Dragon Ball Fanon Wiki
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Este personaje pertenece al canon del Universo 6









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Creador Crim
Género Masculino
Edad 24
Altura 1,78 metros
Peso 74,7 kg
Raza Krammell
Orientación sexual Demisexual
Estado Vivo
Otros
Clase Clase C.
Familiares Acker (Padre), Palette (Madre) y María (Hermana)
Medallero
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World Wikia by InvaderKyn.png

El personaje Crim pertenece a la serie World Wikia, siendo creado con el objetivo de representar las ideas del usuario Crimson Destroyer SS2.

Concepto y Creación

A la hora de crear a Crim lo único en lo que pensé es en un personaje manipulador, que pudiera usar a otros como marionetas tanto con sus habilidades como con sus palabras a la vez que fuera un contrincante molesto por el uso de estrategias y artilugios con los que engañar a los rivales. En un principio pensé en algo así como una especie de ingeniero con muchos artefactos de los cuales hacer uso para ayudarse, pero esto fue rápidamente descartado por ser difícil de usar en combinación con el concepto que pensé previamente, y ya que durante esa época estaba jugando Terraria, juego donde estaba usando un personaje con ropajes totalmente negros que fui recogiendo por casualidad, así que decidí inspirarme en este para mi personaje de World Wikia.

Etimología

Aunque Crim como tal no tenga un significado como tal desde el principio ya que durante el tiempo en el que apenas estaba en proceso de creación los nombres que tenían los Krammells no estaban establecidos, por lo que su significado venía de la palabra Crimson, que es carmesí en inglés, pero actualmente, su nombre puede ser sacado de la palabra "Helado" en inglés, la cual sería Ice Cream, dando como resultado Crim si se ordena posicionando la I de Ice después de las primeras dos letras de Cream y dejando a un lado las dos posteriores y dejando la M.

Apariencia

Juventud

Durante lo que fue su niñez, el joven Krammell tendía a usar ropa con lo que le fuera fácil trabajar para él en ese ambiente. La simple roba se componía de un sueter cómodo de color gris claro el cual le abrigaba lo suficiente como para que no sintiera frío cuando salía, pantalones largos del mismo color y una tela similar que le permitía moverse sin mucho esfuerzo. Para evitar ensuciar los pantalones y poder caminar bien, llevaba grandes botas negras que le ayudaban a caminar en terrenos fangosos y por último, en sus manos tenía guantes largos de color gris oscuro que evitaban heridas en sus manos.

Adolescencia

Ya al crecer hasta ser un adolescente y tener que irse de su hogar para ser un soldado, el joven Crim fue proporcionado con una armadura simple para cubrir su pecho, proporcionándole un poco más de protección en áreas vitales, El conjunto resulta ser muy simple, siendo sus componentes únicamente unos pantalones hecho de alguna tela resistente de color negro, atados por un cinturón del mismo color, zapatos negros con suela gris de metal para ayudar a no ser dañado por elementos que estén en la tierra y agregar más peso en sus patadas. Mientras que arriba, lleva consigo la mencionada pechera gris que lleva adherida unas hombreras de dos partes que evitan ciertos ataques. Y como última parte, en sus manos utiliza guantes negros con garras para adjuntas para atacar con sus manos.

Actualidad

Anatomía

Crim es un hombre Krammell de tez excesivamente blanca a un nivel que puede se considerado insano para muchas otras especies, estando en su adultez temprana cuenta con una altura de 1.78 cm y 74,7 kg de peso corporal; su apariencia general da a entender a simple vista viéndose como un joven común de su raza. Esta impresión puede romperse al hacer presencia las incontables cicatrices de variados tamaños que recorren su cuerpo de pies a cabeza, mostrando un maltratado cuerpo producto de la peligrosa vida que ha llevado desde ya joven en la guerra; la más notoria de estas marcas comienza desde el área baja de su estomago y llega hasta su mejilla izquierda, una clara prueba de la gran magnitud de esta ya sana herida.

En su rostro lleva una eterna expresión de monotonía, como una mirada de desprecio totalmente desprovista de emociones, la que se acentúa con la antes mencionada cicatriz, que le dota de un aspecto más amenazante y roza a sus grandes ojos con escleróticas negras, una rasgo que presentan comúnmente losKrammells, que es contrastado por sus pupilas de rojo intenso y gruesas cejas de color ceniza, algo opacado al igual que su despeinado cabello que baja por la frente en un flequillo hacia la izquierda que llega casi hasta su ojo.

Vestimenta

Las prenda que usa el Krammell son muy simples, al ser un conjunto ideado para la guerra carece de detalles y es mayoritariamente negro; este conjunto consiste de una armadura proporcionada a los Lightbringers que es conformada de un peto hecho de algún material flexible pero resistente que se encuentra en el país dominado por su raza, dicha armadura guarda un parecido a la usada por los Saiyan, y viene también en conjunto a hombreras que le brindan más protección para un combate, una de estas se ve cubierta por un largo manto negro con gris claro en su interior, que a pesar de ser usado comúnmente como un abrigo, Crim tiende a llevarlo abierto, causando que no cubra su cuerpo en totalidad, dejando expuesto su parte delantera y el costado izquierdo del cuerpo. La mitad inferior de su vestimenta es compuesta por holgados pantalones negros, sujetados por una correa, que a su vez están por encima de otros pantalones más ajustados los cuales son parte de la antes descrita armadura, siendo del mismo material y color que sus otras partes al igual que las simples botas de suela de acero que lleva.

Accesorios

Como accesorios lleva consigo en cada mano guantes de color negro azabache para proteger sus manos, y a la vez servir como medio de ataque al tener filosas garras de un tono visiblemente mas claro; en los dedos de su mano derecha lleva 4 anillos de color plomo, en estos destacan las irregulares gemas de distintos colores que contrastan en la simplicidad aparente del aro mismo, el anillo que tiene en su dedo índice posee una gran gema roja, en el dedo central trae una gema naranja, azul en su anular, y púrpura en el dedo índice. Mientras que el brazo izquierdo se encuentra rodeado de una cadena plateada de la que cuelga una pequeña lámpara dorada de aspecto antiguo, lampara que emite una inusual llama dorada. Como última adición, es normal verlo haciendo uso de una bufanda con el fin de cubrirse, al ser del mismo color que el manto puede llegar a hacerse pasar como parte de este pasando desapercibida.

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Vestimentas alternativas

Vestimenta alternativa

Una apariencia que en contadas ocasiones ha mostrado el Krammell, debido a que su otra armadura le favorece más en su estilo de combate pocas han sido las veces en donde porta su Armadura Ceremonial.

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Armadura

La gran armadura da un aspecto mucho más detallado que la llevada por él habitualmente aún siendo del mismo material, dotada con numerosos detalles que la recorren. Está conformada por una pechera de color plomo con un aspecto reluciente y numerosas secciones platinadas que forman patrones a lo largo y ancho de ella al igual que en sus notorias hombreras que destacan incluso a través del largo manto que siempre lleva sobre su ropa, pero con la diminuta diferencia de que tiende a llevarlo notablemente más abierto y este es de color negro en su parte inferior, pero de igual manera no logra cubrir sus piernas protegidas por la armadura que muy parecida a la llevada en su torso, tiene algunos detalles dorados, y cuyas rodilleras están ajustadas en tres aros; uno muy delgado exterior de color platino, otro central más grueso y del mismo tono que el resto del atuendo, por último uno reluciente en plateado. Y para finalizar esta protección, lleva botas que al igual que el resto, portan un tinte parecido al plomo brillante, y está envuelto dentro de una considerable cantidad de este material parecido al platino que cubre las puntas del calzado y sigue a través de los costados.

Accesorios

Los accesorios que lleva junto al atuendo ceremonial no difieren mucho de los llevados en su vida diaria, debido a que tiene los anillos todavía en la misma mano y su lámpara que todavía cuelga de la misma área, pero con la diferencia de que no suele llevar encima su bufanda gris, ni las características garras en sus manos, o al menos no las habituales. Como un cambio, para cubrir sus manos y una porción de sus brazos, lleva consigo garras que de manera incuestionable, son más grandes, pero aparentan ser del mismo material que la sección metálica para atacar; dicha protección cubre en su totalidad las manos y llegan casi por el área del codo con su negro cromado y lineas de platino brillante.

Vestimenta formal

Estas prendas son usadas por Crim cuando quiere asistir a algún evento que requiera de un tipo de ropa menos casual, situación en la que alguna vez ha tenido que que estar por lo que suele llevar este traje guardado por esa utilidad y su valor como recuerdo.

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Traje

El traje está formado por un saco para vestir de apariencia formal, de color totalmente negro excepto por los rojos botones que se encuentran a lo largo del centro de esta prenda, y que va ligeramente abierta revelando así su camisa morada con cuello y corbata del mismo rojo que los botones anteriormente mencionados. Mientras que debajo ocupa negros pantalones rectos que llegan hasta sus pies donde usa zapatos negros con suela gris.

Accesorios

Son pocos los accesorios que lleva con este traje, debido a que generalmente se encuentra con limitaciones respecto a lo que puede llevar, por lo que solo mantiene su lámpara, pero esta vez suele llevarla tomada de la mano o amarrada a su muñeca, en donde a su vez tiene guantes para cubrir sus manos, que tienen la característica de mantener colores opuestos, siendo estos blanco en mayor proporción para el izquierdo con partes negras en el área de la palma, mientras que el otro es lo opuesto.

Personalidad

Pasado

Durante su pasado, el Krammell era alguien que al igual que en su presente demostraba ser inexpresivo y taciturno, una persona de pocas palabras que no conversaba demasiado con quien sea que no fuera sus padres, y no era porque no le gustara hablar, es que resultaba ser un tanto tímido al no interactuar con muchas personas de la edad que fuese, por lo que pese a haber sido alegre y un niño normal en varios aspectos, no lograba conectar con los demás con palabras y por ello se concentraba en trabajar cuanto pudiera por sus seres cercanos, lo cual no hacía por obligación debido a su disfrute por ayudarlos, le provocaba satisfacción colaborar mayormente para sus progenitores.

Este deseo de ayudar no solo llegaba hasta ellos, porque cuando empezó a tener la capacidad para hacerlo encontró felicidad en ayudar a otras personas con diversos aspectos, siempre priorizando a su familia por encima del resto. Esa amabilidad no significaba inocencia, no era alguien que pudieran engañar con facilidad gracias a la inteligencia que guardaba el niño y que era consciente de que existían las malas intenciones, eso no le incomodaba ni lo perseguía en ningún aspecto, era relajado con todo eso y no llevaba demasiadas preocupaciones más allá de trabajar o hacer las labores del hogar.

Actual

Habitual

La personalidad que ha adquirido este Krammell en su temprana adultez fue un lento resultado a base de su sufrimiento; la angustia que ha sentido durante toda su vida en medio de la guerra y siendo usado por los ideales de sus superiores hizo que se recluyera mentalmente y así lograr alejarse de las personas, desconfiando con facilidad de cualquier individuo pero con la capacidad de ocultarlo como el resto de las escasas emociones que experimenta. Esta tendencia se creó como una manera de evitar una posible traición llevada por parte de algún conocido sin que él estuviese preparado para tal caso, que a su vez manifiesta una preferencia a actuar en solitario y llevar a cabo todo sin la ayuda de personas externas, para Crim es desagradable el hecho de tener que depender de otros o delegar sus labores, en las que se ve obligado a cubrir sus emociones, enterrarlas al punto de ser insensible porque son consideradas inútiles por Crim al haber sido forjado en un entorno lleno de violencia y devastación, que lo dotaron de un potente deseo de supervivencia, el instinto para salvaguardar su vida en casi cada ocasión.

