Dragon Ball Fanon Wiki
Advertisement
Dragon Ball Fanon Wiki


¡Combate en el pantano de los secretos!
Dragon Ball Fanon Episodio 5 portada by Omega76.jpg
Creador Omega76
Estreno 04/12/2020
Saga de las Esferas del Dragón Supremas
Episodio N° 5
Capítulo anterior:
¡Éste es el poder del legendario super saiyajin!
Capítulo siguiente:
¡Un nuevo misterio sale a la luz! La verdad del pantano


Anteriormente en Dragon Ball Fanon...

Las batallas en el planeta Yasei finalmente concluyeron con el triunfo de nuestros héroes. Rice-Zeek fue vencido por Blue, Moori, a pesar de haberse encontrado al borde de la muerte, consiguió imponerse sobre Azeirf, y Koshu y Rokoshi, tras un intenso combate, pudieron derrotar a Kurima.

Kurima: ¡Fureur!

Sin embargo, cuando el trío de guerreros estaba por ser llevado al Planeta Sagrado, éstos se las ingeniaron para huir, de modo que nuestros héroes sólo pudieron traer consigo la esfera que se hallaba ahí: la esfera del dragón de dos estrellas.

Para ir por la próxima esfera, en el Pantano de la Perdición, Kaioshin envió a HRX, Sugoki y Sandown, sin saber que ahí ya se encuentran Rhodex, Bara y Ziryu. ¿Cómo continuará esta batalla por el poder? ¡¡Averígüenlo ahora!!

Palacio de Leuz

Mercurius 2014.png

En las afueras del palacio, en una llanura desierta sumergida en la oscuridad, hay unos soldados agrupados, vigilando la gigantesca edificación.

Soldado 1: (Bosteza.) Éste es un trabajo muy aburrido. Yo quería salir a pelear, no quedarme durante horas aquí, parado y cumpliendo órdenes.

Soldado 2: Después de esto le pediré a Frost un aumento...

El comentario del soldado 2 provoca un estallido de risas él y sus compañeros.

Soldado 1: Sabes que nos mataría si hicieras eso, ¿no?

Soldado 2: Sí... Así es. ¡Un momento!

Soldado 1: ¿Qué sucede?

Soldado 2: (Apuntando al cielo. Sorprendido.) ¡Mira, ésa es la nave que enviamos al planeta Yasei! ¡Vamos! ¡Tenemos que preparar el aterrizaje!

Resto de los soldados: ¡Sí!

Los soldados corren a la plataforma de aterrizaje, formando un semicírculo en torno a ella. El vehículo de Kurima tarda unos pocos segundos en posarse sobre ella. La puerta lateral de la nave se abre y los soldados logran ver por fin a Kurima, Azeirf y Rice, cubiertos de heridas, salir de ella.

Soldado 1: (Serio.) Recibimos las noticias de parte de Rhodex. Los guiaremos a las cámaras de curación.

Azeirf: (Enojado.) ¡Olvídalo, yo estoy bien!

Kurima: (Calmado.) ¡Vamos, Azeirf, no seas exagerado! ¡Un buen descanso no te vendrá mal en absoluto! ¡Tal como dije, pronto estarás como nuevo!

Azeirf: (Irritado, A Kurima.) ¡N-no necesito nada de eso! ¡Como dije, estoy bien!

Kurima: ¿Ah, sí...? (Serio, caminando.) ¡Pruébalo!

Azeirf: ¡¡Adelante!!

El demonio del frío le lanza un puñetazo a su propio camarada, pero el crémux se corre rápidamente al costado y le da velozmente un codazo en la cabeza, que a pesar de no ser muy fuerte, basta para dejarlo inconsciente.

Kurima: (Entre risas.) ¡Se lo merece por impulsivo!

Rice-Zeek: (Sorprendido, en voz baja.) ¿Aun después de semejantes combates que tuvieron esos dos tienen fuerzas para seguir luchando? ¡Eso es impresionante...!

Kurima: (Sosteniendo al incosnciente Azeirf.) En fin, ya estamos listos. Preparen las cámaras de curación.

Los guerreros, acompañados por el pelotón de soldados, entran al enorme palacio de Leuz, y siguiendo una serie de pasillos lujosos e imponentes, decorados por filas de soldados a los costados, llegan a una gigantesca habitación con cinco cápsulas blancas, altas como una persona, cada una con una compuerta abierta para que alguien pueda entrar.

Kurima: (Desvistiéndose hasta quedar en ropa interior. A Rice.) ¿Alguna vez has estado en una de estas cosas?

Rice-Zeek: (A Kurima.) Sí, pero hace rato que no me meto en una.

Kurima: Pero de todas formas recuerdas cómo funciona, ¿no es así?

Rice-Zeek: (Desvistiéndose de la misma forma que el crémux.) ¡Claro! (Entra en una de las cámaras.)

Kurima: (Entrando en otra cápsula.) ¡Entonces, nos vemos!

Soldado 1: (Colocando a Azeirf en una tercera cápsula y cerrándola.) Sus heridas son algo serias, pero no tienen de qué preocuparse. En una hora todas ellas habrán desaparecido.

Rice-Zeek: Oye, Kurima, ¿no te preocupa que Azeirf despierte y se enoje por lo que le hiciste?

Kurima: (Riendo.) ¡Tú tranquilo! ¡Estoy seguro de que me lo agradecerá!

Otro soldado cierra las compuertas de las cápsulas de Kurima y Rice, y luego, operando una máquina, provoca que éstas comiencen a llenarse de líquido por dentro, hasta cubrir totalmente a los tres guerreros.

Rice-Zeek: (En voz baja.) No recordaba que esto fuera tan relajante... Apenas han pasado unos segundos y ya me siento en el paraíso... (Cierra los ojos.) Pero en este momento no dejo de pensar en esa saiyajin... ¿Cómo será que consiguió vencerme? Y sus compañeros, ellos también parecen fuera de lo normal...

Rokoshi, Blue y Koshu DBF.jpg

Rice: (Confundido.) ¿Qué hago aquí...?

Flashback. Sala de hospital.

Rice, con ayuda de un médico, trata de asistir a su mujer, quien está dando a luz, y eso es evidente por los gritos de dolor que da desde la cama donde está acostada.

Rice: (Nervioso, a su esposa.) ¡¡No puedo creer que estemos por ser padres!! ¡E-estoy tan feliz...!

Mujer: ¡Yo también estoy muy feliz, esposo!

Rice: ¡Te prometo que lo criaré y lo entrenaré para que sea un gran guerrero! (Rie.)

Zeek: (Desde el subconsciente de Rice.) Qué linda familia...

Rice: (Asustado.) ¡¿Y eso?!

