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¡Las milagrosas esferas del dragón! Nakji hace su revelación
Dragon Ball Fanon Episodio 7 portada By Omega76.jpg
Creador Omega76
Estreno 31/12/2020
Saga de las Esferas del Dragón Supremas
Episodio N° 7
Capítulo anterior:
¡Un nuevo misterio sale a la luz! La verdad del pantano
Capítulo siguiente:
Caminos cruzados


Anteriormente en Dragon Ball Fanon...

En el Pantano de la Perdición, nuestros héroes lograron, con mucho esfuerzo y determinación, imponerse en sus respectivos combates.

Sandown: (Junto a Rhodex, malherido.) ¡¿Acaso está muerto?! ¡Yo lo estaré también si no regreso al Planeta Supremo cuanto antes...! ¡HRX, Sugoki! ¡Queda en sus manos hallar la esfera del dragón!

Y cuando Sugoki parecía no tener escapatoria...

Bara: ¡Te aviso que no cometeré el mismo error de hace poco! ¡Esta vez me aseguraré de asesinarte con un solo ataque!

HRX llegó en el momento indicado para rescatar a su amigo, que había perdido a Bamber en medio del combate. Y así, viéndose acorrolados, Bara y Ziryu se vieron sin otra alternativa que escapar junto con Rhodex, que se hallaba malherido por su combate, dándole a HRX, el único de nuestros héroes que seguía en condición para poder pelear y explorar, una oportunidad valiosa para hacerse con la esfera del dragón de una estrella.

HRX: (Alzando la esfera.) ¡¡Lo logramos!!

Ahora, en el planeta viviente conocido como Nakji, Allez, Moori y Floyd y Kumiho, acompañados por Kaioshin, tendrán que enfrentar los desafíos que les depara este misterioso y poderoso ser. ¡¿Cómo seguirá esta historia?! ¡¡Averígüenlo ahora!!

Isla.

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Luego de haber sido revoleado por el planeta Nakji, Allez cae en medio de lo que parece ser una isla tropical. El crémux se levanta, algo adolorido, y una vez que logra incorporarse descubre frente a él la presencia de una una sombra; una silueta. No se trata de una silueta cualquiera, sino de una copia de él mismo, rodeada por un aura negra con destellos rojos y carente de expresión.

Allez: ¡¿Una copia?! (Orgulloso.) ¡Tsk, como si fuera posible imitarme...!

El clon de Allez, sin responder a las palabras de su contraparte, se abalanza hacia él. Entonces, el crémux reacciona poniéndose en posición de combate, preparado para cualquier movimiento de la sombra.

Allez: (Serio.) ¡No tengo tiempo que gastar contigo, así que acabaré esto rápido para reunirme con el resto...! ¡¿Entendido?!

El joven le lanza una patada a su copia al abdomen, pero éste la bloquea con la mano y contesta con un puñetazo en la cara.

Allez: (Escupe un poco de sangre.) ¡M-maldición...! ¡¿Cómo es tan fuerte?!

La sombra arremete contra el crémux, lanzándole varios ataques cuerpo a cuerpo, que son esquivados por éste.

Allez: (En voz baja.) También es muy rápido. No sé de qué esté hecho, pero la magia del Nakji éste es muy poderosa...

Eventualmente, la sombra de Allez le lanza a su contraparte original un golpe a la cara. Sin embargo, el crémux logra deternlo justo a tiempo, sosteniendo el brazo del oponente con ambas manos para inmediatamente más tarde revolearlo contra el suelo.

Allez: (Calmado. Elevándose hasta las cópas de los árboles.) Te dije que no tengo ganas de perder el tiempo contigo. (Junta las manos y empieza a cargar una poderosa ráfaga de ki.) ¡Acabemos con esto! ¡¡Disparo despiadado de Allez!!

Allez aprovecha el estado de su contrincante, momentáneamente inmovilizado, para atacarlo con su técnica, Disparo Despiadado de Allez, la cual perfora su pecho. Al impactar en el suelo, la explosión generada por la técnica levanta bastante polvo y humo, entre los cuales Allez pierde de vista a su copia.

Allez: (Emocionado.) ¡Lo logré! En fin, hora de volver con Shin y el resto... (Sorprendido.) ¡Un momento!

Al disiparse el humo alrededor del falso Allez, es posible apreciar cómo éste se levanta sin ningún problema, incluso con el agujero a la altura del pecho.

Allez: (Sorprendido.) ¡¿Sigue vivo aun después de que mi técnica lo atravesara?! (Serio.) Sin embargo, si no pudo regenerar su herida... (Emocionado.)¡Eso quiere decir que tengo que seguir atacándolo hasta hacerlo pedazos!

El clon, ya de pie, dispara desde su lugar la misma técnica que había recibido.

Allez: (Esquiva la técnica por muy poco moviéndose al costado.) ¡¡¿Q-qué fue eso?!! ¡¿Acaso pudo realizar mi técnica sólo con haberla visto una vez?!

La sombra vuela hacia Allez, y tras haber reducido su distancia con él, le lanza un rodillazo, pero éste logra detenerlo y responder con otro ataque cuerpo a cuerpo, dando lugar a un feroz intercambio en el que el crémux se ve levemente favorecido, hasta que finalmente logra acertar un golpe en su estómago, seguido por una patada en la sien de parte del guerrero, la cual lo hace salir disparado por el aire hacia el mar.

Allez falso: (Adolorido.)¡Grrrr-aghh! ¡Nooo!

Allez: (En voz baja, yendo detrás de la copia.) ¿Acaso hizo un ruido? Fue una especie de gruñido. Creo que es la primera vez que lo oigo hablar desde que comenzó nuestro combate. No sé qué lo que pueda significar, pero definitivamente me da muy mala espina.

Allez junta sus puños y se prepara para darle un golpe más a su oponente, con el cual tirarlo al mar. Sin embargo, la sombra logra frenarlo y reaccionar con una patada directo al mentón del crémux.

Allez: (Adolorido.) ¡Agh, maldición!

Allez falso: Jeje.. je... je...

Allez: (Enfadado.) ¡¿De qué te ríes, maldita escoria!

Allez falso: Estoy me-jorando...

Allez: (Intrigado.) ¿Eh? ¿De qué hablas? (Calmado.) ¡Como sea, si estás mejorando, no te daré la oportunidad de lograrlo!

Allez vuela hacia la copia para posteriormente darle un golpe en la cara.

Allez falso: (Riendo.) Caíste en mi... trampa...

De la mejilla del clon de Allez surgen espinas que atraviesan los nudillos del crémux.

Allez: ¡¡AGGHHHH!! ¡¿Qué fue eso?! (Retira la mano del cuerpo de su contrincante.)

Allez falso: (Entusiasmado.) ¡Es mi nueva habilidad! ¡Ahora puedo modificar mi cuerpo como se me dé la gana!

La creación de Nakji convierte su brazo izquierdo en una cuchilla que dirige al rostro de su contraparte original. Éste logra retroceder en el aire para no ser alcanzado por la estocada.

Allez: (Mientras se aleja del Allez falso.) ¡Lighting Buclier!

El ex pirata espacial crea alrededor de él un campo de energía de un color celeste muy intenso y muy brillante.

Allez: ¡Toma esto!

El escudo es atravesado por un montón de ráfagas de ki que van a toda velocidad hacia el Allez falso.

Allez falso: ¡Dos pueden jugar a ese juego! ¡¡Bombardeo renegado de Allez!! (Lanza una multitud de esferas de energía que contrarrestan a las disparadas por Allez.)

Allez: (Preocupado.) ¡¿Acaso...?!

Allez falso: (Confiado.) ¡Sí! ¡Mi evolución ha llegado tan lejos que cada vez soy una copia más exacta de ti, Allez! ¡Y muy pronto poseeré todas tus técnicas definitivas y tus recuerdos!