Es arisco a demostrarle al mundo exterior como piensa en su interior por esta misma suspicacia que hay dentro de él, debido a que comprende las posibles repercusiones tras eso; y como resultado ha culminado en un modo de ser frío, que si bien llega a estresarse en alguna medida bajo ciertas circunstancias desfavorables, sabe que el dejarse dominar por tales cosas solo afectaría a su raciocinio y por lo tanto, a sus acciones. Considera que la situación o el riesgo balo el que se encuentre es irrelevante, porque todo puede ser tomado como una oportunidad y él procura aprovechar cada una de estas analizando con anterioridad el panorama con el fin de asegurar dentro de sus capacidades una posición conveniente y actuar en consecuencia a esto con una carencia de miedo destacable.

Entre tantos factores que componen el comportamiento del Lightbringer, destaca entre los demás una faceta manipuladora que muestra con frecuencia. Con el pasar de los años desarrolló esa inteligencia nata y su sensibilidad a las emociones para convertirse en alguien astuto que busca controlar a otras personas y ponerlas a su merced, moviéndose por el beneficio del objetivo que se propuso por sobre lo demás usando al resto como escalones que hasta considera como simples desechables en numerosas ocasiones.

Ya adentrándose más profundo dentro de sus pensamientos tiene en su interior un total rechazo a estar atado; odia sentirse encadenado a alguien y no poder ser libre de hacer lo que quiera con su vida, anhela tomar sus propias decisiones sin que otros interfieran en lo que desea. El estar anclado es contraproducente y solo lo limitará, o esa es la percepción que tiene y nada le hará cambiarlo porque no le gusta obedecer órdenes en contra de su voluntad alejándose del camino que él mismo eligió para si mismo, no dejará que nadie le niegue la libertad que tanto le costó conseguir.

La máscara

Crim está plenamente consciente de que en el universo existen diversas razas, con distintas clases sociales y personalidades individuales que los hacen diferente, por ello todos requieren de un trato distinto para realizar una interacción adecuada, por lo que procura analizar a cada sujeto con gran paciencia dentro de sus posibilidades para observar los diferentes factores que pueden influenciar en sus reacciones para crear una "máscara" que lo ponga en una posición ventajosa, adaptando sus expresiones naturales en todo aspectos y hacerlas adecuadas para la persona o grupo con los que se encuentre.

Esta forma de actuar tan singular que muestra no es más que la manifestación de esa faceta suya que evita desvelar sus pensamientos reales por desconfianza y no dar una imagen equívoca que le afecte negativamente, y en su acto puede adoptar un ambiente desde amable a alguno agresivo o incluso altivo, todo con distintos fines como lo puede ser recolectar información útil o afectar a sus enemigos mentalmente llevándolos a una esquina. Pero si bien, mantener ese acto llega a ser en extremo útil, le es más cómodo solo usar su personalidad normal y solo lo usará cuando lo considere necesario al no ser tan agradable fingir.

Postura social

Como es habitual en un Krammell, siente una inusual repelencia a estar en lugares concurridos; le es irritante el ruido que suele haber en concentraciones de gente, sino que de por si le parece incómodo estar rodeado de personas, más si son desconocidos y por esto disfruta de los lugares solitarios en donde no puede ser molestado por lo antes mencionado. Esto no significa que las evite con insistencia; por más que no sea de su agrado, sabe que en esls lugares puede recolectar conocimiento entre la multitud por medio de su oído o dialogando con algún sujeto en caso de estar interesado en algo específico.

Comportamiento en combate

Su forma de actuar no difiere demasiado de su comportamiento normal; un total desinterés por sus alrededores sin importar lo crítica que sea su situación al momento intentará mantener su mente enfocada en el objetivo, haciendo uso de su lenguaje para manipular el estado mental de sus enemigos mientras mantiene una absoluta calma en sus expresiones, sin dar pistas de su estado interno para que el otro tenga desconfianza de sus acciones.

Dentro de la batalla siempre estará al pendiente del panorama general para así saber el rumbo por el cual va el combate y de esta manera asegurar siempre tener una vía de escape segura en preparación de que llegue a una posible pérdida o situación sumamente desventajosa. Pero cuando sabe que el momento decisivo ha llegado y su victoria está asegurada de una u otra forma no da un paso atrás, no flaquea ante la amenaza que tiene enfrente y avanza sin miedo para salir ganador, usando hasta el mas mínimo de sus recursos para irse vivo de la pelea.

Objetivos e ideologías

El fin justifica los medios, esta es la regla que rige al Krammell, que tras años de ver la guerra desatada, de contemplar como todos se asesinaban sin razón frente a sus ojos llegó a una conclusión sobre el mundo: Tanto el bien como el mal pueden ser erróneos y traen consigo sus distintas consecuencias en base a lo que hagan; si ayudas a alguien podrías hacerle mal a otra persona de alguna manera, si alguien inventa un medio para facilitar la vida de las personas podría estar afectando negativamente el mundo; mientras que por otra parte, si buscas el mal, terminarás generando odio, desgracias, entre otras cosas, que harán que más personas provoquen mal generando una cadena infinita.

Tras llegar a este pensamiento, empezó a pensar que lo necesario para el mundo era el equilibrio; dejar que las cosas sigan el rumbo natural sin que las personas intervengan de manera negativa esto, al contrario, las razas inteligentes deben hacer que el mundo fluya, sin guerras, sin destrucción innecesaria que provoquen muertes sin sentido alguno, sin objetivo.

Para cumplir este objetivo el hará lo que sea, suprimirá a cualquier amenaza para sus ideales no importa que, está dispuesto a dejar de lado sus gustos, otros deseos personales y personas conocidas para cumplir este fin. Se unirá a cualquier grupo o ejercito incluso si tiene que obedecer las ordenes de alguien mientras le beneficie, y cuando ya no les sea útil, los desechará o utilizará posteriormente aunque le disguste el tener que alejarse de ciertas personas. No tiene miedo a traicionar a la gente, asesinar a grupos de individuos o parte de una raza que haya estado realizando acciones que considere terribles aunque tenga que usar estrategias casi suicidas, el medio que use para obtener ese fin no suele guardar relevancia para él mientras no provoque lo que quiere evitar, aunque eso signifique eliminar toda vida inteligente en el mundo, incluyéndose a si mismo, un punto al que ni él mismo cree que llegaría, pero no descarta en su totalidad.

Es a causa de esta visión retorcida que sostiene ha obtenido un gran aprecio por las personas que compartan ideales iguales o similares a los suyos, son posibles aliados para su causa y gente que podría llegar a entenderlo incluso, por lo que prefiere mantenerlos de su lado dentro de sus capacidades en tanto no se interpongan de cualquier manera, que llegado a ese caso, muy a su pesar Crim tendrá que tomarlo como un enemigo, es decir, como un objetivo a eliminar.

Miedo

y aunque guarde estos pensamientos en lo profundo de su mente sin revelarlos sea quien sea, ellos siguen Un aspecto algo vago de Crim como ser es su miedo, que es caracterizado por no ser algo que específicamente le aterre, sino algo de lo que quiere alejarse y es hasta para él mismo un poco abstracto. Y es que con su indiferencia hacia el concepto de una vida ha llegado el miedo de que alguna vez disfrute de esa matanza que en un principio realizó por el mero hecho de sobrevivir a toda costa mientras defendía a los suyos, aunque no sea alguien bueno tampoco quiere llegar a causar mal, es algo que va en contra de los ideales y creencias que sigue, sabe que eso solo lo convertiría en un asesino sin propósito con un juicio nublado que no puede discernir correctamente lo correcto. Por mas que guarde estos pensamientos en lo más profundo de su mente para no ser revelados a nadie sea quien sea. pero ellos siguen ahí presentes en su cerebro.

Lenguaje verbal

Algo que ha mantenido a través de los años es su forma de hablar, la cual poco se ha visto afectada con su crecimiento. En su mayoría presenta un tono serio y profundo sin llegar a ser muy grave; esto en combinación a que su volumen no suele ser demasiado alto y es calmado hace que se asemeje a un susurro. Sumado a esto, en base no es alguien que hable con mucha frecuencia debido a que no le gusta mantener conversaciones a no ser que sean de gran importancia, y exceptuando cuando es requerida una respuesta o diálogo largo va a optar en la mayoría de casos por utilizar pocas palabras yendo directo al grano de manera seca con un notable desinterés por lo que se esté hablando en sus palabras o sonidos pese a que esté prestando atención e intentando no irse por las ramas para acabar con el tema con rapidez sin perder tiempo, pero manteniendo un lenguaje educado haciendo uso de su extenso vocabulario que es natural en él por su educación.

Más allá de como se exprese en la normalidad, es común que busque las palabras más adecuadas para afectar a las otras partes, causando diversas emociones en ellos usando cualquier recurso como expresiones hirientes, haciéndoles recordar cosas, amenazándolos para empujarlos hasta donde quiera, mintiendo, e incluso dando falsas ilusiones para que bajen la guardia.

A todo esto, rara vez aparecen fluctuaciones en su tono como el nerviosismo, ira, felicidad o miedo, siempre es sereno al hablar para demostrar que no siente temor o demostrar alguna debilidad, siempre es sereno y crea un claro muro entre él y el resto para dar a entender que no quiere personas intentando acercarse.

Lenguaje corporal

Habitual

Los movimientos que presenta el Krammell con su cuerpo en público son muy pocos por lo general, tanto sus manos y otras partes de su cuerpo como los músculos faciales se mantienen estáticos y rara vez se alteran de su mirada vacía. Siempre mantiene el contacto visual con quien mejor le parezca o con el que tenga en frente, mirando fijamente sin desviar los ojos en ningún momento hacia otro lado más que para observar su entorno o algo que llame su atención a no ser que necesite concentrarse en un punto, y esto lo hace para demostrar falta de miedo o intimidar a los otros.

Está siempre atento para moverse cuando lo necesite, manteniendo sus manos dentro de lo posible en un lugar donde pueda maniobrarlas con facilidad como por encima de sus piernas o cerca en otras posiciones cómodas. Lo mismo pasa con sus piernas, las que prefiere no tener restringidas para poder desplazarse sin nada que lo obstaculice.

Explicado todo lo anterior, también tiene dos costumbres que intenta no sacar a la luz frente a otros individuos, principalmente desconocidos. Y es que por lo general cuando está solo tiende a rascarse la parte posterior de la cabeza como un medio para liberar algo de estrés o incluso por naturaleza, de igual manera, es frecuente en él suspirar por las mismas razones ya dichas o por simple aburrimiento.

Acto

Dentro de los cambios en su manera de ser durante la actuación que realiza de manera súbita cuando necesita de un cambio se encuentran los movimientos que hace con su cuerpo; cuando hace este acto llega a mover más sus manos, torso y algunos músculos faciales respecto a lo normal, llegando a parecer hasta teatral en situaciones haciendo uso diversos métodos para dar una impresión distinta con su lenguaje corporal, pero al igual que antes se asegura de siempre estar preparado para lo que pueda pasar y dejar espacio para hacer muchas cosas.