Mujer: (A Rice.) ¿Qué pasó?

Rice: ¡Acabo de oír algo...! ¡Una voz...!

Médico: ¿Una voz, dice?

Zeek: Sería una pena que le pasara algo...

Rice: (Temblando, nervioso.) ¡¡HUYAN!! ¡Tengo un muy mal presentimiento...! (Cierra su puño. Asustado.) ¡¡E-estoy perdiendo el control de mi propio cuerpo!!

El brazo izquierdo de Rice comienza a emitir vapor, llamando la atención de todos. Entonces, de repente, el saiyajin, con un brusco movimiento, lo lleva directo a la garganta del doctor, abriéndola perfectamente y matándolo de manera instantánea.

Rice: (Horrorizado.) ¡¿QUÉ ES ESTO?! ¡¡Quienquiera que seas, detente!!

La mano de Rice vuelve a ser dirigda contra su voluntad, esta vez, hacia el pecho de su propia esposa, el cual es atravesado por el ataque con gran facilidad. El guerrero, con lágrimas en sus ojos, huye saltando por la ventana a un edificio cercano, y de ése a otro, y así sucesivamente hasta alejarse lo suficiente para descender a la tierra.

Rice: ¡¿Q-qué eres...?! ¡Mataste a mi esposa y a mi hijo!

Zeek: (Desde el subconsciente de Rice.) No te preocupes por eso. Aunque su madre esté muerta, el bebé seguramente ya ha sido atendido por los médicos. En cuanto a tu pregunta, podría decirse que a partir de ahora soy tu único amigo...

Rice: (Sorprendido, asqueado.) ¡¿Qué?! ¡¡Olvídalo!!

Zeek: Ahora que eres un criminal, no tienes otra opción que vivir al margen de la sociedad conmigo. De lo contrario, morirás. Además, apuesto a que tu mujer no querría que sufras por culpa de un crimen del que no eres responsable, ¿verdad?

Rice posa sus ojos sobre un pequeño objeto que había sido sostenido por su mano durante toda su huída sin saberlo; se trata del pendiente que su mujer siempre llevaba puesto.

Años más tarde, pueblo de planeta desconocido.

Rice-Zeek, que ahora es un cazarrecompensas y mercenario temido, recorre el centro de una pequeña ciudad, tecnológicamente atrasada pero repleta de personas, cuando lo detiene un sujeto acompañado por dos otros dos, irreconocibles al llevar capuchas que tapan parcialmente sus caras.

Rhodex: Tú eres Rice, ¿no es así?

Rice-Zeek: (Irritado.) ¿Qué te importa quién soy?

Rhodex: Un amigo mío me habló muy bien de ti; me dijo que eras un guerrero formidable y que tal vez te interesaría mi propuesta.

Rice-Zeek: No lo sabrás hasta que me cuentes de qué se trata.

Rhodex: Estoy buscando reunir a un grupo de guerreros que me sea de utilidad en la búsqueda de las esferas del dragón supremas, siete objetos mágicos que, cuando son reunidos, sirven para invocar al Dios supremo de los dragones, Shen Long, quien recompensará a sus invocadores convirtiéndose en su esclavo y haciendo realidad todos los deseos que le pidan.

Rice-Zeek: Mmm... Me gustaría creerte pero suena demasiado bueno para ser verdad.

Rhodex: Contamos con los medios para localizar cada esfera. La parte complicada de la misión es que las esferas están dispersas en todo el Universo, y que en cuanto comencemos a ir tras de ellas, aparecerá gente queriendo detenernos, puesto que piensan que un poder tan grande no debería estar en manos de simples mortales. Sin embargo, tu fuerza nos será de gran ayuda para triunfar y obtener el poder del dios dragón.

Rice: (A Zeek.) ¿Qué dices?

Zeek: (Desde el subconsciente de Rice.) Es una buena oferta. Piénsalo. Si es verdad, podrás revivir a tu esposa y reencontrarte con tu hijo, ¡hasta deshacerte de mí si eso quieres! Y si es mentira, nada nos impide matar a este tipo.

Rice-Zeek: Tienes razón... (A Rhodex.) ¡Trato hecho!

El saiyajin y el iduyin se dan la mano para cerrar el trato.

Fin del flashback.

Rice-Zeek: Es verdad... Es por eso que estoy aquí, y es también por eso que no me puedo rendir.

Debido a su estado de relajación, Rice pierde la consciencia tras esas palabras.

Pantano de la Perdición.

75385a2aeb3958e4a1d9a9a431a1f28c.jpg

Como resultado del Kai Kai de Shin, HRX, Sugoki y Sandown son transportados al planeta, y aparecen volando por encima de las aguas turbias del pantano, rodeados por árboles de diversas especies, colores, tamaños y formas.

HRX: (Intrigado.) Así que éste es el Pantano... (Serio.) A simple vista no parece tan peligroso como el planeta Kurai, pero lo mejor será estar alertas.

Sugoki (Bamber): (Bebe un poco del agua del pantano. Sorprendido.) ¡Esto es increíble! ¡He sometido esta agua a un análisis de PH, y resulta que es tremendamente bajo!

Sandown: (A Sugoki, incrédulo.) Más despacio, cerebrito... ¿Qué significa eso?

Sugoki (Bamber): Mi Bamber no percibe ninguno de los efectos nocivos del agua, pero una sustancia tan ácida como ésta es tan corrosiva que si incluso por accidente llegaran a tocarla, sólo puedo decirles que... (Nervioso.) ¡Sólo..., sólo traten de no hacerlo! ¡¿Entendido?!

Sandown: (Confiado.) Está bien. Evitaré tocarla a toda costa.

HRX: (A sus compañeros.) De todas formas, lo más conveniente será ir por aire. Desde ahí cubriremos un área mayor. Recuerden que el Supremo Kaio mencionó que las esferas siempre se hallan en lugares muy particulares, incluso dentro del entorno en donde se encuentran.

Sugoki (Bamber): ¡Cierto! ¡Vamos!

Sandown: ¡Ok!

Sugoki comienza a adquirir altura y se eleva hasta alcanzar el cielo. Detrás de él van HRX y Sandown. Una vez adquirida cierta altura, los tres comienzan a observar el paisaje en distintas direcciones.

Cielo verde.jpg

Sandown: (Sorprendido.) ¡E-este lugar es enorme...! ¡Encontrar la esfera, o incluso un sitio donde podamos hallarla será como buscar una aguja en un pajar!

HRX: (Calmado.) Tranquilo, Sandown. Que tardemos mucho en hallar la esfera del dragón no es lo peor que nos puede pasar. Después de todo, no somos los únicos aquí buscándola.