Allez: (Furioso.) ¡De ninguna manera! ¡Grrrr...! ¡Ya verás...! ¡¡Power Machine!! (Comienza a volar alrededor de su contrincante, formando con sus dedos pulgar e índice de ambas manos, disparando desde estos últimos pequeños destellos de ki.) ¡Pium, pium, pium...!

Allez falso: (Esquivando con facilidad todos los ataques.) ¡Tsk, qué chiste! ¡Debes estar desesperado para querer llamar mi atención! ¡Toma esto!

Allez falso toma la forma de una especie de sábana, la cual vuela en dirección al verdadero Allez.

Allez: ¡Eso no funcionará! ¡¡Gallic Gun!!

El crémux junta sus manos y de ellas emana un potente rayo de energía, el cual parece impactar de lleno en el enemigo, pero éste se retuerce en torno al ataque, avanzando hacia el pie de Allez y posteriormente envolviéndolo. La criatura se extiende por la pierna del guerrero, generando picos en toda su superficie para herirlo con su movimiento.

Allez falso: ¿Acaso lo olvidaste? ¡Puedo cambiar mi forma como se me dé la gana! ¡Ahora, si me lo permites, haré la batalla un poco más... interesante!

El hijo de Nakji vuelve a su forma normal humanoide para tirar de la pierna afectada de Allez y así arrastrarlo hacia el mar que se halla bajo ellos, sumergiéndolo. Esto produce un forcejeo entre los guerreros, en el cual el crémux se ve favorecido levemente, hasta que su adversario eleva su ki, generando un aura negra casi totalmente opaca en torno a él.

Allez falso: ¡¡Por más fuerte que seas, las profundidades de este mar están sometidas a una presión tan alta que todos tus huesos serán hechos pedazos!! (Se impulsa fácilmente hacia las profundidades abisales sin soltar a su oponente.)

Allez: Déjame decirte que... ¡estás muerto! ¡¿Lo sabes?!

Allez falso: (Orgulloso.) ¡Sí! (Impactado.) ¡¡Digo, digo...!! ¡¡¡UN MOMENTO!!! ¡¡¡¿QUÉ?!!!

Allez: (Irritado.) ¡¡Que vas a morir!! ¡¿Acaso estás sordo o qué?!

Allez falso: (Sorprendido.) ¡¿C-cómo...?!

Allez: (Mostrando un aparto incorporado a su muñeca.) Además de mis técnicas comunes, poseo este artefacto, el solucionador gélido, que me da poderes de hielo cuando la temperatura es lo suficientemente baja. ¡Afuera no habría podido usarlo por el clima de la superficie, pero las temperaturas de estas aguas me permitirán usar el solucionador sin problema!

Asustado por las palabras de Allez, el Allez falso decide retirarse nadando cobardemente hacia la superficie.

Allez: ¡¡Ahora no pienses que te dejaré huir!! ¡La glace!

Allez le lanza un proyectil de energía celeste a su adversario, y al impactar con éste, la ráfaga libera todo el frío acumulado por el solucionador gélido, provocando el congelamiento de la copia, la cual, por la diferencia entre los pesos específicos del agua líquida y del hielo, sale disparada hacia la superficie.

Allez: (Elevándose hacia la superficie.) ¡Ahora que estás hecho un cubito de hielo, no tienes oportunidad! ¡¡Gallic gun!!

Allez realiza nuevamente la técnica, no pudiendo ésta ser evadida por su enemigo al hallarse éste inmovilizado. Flotando en medio del mar, Allez falso es alcanzado por el gallic gun, el cual parece haberlo evaporizado totalmente.

Allez: (Sonriendo.) ¡Au revoir!

Tras dar por terminado su intenso combate, Allez nada hasta la superficie para luego salir volando del lugar.

Allez: Ahora que pude deshacerme del copión debo averiguar cómo está el resto...

De golpe, Allez escucha las aguas del mar drenarse a una velocidad sorprendente, a tal punto en el que eventualmente todo el cuerpo de agua se seca en menos de un minuto.

Allez: (Intrigado.) ¿Y eso? Tal vez Nakji me esté llamando para combatir a otro rival... O tal vez trate de indicarme el sendero hacia la esfera del dragón... ¡Como sea! ¡Lo mejor será ir a ver!

El guerrero desciende al fondo del precipicio, muy atento y preparado para cualquier cosa.

Desierto.

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Moori se levanta luego de haber sido enviado a las áridas arenas del desierto por la habilidad de Nakji. El namekiano voltea en todas las direcciones, buscando algo o alguien en el horizonte.

Moori: (Confundido.) Qué raro. Parece que todos fuimos lanzados a lugares distintos. En todo caso, lo mejor será volver con Shin cuanto antes.

Moori se prepara a dar el primer paso, pero incapaz de levantar su pie de la arena, lo único que consigue es tropezar y caer sobre ésta, amortiguándose con los brazos.

Moori: (Sorprendido.) ¡¿Y esto?!

El namekuseijin no tarda en descubrir que se está hundiendo en la arena, que ahora tiene una textura similar a la del barro. Entonces forcejea por liberarse, pero sólo logra desenterrar un brazo.

Moori: (Intrigado.) ¿Qué es esto, arenas movedizas...? (Lleva su mirada a su brazo e inmediatamente nota que éste está repleto de pequeñas perforaciones; heridas parecidas a mordiscos de un animal.) ¡¡¿Y esto...?!!

???: ¡¡No son arenas movedizas, idiota!!

Moori: ¡¿Y esa voz?!

???: Estoy aquí, debajo del desierto.

De repente, Moori se ve rodeado por un montón de tentáculos que emergen del suelo y que llegan hasta los tres metros de altura.

???: ¡Así es, soy Yaku, el guardián de estas tierras! ¡Ya que no puedo exponerme a la luz solar, Nakji me trae comida cada vez que un viajero se atreve a visitarlo!

Moori: ¡Pues no seré tu comida, Yaku! ¡Cometiste un error al subestimarme!

Moori realiza su técnica, Embestida Total, la cual le da a su cuerpo el impulso necesario para saltar lo más alto posible. Entonces se hace visible que toda la parte de su cuerpo que se hallaba boca abajo: su abdomen, pecho, piernas y brazos, están sujetos por un montón de tentáculos con pequeñas bocas que se aferran fuertemente al guerrero.

Moori: ¡¡Maldición!!

Las extremidades de Yaku atraen a Moori hacia la arena con una facilidad sorprendente. De esta manera, el namekiano queda incluso más enterrado en la arena que antes.

Yaku: ¡¡Inútil!! ¡Tal vez para llegar hasta aquí te hayas convertido en un guerrero experimentado, pero eso no sirve de nada contra mi fuerza!

Moori: (En voz baja.) Si no puedo alejarme de él, no tengo otra opción más que combatirlo de frente... Es algo peligroso, pero no me queda de otra.

Moori vuelve a usar su Embestida Total, pero esta vez no tratando de tomar distancia del suelo, sino de poder acercarse con el monstruo que habita debajo de él. Al hacer esto, ya no recibe ninguna resistencia de los tentáculos de Yaku. De hecho, éstos, por reflejo, favorecen su hundimiento bajo el suelo.

Yaku: ¡Vamos, ahora te comeré con tranquilidad!

Tras atravesar la capa de arena que lo separa de Yaku, Moori entra en una especie de cueva o subsuelo algo oscuro, pero iluminado por los rayos de sol que se filtran entre los granos de arena de la superficie. El guerrero, conservando su Embestida Total, vuela hacia Yaku, una criatura gigantesca, de forma parecida a la de una pelota y de piel rojiza y áspera, dotada de un solo ojo y de una boca gigantes. Afortunadamente, el subsuelo es lo suficientemente amplio como para albergar tanto al guerrero como a la bestia.

Moori: ¡Has cometido un error al traerme aquí! ¡Ahora verás por qué me conocen como El meteorito del dolor!

El namekiano finalmente alcanza a Yaku, y al no contar éste con brazos con los cuales defenderse, recibe un fuerte golpe en su ojo abierto, el cual no es suficiente para dejarlo ciego, sí basta para hacerlo llorar desconsoladamente.