Gustos

Pocas son las cosas de las que ha llegado a disfrutar de forma genuina; siendo el tipo de persona que es, no suele distraerse con cosas triviales o que no tengan relevancia para las metas que tiene, pero entre la diminuta cantidad de cosas que le han gustado lo han enganchado hasta el punto en que se han convertido más en un pasatiempo cuando carece de cosas que hacer o planear; como lo son el descubrimiento de nuevos conocimientos que considere fascinantes a través de libros u otros medios de lectura que cumplan el mismo objetivo, explorar nuevos lugares, con formas de vida distintas a la que antes ha visto, o vistas que nunca ha presenciado, y tal vez en menor medida, ingerir alimentos deliciosos, todas estas actividades son una forma importante de entretenerse para él.

Lectura

Crim tiene una infinita hambre de sabiduría, su sed de nuevos conocimientos es insaciable, y el placer que siente a través de la lecturas es su principal entretenimiento, una actividad que disfruta más que cualquiera de sus otros pasatiempos, no solo es algo que es de su agrado, sino que le ayuda a obtener un entendimiento sobre muchas cosas, que podría ayudarle enormemente en su futuro, por lo que mientras más retenga mejor para él. Y si bien, lee cualquier cosa que encuentre interesante en lo más mínimo, tiene preferencias sobre que tipo de texto leerá, y prioriza especialmente conocimientos de biología y la vida en general que se encuentra en el universo, como funciona, sus cuerpos, comportamiento, etc.

Hábitos alimenticios

Debido a su habilidad tiene la necesidad de comer constantemente para evitar una situación en donde no pudiera regenerarse, aprendió a disfrutar de la comida mas de lo que alguna vez lo hizo en el pasado, ahora consume grandes cantidades de alimentos en parte, que en parte se debe a esta necesidad, y en menor medida, por su propia satisfacción. Afortunadamente para él, su raza no tiene ningún tipo de aversión natural por algún alimento al ser una especie omnívora, aunque Crim personalmente tenga preferencia sobre la carne.

Exploración

Desde que salió de su hogar para ir a la batalla ha visto muchas cosas, algunas horribles, otras decepcionantes, y algunas que incluso a el le han fascinado, sitios totalmente distintos a los que en su pasado tenía, esto desarrolló en el cierta atracción a viajar por todas partes, lo mejor de todo esto es que el estar en constante movimiento hacía más fácil para el obtener información y otras cosas que lo ayudan con sus planes, así que realmente no tiene razones para evitar hacerlo normalmente, aunque ciertamente no se queda en un lugar por mucho tiempo y a veces ha llegado el caso en el que termina teniendo que destruir la zona por alguna razón, todo esto dificulta estudiar el entorno.

Animales

Por mucho tiempo, el Lightbringer ha sentido un aprecio nato por los animales y otras criaturas simples, considera que son lo más cercano a su objetivo; pacíficas y sin intenciones de destruir el medio donde habitan, solo siguen el ciclo aunque maten a otras o se peleen, es tan solo lo natural y por eso son de los seres vivientes con los que se siente cómodos hasta el punto de valorar sus vidas por encima de otras en ocasiones o intentar protegerlos.

Relaciones
Familiares
Nombre Relación
Acker (Padre) Esposo de Palette, ex militar, y ahora granjero que disfruta de pasar su tiempo libre creando artesanias, Acker siempre fue un hombre trabajador con la mentalidad de que si se esforzaba consiguiendo beneficios podía tener una vida mejor junto a su familia, Crim y él siempre fueron muy cercanos ya que el niño lo ayudaba en su trabajo para ser de ayuda, siempre manteniendo conversaciones triviales por diversión.

Acker al haber sido un militar durante su pasado siente que debería entrenar a su hijo por la guerra que el sabía se avecinaba, pero siempre esperó a que creciera, luego se arrepintió de no haberlo preparado aún mejor.

Palette (Madre) Palette junto a Acker fue una militar poco tiempo antes que Crim naciera siendo ella quien dio la idea mudarse a un lugar alejado lo más posible de la guerra aprovechando que ella nació en un lugar así, desde el nacimiento de su hijo lo intentó educar de la mejor manera posible mientras se encargaba de un pequeño negocio que estableció y ayudaba en la casa, mientras que su padre era como un amigo para el pequeño Palette siempre sirvió como guía para él, dándole consejos usando su sabiduría e intentando siempre llevarlo por el mejor camino.
María (Hermana menor) Nacida poco después de que su hermano mayor llegara al lugar que debía defender la pequeña María nunca tuvo interacciones con este durante su infancia temprana y no logró tener una relación real con Crim más allá de la sanguínea que comparten, y el afecto natural que siente hacia ella.
Amigos y Aliados
Nombre Relación
Voya El mejor amigo de Crim, Voya es para el Krammell una persona con la que puede sentirse totalmente cómodo y a la vez es alguien a quien le tiene un cierto respeto por su poder como soldado junto a su personalidad seria e inteligente pero amable que le inspira confianza en cada momento.

Debido a que los dos son Lightbringers y son compañeros de cuarto han tenido que entrenar bastante tiempo juntos para fortalecerse apoyándose mutuamente

Reo Uno de sus compañeros de cuarto junto a Voya y Caron, Reo es un chico con quien a pesar de que no se lleva tan bien como Voya, este sigue siendo un muy buen amigo suyo, siendo tranquilizador tenerlo a su alrededor debido a su personalidad calmada durante las interacciones normales, además de un fuerte aliado en combate por su precisión y habilidad con los ataques de Ki para ayudar a sus compañeros desde atrás como una especie de francotirador.
Caron El mayor de su grupo y un soldado con años de experiencia detrás, este hombre para Crim es como una especie de figura paterna dentro de la guerra y alguien que lo puede guiar en sus acciones con todo el conocimiento que ha obtenido desde el inicio de su servicio militar, es alguien que sirve como un lazo entre todos sus compañeros y que tiene una personalidad tan fuerte como su poder en batalla como escudo.

Más tarde se convertiría en algo parecido a un ayudante para Crim, siguiéndolo a todas partes para protegerlo y ayudándolo en sus acciones, pero su lazo nunca se hizo más débil pese a que Crim se hiciera más independiente por lo que él tiene una gran confianza en este amigo

Obon Terrateniente y comandante de las fuerzas que dividen la parte principal de las fronteras entre Krammells y Sardeas, desde que lo conoció al inicio de su servició no pudo evitar sentir un gran respeto por su forma de ser y su presencia, que luego aumento cuando pudo ver la tremenda fuerza a la par de habilidad que posee. Si bien no han tenido demasiadas interacciones, Crim sabe que Obon es un hombre alegre a pesar de su estatus tanto dentro de la sociedad de su país como su posición como guerrero, lo que hizo de él un modelo a seguir en la guerra.
Eclair Eclair para Crim nunca fue un amigo cercano, en realidad solo era alguien con la que interactuaba muchas veces y con quien cooperaba, no la consideraba alguien malo pero estaba consciente que no era lo mismo para ella, por lo que se sus conversaciones eran limitabas. Pero más allá de eso, reconocía sus habilidades como guerrera y sabe bien que es una heredera capaz para Obon.
Melard La relación con el consejero siempre fue complicada, nunca llegó a ser algo más allá de lo formal, y aunque fueron aliados Crim no llegó a confiar plenamente en él a nivel personal. Pero más allá de esas cosas lo consideró alguien capaz y sensato aunque algunas de sus acciones o palabras le disgustaran hasta cierto punto, por lo que llegó a solicitarlo para varias cosas.
Strudel Con él pasa algo similar a Melard; nunca hubo demasiada confianza, pero en este caso es más prominente debido a que ha habido muy pocas interacciones entre los dos, además de que aunque no lo despreciara y fuera su aliado, algunas de sus creencias o decisiones le han parecido dudosas, lo que causó en él cierta repelencia a este pese a no considerarlo mal.
Enemigos
Nombre Relación
Namazu Este fue la primera persona a la que Crim sintió animosidad de manera abierta, tomándolo de manera instantánea como un enemigo que eliminar tan pronto como fuera necesario; desde el momento que supo quien era fue consciente de su posición y lo que significaba que fuera asesinado no tuvo nada en mente que no fuera hacerlo caer aunque no lo conociese en realidad. Este deseo aumentó cuando fue atacado por él y al despertar notó que Obon estaba malherido, lo que llevó al Krammell a experimentar un odio profundo hasta el momento en que acabó de una vez con su vida sin pensar en como lo etiquetaría la nación contraria.

Historia


Esta historia puede contener diversas escenas, imágenes y todo tipo de contenido inapropiado o que puede resultar desagradable para algunos, lealo bajo su propio riesgo.



Infancia

Primeros años

Durante los primeros años de su vida, Crim fue un niño relativamente común en una raza anormal, dicha raza llevaba el nombre de "Krammells", quienes al momento de la infancia del pequeño se encontraban en una devastadora guerra a gran escala en la cual los Krammells estaban envueltos en una gran desventaja numérica.

Crim, que era un joven ignorante de temas como la guerra se concentró en llevar su vida naturalmente en su alejado pueblo junto a los únicos familiares que tenía, sus padres "Acker" y "Palette", ex militares que lo criaron tan bien como podían bajo las duras condiciones en las que vivían debido a habitar en un poblado con una cantidad reducida de pobladores.

Como resultado de haber pocas personas a su alrededor, la cantidad de niños de su edad era escasa, por lo tanto era común verlo deambular sin compañía, pero este hecho no era relevante para él por su falta de interés en relacionarse. Su única preocupación en mente eran sus familiares, quienes le habían dado todo. La mentalidad que mantuvo desde siempre fue que si ayudaba aportando cuanto pudiera y trabajando en la granja o cuando no había que hacerlo realizaba labores simples para sus vecinos a cambio de recompensas que pudiera usar para mejorar la calidad de vida de su familia.

Y así siguió el dia a día, usando la mayor parte de su tiempo en las labores que emprendía junto a su padre, quien aparte de una figura paterna era considerado por Crim un tipo de amigo, con quien trabajaba, ayudaba y de vez en cuando jugueteaba mientras mantenían una conversación, era la forma que tenía el infante para divertirse mientras laboraba, mientras que el resto del tiempo, cada vez que podía se dedicaba a entrenar mínimamente junto a sus padres en preparación para su futuro y los peligros que podrían presentarse ante él, y al final de cada día, ayudaba con los trabajos restantes en la granja que mantenían.

Aunque estuviera agotado y quisiera dedicarse a otras cosas lo movía el impulso de querer llevar a su familia a una mejor situación, incluso si para ellos las cosas no iban tan mal a comparación con lo regular dentro de su nación quería algo más, estaba determinado a conseguirlo, aunque todo se viera mal o no fuera en realidad necesario, ese deseo lo movía.

Solo que este objetivo era dificultado, el ambiente donde crecio nunca fue el más optimo para un niño, vivía en una pequeña y pobre aldea en medio de la nada mientras una guerra daba inicio, el futuro se veía pésimo para si mismo por decirlo suavemente.

Ser miembro de una especie mal vista por casi todas las formas de vida inteligente en el planeta a causa de sus errores pasados no daba mucha esperanza, más para Crim, un chico inteligente, que aunque desconocedor de las partes más crueles de todo el conflicto que los rodeaba tenía en mente muchas de las cosas malas que sucedían en el mundo, lo entendía, tal vez demasiado bien muy a su pesar, y le hacía sufrir de la impotencia constantemente al no poder hacer nada al respecto aunque quisiera.