Sandown: (Irónico.) Bueno, ciertamente acabar con dos o tres tipos malos no será gran cosa... ¡Si Rokoshi y el resto pudieron, no tengo duda de que nosotros también!

HRX: A eso me refiero. No hay necesidad de apurarnos siendo que ya tenemos ventaja.

Sandown: (Serio.) Ahora que lo dices...

El saiyajin hace una pequeña pausa, y en ese momento, el tsufuru y el petrovi voltean a él, preparados para oírlo atentamente.

Sandown: (Serio.) Siento un ki enemigo, pero no sólo eso... Se trata de un ki inquietante, algo que no sabría describir bien...

HRX: ¿Es algo que te preocupa? ¿Por qué?

Sandown: (Riendo.) ¿Preocuparme? No es eso, sólo que... por alguna razón, siento que se trata de la energía de un ser despreciable, aunque como dije, es algo que intuyo.

HRX: (Al resto.) Entonces lo mejor será que nos acerquemos discreta y lentamente a esa presencia que Sandown siente. Si se trata de alguien peligroso, no podemos arriesgarnos a enfrentarnos directamente a él.

Sandown: (A HRX, nervioso, riendo.) ¡Oye, oye! ¡Como dije, no se trata de ninguna certeza! ¡Es sólo una suposición!

HRX: Aun así, debe haber una razón para que hayas intuído eso. (Serio.) ¡Cambio de planes! ¡Ahora iremos por tierra a donde se halla el enemigo!

Sandown y Sugoki (Bamber): ¡Entendido!

Los tres guerreros vuelven a la zona del pantano, donde la abundancia y la sombra de los árboles los oculta, pero también reduce su campo de visión.

Sugoki (Bamber): Para ocultar nuestro nivel de poder y evitar que nos rastreen, súbanse sobre Bamber. Él puede nadar en el pantano, y al ser muy grande no tendrá problema en cargarlos a ambos.

Sandown: (Emocionado.) ¡Eso es impresionante, Sugoki!

Bamber se acuesta boca abajo sobre las aguas turbias del pantano, y sobre su espalda se suben HRX y Sandown. Entonces, la armadura del tsufuru comienza a agitar sus brazos con movimientos circulares perfectos, moviéndose con la potencia de una lancha.

HRX: (Sorprendido.) ¡No me esperaba que sólo con el movimiento de sus brazos y piernas fuera a adquirir semejante velocidad!

Sandown: No tengo duda de que llegaremos en un rato... (Intrigado.) Me pregunto cómo será ese ki misterioso...

Mientras tanto, en otro lado del Pantano de la Perdición...

Rhodex, seguido por Ziryu y Bara, recorren el extraño bioma, detrás de las posibles ubicaciones de la esfera que les indica su radar. Mientras se acercan a dicho sitio, descubren que cada vez hay una mayor abundancia de árboles y plantas, cuyas raíces y hojas forman una plataforma sobre la que es posible caminar. Entonces, los guerreros aterrizan en ella.

Rhodex: No tengo dudas de que por aquí se encuentra la esfera, por lo que nos muestra nuestro radar. Sin embargo, según nos lo había dicho mi informante, las esferas tienden a ubicarse en lugares carentes de vida, y este sitio está repleto de plantas y animales.

Ziryu: Ahora que estamos cerca, lo mejor será tomar altura y buscar desde el aire esa zona muerta.

Rhodex: ¡Buena idea, Ziryu! ¡Vamos!

Rhodex se dirige hacia arriba. Ziryu y Bara hacen lo mismo. Una vez que los tres desaparecen de escena, llegan HRX y Sandown, subidos a las espaldas de Sugoki (Bamber). Los Guerreros Z sienten las presencias enemigas en el cielo, por lo cual elevan su vista, en dirección a ellos.

HRX: (Serio, materializando con sus manos un telescopio para luego posar en él su ojo.) Estos sujetos son bastante extraños; uno de ellos lleva una túnica con capucha negra..., no puedo ver bien su rostro..., también hay otro de piel morada y uno más, de aspecto demoníaco y, con cuernos y una especie de exoesqueleto o armadura... (Intrigado.) Por alguna razón extraña, el encapuchado genera en mí una extraña sensación de disgusto como la que describió Sandown, así que siento que podría confirmar lo que él había dicho. Hay algo inquietante en ese sujeto...

Sandown: (A HRX y Sugoki, confundido.) ¿Entonces qué hacemos? ¿Atacamos ahora?

HRX: (A Sandown.) Dado que por lo visto todavía no se percataron, aún conservamos cierta ventaja, así que lo mejor será planear un ataque sorpresa.

Sugoki (Bamber): ¿Tienes algo en mente?

HRX: En realidad sí. (Junta sus manos, y al separarlas materializa un artefacto similar a un explosivo.) Este aparato puede generar una falsa explosión, y el estruendo y las luces llamarán su atención. Entonces, en el mejor escenario posible, bajarán aquí y los emboscaremos.

Sugoki (Bamber): ¿Y si no bajan?

HRX: (Confiado.) Eso ya lo tengo cubierto, pero no hay por qué preocuparnos. ¡Estoy seguro de que funcionará!

Cielo.

Bara, Ziryu y Rhodex están recorriendo los cielos en busca de una zona donde pueda hallarse la esfera del dragón. Sin embargo, de repente se oye una explosión, acompañada por un intenso destello rojo, que llama la atención de los tres.

Bara: (Sorprendido.) ¡¿Qué fue eso?!

Rhodex: (Calmado, serio.) Nuestro enemigo...

Ziryu: Así es, siento su ki justo debajo de nosotros. ¿Pero por qué generaron esa explosión sin sentido? (Serio.) Estén atentos.

Rhodex, Bara y Ziryu se juntan espalda contra espalda para tener una visión completa de sus alrededores.

Sandown: (Gritando desde la superficie.) ¡Oigan! ¡¿Van a bajar a luchar o no?!

Bara: (Gritando.) ¡¡¿Por qué insisten tanto en que bajemos?!! ¡¡Den la cara, cobardes!!

Las palabras de Bara no son contestadas por nadie, provocando un estado de alarma entre los villanos.

Ziryu: (En voz baja.) Estamos acorralados; lo más probable es que, bajemos o no, traten de realizar un ataque sorpresa... No serían tan estúpidos como para atacar directamente luego de haber tratado de llamar nuestra atención. (Frustrado.) Si hubiera traído a los otros cinco, los tres ya estarían muertos... (Tranquilo.) Pero claro, debemos ser prudentes en ese aspecto y no presentarnos todos hasta que llegue el momento adecuado...

HRX: (Desde la superficie.) ¡¡Ataquen!!