Yaku: (Llorando.) ¡¡M-MALDITOOOO!! ¡Normalmente la gente trata de huir de mí, pero tú...! (Frustrado.) ¡¡Tú, por otro lado, estabas reuniendo fuerzas para poder atacarme de frente!! (Suelta a Moori con sus tentáculos para llevárselos todos a la herida en su ojo.)

Moori: Así es. Seguramente, si hubiera intentado escapar de ti lo más probablemente hubiese sido que me cansara en vano y terminara dándote la oportunidad de matarme, ¡pero no voy a dejar que sea así!

Yaku: (Enfadado.) ¡¡Nada de eso importa!! ¡¡Te mataré ahora mismo por lo que me has hecho!!

Consumido por la rabia, Yaku extiende todas sus extremedidades y las hace girar en torno a él a una velocidad que las hace imperceptible para el ojo ordinario. Moori no tarda en reaccionar a esto lanzándoles golpes y patadas a los tentáculos cuando éstos entran en su alcance.

Yaku: (Confiado.) ¡Tu estrategia sólo te salvó por un momento! ¡Sin embargo, en este lugar puedo enfrentarte con todo mi arsenal!

Yaku aumenta la intensidad con la que realiza sus movimientos, obligando a Moori a realizar movimientos mucho más veloces para esquivar y contraatacar a los tentáculos que lo atacan permanentemente. De este modo, el namekiano es incapaz de moverse de su lugar o de atacar de frente a su contrincante, puesto que su mente y su cuerpo están concentrados en defenderse.

Moori: (En voz baja.) ¡¡Maldición!! ¡Me tiene acorralado! ¡No estoy para estas cosas! ¡Debo ir por el Supremo Kaio y el resto!

Al ver la ventaja que lleva por sobre su oponente, Yaku extiende la lengua para usarla como arma; con ella empuja Moori contra una pared, con tal fuerza que termina generando un agujero de más de un metro de largo, en el cual el ex soldado de Freezer queda encerrado.

Yaku: (Ríe.) ¡Tal como lo esperaba, ahora estás totalmente inmovilizado! ¡¡Te comeré!! ¡¡Te comeré!! ¡Te comeré, y lo disfrutaré como no te lo puedes imaginar! ¡Después de haberme humillado de esa manera..., no pienso dejarte con vida!

Al menos cinco de los tentáculos de Yaku son dirigidos hacia Moori, quien, al no poder esquivarlos, se protege de ellos con su brazo. Entonces, todos los tentáculos se aferran al namekiano mordiéndolo con sus diminutas bocas.

Yaku: ¡Protegerte no te servirá de nada! ¡Mis brazos ya están segregando una sustancia especial para digerirte! ¡No importa que te hayas cubierto, pues pronto se extenderá por todo tu cuerpo y morirás igual!

Tras oír las palabras de la criatura, Moori observa cómo el brazo con el que se había cubierto comienza a adquirir un aspecto extraño, atrofiándose y adquiriendo una extraña coloración amarilla.

Moori: (Tranquilo.) ¡Tsk...! ¡Déjame mostrarte una cosa, Yaku! ¡¡Perforador Definitivo!!

Moori lanza la onda de ki especial hacia su brazo infectado. Ésta lo atraviesa casi a la altura del hombro, haciendo que se desprenda del resto de su cuerpo. Además, el ataque sigue su trayecto, atravesando una pared y generando un agujero de varios kilómetros de largo en la misma.

Yaku: (Sorprendido.) ¡¿Cómo puede ser?! ¡¡No has dudado en amputarte tu propio brazo!! ¡Y como si fuera poco, con una ráfaga de energía tan poderosa como ésa...!

El impacto de Yaku incrementa visiblemente cuando el namekiano regenera su brazo sin problemas.

Moori: ¡Y aún tengo energías para seguir luchando! ¡Incluso podría utilizar de nuevo mi Perforador Definitivo, pero esta vez en un ataque directo contra ti, lo cual significaría tu muerte!

Yaku: (Impactado.) ¡¡N-no...!! ¡¡No puede ser!! (Suplicando.) ¡Todo menos eso!

Moori: Entonces dime, ¿cómo encontraremos yo y mis amigos a Nakji?

Yaku: (Tembloroso del miedo.) C-cada uno está en un sitio distinto de la superficie de Nakji, enfrentando distintos desafíos. Y-yo era el tuyo, ¿pe-pero sabes qué...? A un costado mío están las escaleras. (Serio.) Sin embargo, si quieres ir tras tus amigos, no lograrás encontrarlos. Todos los que están dentro de Nakji son incapaces de sentir el ki de otros individuos, así que localizarlos te será imposible.

Yaku se corre un poco, dejando a la vista un pequeño hueco que lleva a unas escaleras tenuemente iluminadas. Moori desciende hasta ahí.

Moori: Ya veo. (Calmado.) De todos modos, conociéndolos, sé que estarán bien pase lo que pase. (Determinado.) ¡Mi misión ahora es llegar hasta Nakji!

Yaku: Antes de irte, guerrero, ¿cuál es tu nombre?

Moori: Soy Moori, del planeta Namek. (Intrigado.) ¿Por qué preguntas?

Yaku: (Riendo.) Eres la primera persona que logra escaparse de mis garras. (Molesto.) Aunque aún esté enojado por el golpe que me diste en el ojo, te has ganado mi respeto, Moori.

Moori: (Sonriendo.) Me alegra saber eso. (Serio.) ¡Ahora el momento de develar el secreto de las esferas del dragón supremas ha llegado!

Luego de pronunciar esas palabras, Moori cruza el portal que lo lleva a las escaleras, perdiéndose en la oscuridad del entorno.

Llanura.

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Ezekiel se encuentra tirado boca abajo junto a su compañero Kumiho, que al levantarse, comienza a lamerle la cara.

Ezekiel: (Bosteza.) Ahora no, Kumiho... Dame cinco minutos más...

De repente, sale de la tierra un individuo compuesto por un material similar a la roca, el cual se acerca lentamente al humano y su amigo. Ante esta situación, Kumiho golpea suavente con su cabeza la frente del muchacho, provocando que abra los ojos.

Ezekiel: (Algo molesto.) Bueno, bueno... (Se levanta dando un gran bostezo.) A ver qué pasa...

???: (Serio.) Te aconsejaría estar más atento, joven guerrero

Ezekiel: (Se levanta con sobresalto. Confundido.) ¡¿Y esto?!

???: Mi nombre es Osechi. Yo seré tu contrincante.

Ezekiel: (Burlesco.) Lo siento, crack, no tengo tiempo para esas cosas. (Mandón.) ¡Llévame con Nakji a menos que no tengas problemas con ser rebanado!

Osechi: (Serio.) El maestro Nakji, mi padre, me envió precisamente para derrotarte. La única manera de llegar hasta él es venciéndome.

Ezekiel: ¿Y si no quiero...?

Osechi: Entonces será imposible para ti encontrar a mi amo.

Ezekiel: (Pensativo.) Mmm... Ya veo... (Indiferente.) Bueno, no pelearé. Tengo mejores cosas que hacer...

Ezekiel se da vuelta y se va caminando con Kumiho detrás de él. Al ver esto, Osechi aprovecha para atacar al muchacho por la espalda, saltando en dirección a él y preparando un potente puñetazo.

Ezekiel: (Volteándose.) ¡Jajaja! ¡Caíste, tonto! ¡Ahora te daré una probadita de mi puño comprimido!

Ezekiel sorprende a Osechi lanzándole un golpe con la fuerza suficiente para revolearlo por los aires, haciéndolo caer a unos metros de distancia. Sin embargo, al llevarse la mirada a la mano, ve que ésta está notablemente herida, habiendo perdido algo de sangre y llenándose de moretones.

Ezekiel: (Adolorido.) ¡Ay, ay, ay...! ¡¡¿De qué estás hecho, LPM?!! (Preocupado.) ¡Pude lanzarlo lejos, pero su piel es más dura que esos caramelos que venden en las farmacias!