No era fácil para un joven estar consciente de que su gente estaba recibiendo un odio sin una razón justificable mientras solo podía quedarse parado esperando que los estragos no lo alcancen a él y a las personas que le importaban. Esta presion lo agobiaba aún si era un "simple niño", mientras que solo tenía de sus figuras paternas para apoyarse.

Era demasiado para alguien de su edad.

Juventud y adultez

La decadencia

Los años pasaron y con ellos Crim también se hizo mayor, mientras esta disconformidad en él al ver como la situación empeoraba a cada día con el progreso de la disputa que en su planeta "Gishiri" se desataban. En conjunto al crecimiento del Krammell tanto en edad como persona su conocimiento sobre el mundo también aumento, dándole a entender lo malo de la situación, haciendo que quiera esforzarse para remediarla, o al menos salvarse de las cosas que conllevan la inminente destrucción de su raza a manos del país vecino.

Pero sus padres, quienes eran sus seres más cercanos un día se acercaron preocupados dándole a entender al joven que sabían de sus pensamientos, le ayudaron, por fin pudo hablar de todo eso con personas que le entendían y se preocupaban por él, esto le permitió sentirse un poco más liberado para por fin seguir plenamente con sus labores.

O eso fue lo que planeó en el principio, pero fue impedido por Acker y Palette que tenían planes distintos, y decidieron cortar hasta cierto punto con el trabajo de Crim, para que así pudiera dedicar su tiempo en algo que al momento era más importante para su futuro: El aumento de su fuerza física, y aprender nuevas cosas a través de libros o enseñanzas que ellos mismos pudieran proveerle para su formación.

Le dijeron que deseaban prepararlo, darle la formación necesaria para que pudiera enfrentar a todas las cosas malas que estaban sucediendo a su alrededor y que pudiera valerse por si mismo en el futuro, que sobreviviera solo si era necesario y fuese libre para hacerlo que él quisiese con el futuro incluso si no estaban para verlo. Crim entendió sus razones, quiso detenerlos para seguir ayudándoles pero no consiguió nada más que una fuerte negativa, le dijeron que como sus padres, debían asegurar que sobreviviera a todas las batallas que se le presentaran y por eso no pudo detenerlos.

Al contrario, esas palabras resonaron en su mente, "Sobrevivir en la batalla". Le asustaba pensar lo que sea que pudiera pasar en el futuro debido a esas palabras pero a la vez le dieron algo de convicción para seguirlas y prepararse.

Este ligero cambio de rumbo en su vida puede interpretarse de distintas maneras, siendo algo positivo o negativo en base a la perspectiva bajo la que se mire. Si bien tendría que descuidar sus labores para enfocarse en poner en práctica distintas cosas para su formación personal, viéndose obligado a dejar de lado sus actividades normales para dedicarse a entrenar y estudiar cuanto podía bajo la tutela de sus padres, quienes ahora tenían más que hacer debido a la falta de ayuda que antes les proveía su hijo, esto a su vez le era beneficioso y en ciertos puntos hasta disfrutable.

De esta forma continuó todos sus días, casi sin descanso alguno, y así adquirió un nuevo gusto que le facilitaba el trabajo.

En algún momento empezó a disfrutar de la lectura como un medio de diversión más que una forma de asegurar una mayor posibilidad de supervivencia, se convirtió en un pasatiempo que le hacía feliz, que lo relajaba.

No obstante, leer no fue a lo único que se dedicó, paralelo a esto siguió entrenando arduamente, lo cual le ayudó a mejorar su condición, en orden de defenderse contra amenazas que fueran dañinas para su vida, al punto de que aprendió a cazar animales medianamente peligrosos por si mismo y como resultado adquirió conocimientos que le ayudarían a valerse sin ayuda en combinación de lo que le enseñaron sobre el control del Ki.


Dos largos años transcurrieron, años donde esta rutina se repitió una y otra vez, Crim, quien ya había cumplido 16 años vivía su vida como normalmente, hasta que de repente y sin ningún aviso previo fue lanzado junto a muchos otros jóvenes entre las filas de su país como un guerrero a pesar del fuerte rechazo que demostraron sus padres en el momento, intentaron lo que pudieron para evitar que él fuera a una muerte casi segura para pelear por una causa perdida pero todo fue en vano, se lo llevaron mientras preocupados observaban su partida.

Desde ese momento, tenía que cargar con el futuro de todos como soldado, una sola falla, un momento de duda podría llevar a al fallecimiento de muchas vidas, y si vacilaba él iba a morir indudablemente. se sentía ahogado como nunca antes por esos pensamientos que cruzaban por su cabeza inundándola, su paz se había ido para siempre.

Luego de trasladarse al sitio donde lo iban a instruir en su deber pasó semanas entrenando arduamente, aprendiendo y desarrollando por si mismo distintas tácticas de batalla y habilidades como la sanación, el rayo de calor y sus características balas de succión, no hizo esto porque quisiera o se sintiera con ganas, sino porque debía hacerlo, estaba obligado someterse a duras pruebas con tal de formarse y convertirse en un soldado que protegiera las vidas de su gente y esto le exigía constancia en su entrenamiento, apenas si podía dormir y el régimen al que se sometió llevaba su cuerpo a límites que nunca se hubiera imaginado ni en sus sueños más locos. Aunque gracias a todo su esfuerzo logró obtener una fuerza indescriptible, se sentía poderoso y lleno de energía, por esto sus instructores juzgaron que era tiempo de que fuera enviado al campo de batalla siendo su instancia ahí de poco más de 5 meses.

Al cabo de una semana de preparación y arreglos fue enviado al norte junto con otros tantos soldados de distintas regiones para defender la linea que dividía el terreno de los Sardea con el suyo, pero en el camino no podía dejar de pensar en que cosas se iba a encontrar una vez llegara ahí, a que se iba a enfrentar, haber entrenado tanto no lo hacía sentir preparado para una lucha real donde su vida estaba en juego, era probable que se encontrara muchas veces en la situación donde tendría que matar a más de una persona.

¿Podría seguir adelante incluso después de acabar con la vida de gente que solo fue obligada a ir al frente de batalla como él? En las guerras es común asesinar a aliados por accidente, ¿Como iba a cargar con ese remordimiento durante el resto de su vida? Él sabía que estas dudas solo iban convertirse en obstáculos durante la lucha, pero aún así no dejaba de temblar debido a la mezcla de nervios y miedo que estaba sintiendo constantemente dentro de su cabeza.

Tenía miedo a matar, miedo a la muerte, miedo al futuro que inevitablemente llegaría, no sabía si iba a poder pelear siquiera con todos estos pensamientos que se arremolinaban, pero ya no había marcha atrás en este punto, nunca lo hubo ni para él, ni para ninguno de sus semejantes desde que comenzó la guerra. Pero una cosa lo mantenía a flote entre todo su caos mental, un sentimiento oscuro que dominaba al resto, era algo que rara vez experimentaba. Estaba sintiendo odio, un inmenso e indescriptible desprecio hacia los que lo llevaron a él y a todos los demás hasta ahí, y solo gracias a esto pudo mantenerse frío y enfocarse en su objetivo: Ganar la batalla.

Por fin había llegado a la frontera, y la escena que se le presentó era terrible, mucho peor de lo que él pensaba que sería, estaba preparado mentalmente para esto, pero no pudo evitar sentirse intimidado ante todo lo que tenía enfrente; personas heridas a punto de morir, cuerpos amontonados en una pila, la tierra estaba quemada por la pelea y con sangre seca cubriéndola, era evidente que una batalla se había desatado hace poco en el lugar, afortunadamente para él ya todo se había calmado, no tenía que exponerse a tal despliegue de violencia nada más llegar, pero el aire se sentía pesado y la moral de todos no parecía muy buena, era obvio que nadie lo disfrutaba.

En contra de sus expectativas, Crim y todos los que llegaron con él y con quienes nunca pudo relacionarse fueron llamados inmediatamente a donde se ubicaba él general y terrateniente que tenía control de las fuerzas en esta frontera, no tuvieron tiempo para descansar o ver el lugar así que se les asignó un escolta que se encargaría de llevarlos a todos hasta sus destinos y luego a sus barracas, este era su primer gran paso al terrible futuro.

La persona que les asignaron como escolta los guío a todos los recién llegados al terreno donde estaba esperando el general mientras les explicaba como deberían dirigirse al susodicho, aunque solo caminaron durante unos momentos desde su llegada se sintió como una eternidad al no saber que iban a ver u oír, por estar preparándose mentalmente la mayoría no tuvo el margen de memorizarse o darse una idea general de como era el camino hasta el lugar adonde estaban siendo llevados.

Por fin llegó el momento y se encontraban frente a un gran edificio y adelante se encontraba un hombre gigante de aspecto poderoso e intimidante junto a dos guardias que se mantenían vigilantes, cuando se acercaron el escolta se inclinó un momento y sin ninguna palabra les dio una leve señal para que dieran un paso adelante, al instante todos se pusieron rectos tanto por los nervios como por respeto hacia su nuevo jefe.

El hombre, el general que vestía de un atuendo militar negro con un manto del mismo color y cuyo pecho portaba muchas medallas los miró fijamente como si los estuviera inspeccionando. Así fue durante al menos dos minutos de silencio en los que sintieron fuertes escalofríos ante la imponente presencia del hombre que no decía ni una palabra o hacía algún gesto, esto, hasta que en un momento rompió la tensión cerrando los ojos y dándoles la bienvenida a su territorio de manera cordial y respetuosa que no concordaba para nada con lo que antes transmitía, luego de eso se presentó como "El terrateniente Obon".

Pero la cálida bienvenida que les ofreció no duró mucho y el ambiente volvió a su estado anterior cuando el tono de voz de Obon cambió a uno más serio, más solemne y les ordenó con voz fuerte a todos que se inclinaran en ese mismo lugar, acto seguido les dijo que si querían estar en servicio ahí tenían que hacer un juramento hacia su persona, juramento que consistía en que bajo ninguna circunstancia desobedecerían ordenes de arriba o huir del combate. Y principalmente, prometer que nunca traicionarían a su patria de ninguna manera, sin importar en que situación se encuentren.

Dicho todo esto, el terrateniente Obon los despidió y se giró para darles la espalda entrando así a la fuertemente construida edificación que se encontraba al frente del grupo desapareciendo junto a uno de los ya mencionados guardias.

Todos soltaron un suspiro de alivio casi al unísono luego de lo que acababan de experimentar, ignorando sus reacciones el escolta les llamó la atención y los dividió en grupos de tres personas.

Los dos chicos con quienes lo emparejaron se presentaron brevemente como "Voya" y "Reo", el primero del par era un joven de 23 años de una altura incluso elevada para los estándares Krammells, daba una aura seria y calmada, pero solo soltó unas cuantas palabras a diferencia de Reo que posería una altura muy similar a la de Crim, siendo apenas un poco más alto pero evidentemente más amigable que su otro compañero. El trío de soldados fueron llamados luego de ese pequeño intercambia para movilizarse.

En su recorrido le fueron explicadas la función de cada lugar y Crim junto a sus dos compañeros se mantuvieron en silencio escuchando atentamente lo que decía su guía mientras caminaban, al final, siendo de los últimos en llegar a su destino, entraron a un cuarto con cuatro camas de tamaño mediano y un cofre adjunto a cada una de ellas.