Del punto del pantano donde se encuentra HRX, emergen tres drones que habían sido materializados previamente por él. Éstos vuelan en espiral, rodeando a sus rivales.

Rhodex: (Sorprendido.) ¡¿Drones?! ¡¿De dónde salieron?! ¡¿Acaso trajeron una base militar consigo?! (Confiado.) ¡Como sea, los derribaré ya mismo!

Los drones, que permanecen girando en torno a Rhodex y sus colegas, comienzan a disparar una cantidad sorprendente de balas muy velozmente, pero éstas casi no le hacen ningún daño a los guerreros. Entonces, ellos contraatacan lanzándoles ráfagas de ki, que los destruyen instantáneamente. Sin embargo, los Guerreros Z del pantano preparándose para lanzar un ataque cuerpo a cuerpo.

Sandown: (Dirigiéndose a Rhodex.) ¡¡Toma esto!!

El saiyajin le da un golpe certero al iduyin justo en el mentón, haciéndolo perder algo de sangre.

Rhodex: (Furioso.) ¡Maldición, ése era su plan todo este tiempo! ¡Esas máquinas sólo eran para distraernos!

De la misma forma que Sandown, Sugoki ataca desde abajo a Ziryu, lanzándole un puetazo, al cual el encapuchado reacciona con otro golpe. El choque de ambos puños, bastante parejos en su fuerza, provoca que Sugoki retroceda. Finalmente, HRX simplemente se eleva hasta quedar al lado de sus compañeros y enfrentado a sus enemigos.

Rhodex: (Irónico.) Vaya, vaya... Hasta que al fin deciden presentarse...

Sandown: No es que sea un genio, pero imagino que vinieron por la esfera del dragón, ¿no es así?

Rhodex: Así es, y ya sabemos lo que hicieron a Kurima y el resto... Sin embargo..., ellos reportaron haberse encontrado con tres saiyajin y un namekuseijin, y en cambio ustedes son dos sujetos ordinarios y un trozo de hojalata...

Sandown: (Enojado.) ¡¿Quién dice que somos ordinarios?! ¡¡Te mostraré que no es así!!

Sandown es rodeado por un aura dorada brillante, y sus cabellos se tornan de igual manera dorados, y sus ojos azules. Entonces, la presencia del saiyajin se hace mucho más fuerte, sorprendiendo a todos, menos a Ziryu, que permanece inexpresivo.

Sandown: (Orgulloso, apuntando a sí mismo con el pulgar.) Por si no lo sabías, esta transformación es la conocida como "super saiyajin", y ya que te atreviste a llamarme "ordinario", ¡¿por qué no me enfrentas y lo compruebas?!

Tras oír las palabras del guerrero, Rhodex no reacciona de otra forma que dando un fuerte bostezo mientras se cubre la boca con la palma de la mano.

Sugoki (Bamber): (Indignado.) ¡¿Qué clase de respuesta es ésa?!

Sandown: (A Rhodex.) Conque así estamos...

Rhodex: (Serio.) ¡Está bien, pelearemos! ¡Pero antes déjenme decirles nuestros nombres, como corresponde! Yo soy Rhodex, y me acompañan Ziryu y Bara.

Sandown: P-pues yo soy Sandown, y ellos son HRX y Sugoki.

Rhodex: Entonces, Sandown, tú serás mi oponente. El resto, arréglenselas como puedan. (Se pone en posición de combate.) ¡Vayamos a un sitio donde tengamos más privacidad! ¡¿Quieres?!

Rhodex retrocede volando en dirección al horizonte, siendo seguido por el saiyajin.

HRX: (A Ziryu.) Tú estás en frente mío, así que serás mi oponente. ¿Estás de acuerdo?

Ziryu: Como quieras...

Bara: (A Sugoki, irónico.) Qué pena, supongo que me tocará luchar con el pedazo de chatarra...

Ante las crueles palabras de Bara, Sugoki cierra fuertemente el puño y vuela hacia el demonio, pero cuando parece que va a atacarlo, lo que hace en su lugar es descender abruptamente al pantano. Entonces, Bara lo sigue hasta ahí, de modo que sólo quedan HRX y Ziryu en la escena.

HRX: Éste será un buen lugar para pelear...

Ziryu: HRX era tu nombre, ¿no? ¡Atácame! ¡Te otorgo el primer golpe!

HRX: (Pensativo, en voz baja.) ¿Acaso estará tendiéndome una trampa? ¿Desea darme el primer golpe porque sabe que podrá contraatacar de algún modo? Casi todo su cuerpo está cubierto por esa túnica negra, pero puedo ver a simple vista que su mano izquierda es una especie de prótesis robótica... Tal vez eso tenga que ver con su as en la manga. En todo caso, no me queda más que especular con que todo saldrá bien y estar preparado por si todo sale mal...

Ziryu: ¡Vamos! ¡¿Qué esperas?!

HRX: (Volando en dirección a Ziryu.) ¡¡Haaa!! ¡Toma esto!

HRX logra dar un golpe certero, y al ver su ventaja, éste decide lanzar otros ataques cuerpo a cuerpo, hasta terminar con una patada directo al abdomen de su oponente, con la cual lo hace retroceder un poco. Sin embargo, debajo de una de las mangas de Ziryu y sin que el supersoldado pudiera reaccionar, salen unas cadenas, rodeadas por un aura débil que parece ser el ki del propio Ziryu. Éstas rodean el cuerpo de HRX, y como si se tratara de una descarga, lo inmovilizan brevemente a la vez que le hacen un daño leve.

HRX: (Adolorido.) ¡¡Aghhh!! ¡¿Entonces éste era su plan?!

Ziryu: Una persona normal habría caído inconsciente tras ese ataque independientemente de su nivel de pelea. Deduzco que no eres un humano corriente...

HRX: ¡Así es!

Haciendo un esfuerzo considerable, HRX logra mover sus manos, tomando la cadena que lo rodea y tirando de ella fuertemente para arrastrar a Ziryu hacia él, y una vez que lo tiene justo frente a él, le lanza una Patada Petrovi directo al mentón, provocando que las cadenas vuelvan a ocultarse dentro de la túnica de su dueño.

HRX: (Enojado.) ¡¿Pretendías dejarme inconsciente con esa descarga?! ¡Tsk...! ¡Qué estrategia más cobarde!

Tras pronunciar estas palabras, el petrovi continúa atacando a su contrincante con puñetazos y patadas, inicialmente acertando en sus golpes, pero posteriormente recibiendo respuestas de parte de Ziryu, que se cubre y contraataca a una velocidad cada vez mayor. Entonces, HRX retrocede mientras genera una pequeña esfera de plasma en su mano para luego hacerla estallar ahí, haciendo que diminutas gotas de la sustancia ardiente lluevan sobre el guerrero encapuchado, que es alcanzado por ésta.