Osechi se levanta del suelo con una gran facilidad, sorprendiendo a Ezekiel al mostrarle que en su abdomen, donde había recibido el ataque, no tiene ninguna herida.

Osechi: Como puedes ver, los ataques cuerpo a cuerpo no funcionan conmigo. (Señalando a Ezekiel.)

Ezekiel: ¡¡Excálibur!!

Con sólo pronunciar su nombre, Ezekiel invoca a la legendaria espada Excálibur, haciéndola aparecer justo en sus manos.

Ezekiel: (Confiado.) Si con golpes no alcanzan, veamos qué dices cuando te parta al medio con mi Excálibur.

Osechi: (Serio.) ¡Te invito a intentarlo, guerrero! Puedes atacarme con tu espada, si así lo consideras pertinente.

Ezekiel: Tal vez creas que esta es una espada trucha comprada en una feria de por ahí, ¡pero déjame decirte que tal vez sí te termine partiendo! ¡¿Eh, no te da miedo?!

Osechi: Ven, atácame.

Ezekiel: ¡Ok, tú lo pediste! (Corre hacia su contrincante, cargando la Excálibur y listo para lanzar una estocada.) ¡Un momento, un momento! (Se detiene.) Tal vez... ¡Tal vez este sujeto está esperando que lo ataque para tenderme una trampa! (Desesperado.) ¡Carajo! ¡¿Ahora qué hago...?! ¡¿Qué hago, qué hago, qué hago...?! (Decidido, retomando su acometida.) ¡Bueno, da igual! ¡Te atacaré de todos modos, y más te vale no intentar nada raro!

Ezekiel corre hasta alcanzar a su oponente, y cuando está por lanzarle su estocada, éste le propina un rodillazo en el abdomen, el cual lo hace caer adolorido.

Osechi: Tardaste demasiado en realizar tu movimiento. ¡Es tiempo de que este combate se defina!

Osechi se prepara para atacar nuevamente a Ezekiel, pero éste logra cortarle la rodilla antes de que lo alcance, amputándole la pierna. Esto provoca que el guerrero de piedra caiga al suelo, incapaz de equilibrarse sobre su propio peso.

Ezekiel: (Incorporándose. Irónico.) ¿Cómo decías, lento...?

Osechi: Esto no es nada...

Ezekiel: (Orgulloso, atacando al aire con su espada.) Como digas, si quieres más de mi Excálibur puedes pedir- (Impactado.) MOMENTO, ¡¿¿QUÉ ES ESO??!

Las partículas de tierra alrededor de Nakji se adhieren a su herida, formando una pierna idéntica a la anterior. De la misma manera, en torno a la amputada, se acumulan diversos materiales del suelo para formar a un ser idéntico a Osechi.

Ezekiel: (Tembloroso.) ¡¡M-maldición...!! ¡Veo doble! ¡Cuatro Osechis!

Osechi I: Como puedes ver, si me cortas no sólo puedo regenerarme, sino también crear una copia idéntica a mí.

Los dos guerreros de piedra se abalanzan a la vez contra el joven, pero éste logra evadir sus lentos ataques para luego contrarrestarlos con una patada en el mentón de uno de los oponentes y un codazo en el abdomen del otro.

Ezekiel: (Adolorido.) ¡M-mierda...! ¡Estos tipos están más duros que el pan de la semana pasada...! (Entusiasmado.) ¡¡Sin embargo, ya tengo algo en mente para derrotarlos... jejeje!!

Zeki se prepara para lanzarle una estocada a uno de sus contrincantes.

Osechi II: ¿Qué planeas, niño? Lo que sea, te advierto que no funcionará.

Ezekiel: (Molesto.) Ay, sí, como digas... (Entusiasmado.) ¡De todos modos, te haré cachitos con mi Arremetida Excálibur!

Ezekiel atraviesa incontables veces a Osechi II con la espada, reduciéndolo a pedazos en cuestión de segundos.

Osechi I: (Icorporándose. Sorprendido.) ¡E-eso fue sorprendente! ¡Su manejo de la espada es excepcional!

Ezekiel: (Ruborizado.) ¡Ya basta, me sonrojas...!

Osechi I: Sin embargo... Mira detrás de ti.

Ezekiel se da vuelta haciendo caso a las palabras de Osechi. Como resultado, su mirada se encuentra con una multitud de copias del guardián de Nakji. Entonces, la cara del joven humano se convierte en una de terror absoluto.

Ezekiel: (Impactado.) ¡¿C-cómo?! ¡¡¿Acaso no bastó con haberlo hecho cachitos?!

Antes de que Ezekiel consiga salir de su asombro, una de las copias de Osechi le da un puñetazo en la cara con el cual lo revolea por el aire y lo hace caer a unos metros de distancia. Kumiho se apresura en asistir a su amigo, que aún se halla tirado en el suelo, dándole caricias y lamiéndole la mejilla.

Ezekiel: (Se levanta.) ¡Ahora sí me hiciste enojar...! (Se lleva la mano a la cara, la cual está enrojecida por las heridas producidas por el ataque de Osechi.) ¡¿Cómo voy a seducir a las damas con el rostro todo así?!

Osechi III: ¿Por qué estás tan despreocupado? ¿Tan seguro estás de que vas a vencernos?

Ezekiel: Pues... (Se lleva la mano detrás de la cabeza y ríe.) ¡No, no lo estoy en absoluto...! (Emocionado.) ¡Pero daré lo mejor de mí para ayudar a mis amigos a conseguir la esfera como ellos me ayudaron a mí cuando nos conocimos!

Osechi III: ¡Pues ven e inténtalo!

Ezekiel: ¡De una! ¡¡Ahí voy!!

Ezekiel corre hacia el grupo de soldados que lo esperan, arrastrando la legendaria Excálibur y siendo acompañado por Kumiho.

Ezekiel: ¡Toma esto! ¡¡Puño comprimido!!

El guerrero lanza puñetazos en todas direcciones, todos con una fuerza descomunal y algunos de los cuales son capaces de dañar a las copias de Osechi, pero eventualmente se ve sobrepasado en número y rodeado. Entonces, los Osechis ven la oportunidad para dañar a su contrincante con distintos ataques cuerpo a cuerpo, hasta que uno de ellos lo revolea hacia arriba.

Osechi IV: ¡¡Estás acabado!!

Habiendo alcanzado la misma altura que Ezekiel, Osechi IV se prepara para rematarlo lanzándolo al suelo con un ataque devastador. No obstante, el venezolano lo sorprende con un movimiento aparentemente antiestratégico y lo corta a la mitad con la Excálibur, para luego ser recogido en el aire por su amigo, Kumiho, que lo lleva hasta la superficie.

Ezekiel: (Viendo cómo las dos partes del guardián se regeneran.) ¡Maldición, lo partí con mi Excálibur por reflejo...! ¡Este tipo es como una Hidra pero mil veces peor! ¡¿Q-qué voy a hacer...?! (De golpe, una idea se le viene a la mente, lo cual lo hace cambiar su actitud repentinamente.) ¡Eso es...! ¡¡Es como una Hidra!! ¡¡Esa comparación que acabo de hacer en mi mente fue conveniente pero efectiva!! ¡No tengo dudas! ¡Kumiho, ayúdame! ¡Vamos a preparar unos tamales!

Kumiho contesta a las palabras de su amo con un ladrido. Éste procede, entonces, a correr hasta sus oponentes, logrando cortar con la Excálibur a varios de ellos, no recibiendo ningún ataque gracias a su velocidad.

Ezekiel: ¡Ahora, Kumiho!

El Kyubi no kitsune se envuelve en llamas, y en ese estado corre detrás del humano, incendiando los cortes en los cuerpos de los Osechis, los cuales caen en la tierra, incapaces de regenerarse.

Osechi V: (Adolorido.) ¡M-maldición...!

