegan a enterarse de esto y nos morimos-.

    -Hablan demasiado-. Ambos guardias se voltean asustados al escuchar la voz del prisionero, quien cierra los ojos, sacando sus alas, se relaja un momento e invoca un hechizo de viento, destrozando la puerta y liberándose -Gracias, Yatoru-.

    -¿Qué demonios? creí que estos no podían hacer magia-.

    Sin perder tiempo, Galacta sale de su celda, golpea con fuerza a sus carceleros, asesinando a uno y tira al otro, al que habló. Pisa al que dejo vivo y lo amenaza -¿Eyes of algo, qué fue lo que dijiste?-

    -Eh..nada...-

    -Habla o te destrozo la cabeza- Se sorprendió a si mismo lo serió que sonó.

    -Bien, hablaré, Eyes of Mirai, son una flota pirata que detestan cosas así-.

    -¿Cómo puedo comunicarme con ellos?-

    -Hay comunicadores en la nave, pero es imposible que llegues, morirás antes-.

    -Ya veremos- Noquea a su carcelero, y aprovechando sus alas comienza a volar sigilosamente.


    Un gran grupo de naves entra destrozando el techo de las minas, todos los allí presentes se sorprenden, pero los prisioneros no se esperaban ver como de allí salió un ejercito, el cual asesina a todos sus captores y los libera.

    -Tu fuiste quién llamo, ¿No?- Un anciano con larga barba se acerco a Galacta, quien estaba algo lastimado, pero con sus alas y una expresión serena.

    -Si, fui yo-.

    -¿Esas alas son...? No importa, dime algo, ¿Cuál es tu nombre?-

    Él se quedo unos segundos pensando, podría escuchar la voz en su recuerdo diciendo que no se olvide quien es, pero a su vez podría sentir como abandono su identidad. Se quedo unos momentos pensando y se dio cuenta de algo, su nueva personalidad era totalmente diferente a Seyfert, ya era totalmente una nueva persona, tanto interna como externamente. Sí, ella murió en Carénage hace varios años -Me llamo Galacta-.

    -Y dime Galacta, ¿Qué harás ahora? según veo no eres como los otros presos, ¿Eres un silfo? creí que asesinaron a todos en la destrucción del planeta-.

    La noticia golpeo al chico, sí bien le pareció raro no haber visto ningún otro de su raza, y supuso que por eso tuvo que mentir sobre su origen, nunca creyó que llegaría a ese punto -No lo sé, si mi planeta fue destruido no tengo a donde volver, y como bien dices, ellos no son mi familia-.

    -Te propongo algo, únete a mi flota, sé un pirata-.

    -Ustedes básicamente salvaron mi vida, si se tardaban más me hubieran descubierto, ni tampoco podría haber salido de aquí por mis medios, yo...- El chico cerro un momento sus ojos, recordando todo lo que su tío le enseño sobre como son los guerreros -Te ofrezco mi vida en servicio, estoy en deuda y haré lo que sea para pagarla-.

    -Entonces, bienvenido a los piratas Eyes of Mirai, Galacta.

    Técnicas y Habilidades[]

    En construcción...

    Magia[]

    Estilo de combate[]

    No se suele limitar a la hora de pelear, de hecho le gusta moverse bastante, razón por la cuál escenarios cerrados lo desfavorecen, mientras que espacios abiertos como campos o desiertos son su ideal.

    Suele utilizar sus piernas como fuerza principal, centrandose en golpear con poderosas, pero sobre todo veloces patadas, para compensar la perdida de punto de apoyo, utiliza sus brazos pero sobre todo sus alas,

    Curiosidades[]

  • El genero ambiguo del personaje, hace referencia a mujeres piratas, como Mary Read, quienes se disfrazaron de hombres para navegar.

  • Referencias[]

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