Ziryu: (Sorprendido, observando cómo el ataque produce pequeñas quemaduras en todo su cuerpo.) ¡¿Q-qué es esto?! ¡No se trata de una ráfaga de ki común!

HRX: (Calmado.) Ése es mi ataque de plasma. Normalmente se trataría de una técnica mortal, sin embargo, como no tengo intenciones de asesinarte, me encargué de lanzarte pequeñas balas de plasmas, que deberían ser suficiente para que sepas hasta dónde llega mi poder.

Ziryu: (Serio.) ¿Que no tenías intención de asesinarme...? En tal caso, no tienes otra opción más que darte por vencido...

HRX: (Intrigado.) ¿A qué te refieres?

Ziryu es rodeado por un aura negra muy intensa mientras es observado por HRX, quien permanece atento a su próximo movimiento. Entonces, Ziryu se abalanza a su oponente y se posa detrás de él para luego apuntar a su mentón con un cañón de energía acoplado a su mano izquierda.

Ziryu: No importa qué tan fuerte seas; si careces de la voluntad y determinación para cumplir tus objetivos, estando dispuesto a todo, entonces estás destinado a morir.

HRX: (Sorprendido, en voz baja, viendo con detalle el brazo de Ziryu.) ¡N-no puede ser...! ¡Su ropa fue rasgada por mi ataque de plasma, pero no veo las quemaduras en su brazo! ¡Nunca supe de alguien capaz de resistir el ataque de plasma...! ¡¡Eso es!! ¡Lo más probable es que haya regenerado las heridas que le provoqué! En todo caso, este individuo es algo fuera de lo común...

Ziryu: (Cargando un disparo de energía.) Tal parece que te he dejado sin palabras, y a juzgar por tu expresión imagino que ya has aceptado la derrota... ¡¡Desaparece!!

Ziryu dispara una potente ráfaga de ki roja de su cañón, la cual le da de lleno a HRX en la cara, revoleándolo por los aires.

HRX: ¡¡¡AGHHHHHHHHHHH!!!

El petrovi es disparado por el ataque hacia lo más alto del cielo, donde logra recobrar la estabilidad, y posteriormente, regresar hacia donde se encuentra el enemigo.

Ziryu: (Sorprendido, enojado.) ¡¿Cómo?! ¡¿Cómo pudiste reponerte tan rápido de ese ataque?!

Tras escuchar la pregunta de Ziryu, HRX retira de su mentón un trozo de metal del mismo color que su piel, otros dos de sus mejillas y uno más de su frente.

HRX: ¿Sorprendido? Lo que hice fue básicamente materializar un protector para mi cara justo antes de que lanzaras tu técnica.

Ziryu: Dime, HRX, ¿por qué estás luchando conmigo? Si bien fuiste capaz de llegar hasta aquí, seguramente has tenido y tendrás que enfrentar un montón de peligros. ¿Entonces por qué decides, de todas formas, arriesgar tu vida al luchar con nosotros? Con tus técnicas y tu inteligencia, seguramente habrías sido capaz de eliminarme fácilmente.

HRX: Si quieres que conteste, primero dime tú por qué están buscando las esferas del dragón.

Ziryu: Es algo simple; poder.

HRX: (Serio.) Si ustedes ambicionan convertirse en los amos de este Universo, ¡ya es razón suficiente para considerarlos una amenaza! ¡Mi misión y la de mis amigos es protegerlo de ustedes y sus ambiciones! (Poniéndose en pose de combate.) ¡Así que vamos, atácame! ¡Este combate apenas está comenzando!

Ziryu: (Serio, en voz baja.) Veo que eres muy ingenioso al momento de luchar, HRX, pero algún día acabarás muerto por tu imprudencia. Por un momento tuviste la oportunidad de asesinarme cuando me tomaste por sorpresa y aun así te limitaste a sólo hacerme un poco de daño, mostrándome la naturaleza de tus técnicas en el proceso. Eso es prueba de que algún día tu propia bondad terminará matándote a ti y a todos tus compañeros y seres queridos que tanto te preocupan... Qué lástima...

HRX: (Impaciente.) ¡Vamos! ¡¿Qué esperas?!

Ante las palabras de HRX, Ziryu se pone en posición de combate. Ahora ambos guerreros están enfrentados, preparados para lanzar un ataque en cualquier momento.

Mientras tanto, en algún lado del cielo alejado de HRX y Ziryu.

Sandown, en estado de super saiyajin, y Rhodex están participando en un feroz pero parejo intercambio de golpes, en el cual el saiyajin se ve levemente favorecido.

Rhodex: (Emocionado.) ¡No lo haces nada mal, Sandown!

Sandown: ¡Tú tampoco, Rhodex, pero todavía te falta para alcanzarme! ¡Gran Martillo Expansivo!

Mientras esquiva los ataques de Rhodex, Sandown carga en su brazo derecho una gran cantidad de ki, para luego darle un golpe potenciado a su contrincante, que es revoleado unos metros hacia atrás antes de poder incorporarse nuevamente.

Rhodex: (Entre risas.) No habrás creído que ése era todo mi poder, ¿verdad? Si quieres, podemos hacer lo siguiente. (Esconde el brazo detrás de su espalda.) ¡Apuesto a que te venceré sin usar mi brazo derecho!

Sandown: (Confiado.) ¡Tsk, qué fanfarrón...! ¡Pero si así quieres, bien por mí! ¡Será más fácil acabar contigo así!

Sandown arremete contra Rhodex, derivando en otro pequeño intercambio de ataques cuerpo a cuerpo, en el cual Rhodex asoma su brazo "prohibido" de detrás de su espalda, preparando aparentemente un ataque.

Sandown: (En voz baja, previendo el movimiento de Rhodex.) ¡Lo sabía! ¡Estaba pensando romper las reglas de su apuesta desde un principio!

Sin embargo, Rhodex aprovecha la breve distracción de Sandown para exhibir un par "extra" de brazos por encima de su espalda, demostrando que en total tiene cuatro. Entonces, el iduyin endurece parte de su propio ki, convirtiéndolo en una estaca sostenida por su mano superior izquierda, y la inserta en el hombro del saiyajin. Este cristal de energía vuelve a su estado inicial rápidamente, dejando la herida totalmente expuesta y más sangrante.

Sandown: (Enojado.) ¡¡Aghhhh!! ¡Eres un...!

Rhodex: (Irónico.) ¿Un genio? ¡Sí! ¡Y lo mejor es que todavía no he fallado en la condición de mi apuesta, atacándote sólo con mis dos brazos izquierdos!