Osechi I: (Reflexivo, en voz baja.) Tal parece que has descubierto el punto débil de mi técnica...

Ezekiel: ¡¡Toma esto!! ¡Y esto, y esto, y esto! (Corta a cualquier Osechi que se cruce en su camino, para posteriormente saltar, tomando una gran altura.) ¡Y ahora..., el especial de Zeki! ¡¡Rugido del fuego interior!!

En el aire, Ezekiel sopla una gran llamarada de fuego hacia abajo, que impacta en todas las copias de Osechi, dejándolas fuera de combate. Una vez hecho esto, el humano cae en el suelo haciendo una pose épica.

Osechi I: (Sorprendido.) Vaya, eso fue... ¡Impresionante! Veo que sí eres digno de encontrarte con mi amo...

Ezekiel: (Enojado.) ¡¿Viste lo que te dije?! ¡Si me hubieras llevado con el Neji al principio nos habríamos ahorrado este combate!

Osechi I: (Sonríe.) Aun así... no puedes negar que fue divertido.

Osechi y todas sus copias, inhabilitadas para luchar, se convierten en partículas de tierra que vuelven a formar parte del suelo. Entonces, justo frente a Ezekiel, se forma una especie de pozo muy profundo, el cual contempla junto a Kumiho por unos momentos con mucha impresión.

Ezekiel: (Emocionado.) ¡Esfera del dragón, ahí vamos!

Kumiho y Ezekiel se adentran en el interior del pozo sin dudarlo, desapareciendo de escena.

Volcán.

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Kaioshin se encuentra tirado en el piso después de haber sido disparado por Nakji hacia el interior del volcán. El dios no tarda en levantarse y voltearse alrededor.

Kaioshin: (Confundido.) ¿Qué es este lugar...? No siento el ki de Allez ni el resto, pero puedo percibir la presencia de Nakji por todas partes... (Sorprendido.) ¡¿Y eso?!

Kaioshin observa cómo en el piso comienza a formarse una grieta, a través de la cual se asoma una sustancia luminosa. Reaccionando justo a tiempo, el Supremo Kaio da un salto hacia atrás, mientras que casi simultáneamente, emerge un gran chorro de lava del suelo.

Kaioshin: ¡Tal como lo sospechaba..., no soy el único aquí!

Todo el magma que había salido del suelo adquiere la forma de un ser humanoide compuesto de un plasma rojo con pequeños detalles amarillos.

???: Vaya, vaya... Parece que tú eres el Supremo Kaio... Hace tiempo que no recibíamos visitas de un dios.

Kaioshin: (Intrigado.) Sabes mucho... ¿A-acaso eres Nakji o parte de él?

???: ¡Mi nombre es Dakkochi, y soy uno de los guardianes de Nakji! Como puedes ver, mi cuerpo está hecho del magma que emana del corazón del mismo Amo Nakji.

Kaioshin: Supongo que no nos dará la esfera tan fácil...

Dakkochi: ¡Así es! ¡La única manera de llegar a ella es venciéndome! (Riendo.) Lo cual, por cierto, no será nada fácil, ya que al estar hecho de lava, ni siquiera tu cuerpo ni tus técnicas serán capaces de defenderte. ¡¡¿ENTINDES?!!

Dakkochi vuela hacia el Supremo Kaio con los brazos extendidos en dirección a él. El dios, con el propósito de defenderse, le lanza varias ráfagas de ki seguidas, pero todas rebotan en su cuerpo, no haciéndole ningún efecto.

Dakkochi: (Furioso.) ¡Ya te dije que eso no te serviría! ¡Ahora te mataré por haberme tomado el pelo!

Dakkochi vuelve a su estado líquido y gira en torno a Kaioshin, adoptando la forma propia de un resorte para luego cerrarse con el dios adentro.

Dakkochi: (Ríe.) ¡¡Qué idiota!! ¡Seguramente creíste que por ser un dios te iba a tener un tipo de consideración!

A medida que Dakkochi recupera su aspecto humanoide, nota que no hay rastros de Kaioshin ni de su cadáver, por lo cual, intrigado, comienza a buscar con la vista al guerrero.

Dakkochi: (Burlesco.) ¿Dónde te has ido? No puedes estar muy lejos de aquí...

???: De hecho, estoy detrás tuyo.

Dakkochi: (Nervioso.) ¡¿C-cómo lo hiciste...?! (Se da vuelta lentamente, encontrándose con Kaioshin.)

Kaioshin: (Tranquilo.) ¿Creíste que sería tan fácil para ti enfrentar a un dios? Me bastó con teletransportarme detrás tuyo antes de que tu ataque me alzcanzara. (Serio.) ¡Tal vez no sea el guerrero más fuerte, pero hay algo que tengo, y es la experiencia! ¡Es por eso que caíste en un error al subestimarme!

Dakkochi: (Enfadado.) ¡¡Cállate!! ¡No pienso dejar que te burles de mí!

Dakkochi arremete con una acometida de ataques cuerpo a cuerpo, los cuales son velozmente esquivados por el Supremo Kaio, que toma distancia del guardián, juntando sus manos para preparar un ataque.

Kaioshin: ¡Ahí te tengo! ¡¡Toma!!

Kaioshin materializa un gran recipiente de color negro en torno a su contrincante, encerrándolo en él, provcando que caiga casi instantáneamente sobre la roca volcánica, generando un cráter de varios metros de profundidad.

Kaioshin: Esta vasija de acero katchin es prácticamente indestructible, así que para salir de ella no tienes otra opción que dejarme avanzar.

Dakkochi: (Desde dentro de la vasija, lamentándose.) ¡Claro, claro! ¡Puedes pasar! ¡Ahora sácame!

Ni bien las palabras de Dakkochi son pronunciadas, la lava del interior del volcán se drena, no quedando una gota de esa sustancia en él y permitiendo el ingreso a su interior.

Dakkochi: Sigue por el interior del volcán y llegarás directo a mi amo Nakji.

Kaioshin: (Extiende su mano hacia la vasija indestructible, haciéndola desaparecer y liberando a Dakkochi.) Gracias...

Dakkochi: ¡P-por cierto...! (Intrigado.) No llegaste hasta aquí solo. Supongo que te interesará saber cómo están tus amigos..., ¿no?

Kaioshin: (Sonríe.) Sé que estarán bien... De hecho tengo la sensación de que sólo les seré un estorbo... Me recuerdan a alguien...

Goku, Gohan y Supremo Kaio flashback nave de Babidi.jpg

Ante la mirada atónita de Dakkochi, Kaioshin salta al interior del ahora inactivo volcán. El hijo de Nakji se asoma por la gigantesca apertura, viendo al dios perderse en la oscuridad.

Después de descender por unos cuantos minutos, Kaioshin alcanza una profundidad significativa, llegando a una zona pobremente iluminada, repleta de columnas que parecen tener dibujados los rostros de varias personas, todas con gestos de desesperación o molestia. Al Shin-jin le resulta difícil moverse en el entorno debido a la presión alta y el calor que hace.

Kaioshin: (Pensativo.) ¿Aquí está la esfera...?

Allez: ¡Esa voz...! ¡Es el Supremo Kaio!

Desde lo lejos, dos personas corren hasta la localización de Kaioshin, y al verlos éste descubre que son Allez y Moori, que se ven levemente heridos como resultado de sus últimas batallas.

Kaioshin: ¿Y Ezekiel?

Moori: No sabemos. Nos enfrentamos a unos sujetos muy extraños y luego fuimos traídos hasta aquí.

Kaioshin: (Nervioso.) ¡Maldición! ¡Tal vez se halle en problemas...!

Allez: En todo caso, no creo que le haya pasado nada. Además..., buscarlo es totalmente inútil. Por alguna razón es imposible sentir el ki de las personas en este planeta.

Moori: Entonces será mejor que nos apresuremos por hallar la esfera, y en cuanto la tengamos ir por Ezekiel.

Allez: Estoy de acuerdo. ¡Andando!