Poco antes de que llegaran el guía les dijo a todos los grupos que los revisaran antes de cualquier otra cosa, y eso hicieron; al utilizar una pequeña llave tomaron de los cofres una armadura de color ligeramente oscuro para proteger la parte superior de su cuerpo, en el medio un gran manto negro, abajo de estas cosas se encontraban garras metálicas que servirían como sus armas en combates mano a mano, la cual además les serviría como arma principal.

Y por último, un pedazo de metal, el cual funcionaba como componente para manifestar un arma con la técnica propia de los Krammells para hacer de este material un objeto útil, principalmente para el combate: ya se había entrenado en esa técnica, por lo que tenía en mente que debía hacer, pero no esperaba obtener algo para hacerlo tan pronto al ser un recién llegado.

Crim se quedó estupefacto al ver los artículos que le otorgaron, ya no era solo un recluta que entrena para hacerse más fuerte, era un soldado, mientras contemplaba al ya abierto baúl se dio cuenta de algo, habían cuatro camas, y eran tres personas, veía poco probable que fueran a dejar camas sin usar, aunque no lo descartaba, aunque de lo contrario significaría que tenían un compañero que no habían visto hasta ahora.

Pero decidiendo a no pensar en nimiedades el grupo comenzó con la preparación para instalarse en el lugar que ahora sería su vivienda temerosos y a la vez expectantes sobre que pasaría a continuación, pasaron así las horas sin mucha comunicación y llegó la tarde, por ese día todo parecía pacífico hasta que en el ocaso escucharon que alguien tocaba la puerta.

Algo extrañados de la repentina interrupción decidieron enviar a Crim como representante de los tres y atender a la persona que estaba parada justo del otro lado de las paredes, luego de quitar las cerraduras se presentó ante ellos un hombre corpulento apenas un poco más bajo que Voya con grandes músculos y profundas cicatrices que cubrían su cuerpo demostrando las muchas experiencias que ha pasado pero su mirada era suave y tranquila.

El Krammell se presentó como Caron dijo ser un soldado con años de experiencia el cual ha permanecido en ese lugar durante todo su trayectoria, les comentó que cada trío de novatos los juntaban con alguien experimentado para que les enseñara todo lo que necesitaran saber. Luego de algunas explicaciones y presentaciones se fueron a descansar, pronto, comenzarían con sus nuevas actividades.

Un nuevo camino

Pasaron 8 días de manera tranquila, entrenando duramente para prepararse en caso de una batalla y haciendo sus deberes diarios, esta rutina siguió hasta que al noveno día llegada la noche el terrateniente avisó a todos que enemigos se avecinaban rápidamente desde la frontera entre los países, todos fueron alertados y se levantaron rápidamente de sus camas para posicionarse, haciéndole frente a los atacantes.

Crim por su parte debido a sus fortalezas y debilidades fue enviado a la entrada de los grandes y poderosos muros que rodeaban el lugar para dificultar que los enemigos entraran, ya que si intentaban ir por cielo solo terminarían siendo acribillados, su única opción viable era entrar desde ese lugar, y para obstaculizar su paso las murallas estaban fuertemente protegidas. Crim era uno de estos defensores, siendo de los que estaban en la parte más cercana a la puerta, a causa de esto no se metía tanto en el frente de batalla, pero eso no le quitaba los nervios por la situación, y el peso que conllevaba su trabajo, era realmente aplastante pensar que si los enemigos avanzaban a través de sus compañeros el sería parte de la última linea de defensa antes de que se adentraran en los muros.

Minutos que se extendieron al punto de parecer horas pasaron, tuvo que mantenerse enfocado para evitar un ataque sorpresa, pero su concentración se vio afectada por constantes mareos causados por el despliegue de violencia masiva que se desataba no muy lejos de él, soldados de ambos bandos se masacraban entre si, el combate avanzaba y con ello el peligro para Crim, en un momento dado algún soldado Sardea que logró hacerse paso a través de los hombres aprovechó para romper un poco la última fila.

Por lo tanto, llegó hasta la ubicación de Crim, el Krammell se quedó paralizado ante el amenazante enemigo, que sin titubear se lanzó en su dirección con la intención de asesinarlo lanzando una sola esfera de Ki, pero casi de forma involuntaria Crim logró esquivar moviéndose a un costado para evitar el ataque que como mínimo le hubiera causado un daño grave, él mismo no supo si fue por miedo o reflejos, pero tales cosas no importaban.

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Si bien logró salvar su vida con éxito, no pudo evitar el ataque por completo, rozó su brazo derecho creando una herida considerable, eran notorias las intenciones del enemigo solo con ver la quemadura, afortunadamente, la adrenalina pudo mantener su mente en un estado estable, manteniendo la capacidad de raciocinio suficiente como para pensar en su movimiento de formal clara. Su oponente no tomó ni un momento de descanso y saltó nuevamente por él como si de una bestia se tratara, pero esta vez Crim esquivó el puñetazo a duras penas sin recibir daño.

Y ahí lo vio, el punto débil, con rapidez asaltó al enemigo usando una ráfaga de ki simple como finta haciendo que quedara expuesto.

Antes de darse cuenta ya había hecho el movimiento, algo tan simple como un golpe fue suficiente, usando las garras que le dieron atravesó la garganta del soldado Sardea con suma facilidad, por un momento quedó en un estado de shock antes de morir.

Mientras tanto, Crim, quedó viendo el cadáver inerte del hombre que hace un momento asesinó, pasaron unos segundos antes de que su cerebro procesara lo que estaba pasando, lo que acababa de hacer, por primera vez acabó con una vida, y se dio cuenta de que su preparación no fue suficiente, sus manos temblaban incesantemente y estaba respirando agitado.

Se sentó en el suelo con nada más que todo el escenario estruendoso y sus propios pensamientos que evitaban darse cuenta de todo lo que pasaba más allá de su vista nublaba que mostraba ante él la visión de tanto aliados como enemigos haciéndose daño entre si por obligación, esto hizo eco en él y lo llevó a preguntarse si algo de esto era necesario, para él no lo era, no había razón para que se estuvieran peleando al punto de llegar a matarse entre ellos.

Apretó sus dientes en frustración profunda en tanto regulaba su respiración, esto le permitió pensar con más claridad todo cuando pasó unos instantes, y notó que no tenía nada que hacer, no podía resistirse al flujo de la situación porque no era algo que pudiera controlar, pero, ¿Por qué tenía que hacerlo? No deseaba estar en esa posición y se creía capaz de contribuir de otras maneras pero de todas formas fue llevado a eso en contra de su voluntad.

Pero entre el caos que había, Voya, seguido de Reo y Caron llegaron para buscarlo corriendo, todos lo rodearon llamándolo para saber si se podía parar hasta que Caron se acercó más que los otros, le preguntó que era lo que pasaba y Crim respondió apretando aún más sus dientes sin decir alguna palabra, esto llevó al hombre a abrazarlo diciéndole que estaba bien.

Matar para sobrevivir era algo normal le dijo, no tenía que dejar que esa culpa lo abrumara, y esas palabras devolvieron su mente al mundo, seguías asqueado consigo mismo pero a la vez supo que si se quedaba en ese estado poco o nada podría hacer.

Su compañero que luego de hacerlo sentir algo mejor lo llevó durante unos minutos al lugar donde lo tratarían, y llegados a su destino, Crim se durmió aún con los ruidos de la batalla en el exterior.


Al despertarse ya era de día, parece que en algún momento fue llevado a su habitación, su mente estaba nublada y el brazo que fue dañado adolorido con lo que le era sumamente complicado el moverlo. Se quedó unos minutos pensando en lo que había pasado, después de todo mató a alguien, sabía que iba a pasar, y lo comprendía porque era casi inevitable, pero lo que le asustaba... Era que no sentía remordimiento por ello, no seguía abrumado por ese negativismo que antes lo asolaba, no recordaba la cara de quien mató y no estaba sufriendo por eso como esperaba.

¿Era normal que no sintiera ni un ápice de inquietud por lo que hizo? Cada vez sospechaba más que el rencor lo estaba dominando, o lo había dominado ya, esa animosidad por el verse envuelto en tal situación.

Estos pensamientos no duraron mucho dentro de si, todos se esfumaron al pararse y caminar afuera para ver otra vez el repulsivo escenario que encontró durante su llegada al lugar; cadáveres se asomaban en la lejanía a través de su aguda visión, eran cuerpos de hombres tanto aliados como enemigos que cubrían la tierra con roja sangre que por el paso de las horas comenzaba a secarse, solo que esta vez luego de compararlo mejor notó que las bajas eran menores por los dos lados, un indicio de que se había decidido en poco tiempo lo cual de cierta manera lo aliviaba.

Poco tiempo luego de revisar eso Reo se acercó a él tranquilamente e intercambiaron saludos con total normalidad pese al cansancio, pero no estaba ahí para charlar sobre cosas triviales, Reo mencionó tener un mensaje para Crim, un mensaje que dejó profundamente confundido y a la vez feliz al Krammell.

Sus padres entre otras tantas noticias que le informaron sobre su aldea dejaron una especialmente importante para el final, y es que mientras él no estuvo la pareja tuvo un hijo, una niña que nació bajo el nombre de "María". Nunca se había enterado de que esto iba a pasar, pero no era de ninguna relevancia puesto que ahora tenía un miembro más en su pequeña familia.

Pero la felicidad no duró demasiado dentro de él cuando un hecho cruzó por su cabeza nublando toda la euforia que sintió un momento atrás y la reemplazaba por tristeza, y es que sabía que el país iba en un claro declive, los estragos de la guerra cada vez se esparcían más reduciendo la esperanza de su raza, la supervivencia no estaba asegurada y por lo contrario hacía más probable su extinción.

¿Cuando duraría una pequeña en estas condiciones? La respuesta era más que obvia y él estaba consciente, su estado de animo había pasado de confusión a felicidad, y de felicidad a consternación, solo podía pensar en que podía hacer al respecto.

Dentro del mar de pensamientos se le cruzaron muchas cosas en la cabeza solo para proteger a esa nueva vida que había nacido junto a la familia que ya lo había criado, cosas tales como desertar solo para protegerlos a ellos únicamente, escaparse a otro país en el que pudieran refugiarse, entre otras tantas cosas, en su mente solo estaba buscando una solución posible.

Y se dio cuenta de que nada de esto le serviría, porque no le dejarían desertar ya que en primer lugar fue obligado y tampoco podría escapar porque sería un suicidio, ahora solo podía avanzar en esa guerra para evitar la extinción a toda costa, era su deber sobrevivir para proteger a esas personas y más allá de eso contribuir a que cesaran los ataques que eran dirigidos hacia todos ellos, no podía quedarse a pensar en quienes mató o quienes matará, en quienes eran inocentes y quienes no, porque eso solo le haría dudar.

Era inútil lamentarse por la muerte de sus rivales y en ese punto ya no tenía sentido el seguir preocupándose de ello aunque se sintiera asqueado hacia él mismo por matar de esa forma, no era de relevancia el no sentir alguna culpa porque eso solo le ayudaría a no flaquear. Y por todo eso un pensamiento cruzó por su cabeza, era difícil de aceptar pero también era una realidad, era SU realidad.

"Desde este momento es matar o morir."