Sandown: (Irónico.) Si tu gran habilidad secreta era tener dos brazos de más, ¡entonces no tengo razones para preocuparme! ¡Ha! ¡Ha! ¡Ha!

Mientras arremete contra Rhodex, Sandown le dispara unas tres esferas de ki, de las cuales dos son desviadas a los costados, y una detrás de éste.

Sandown: ¡Caíste!

Rhodex: (Sorprendido.) ¡¿Qué?! ¡¿Qué dices?!

De repente, Sandown cambia de lugar con una de las ráfagas de energía que había lanzado, apareciendo detrás de Rhodex, a quien le da una fuerte patada en la sien, revoleándolo por el aire y siguiéndolo para terminar dándole un fuerte golpe con sus dos puños juntos, con el cual lo lanza directo hacia el pantano.

Rhodex: (Impactado.) ¡¡¡AGHHHH!!! ¡¿Qué fue eso?!

Sandown: (En voz baja, confiado.) ¡Ahora en la superficie podré luchar más a gusto! ¡Esto se pondrá bueno!

Sandown desciende al pantano, donde Rhodex logra incorporarse justo antes de tocar sus aguas ácidas. Entonces, ambos guerreros quedan enfrentados, separados por unos pocos metros.

Rhodex: ¡Mierda, esa técnica sí que me tomó por sorpresa...!

Sandown: ¿Te refieres a mi Marca de Ki? Es una habilidad muy útil, ¡y más si la combino con esto!

Sandown levanta su mano derecha, con la cual dispara una poderosa ráfaga de energía al cielo, la cual se divide en muchas otras más pequeñas. Pero en vez de explotar, éstas se hunden en el pantano.

Rhodex: (Reflexivo.) Así que convertiste la arena en un campo minado... (Emocionado.) ¡Eso es inútil! (Ríe.)

Sandown: (Sorprendido.) ¡¿Qué estás planeando?!

Rhodex se acerca volando muy lentamente a Sandown, y al situarse justo sobre una de las minas dispersas por la zona, ésta estalla. Sin embargo, el iduyin detiene la explosión apuntándola con la mano y posteriormente congelándola.

Rhodex: Tal y como acabas de ver, una de mis habilidades es la de endurecer el ki a voluntad..

Rhodex toma la explosión con una mano y la levanta del suelo ante la mirada incrédula de Sandown.

Rhodex: En este estado es muy estable y no puede hacer daño, ¡pero cuando vuelve a su forma inicial...!

Rhodex le tira el cristal de energía a su oponente, y al descongelarse éste, la explosión retoma su curso, estallando justo frente al saiyajin, que desaparece casi instantáneamente de la escena.

Rhodex: (En voz baja.) Aún no he acabado con él... Siento su ki, así que debió haber usado su Marca nuevamente... (riendo.) Esto se pondrá interesante.

Pantano de la perdición, superficie.

75385a2aeb3958e4a1d9a9a431a1f28c.jpg

Sugoki y Bara están en posición de pelea, volando unos pocos metros por encima de las aguas turbias del pantano.

Sugoki (Bamber): ¡Te demostraré que no soy ninguna chatarra, Bara!

Bara: (Desafiante, invitando a su oponente a atacarlo con un ademán.) ¡Si estás tan seguro ven aquí y hazlo!

Sugoki (Bamber): (Gritando, volando hacia Bara.) ¡Con gusto!

Sugoki le lanza un potente puñetazo a Bara, pero éste, retrocede un poco y su cuerpo se desvanece totalmente, dejando solo a su contrincante.

Sugoki: (Sorprendido, mirando en distintas direcciones en busca de Bara.) ¡¿Qué fue eso?! ¡Aún debe estar por aquí..., sin embargo, no puedo sentir su presencia!

Entonces, la mano de Bara se posa sobre el hombro de Bamber y éste aparece justo detrás del metalman modificado.

Bara: (Sarcástico.) Aquí estoy, Sugoki. Tal parece que no has acertado en tu ataque.

Tras pronunciar esas palabras, el demonio le lanza una fuerte patada a la armadura de Sugoki, a la altura de la cabeza, lanzándola a lo lejos, y haciendo que se lleve puestos muchos árboles en el proceso.

Sugoki (Bamber): (En voz baja, pensativo.) ¿Acaso se ha teletransportado? En tal caso debo pensar en una manera de emboscarlo, ¿pero cómo...? Debo esperar a que me muestre sus demás técnicas, ¡y una vez que haya descifrado el secreto del poder de Bara, en ese momento será derrotado!

Sugoki logra estabilizarse y posteriormente realizar una acometida en dirección a Bara, lanzándole a la vez varias ráfagas de ki, las cuales son desviadas por éste, y al hallarse a una distancia apropiada, comienza a lanzarle ataques cuerpo a cuerpo, los cuales son contrarrestados, generando un intercambio de golpes en el cual, si bien Sugoki es más lento tanto para atacar como para esquivar, los ataques de Bara no son lo suficientemente fuertes como para hacerle algún daño significativo.

Bara: (En voz baja, enojado.) ¡Maldición! ¡Su piel es demasiado resistente, y lo único que puedo llegar a hacerle es moverlo de su lugar! (Gritando.) ¡¡Toma esto!!

Viendo su desventaja, Bara genera una poderosa onda expansiva de color verde, la cual, al no poder ser esquivada por el tsufuru, lo revolea por los aires.

Sugoki (Bamber): ¡Aghh! ¡Maldición!

Inmediatamente después de realizar esta técnica, Bara vuela a toda velocidad hacia Sugoki para lanzarle un nuevo ataque cuerpo a cuerpo, pero éste logra reponerse y cubrirse con sus brazos, reduciendo el impacto del ataque.

Sugoki (Bamber): ¡Eso no funcionará!

Bamber expulsa de su boca un ácido muy corrosivo directo a Bara, que logra abrir un portal por el cual evadir el ataque para luego aparecer justo detrás de su oponente.

Sugoki (Bamber): (Confiado.) ¡Preví que harías eso!

Bara: (Sorprendido, preocupado.) ¡¿Qué?!

Antes de que Bara pueda reaccionar, por una pequeña compuerta abierta en la espalda de Bamber, sale otro potente disparo de ácido. Un reflejo del demonio lo hace cubrirse del ataque con sus brazos, provocando que la piel de éstos sea corroída por la sustancia.

Bara: (Adolorido, irritado.) ¡¡AGHHHHH!! ¡N-no puede ser...!

Sugoki (Bamber): (Dándose vuelta hacia Bara, confiado.) No puede ser, pero está pasando ahora mismo. Tu técnica es muy útil, Bara, pero la inteligencia y la estrategia son claves a la hora de resolver cualquier combate.