Moori y Kaioshin parten en su recorrido en busca de la esfera del dragón. Allez, antes de ir detrás de ellos, se da vuelta, aún en su lugar y realiza un gesto que determina cierta preocupación.

Allez: (En voz baja, preocupado.) ¡Más te vale mantenerte a salvo..., idiota!

El namekiano y el Shin-jin detienen su paso para mirar a Allez, quien se muestra confundido.

Moori: (A Kaioshin.) ¿Se lo decimos o no?

Kaioshin: (Nervioso.) Ehhh...

Sin darse cuenta, Allez tiene detrás de él al mismísimo Ezekiel, quien se asoma por encima de su hombro para luego darle un par de pequeños golpes con el dedo índice.

Allez: (Confundido.) ¡¿Qué fue eso?!

El crémux se da vuelta rápidamente, pero Ezekiel consigue moverse con una velocidad mayor, y le toca el otro hombro, haciéndolo darse vuelta una vez más. para luego aparecer frente a él.

Ezekiel: ¡¡¡SORPRESAAAAAAAA!!!

Allez: (Asustado.) ¡¡¡AHHHH!!! (Enojado.) ¡¡Maldito, me preocupaste al pedo!!

De un poderoso golpe en la cara, Allez manda a volar al humano, revoleándolo contra una columna. Ezekiel se golpea la cabeza, provocando que de ésta salga un chichón llamativamente grande.

Ezekiel: (Adolorido, acariciando la herida.) ¡¡AYAYAYAYAY...!! (Llorando.) ¡No era para que lo tomaras tan mal...!

Kaioshin: ¡Me alegra que estés bien, Zeki! Estábamos preocupados por ti.

Ezekiel: (Adolorido.) ¡Estaba bien justo hasta hace poco...! ¡En fin, ahora vayamos! Aprovechemos que todavía no nos encontramos a ningún malo maloso.

Allez, Moori, Kaioshin: ¡Sí!

Ezekiel: ¡Vamos, Kumiho!

Kumiho responde al llamado de su amo saliendo de la oscuridad para ir detrás de él. Ahora sí, el equipo completo parte en busca de la esfera del dragón suprema, y tras unos minutos recorriendo el sombrío laberinto, finalmente se encuentran con el precioso objeto, reposando en una especie de almohadón sobre un pedestal.

Allez: (Dispuesto a tomar la esfera.) ¡Misión cumplida, mucha...!

???: ¡¿Ustedes se consideran dignos de esa esfera?!

Kaioshin: ¡¿Y esa voz...?!

Todos buscan con la mirada a algún individuo en el lugar, sin ningún resultado.

???: No importa cuánto busquen, no podrán encontrarme... porque ya están dentro de mí.

Moori: (Sorprendido.) ¡Entonces tú eres...!

???: ¡Así es, soy Nakji! Y parece que han venido para obtener las esferas del dragón supremas, ¿no es así?

Kaioshin: (Serio.) ¡Sí, así es!

Nakji: Hace mucho tiempo que un Shin-jin no venía por acá... ¿Acaso quieren evitar que las esferas sean reunidas?

Kaioshin: Más bien, queremos obtenerlas nosotros para poder destruirlas...

Nakji: En tal caso, probablemente sepas que lo único capaz de destruirlas es su propio poder.

Kaioshin: ¡Dinos, Nakji...! ¡¿Cómo podemos invocar a Shenlong Supremo?!

Nakji: Basta con llamarlo en el único lenguaje que conoce, el idioma de los dioses... No existe una frase particular para invocarlo. Él simplemente reconocerá las palabras de aquel que tenga en su poder las esferas.

Kaioshin: (Reflexivo.) Ya veo... ¿Y sabes cómo podríamos detener a nuestro enemigo si éste reuniera las esferas e invocara al dragón?

Nakji: Es imposible.

La respuesta de Nakji genera un temor indescriptible en todos los presentes, incluso en el mismo Kaioshin y en el intrépido Allez. Las expresiones de los rostros de todos cambian por unos momentos a una cara de sorpresa y también de miedo.

Kaioshin: (Impactado.) ¿¡H-hablas en serio, Nakji...?!

Nakji: En realidad sí existe un único punto débil que posee aquel que se fusiona con Shenlong Supremo y se convierte en dios. Esa debilidad consiste en que hay un breve periodo de tiempo en el cual su cuerpo se adapta a las habilidades adquiridas. Sin embargo, el aumento de poder es instantáneo y desproporcionadamente elevado, a tal punto de que ustedes cuatro serían derrotados en un abrir y cerrar de ojos.

Moori: ¡¡¿T-tan lejos llega el poder de estas esferas del dragón...?!!

Nakji: (Suspira.) Existe una razón por la cual las esferas del dragón son tan poderosas... (Hace una pausa extendida.) Casi nadie existe que haya tenido conocimiento de los tiempos antes de que el Cosmos existiera como tal.

Nakji: Antes no existía la idea de muerte; todos los seres que habitaban la Existencia eran perfectos, básicamente carecían de debilidad alguna. Sin embargo, uno de esos individuos conoció lo limitado que era el Universo para él, que tenía conocimiento absoluto de las cosas y ya nada le parecía interesante. Se sentía tan solo que tomó la decisión de crear a su propio hijo. Ninguno de esos Grandes Seres lo había intentado, ya que generar materia viva de la nada era algo extremadamente difícil incluso para ellos, pero eso no fue un impedimento para aquel hombre, que de todas formas se arriesgó a desafiar la naturaleza para hacer su sueño realidad...

Allez: ¿Y lo logró?

Nakji: Lo hizo, con un costo que ni siquiera él mismo había previsto. El niño nació, pero para hacerlo se liberó tanta energía que produjo una explosión lo suficientemente potente como para consumir a gran parte del Universo. Mi creador fue astuto y dividió su alma en siete partes iguales, las cuales encerró en contenedores compactos...

Kaioshin: (Impresionado.) ¡¡¿Las esferas supremas?!!

Nakji: Así es... Si se reúnen todas, su alma podrá emerger en forma de un dragón de luz y hospedarse en el cuerpo de su invocador como recompensa.

Moori: (Serio.) Espera... Esto me ha generado muchas más dudas. ¿Cómo es que los namekuseijin y luegos los terrícolas obtuvieron sus propias esferas? ¿Quién les dijo cómo crearlas?

Nakji: Mi creador es el ancestro de todos los namekianos. Al morir su cuerpo en la explosión, éste se redujo a pequeñas moléculas orgánicas, que evolucionaron hasta convertirse en los namekuseijin, la especie más parecida en su aspecto y capacidades a mi creador. De la misma manera, todas las formas de vida son versiones débiles e imperfectas de otros Grandes Seres; los terrícolas, así como muchas otras razas, surgieron del material biológico de un gran mono de pelaje dorado, y los saiyajin, que también surgieron de él, lograron evolucionar de una manera distinta que les permitió adquirir mayores destrezas y el acceso a una transformación que, por momentos, los hace más similares a su ancestro.

Mapa conceptual Episodio 7 DBF.jpg

Allez: (Sorprendido.) ¡Un momento! ¡¿Acaso dices que todos somos descendientes de un mono gigante...?! (Fastidiado.) ¡Tsk! ¡Qué desagradable!

Ezekiel: (A Allez.) ¡¡Jajaja, tú siempre serás mi mono favorito, Alle-!!

Allez: (Enojado, a Ezekiel.) ¡¡Ya cállate, que tú también eres uno!!

Nakji: En fin. Si ésas han sido todas sus preguntas, déjenme decirles que son considerados dignos de tomar la esfera; demostraron tener la capacidad mental y física como para superar mis desafíos, así como el interés por darles un uso, así que les deseo suerte.

Allez: (Calmado.) ¡Bueno, supongo que ya podemos llevarnos la esfera!