Prueba y adaptación

Tres meses habían pasado, meses que pasaron con relativa normalidad dentro de lo que era esa frontera; y Crim, tras su completa recuperación se ha visto envuelto en pequeñas batallas causadas por los atacantes Sardea. Pero muy distinto a lo que él creía, cada vez se acostumbraba al ambiente de la guerra, podía mantenerse más enfocado en lo que pasaba, los nervios ya no lo agobiaban, se sentía frío sin importar que estuviera haciendo.

Tal y como cuando tuvo que hacer el movimiento necesario para asesinar a aquél soldado.

Él mismo no supo si realmente fue porque ya tenía algo más que defender, o por puro instinto de supervivencia que lo impulsaba a realizar esa acciones de manera natural, pero sea como fuese le resultaba beneficioso, si no fuera de esta manera habría pasado como la primera vez, y nada le aseguraba que sobreviviera esta vez.

No importa cuan determinado sea de nada le serviría si dudara aunque sea un momento de sus acciones, eso solo lo llevaría a una muerte. Y por más repulsión que sintiera al ver los cadáveres tendidos frente a él, por lo menos esa culpa ya no lo atormentaba, ya no era un peso y eso le permitía matar sin remordimientos por el bien de su gente, y de su familia.

Y así, otros 2 meses de peleas pasaron, durante ese tiempo el ciclo de combatir para proteger la región se repetía, y lo único que tenía eran a sus compañeros que ya podía llamar amigos, con quienes había luchado codo a codo más de una vez, junto a las ocasionales cartas de su familia; aunque no era una vida que le gustara para nada, por lo menos no era totalmente vacío.

Hasta que un día, fue llamado por el señor de esas tierras y su comandante para dirigirse a su oficina al atardecer y discutir de algo que no le fue mencionado.

Crim no tenia ni la menor idea de por qué lo llamarían directamente, era solo un soldado común, y nunca había escuchado de alguien que haya sido buscado para hablar con ese hombre.

Pero tras preguntar, Voya menciona que él también había sido avisado, mientras que sus otros dos compañeros no estaban enterados de tal cosa, pero Caron tenía una idea; el terrateniente Obon a veces llamaba a soldados prometedores, para ser entrenados de manera directa por motivos desconocidos para todos excepto quienes lo recibieron, quienes se niegan a decirlo, aparentemente por orden del mismo Obon el cual los hace juramentar.

Los compañeros discutieron del motivo por el que los llamaron pero no pudieron hacer más que especular sobre eso, hasta que al fin se hizo hora de que Voya y Crim partieran a reportarse con su jefe, por lo que despidiéndose, se movilizaron al lugar.

Y cuando llegaron, ahí se encontraban otros 6 soldados parados frente a Obon, su acompañante, y guardias. Todos los llamados estaban rectos en silencio ante la presencia de su superior quien se limitaba a estar callado, esperando que todos estuvieran listos. Cuando todos parecían estar listos para escuchar lo que tuviera que decir, el hombre procedió a levantarse para luego decirles, tal y como se había mencionado antes, sus habilidades y desempeño había captado la atención.

Puede que no eran tan poderosos como otros, pero su potencial era algo que se debía aprovechar, y él se encargaría de que esto se hiciera.

Así, tras hacerlos prometer que no contarían absolutamente nada de lo que ahí sucediera, para luego explicarles, que la razón por la cual llamaban a jóvenes promesas es que necesitaban reclutarlos para una fuerza especial, la cual dirigida por Obon se encargarían de liderar ataques, pelear contra enemigos poderosos, hacer reconocimiento, entre otras tantas cosas.

Quienes lo lograran entrarían, y los que no tuvieran la capacidad suficiente como para estar ahí serían ascendidos, pero al igual que los victoriosos, se les impediría hablar del tema para evitar molestias o explicaciones innecesarias las cuales lleven al alguna confusión.

Dicho todo esto, el terrateniente les pidió a todos que se retiraran para empezar con su nuevo régimen de entrenamiento a la mañana siguiente.

Durante esa noche, Crim solo pudo pensar en lo que se había metido, y en lo que pasaría a continuación: Ya su vida había dado suficientes vueltas como para que algo más la cambiara, y no sabía que tanto iba a influir en su caso. Ya estaba cansado de esa guerra, incluso si no se posicionaba al frente como muchos por lo que el peligro no era tan grande, ya se sentía agotado de ver toda la muerte, los reportes de vidas destruidas en otros lugares, mientras él se quedaba a defender esa frontera.

O eso fue lo que pensó al principio. Tras considerarlo por mucho tiempo, notó que esta sería una oportunidad para ampliar su fuerza, y con eso aumentar sus posibilidades de supervivencia.

Con esos pensamientos en su mente el Krammell se quedó dormido...


Para la sorpresa de todos los que estaban involucrados se vieron sorprendidos al día siguiente, con un Obon vestido como el día en que llegaron, para escoltarlos a un área a donde no tenían acceso normalmente, un campo de entrenamiento en donde estaban otros 12 soldados, aparentemente de otras regiones

Obon les explicó que todos ellos serían entrenados arduamente tanto en cuerpo como en mente, para pulir sus habilidades lo más posible con el fin de que fueran buenos guerreros, y al final de cada día, tendrían que pelear contra él en un combate uno a uno para probar su fuerza, no sería nada fácil suponiendo que ese hombre era un héroe de guerra el cual era conocido por su fuerza.

De esta manera el entrenamiento pasó, nadie pudo siguiera pudo hacer un movimiento contra el guerrero el cual se mantenía tranquilo frente a ellos, como si fueran solo niños que apenas habían aprendido a caminar.

Así pasaron sus sesiones, entrenando al extremo con duras pruebas, aprendiendo a usar mejor su Ki, sus habilidades, durante varios meses estuvieron al límite y su fuerza aumentó mucho más, el campo de batalla al que se exponían ocasionalmente se sentía cada vez menos peligroso cuanto más se acostumbraban a él.

Pero incluso de esta manera les era imposible siquiera causarle algún daño a Obón, se posaba frente a ellos sin miedo alguno, todos se habían resignado.

Aún así, el incremento fue notorio, y ya estaban preparados para la segunda fase. Desde ahí, aparte del entrenamiento usual, todos y cada uno deberían desarrollar dos técnicas propias, que les ayudarían a ser superiores en sus combates, técnicas poderosas o útiles para ellos. Con el fin de hacer que otros soldados capaces las usaran y aumentar el poder de sus ejércitos.

Transcurrieron dos semanas en donde no entrenaron como normalmente, y los soldados solo se dedicaron a crear sus técnicas, pero no era nada fácil, y con los asaltos que liberaban sus enemigos de vez en cuando su trabajo se dificultaba; aún así, 17 de los 20 lograron hacerlo, incluyendo a Voya y Crim.

En el caso de este último, presentó una técnica que ya desde antes aprendió, eran las balas que al dispararse se adhieren al cuerpo rival drenando su vitalidad como sanguijuelas, además de una poderosa esfera que cada vez se hace más potente a medida que pasaba el tiempo. Con esto, logró pasar a la tercera y última fase junto con sus otros 16 compañeros.

Lo que tuvieron que hacer ninguno se lo esperaba.

Para lograr pasar, tenían que derrotar en un combate uno a uno a alguno de los otros aspirantes, y quien perdiera, no podría seguir. Al ser 17 el que mejor desempeño tuvo podía saltarse este paso, pero el resto sería emparejado con el que tuviera una fuerza más cercana a la suya para hacerlo justo.

Ya decididos los combates, Crim se posicionó frente a su rival, quien llevaba una especie de gran hacha roma que sostenía con una sola mano, y tras el grito de Obon, todos se lanzaron en combate, el ruido de metal chocando y las explosiones generadas por sus técnicas resonaba en el lugar. Mientras que el enemigo de Crim, un hombre muscular arremetió con furia para acabar su combate rápidamente con un gran golpe pesado, pero su ataque fue esquivado con gran facilidad.

Luego de que el hacha pasara cerca de su cuerpo, Crim lanzó numerosos proyectiles que empezarían a quemar las fuerzas de su rival continuamente, y sin parar se lanzó para golpear a su contrincante, quien logró bloquear el ataque con su hacha, pero se vio afectado por un ataque de Ki proveniente de la otra mano de Crim, quien se alejó para reposicionarse algo agitado.

Por unos segundos se miraron, analizándose mutuamente para concretar su movimiento, y finalmente, fueron a atacar al otro en un gran intercambio de golpes, los ataques rápidos de Crim eran repelidos por su enemigo, mientras que sus grandes ataques de gran peso eran esquivados con una facilidad impresionante. Pero cuando Crim notó una brecha, esquivó de manera riesgosa un ataque siendo golpeado en su brazo izquierdo, pero logrando ganar el combate por fin golpeando el pecho del peleador contrario.

Algo cansado de la pelea Crim se sienta en el suelo junto a su anterior rival a charlar, en lo que esperaban que terminaran los combates restantes. Y así, Obon marcó el final de los encuentros, por lo que supo, Voya ganó, siendo el segundo mejor en hacerlo, y Crim el cuarto, lo cual le sorprendió.

Con esto, 9 aspirantes lograron formar parte de esas fuerzas, todos combatientes capaces, Y tras descansar, tenían que demostrar de que son capaces, hacer una prueba de su fuerza.

Una vez más, debían pelear contra Obon, pero esta vez, no se las pondría tan fácil.

Último paso a la ruina

Aunque ya habían combatido numerosas veces contra Obon, todos tenían un mal presentimiento de esta vez; en esta ocasión, aunque seguía teniendo restricciones, el terrateniente podía usar más fuerza de la que normalmente se permitía, y podría contestar sus ataques como quisiera.

Serçian enviados en orden de su desempeño, de menor a mayor, con esta prueba se buscaba evaluar sus fortalezas para asignarles así un rol, por lo que no tenían que hacer nada más que combatir con toda su fuerza para demostrar sus habilidades, por lo que no tenían que pceocuparse por aprobar o no.

De esta manera, pasaron los implicados adelante para pelear; algunos resistieron bastante tiempo como fuertes muros, otros atacaron con poderosos ataques que podrían matar con facilidad a alguien normal, y algunos realizaron efectivas estrategias para aprovechar sus poderes. Pero ante todos y cada uno, Obon solo se quedaba parado reaccionando a sus ataques sin esfuerzo, sin usar técnicas poderosas, solo con pura fuerza los abrumaba.

Hasta que llegaron a Crim, quien estuvo vigilando cada combate para idear una forma de lograr un buen desempeño. Y cuando se paró frente al viejo soldado, este le dedicó una sonrisa y le dijo que empezara, a lo que Crim contestó con una extraña aura como una niebla que emergía desde su cuerpo, tras aparecer el terrateniente les dijo a todos que se apartaran mientras con una gran sonrisa expectante.

Crim, no solo desarrolló dos técnicas, hubo una tercera que creó pero nunca terminó de practicar, además de que incluso si la mostraba no era seguro que su ejército la usara y no era el objetivo

Pero en esta ocasión le sería muy útil. La piel del comandante se estaba irritando y parecía que sentía molestias al respirar, pero aún así no se movía y sus ojos seguían mostrando un gran interés en lo que pasaría a continuación.

Tras un momento de análisis, Crim se movió a un lado alejándose del viejo guerrero mientras lanzaba varias esferas de energía que explotaron para luego drenar las fuerzas de su enemigo así como en el combate anterior, luego de frenar, se lanzó acelerando a grandes velocidades e intentar dar una andanada de ataques con sus garras, los cuales fueron fácilmente desviados y luego fue contraatacado para ser lanzado por los aires, pero logró estabilizarse a medio recorrido para reincorporarse a la batalla.