Bara retrocede unos metros, con el fin de mantener cierta distancia de su contrincante.

Bara: (Riendo, confiado.) ¡Tú lo has dicho, Sugoki! ¡Tal vez hayas sabido reconocer la naturaleza de mi técnica, pero aún tengo un par de trucos con los que sorprenderte!

Bara hace aparecer un pequeño portal, al cual le lanza un puñetazo, y después una serie de ellos, a una velocidad impresionante. A simple vista, los golpes parecen no haberse transportado a ningún sitio, sin embargo...

Sugoki (Bamber): (Adolorido, impactado.) ¡Agh...! ¡N-no...!

Bara: ¡¡JAJAJA!! (Emocionado.) Supongo que te habrás dado cuenta de que yo también adiviné tu debilidad, ¡Sugoki!

Flashback de hace unos momentos.

Tras haberse alejado de Sugoki, Bara crea un portal a través del cual lanza una gran cantidad de puñetazos muy velozmente. Este mismo portal se abre en el interior de Bamber, justo frente a Sugoki, quien no está preparado para poder cubrirse del ataque, recibiendo un daño directo en el abdomen, el cual le causa múltiples heridas en esa zona.

Fin del flashback.

Bara: Yo llegué a tener conocimiento de los metalman antes de que éstos fueran invadidos por los saiyajin, pero no pensé que a alguien se le ocurriera la sádica idea de usar a uno muerto como armadura de combate. (Riendo.) Admito que es una estrategia brillante, así que cuando te haya asesinado honraré tu memoria llevándome a tu amigo metalman como trofeo.

Sugoki (Bamber): (Furioso.) ¡¡CÁLLATE! ¡¡Tú no sabes nada de mí ni de Bamber!! ¡Y este combate no ha terminado todavía, así que deja de fanfarronear!

Sugoki trata de embestir a Bara, pero éste lanza un puñetazo más a través de un portal, llegando justo al mentón de Sugoki, cuyo ataque es desestabilizado, fallando. Posteriormente, el demonio comienza a apretarlo fuertemente del cuello, dispuesto a matarlo. Sugoki forcejea para liberarse, pero su fuerza física no está a la altura de esta situación.

Sugoki: (Desesperado.) ¿¡M-moriré ahora...!? (En voz baja.) HRX y Sandown deben estar ocupados en sus respectivos combates, y yo... ¡Maldición, yo no tenía previsto un escenario como éste! ¡¿Qué puedo hacer...?!

Flashback, Planeta Supremo.

Planeta supremo flashback.jpg

El Supremo Kaio, HRX, Sugoki y Rokoshi están reunidos, preparándose para su partida al planeta Kurai en busca de la esfera de siete estrellas.

HRX: (A Sugoki.) Dijiste antes que no sabías manipular tu ki por ti mismo, ¿no es así?

Sugoki: Sí, ¿por qué preguntas eso?

HRX junta las palmas de sus manos, manteniéndose en esa posición por un rato sin perder la concentración. Luego, las separa, haciendo aparecer en el medio una pistola. Entonces la toma y se la da a Sugoki.

HRX: (Sonriendo.) Por favor, acepta este regalo, por las dudas. Es un arma que canaliza tu ki. Tal vez la necesites en caso de emergencia.

Sugoki: ¡Gracias!

Fin del flashback.

Sugoki: (En voz baja, entusiasmado.) ¡Eso es...!

Sugoki lleva su mano a su cinturón, donde se encuentra dentro de una funda la pistola que le había regalado HRX. Discretamente la toma y comienza a cargar un tiro.

Sugoki: (En voz baja.) ¡Ahora!

Sugoki levanta el arma cargada y la hace asomarse a través del portal, y sin que Bara pueda defenderse al tener ambas manos en torno al cuello de su oponente, dispara una ráfaga de ki a quemarropa, que si bien es incapaz de hacer un daño importante, es suficiente para hacer retroceder al demonio y provocar que cierre el portal abierto en el interior de Bamber.

Sugoki (Bamber): (Agitado, serio.) ¡Soy yo quien debería reconocerte...! ¡Admito que me diste muchos problemas y que tal vez me habrías matado de no ser por la ayuda de un amigo!, ¡¡pero es por eso que tengo la obligación de terminar este combate ahora mismo!! ¡Toma mi próximo ataque! ¡Survival Turn! ¡¡Haaaaa!!

Aprovechando que Bara se encuentra aturdido, Sugoki junta sus piernas y estira sus brazos de forma horizontal y comienza a girar a una velocidad cada vez mayor, acumulándola hasta tener la seguridad para golpear a Bara, revoleándolo al cielo con una gran facilidad. Entonces, Sugoki lo sigue hasta ahí para golpéarlo nuevamente, lanzándolo hacia el horizonte. Sin embargo, antes de ser alcanzado por tercera vez por esta técnica, Bara crea un portal para desaparecer de escena.

Sugoki (Bamber): (Serio, intrigado.) ¿A dónde se habrá ido? No creo que haya huído. Tal vez esté simplemente esperando la oportunidad para atacarme... ¡¡Pero no se la pienso dar!! ¡Éste ha sido un combate muy difícil y no pienso rendirme así como así ni perder la compostura por un momento!

En algún lado del pantano.

Entre las plantas y la neblina, aparece Bara, que presenta múltiples heridas causadas por el Survival Turn de Sugoki. Éste se recuesta sobre las ramas de un árbol, adolorido.

Bara: (Agitado.) ¡U-ugh...! ¡Ese desgraciado no piensa rendirse...!

Bara mira al cielo, encontrando con la vista a Sugoki, que todavía no detiene su técnica, girando permanentemente y preparándose para contraatacar.

Bara: (Frustrado.) Ese mocoso sabe que si está moviéndose de forma continua mis portales no lo afectarán... (Serio, poniéndose de pie.) ¡Debo pensar mi próximo movimiento, y debe ser ahora si es que no quiero ser derrotado!

Planeta Supremo.

Planeta Supremo-0.jpg

El Supremo Kaio, su ancestro y Kibito se encuentran viendo el desarrollo de los combates de nuestros héroes a través de una bola de cristal en torno a la cual están sentados, mientras que el resto de los Guerreros Z descansa tranquilamente; Moori, que ya sanó sus heridas causadas por Azeirf en el planeta Yasei con ayuda de Kibito, se encuentra meditando arriba de una roca. En otro lado, tirado contra un árbol, Ezekiel se encuentra durmiendo muy tranquilamente, mientras que Allez, seguido por Blue y por Laven, se acerca lentamente a él.