Allez toma la esfera del dragón suprema de cinco estrellas, pero en ese mismo instante se sorprende al ver a un individuo de cabellos blancos y traje azul, cubierto parcialmente por una túnica negra. Este sujeto aparece justo detrás de Ezekiel, a quien toma por sorpresa envolviéndole la sien y la frente con la mano derecha y rodeando su cuerpo y brazos con el brazo opuesto, impidiéndole escaparse.

???: Tal vez esto sea algo sorpresivo, pero creo que saben lo que estoy buscando.

Allez: (Enfadado.) ¡¿Y tú quién eres?! ¡¿Cómo llegaste hasta aquí?!

Nakji: (Preocupado.) ¡Algo anda mal! No había percido su presencia hasta ahora, así que no me explico cómo se las arregló para llegar hasta aquí sin ser descubierto por mí.

Kaioshin observa con temor al invasor, que se mantiene tranquilo a pesar de estar realizando un forcejeo contra los intentos del humano por liberarse.

Kaioshin: ¡¡T-tú eres...!!

???: Kaioshin del Este..., no esperaba encontrarnos en estas circunstancias.

Moori: (A Kaioshin.) ¿Conoce a este sujeto? ¿De quién se trata?

Kaioshin: ¡Es Natshi, un viejo enemigo...! ¡Su habilidad es drenar la energía vital!

Natshi: Así es... Así es como pude ingresar en este planeta sin ser descubierto. Yo ya sabía que Nakji era un ser vivo, y de la misma forma que los seres humanos tienen un sistema nervioso que les permite reaccionar a un estímulo determinado, él debía tener algo similar para poder detectar formas de vida intrusas. Entonces lo que hice fue absorber toda la vida a mi alrededor para poder infiltrarme hasta aquí. ¡¡Estuve media hora esperando su llegada y ahora he descubierto incluso cosas nuevas sobre las esferas del dragón supremas! ¡Todo gracias a ustedes!

Natshi retira su mano del rostro de Ezekiel, demostrando que el humano ahora posee el aspecto de un anciano de al menos ochenta años, con arrugas por todo su cuerpo y canas casi perfectamente blancas.

Allez: (Enojado.) ¡¡Desgraciado...!!

Natshi: Ahora, denme la esfera o el joven morirá. Dado el estado en el que se encuentra, no es capaz de defenderse.

Allez: (Enojado.) ¡Con permiso, Supremo Kaio! (Se pone en posición de combate.) ¡Voy a romperle la cara a este imbécil!

Kaioshin: ¡Aguarda, Allez!

Allez: (Confundido.) ¿Eh? (Enojado, a Kaioshin.) ¡¿Qué quieres que haga?! ¡Quiere que elijamos entre dejarlo matar a uno de los nuestros o darle la esfera, y no permitiré que haga ninguna de las dos cosas! ¡Somos tres contra uno, no hay oportunidad para él de escapar!

Kaioshin: ¡Allez, por más que podamos ganar este combate, no nos conviene arriesgarnos a que Ezekiel sea atacado! Además, en cualquier caso ya contamos con más esferas que nuestros enemigos... ¡Entiendo que te sientas así, pero ahora que tenemos la ventaja no estamos en necesidad de correr un riesgo innecesario!

Allez: (Frustrado.) ¡M-maldición...! ¡Cómo detesto las situaciones como ésta...!

Natshi: (A Allez.) Más te vale escuchar al Kaioshin del Este. De lo contrario, su amigo morirá, sin importar qué tan rápido seas en tu intento por evitarlo.

Ezekiel: (Con la voz de un anciano, a Natshi.) ¿Podrías hablar más fuerte, muchacho? No escucho bien lo que quieres decir...

Allez: (A Kaioshin.) ¿Estás seguro de que van a poder curar a Zeki?

Kaioshin: ¡Así es! Pero necesito que hagas caso a lo que dije. (A Natshi.) Deja a Ezekiel ir con nosotros. Cuando haya tomado una buena distancia de ti te lanzaremos la esfera, ¿entendiste?

Natshi: Entonces, Allez, ¿harás lo que dice tu líder?

Allez: (Frustrado.) ¡E... Está bien...! Pero cuando volvamos a encontrarnos... ¡Te daré una paliza que nunca olvidarás!

Natshi: (Calmado.) ¡Como sea! No me importa lo que hagas después de esto.

Natshi suelta al viejo Ezekiel y le da un suave empujón hacia adelante, de modo que éste avanza lentamente en dirección a Allez.

Ezekiel: (Adolorido.) ¡Oh, mi espalda!

El ahora envejecido joven se detiene a mitad de su camino para estirar su espalda, de modo que Allez, impaciente, lo tira del brazo para llevarlo con él, mientras que le tira a Natshi la cristalina bola con las cinco estrellas incrustadas.

Natshi: (Ataja la esfera.) Gracias.

Ezekiel: (Mareado, molesto.) ¡No seas tan brusco, jovencito! ¡Maldición, la juventud de hoy en día es una causa perdida!

Allez: (Fastidiado.) Quedaste hecho todo un boomer, Zeki.

Natshi: En fin, mi misión aquí ha terminado. Nos vemos. (Se da vuelta y comienza a alejarse.)

Allez: ¡Ey, todavía no he terminado contigo!

Allez vuela hacia Natshi dispuesto a atacarlo.

Natshi: (Mira por encima de su hombro al crémux acercarse a él.) Kai Kai.

Tras esas palabras, el integrante de Leuz se desvanece en el aire, dejando atónitos a todos los presentes, menos a Ezekiel, que básicamente se encuentra indiferente ante el combate, y a Kaioshin, que mira la escena analítico.

Allez: (Impactado.) ¡¿Cómo?! (A Kaioshin.) ¡¿Acaso ha realizado tu técnica?!

Kaioshin: (Serio.) Así es. Al igual que yo, Natshi puede teletransportarse a voluntad. Sin embargo no creo que haya de qué preocuparse. Si su versión de la técnica fuese tan eficaz como la mía, seguramente ya tendría todas las esferas del dragón en su poder.

Desierto.

Desierto-1.jpg

Por acción de su Kai-Kai, Natshi aparece sobre la superficie de Nakji, con la esfera.

Natshi: (Serio.) ¡Eso era lo que les faltaba! ¡Ustedes fueron muy orgullosos y se lanzaron a pelear ni bien se dio la oportunidad! Yo, incluso siendo uno solo y sin siquiera dar batalla logré lo que ninguno de ustedes pudo! Ahora me encargaré de volver con esta esfera lo antes posible para que podamos realizar nuestro último movi... ¡¿Y esto?!

Natshi nota que su pierna se halla envuelta por una columna de arena, la cual avanza sobre su cuerpo.

Natshi: (Calmado.) Kai-Kai.

Natshi se teletransporta hasta un sitio en el aire no muy lejos de su ubicación previa. Desde ahí, le lanza una ráfaga de ki a la gigantesca "mano" de arena que lo tenía acorralado, para luego irse volando a toda velocidad.

Natshi: (En voz baja.) ¡Maldición! Aún no puedo usar plenamente mi Kai-Kai, pero de todas formas sigue siendo una técnica astante útil...

Tras volar por un rato mientras lo persiguen varias manos de arena emergidas del suelo, Natshi entra a su nave y consigue escapar de Nakji.

Subsuelo.

Allez, Kaioshin, Ezekiel, Moori y Kumiho permanecen en la habitación, callados, hasta que Shin decide romper el silencio.

Kaioshin: Después de esto, llegó el momento de realizar nuestro último movimiento.

Moori: (Confundido.) ¿A qué te refieres?

Kaioshin: No basta con poseer la mayoría de las esferas. Un usuario del Kai-Kai como Natshi tiene acceso inevitablemente al Planeta Supremo, por lo cual fácilmente podríamos ser invadidos. Nakji dijo que sólo el poder de Shenlong Supremo puede destruirse a sí mismo, entonces no tenemos otra opción que... ¡ir por todo!

Allez: (Sorprendido.) ¡No será que...!

Kaioshin: (Serio.) ¡Así es! Atacaremos la base enemiga para obtener las tres esferas del dragón restantes. (Calmado.) Hasta entonces... Kai-Kai.