Creando una espada con la habilidad que se le enseña a los soldados Krammells, disparó muchas esferas de Ki dispersas para obligarlo a esquivarlas o bloquearlas, para así acercarse y lograr atacarlo mientras estuviera incapaz de defenderse del corte. Pero Obon dispersó todos los ataques que le hacían correr peligro con una sola mano, mientras los otros solo pasaron de él, y cuando Crim estaba los suficiente cerca lo tomó de su mano para lanzarlo hacia un lado, pero lo que no sabía, es que esas esferas que no se acercaron cambiaron de dirección para golpearlo en su espalda.

Por primera vez, recibió daño.

Con su poder siendo drenado constantemente, tanto su fuerza como velocidad se estaba viendo afectada, reducida cada vez más, en conjunto con el daño causado por esa niebla a cada momento pero esto no era un problema para él; no esperaba que pudiera controlarlo para cambiar su movimiento y que le diera.

De esta manera sus manos soltaron a su estudiante al recibir ese impacto, y aprovechando, Crim lanzó una gran ráfaga de Ki a quemarropa, la cual desató una nube de humo, dejando impresionados a todos.

Pero Obon estaba ileso. Con un movimiento el polvo se dispersó revelando su figura, acto siguiente el solo soltó una jovial carcajada que resonó por el campo, hasta que se detuvo y...

"Tienes mi aprobación"

Con esas palabras, Crim por fin pudo relajarse mientras esperaba el turno de los que venían luego.

Dos de los tres que lucharon lograron bajo sus medios acertarle algún golpe a Obon, pero al igual que él, sin efecto alguno, Voya, quien fue uno de estos mencionó el hecho de que le hayan drenado fuerzas al comandante pudo afectar al resultado de ellos, pero aún así se sintió como un buen logro.


Temprano al siguiente día Crim, quien se estaba recién estaba terminando de prepararse para realizar sus labores se vio sorprendido por una persona que decía ser enviado de Obon, este llevaba consigo dos cajas de aspecto pesado, una para Voya y otra para él, luego de entregárselas les dijo que fueran a donde Obon y las guardaran sin mirar su contenido. Con un toque de duda sobre si les darían un trabajo tan pronto, siguieron al sujeto hasta el lugar, y en él se encontraron con su comandante una vez más, pero en esta ocasión estaban solos, frente a un Obon más serio y vestido de un uniforme distinto al que había llevado hasta ahora; esta vez se veía más flexible, de todos más oscuro, y frente a él se posaba una lámpara de llama dorada.

Debido a que era temprano por la mañana la luz de esta habitación era poca, por lo que la luz del farol destacaba en el lugar.

El terrateniente les dijo a los dos que se sentaran, tan serio como cuando les hizo juramentar; Crim, muy tenso por su presencia escuchó claramente todo lo que tenía que decir mientras Voya se quedaba en silencio algo más calmado.

Parecía que fueron informados de un ataque a altas horas de la noche, se aproximaban para un asedio a gran escala, pero no había información más allá de eso. Los llamaron ahí, porque en caso de sobrevivir tendrían que ir a un viaje para apoyar a otro sector en días posteriores y quisieron enviarlos juntos debidos a sus habilidades y que ya se conocían previamente, pero su deber de momento era quedarse a proteger este lugar, por estas razones es que fueron citados además de que serían de los primeros en ir hacia otro lugar tras recibir un breve entrenamiento para usar todas las cosas que les proveerían.

Les dijeron, que una vez más en esas cajas se encontraba equipamiento, cosas que le serían más útil en el futuro que lo que tenían actualmente, y que a su vez, servían como una insignia de que pertenecen al grupo, a este escuadrón que se encargaba de misiones especiales o peligrosas, quienes comandaban a otros soldados con su fuerza y órdenes.

Los que entren a esa grupo son llamados "Lightbringers"


En el mediodía, sentados juntos en su habitación mientras conversaban, Crim, Voya, Reo y Caron decidían que hacer más adelante tras la reunión que los primeros tuvieron con el terrateniente del lugar.

Crim y Voya serían enviados a otro lugar, así que era probable que no volvieran a verse nunca más si las cosas salían mal, pero más importante para su presente, decidían que iban a hacer en el ataque que se acercaba, no era nada secreto ya que una hora luego todos fueron alertados, pero debido a su posición, Crim y Voya serían enviados adelante así que se expondrían al peligro, mientras que Reo y Caron, a pesar de pertenecer a detrás. si los antes mencionados quisieran que los acompañasen podrían ir.

Pero lo importante era, ¿Como dirigirían todo eso? Incluso aunque habían sido mejor que entrenados en eso realmente no habían dirigido más que grupos pequeños, por lo que se les haría difícil, su único alivio sería la ayuda de personas con más experiencia, y más importante...

Obon

Él mencionó que en esta batalla estaría participando debido a que tenía un mal presentimiento de este asedio, incluso si ellos eran los defensores y les daba una posición mucho más ventajosa que a sus enemigos, no impedía el que fueran abrumados o sorprendidos, por lo que decidió estar al frente junto a sus aprendices para aprovechar que recién lograron terminar sus pruebas para entrar a los "Lightbringer".

Al atardecer, luego de terminar la charla, todos salieron a los muros exteriores, esto debido a que debían preparar el campo de batalla para tener una mejor posición, y podían hacerlo debido a la habilidad creada por Voya, el "Control terráqueo", que como su nombre lo indica, les iba a permitir manipular la tierra de distintas maneras, y aunque fue enseñado a muchas personas, no era apta para que todas la tuvieran y así evitar que se estropearan entre si, pero aún así, todos los del cuarteto la conocían, aunque Voya fuera quien mejor la usaba al ser el creados de dicha técnica.

Todos los que tenían un cierto dominio de esta comenzaron a levantar la tierra en ciertas zonas para dificultar el movimiento, un gran muro por el cual sus enemigos tendrían que pasar si querían ir al otro lado, tierra débil en la que sus pies se hundirían cerca del muro, entre otros medios para asegurar su superioridad grupal.

Y luego de acabar estos preparativos, Crim se alejó de todos, se fue a un lugar inhabitado.

No porque no quisiera que lo vieran, sino porque era peligroso; quería entrenar un poco más el miasma que anteriormente había usado para que no representara un peligro tan alto para sus aliados, y así ser más útil en su batalla.

Tras sentirse seguro de que estaba solo, empezó el tedioso entrenamiento, su mente se hundió en pensamientos mientras aprendía como manipular la intensidad de este y su dirección general.

Pensaba en su familia, en su futuro; poco a poco el país se iba desgastando, cayendo en su inevitable final.

Por un momento, se detuvo a descansar, y lo único que vio fueron sus manos, manos ahora manchadas de sangre, tal vez de personas que así como él, tampoco querían estar en su lugar, pero lo estuvieron, y se encontraron.

Y aún así, no sentía culpa, ni siquiera recordaba sus rostros o como fueron sus últimos momentos, no es que sintiera indiferencia hacia ellos, pero aún así no podía recordarlos, lo que hacía que en su mente se formulara una pregunta.

¿Esto lo convertía en un asesino?

Hubo veces mató sin que ni siquiera lo estuvieran amenazando, pero lo hizo, y seguía su vida como si nada hubiera pasado.

Pero fue despertado de estos pensamientos por Voya, quien lo buscaba porque ya tenían que prepararse.


Ya en el cuarto, Crim recogió las cosas que le fueron proporcionadas en la caja que le llevaron, herramientas que le ayudarían desde ese momento y lo marcarían como un miembro de "Lightbringer", un soldado cuyo rango se encontraba por encima de muchos otros.

Una armadura nueva de cuerpo completo.

Un manto de apariencia similar al que ya tenía.

Una bufanda de aspecto simple.

Unas garras mejores a las anteriores.

Y lo más destacable de todas estas cosas.

Una lámpara, igual a la que tenía Obon, a la que se encontraba una carta adjunta la cual les decía que ese era el símbolo de su posición.

La lámpara que revelaría a sus enemigos y serviría para enseñarles a sus aliados que ellos eran a quienes debían seguir con su luz, y guiarlos a la victoria.

Eso es lo que explicaba en la carta, la cual él guardó en un bolsillo que se encontraba en su manto tras ponérselo.

Era hora de salir al campo de batalla, y esta vez, tenía que prepararse para tener que afrontar algún peligro mayor a lo que estaba acostumbrado, no sabía que iba a pasar de ahí en adelante por las siguientes horas.


Parado en los grandes muros que ellos mismos habían construido para ponerse en ventaja, Crim vió el paisaje oscuro y frío, cubierto en la tinieblas absolutas, esto es lo que era la frontera; un lugar que ha sido cubierto de sangre en cada rincón, un terreno árido distinto al resto de las tierras Krammells, en donde solo se podía escuchar el silencio.

Pero en el horizonte, distinto a los últimos rayos de sol que se asomaban a la distancia, una luz se podía ver a acercándose a su dirección.

Crim respiró profundamente.

Eran sus enemigos, como ya se había mencionado, un ejército de asalto iba hacia ellos para atacar

El joven se calmó, y la lámpara que colgaba de su brazo derecho comenzó e emitir una leve luz dorada en conjunto a la de sus compañeros que se encontraban en distintas posiciones, así como la de Obon, quien junto a otros dos Lightbringers y él estaba parado sobre el sólido muro.

A su lado, la voz de Obon resonó, advirtiendo sobre la proximidad del enemigo y un estimado de sus números.

Los Sardea llegaron en poco tiempo, y con un poderoso grito de guerra fueron corriendo y volando hacia el muro.

Crim los miró a lo lejos, y comenzó a concentrarse en su miasma, para que se propagara hacia sus contrincantes, los que fueron volando fueron afectados en poco tiempo por el rango, entorpeciendo su movimiento y haciendo retrocediendo a alguno, mientras que otros fueron derribados por los que se encontraban en la fortaleza disparando o los compañeros que se encontraban junto a él

Pero esto no los podría retener por demasiado, sus números eran grandes y Crim lo sabía, por lo que cuando el avance se hacía evidente comenzó a cargar una esfera de energía y la lanzó entre las filas enemigas para luego saltar del muro en medio de la confusión que había provocado.

Una ligera sonrisa se marcó en su cara, que en nada desapareció para dar lugar a una expresión seria y su posición de combate.

Era momento de pelear, y él, aunqu e ni de cerca el más fuerte en el lugar, se postró ante sus enemigos para evitar su ascenso, sabía que quienes fueran volando podrían ser derribados con relativa facilidad, por lo que era su deber quedarse abajo y cuidar, aunque fuera peligroso, aunque los números estuvieran en su contra.

No tenía miedo, no más.

Un enemigo aceleró a gran velocidad para derribar al Krammell, esperando que eso evitara que él obstaculizara a sus aliados, pero pese a su velocidad, Crim se movió para esquivarlo con suma facilidad y luego clavar sus garras para liberar un ataque de Ki para asesinarlo.

Por fin, podría demostrar plenamente el fruto de su esfuerzo ante verdaderos enemigos.

Sin esperar a que ellos se acercaran para defenderse, el soldado salió a una velocidad de vértigo para comenzar a eliminar a unos cuantos de los que arremetían contra la muralla.