Allez: (A Blue y Laven, hablando bajo y despacio y tratando de contener la risa.) Miren esto. Ésta es mi oportunidad perfecta para gastarle una broma a Zeki frente a todos.

Blue: Pobre Zeki, entiendo que sea alguien un poco molesto a veces, pero me da un poco de lástima.

Laven: Es cierto, deberías tratar a los demás como quieres ser tratado.

Allez: (Calmado.) ¡Vamos, chicas, una pequeña broma no va a ser el fin del mundo..!

El crémux, hallado ahora justo al lado del terrícola, separa las palmas de sus manos y las junta justo en el oído de éste, en un aplauso muy estruendoso, que despierta inmediatamente a Ezekiel.

Ezekiel: (Lanzando puños al aire.) ¡¡¡COÑO E' LA MADRE!!! ¡¡¿QUIÉN OSA DESPERTARME DE MI SUEÑO REPARADOR?!!

Eventualmente, uno de los puñetazos de Ezekiel llega a la cara de Allez.

Allez: (Adolorido.) ¡Q-qué fuerza...!

Ezekiel: (A Allez, enojado y llorando.) ¡Fuiste tú! ¿No es así?

Allez: (Nervioso, entre risas.) ¡Cálmate, Zeki, no es lo que imaginas! Es decir, técnicamente sí, pero... (Emocionado.) ¡Si no me atrapas no podrás castigarme! (Sale corriendo.)

Ezekiel: (A Allez, enojado.) ¡Te atraparé en este instante y te daré una golpiza que nunca olvidarás...! (bosteza.) Nah, qué fiaca...

Viendo la escena, sentados contra un par de rocas, están sentados Koshu y Rokoshi, riendo por lo que acaban de presenciar.

Rokoshi: (A Koshu.) Cuando nos encargaron la misión de reunir las esferas del dragón, no esperaba que fuera algo tan sencillo.

Koshu: (Serio.) Yo tampoco, pero siempre hay que estar alerta...

Rokoshi: (Intrigado.) ¿Dices que puede pasar algo malo?

Koshu: No es eso, sólo que uno siempre tiene que estar preparado para ese escenario. Recuerda cómo nos fue en el planeta Yasei, donde Moori estuvo por perder su combate y morir, y cómo nosotros pudimos haber tenido el mismo destino contra Kurima.

Rokoshi: (Serio.) Ya veo, así que es por eso... (Despreocupado.) No hay nada con eso, Koshu.

Koshu: (Intrigado.) ¿Eh?

Rokoshi: (Tranquilo.) Más allá de todas las dificultades que hemos tenido, con Makako y con Kurima, y más allá de todos los problemas que vayamos a tener, sé que seremos capaces de superarlos de una u otra forma. En mis compañeros he notado un espíritu de batalla único, y sé que, pase lo que pase, nuestra vida se aferrará a esos sentimientos y a las esperanzas de nuestros seres queridos, y así podremos salir adelante.

Koshu: Yo también pienso asi, pero dada la seriedad del problema por el cual nos llamaron, cada combate es una oportunidad única de superarnos, y cada momento de paz es una oportunidad única de prepararnos mentalmente para la batalla y para lo que pueda pasar después.

Rokoshi: Entiendo...

De repente, todos son sorprendidos por un llamado de Kaioshin.

Kaioshin: (Levantándose del pasto.) Guerreros, hay algo importante que debo comunicarles.

Koshu: (Serio.) ¿Qué sucede?

Kaioshin: (Serio.) Si bien todavía sus compañeros no han regresado del pantano, el planeta al que partirán en su próxima misión es muy diferente de todos aquellos en los que han estado, así que es importante darles algunos detalles de su próxima misión para que puedan hacerse una idea de lo que tienen que hacer.

Todos los presentes, incluídos Ezekiel, que se encuentra luchando contra su propio sueño, y Moori, que da por terminada su meditación, se voltean a oír con atención las palabras del dios.

Kaioshin: No se trata de un planeta propiamente dicho, sino de un individuo que fue creado exclusivamente como guardián de su respectiva esfera mucho tiempo atrás.

Level: ¿Sería algo así como un planeta viviente?

Kaioshin: Así es. Este ser hará todo lo que esté a su alcance para ponerlos a prueba, así que a diferencia de sus misiones, en ésta deberán estar listos para pelear ni bien pongan un pie en ese lugar. Otra cuestión, por la cual tengo la obligación de acompañarlos allí es el hecho de que este "planeta viviente" nos será de ayuda en lo que queda por hacer una vez que hayamos reunido las esferas, o en el peor de los casos, si nuestro enemigo las juntara todas, robando las que poseemos ahora.

Allez: ¿Y quiénes te acompañarán en esa misión?

Kaioshin: Lo estuvimos hablando yo, Kibito y mi Señor Ancestro, y al final decidimos que irán Allez, Ezekiel y Moori.

Ezekiel: (Bostezando.) Qué más da... Despiértenme cuando llegue la hora de partir...

Blue: (Suspira.) Qué vago...

Kaioshin: Claro, si Ezekiel no está en condiciones de ir a la misión enviaremos a alguien más...

Ezekiel: (Activándose completamente, nervioso, agitando los brazos y piernas.) ¡MOMENTO! ¡MOMENTO! ¡MOMENTO! ¡Claro que puedo ir! (Levantándose y comenzando a elongar algunos músculos.) ¡Ya no tengo sueño! ¡¿Ven?! (Emocionado.) ¡Estoy más que despierto y listo para luchar!

Kaioshin: ¡Me alegra saberlo! En fin, cuando sus compañeros regresen, antes de irnos, haremos un repaso de todo esto, pero otro detalle que deben saber es que bajo ninguna circunstancia pueden desobedecer las indicaciones que les iré dando. ¿Entendido?

Moori, Allez y Ezekiel: ¡Sí!

Mientras que HRX, Sandown y Sugoki combaten con fuerza y valor en el Pantano de la Perdición, el resto de los Guerreros Z se pregunta cuál será el guardián del que habló Kaioshin. ¿Lograrán vencer nuestros héroes? ¿Qué misterios sobre las esferas del dragón supremas serán develados? ¡Veánlo en el próximo episodio de Dragon Ball Fanon!


Avances del próximo episodio.

Sandown: ¡Vamos, muchachos! ¡Podemos vencer! ¡¿Qué es esto?! ¡¡Un momento, este lugar es...!! El próximo episodio de Dragon Ball Fanon será ¡Un nuevo misterio sale a la luz! La verdad del pantano

Elenco

Personajes principales

Personajes secundarios

  • Soldados
  • Médico
  • Esposa de Rice
  • Kaioshin
  • Kibito
  • Ro Kaioshin
Advertisement