El Supremo Kaio se teletransporta junto al resto de los presentes, desapareciendo de escena.

Planeta Supremo.

Planeta Supremo-0.jpg

Kaioshin, Allez, Moori, el viejito Ezekiel y su amigo Kumiho aparecen en medio de la escena, rodeados por Rokoshi, Koshu, HRX, Sandown, Sugoki, Blue, Laven y Level, que se encuentran dispersos, distrayéndose momentáneamente de sus obligaciones, y Ro Kaioshin y Kibito, que como siempre, monitorean todo desde su bola de cristal. Todos se voltean hacia los recién llegados guerreros, y de ellos, Blue y sus amigas y Rokoshi van a ayudar a Ezekiel al verlo convertido en un abuelo débil y desorientado.

Blue: (Impactada.) ¡Z-Zeki! ¡¿Qué te han hecho?!

Rokoshi: ¡¡¿Estás bien?!!

Laven: ¡Existe una cura para esto!, ¡¿no?!

Kaioshin: (Tranquilo.) No se preocupen, Ezekiel está más que a salvo. ¡Ven, Kibito!

Kibito: Como ordene.

Kaioshin ayuda a Ezekiel a acostarse en el pasto, mientras que Kibito se agacha para poder rejuvenecerlo.

Ezekiel: ¿Ya es hora de la siesta?

Kibito: (Serio.) El ki es básicamente energía vital. Si su energía le fue drenada de manera forzada o artificial, puedo restaurarla por medio de esta técnica.

El asistente del dios posa sus manos encima del chico, y de éstas emite un montón de partículas pequeñas de energía, las cuales caen sobre su cuerpo. Kumiho, llorando de la angustia, se acerca a su amo para acostarse junto a él, esperando su sanación.

Kibito: Tardará unos minutos, pero pronto volverá a ser como antes, así que no tienen de qué preocuparse.

Blue: (A Kibito.) ¡Eres genial!

Kaioshin: (A todos.) No pudimos hacernos con la esfera. Sin embargo, gracias a la información que nos dio Nakji ya tenemos la clave para darle fin a esta disputa.

Koshu: (Serio.) ¿Cuál será nuestra próxima misión?

Kaioshin: Nuestra próxima maniobra será... ¡un ataque directo!

Ahora que las siete esferas del dragón supremas han sido recuperadas de sus respectivos planetas, la conclusión de esta Batalla Por el Poder parece estar más cerca que nunca... ¡¿Qué peligros esperan a nuestros héroes en el Palacio de Leuz?! ¡¿Lograrán imponerse y salvar el Universo?! ¡¡La cuenta regresiva para el ataque final ha comenzado!!

Palacio de Leuz.

Mercurius 2014.png

Los pasillos de la fortaleza presentan una gran variedad de soldados que la recorren. Éstos se mueven por todas partes para realizar tareas de mantenimiento, vigilancia o de información. Sin embargo, mezclado entre ellos camina un hombre encapuchado, que se caracteriza por ser de gran altura. Éste toma una ruta que lo lleva hasta la sala de regeneración. En ella, se encuentra Rhodex, quien está sanando sus heridas tras el combate contra Sandown.

Shuma: (Asomándose por la puerta, en voz baja.) Rhodex... Sólo tú y yo conocemos a nuestro informante, y aun así, tú eres el único que puede contactarlo. Me pregunto cuál será el secreto detrás de su relación y qué es lo que saben de las esferas del dragón supremas... (Se retira caminando por los pasillos.) Sin embargo, tengo una misión más importante ahora mismo...

Shuma sigue un camino que lo lleva hasta una habitación vacía. Dentro de ella, se agacha para retirar una baldosa del suelo, dejando expuesto un pequeño panel con un código. El encapuchado inserta una contraseña presionando una serie de botones, lo cual provoca que una compuerta se abra debajo del suelo, en la cual éste ingresa sin dudarlo.

Shuma cae dentro de un túnel muy oscuro, pero eso no le resulta un impedimento para avanzar, adentrándose aun más en esa oscuridad. En medio de su camino, una figura de aspecto diabólico aparece detrás de él, dejándose rodear por un aura negra muy intensa. Esta silueta cuenta con cuernos y una especie de exoesqueleto o armadura llena de picos.

???: Shuma..., tal parece que pronto tendrás las esferas del dragón en tu poder.

Shuma: (Baja su capucha, revelándole su rostro al individuo detrás de él.) Así es. Recién me he enterado de que la última esfera está en manos de Kaioshin y los suyos. De esta manera, ellos cuentan con un total de cinco esferas y nosotros con tres.

???: Entonces éste es el momento indicado para usar la Máquina del Alma, ¿no lo crees?

Shuma: ¡Tsk! Lo haré según lo crea conveniente. Lo más probable es que nuestros enemigos invadan el palacio en cualquier momento. Entonces, Leuz entera estará ocupada en detenerlos... Sabes lo que significa, ¿no?

Shuma en la oscuridad (DBF).jpg

???: (Complacido.) Ya veo..., pretendes apoderarte de todas las esferas del dragón a la vez.

Shuma deja esas últimas palabras sin respuesta mientras se sube la capucha, provocando la desaparición de la infernal criatura que se hallaba acompañándolo. El reihan sigue su trayecto hasta encontrarse con una pequeña puerta a su costado, la cual lleva a una sala con seis pilares que se elevan hasta la mitad de la extensa habitación, de los cuales los primeros cinco de izquierda a derecha están ocupados por los demás cuerpos de Shuma. Éste llega de un salto a la cima de la última columna, quedando alineados todos los hombres encapuchados.

Shuma: (Posando su mirada sobre la Máquina del alma, hallada en el centro de la habitación.) Muy pronto, el saiyajin Son Goku, guardián del Universo, se convertirá en una pieza clave para hacerlo un infierno...

Elenco

Personajes principales

  • Allez (7ma aparición)
  • Moori (7ma aparición)
  • Ezekiel (6ta aparición)
  • Natshi (2da aparición)
  • Rokoshi (8va aparición)
  • Koshu (7ma aparición)
  • HRX (8va aparición, sin diálogos)
  • Blue (6ta aparición)
  • Laven (6ta aparición)
  • Level (6ta aparición, sin diálogos)
  • Shuma (6ta aparición)
  • Sandown (7ma aparición, sin diálogos)
  • Sugoki (Bamber) (8va aparición, sin diálogos)
    • Ziryu (6ta aparición, sin diálogos)
    • Azurg (2da aparición, sin diálogos)
    • Anir (2da aparición, sin diálogos)
    • Ygg (2da aparición, sin diálogos)
    • Fhtang (2da aparición, sin diálogos)
    • Shuma (2da aparición)
  • Rhodex (7ma aparición, sin diálogos)

Personajes secundarios

  • Kaioshin
  • Kibito
  • Ro Kaioshin (sin diálogos)
  • Allez falso
  • Yaku
  • Kumiho
  • Osechi
  • Dakkochi
  • Nakji
  • Diablo

Personajes menores

  • Copias de Osechi
  • Soldados de Leuz

Curiosidades

  • Los nombres de Nakji y de sus hijos derivan de una u otra orma de la gastronomía coreana. salvo en el caso del clon de Allez, cuyo nombre real es desconocido.
    • Nakji: Pulpo
    • Yaku: Deformación de Konnyaku, una planta natural del sudeste asiático consumida en China, Corea y Japón
    • Osechi: Éste es el nombre que recibe la comida de Año nuevo en Japón.
    • Dakkochi: Pinchos de pollo servidos en los puestos callejeros de Corea del Sur.
  • Al igual que el episodio anterior, éste carece de adelantos, y en su lugar presenta una corta escena que complementa a la vista anteriormente.
  • Inicialmente estaba contemplada la posibilidad de que todos los enemigos/guardianes de Nakji presentes en el episodio fuesen clones de nuestros héroes. Sin embargo, se descartó la idea por ser algo repetitiva.
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