Uno tras otro, soldados cayeron, Crim no sabía si es que en realidad se había acostumbrado tanto a un nivel de pelea mayor que le era muy fácil hacer esto, o si simplemente eran débiles, pero eso era bueno.

Evidentemente, poco a poco los empezaban a abrumar, era probable que los estuvieran desgastando.

Y en un descuido, rivales de lineas más atrás le lanzaron ráfagas de Ki desde distintas direcciones, que amenazaban con chocar con él, dando paso a otros soldados para que lo asesinaran.

Crim se percató de esto y aunque esquivó unas, otras casi le impactan.

Pero frente a sus ojos, fueron repelidas por la mano de Obon que bajó a la pelea, y con su otra mano, disparó un rayo que dividió todo a su paso con una fuerza destructiva.

Pero sabiendo el alcance de su poder, el nuevo Lightbringer se quedó tranquilo al notar que recibiría apoyo. De esta manera, juntos, y con sus compañeros atrás ayudando era probable que puedan resistir por un rato.

O eso pensaron.

Desde el cielo, una fuerte luz azul empezó a hacerse presente, un gran óvalo flotando en el cielo, iluminando el campo de batalla con su resplandor mágico.

Todos reconocieron esa luz, esa forma.

Era un portal Krammell.

El portal comenzó a agrandarse, y numerosas sombras empezaron a emerger desde él, junto a una poderosa presencia que los abrumaba.

Y el último en salir, el cual además era quien poseía ese gran poder, lanzó un poderoso ataque juntando sus manos el cual lanzó hacia la muralla, impactándola y creando un agujero gigante por el cual sus tropas podrían pasar.

El verdadero enemigo llegó para ganar la batalla, y no era alguien débil en lo absoluto, lo cual infundió un miedo de mayor o menor escala dentro de la mente de todos y cada uno de los que se encontraban en el bando Krammell, todos excepto Obon, quien se encontraba tranquilo ante la sorpresa que se habían llevado, era claro que estaba acostumbrado.

La nube de enemigos cubría el cielo, con su líder flotando en total calma mientras observaba, y cuando todos se dispersaron levantó su mano hacia el cielo. Todos los Krammells sintieron un mal augurio al ver esa señal, así que Obon dio un grito ordenando atacarlo para así detener al sujeto.

Esferas y ráfagas de Ki fueron disparadas para hacerle daño, pero varios soldados de otra raza se interpusieron en su camino creando una barrera para detenerlos y luego alejarse, y Crim solo podía esperar mientras resistía el incesante ataque que estaban realizando luego de reanudar la lucha.

Obon parecía querer reservar su energía, no lo estaba dando todo para matar a cuantos pudiera, lo cual hizo sentir extraño a Crim. Pero esa sensación fue reemplazada por el desconcierto provocado por una bola de energía que flotaba en la mano del líder enemigo, la cual cada vez crecía más hasta hacerse del tamaño suficiente como para causar un daño considerable.

La esfera fue lanzado a el interior del muro de piedra que crearon para matar a muchos soldados y hacer que sus filas entraran en caos.

Al ver esto, Crim se retiró momentáneamente para lanzar ráfagas de Ki para detener su avance o solo debilitar a la masa, otros compañeros lo intentaron incluyendo a Voya, pero esto no fue suficiente para evitar que el ataque impactara, y aunque pocos fueron afectados, fue suficiente para destruir la muralla que antes les daba más ventaja. Si bien seguía ahí en cierta medida, ahora tenía un agujero considerable por el cual las fuerzas enemigas podían acceder.

La situación se empezaba a ver desesperante, pero Crim solo podía pensar en una cosa: Vencer al líder enemigo para destruir a su ejército. Su objetivo era claro, pero el poder que poseía insuficiente para lograr esa meta.

Al saber que Obon era el enemigo más fuerte a tomar en cuenta y quien dirigía el ejército una buena parte de ese enjambre de enemigos fue en su dirección para derrotarlo o como mínimo dejarlo debilitado, tanto los que salieron del portal como los que llegaron con anterioridad se dividieron y así distribuir sus fuerzas entre los distintos enemigos aprovechando que ahora tenían superioridad numérica.

Y por si fuera poco, quien abrió el portal comenzó a lanzar ataques de vez en cuando para molestar a Obon y Crim quien estaban juntos todavía.

Todos los ataques fueron esquivados por el miembro de Lightbringer pero gracias a tener que moverse tanto para este fin mientras atacaba los soldados poco a poco lo comenzaron a abrumar mientras lo alejaban poco a poco de Obon en la lucha.

Puñetazos, patadas y ataques de Ki eran lanzados sin parar hacia él, de los cuales muchos impactaron desgastándolo poco a poco, parecía su fin.

Y cuando un guerrero se acercó para asesinarlo de una vez por todas para que dejara de interponerse entre ellos y Obon, apareció una sombra vestida igual a él que detuvo el ataque y luego creó una barrera para resguardarse un momento.

Era Voya, quien al sentir que estaba en peligro fue a proporcionarle apoyo, y no solo él, Reo, quien estaba más atrás comenzó a lanzar esferas de energía para alejar a los enemigos que se acercaran mientras Crim se reintegraba a la batalla para seguir combatiendo.

Durante el tiempo en que la barrera resistía, Voya le curó un poco sus heridas y cuando esta fue destruida estaban preparados para el combate.

Crim le dijo que se alejara un poco y lo apoyara, sabía que era mejor estar alejado, y era por su miasma que solo lo dañaría a él también, además de que tenía pensado usar una técnica que había pensado pero no había probado, pero necesitaría que Voya y Reo lo apoyaran desde atrás para eso.

Con eso en su mente, se lanzó hacia sus adversarios empleando el miasma mientras corría a velocidades de vértigo. Mientras corría esquivando ataques lanzaba bolas parecidas a burbujas hechas de su energía en los aires, las cuales se quedaban flotando en un lugar.

Cuando se adentró lo suficiente comenzaron a rodearlo por lo que se vio obligado a quedarse peleando en un mismo lugar mientras liberaba más de esas burbujas.

Una vez más se vio abrumado, aunque Voya y Reo le ayudaran a sobrevivir en cierta medida, estaba rodeado y a una buena distancia.

Pero estaba bien, Obon estaba eliminando a una buena cantidad.

Y más importante.

Crim gritó fuertemente a Voya para que creara un escudo a su alrededor. Y cuando esto se hizo Crim realizó un movimiento con su mano para lanzar un disco hacia una de esas burbujas que no habían hecho nada hasta ahora.

Pero cuando el disco tocó una esta explotó generando una reacción en cadena que hizo reventar al resto creando numerosas explosiones entre el campo de batalla y rompiendo el ataque aéreo principalmente.

Su objetivo estaba completo, eso los había desestabilizado bastante y le daba tiempo a sus aliados para recuperarse de la ruptura en el muro que montaron.

Ahora tenía que enfocarse en escapar, moriría pronto si seguía en ese lugar.

Pero, cuando intentó volar rápido para irse y reposicionarse, vio como una figura se movió hacia él para detenerlo.

Era el líder enemigo, durante el breve periodo que sus ojos lograron captarlo pudo notar que era él, y sabía que era conocido como la mano derecha del Rey, su estratega "Namazu".

Solo pudo verlo por una fracción de segundo, y vio como en su mano había una cuchilla de luz que usó para hacerle una herida desde su abdomen hasta la cara haciendo que Crim cayera.

Por esto, su mente se sumió en la oscuridad mientra sentía el frío por la perdida de sangre y el intenso ardor por su corte.


El ruido cubría ese campo de batalla, con gritos, explosiones y otros sonidos.

Y Crim estaba tendido en el suelo, todos lo daban por muerto al haber sido atacado por tal formidable guerrero.

Pero el Lightbringer seguía vivo.

Su corazón latía, y las habilidades regenerativas de su raza lo habían salvado, pero seguía sin despertarse de su estado desmayado.

O así fue hasta que un un enemigo corrió encima de su cuerpo sin prestarle atención, logrando despertar al soldado por el dolor provocado por la pisada. Por un momento abrió los ojos, hasta que recordó la situación en la que estaba y se hizo el muerto.

Tenía que escapar.

Tenía que seguir combatiendo.

Pero su estado se lo impedía, así que no tuvo otra opción que estar tirado ahí mientras usaba una mano sobre la gran herida para sanarse poco a poco a pesar de su poca habilidad para usar la magia curativa.

Minutos pasaron, y una explosión lo alertó.

Venía de donde estaba Obon, por lo que en un acto de reflejo tomó la pierna de un soldado cercano y lo lanzó hacia sus compañeros en lo que se levantaba.

Su plan era reagruparse con sus compañeros, pero en medio de todo vio algo que lo sorprendió, y era un Obon malherido frente al líder enemigo que también se encontraba bastante dañado pero con muchos soldados aliados que lo respaldaban en su lucha.

Eso desesperó a Crim, pero no evitó que se moviera a esa dirección con gran enojo, derribando a quien se le acercara por el impulso de ayudar a su comandante. Solo que a pocos metros varios enemigos se interpusieron en su camino, pero Obon que sabía que se acercaba y de su herida le gritó con fuerza que se alejara, que escapara hasta sanarse y volver.

Pero Crim no podía hacer eso, no quería abandonarlo, así que se quedó a combatir para ayudarle.

Los enemigos se lanzaron hacia él intentando eliminarlo con un ataque combinado, pero fueron repelidos por una pequeña barrera que aguantó un golpe de cada uno hasta desaparecer, pero dando suficiente tiempo a Crim para que asesinara a uno atravesándolo con sus garras esperando acercarse a Obon que peleaba todavía con toda su fuerza.

Poco a poco, todos sus enemigos fueron cayendo uno a uno, y cuando terminó, generó una poderosa esfera de energía que lanzó hacia Namazu para que este tuviera que bloquearla o esquivarla y darle tiempo a Obon.

Justo como quería el enemigo repelió el ataque, cambiando su mirada a Crim, lo que puso en la cara del terrateniente una mirada de terror por la vida de su aprendiz.

Namazu una vez más apareció delante de Crim para terminarlo de una vez por todas, pero esta vez su primer ataque fue esquivado por un pelo, mientras que el segundo que lanzó fue bloqueado.

Pero no por quien iba a recibirlo, sino por Obon quien lo detuvo apenas, logrando también patearlo lejos para ganar tiempo y dañarlo.

Soldados enemigos fueron en manada para darle tiempo a su líder a que se recuperara, sin éxito.

Cuando estuvieron lo suficientemente cerca Crim liberó dos burbujas rápidamente las cuales reventó mientras que Obon disparó desde sus manos ráfagas las cuales acabaron con sus vidas.

Ahora solo quedaban Obon, Crim contra Namazu.

Tenían ventaja de números, y si bien nadie podía ayudarlos porque estaban combatiendo contra las fuerzas Sardea, lo mismo se aplica para él. Solo tenían un problema; y es que tanto Obon como Crim estaban heridos más gravemente, y Crim era mucho más débil, por lo que no podían confiarse.

Obon se lanzó con sus puños cubiertos de brillante energía y derrotar al superior en el ejército rival mientras dejaba a su discípulo algo atrás por no haberle avisado. Ataque tras ataque, Namazu logró hacerse con el control de la pelea, pero tuvo que retirarse cuando burbujas empezaron a aparecer a su alrededor, sabía que técnica era esa y no quería ser victima de ella.

Y cuando se fue del área, ya Crim se había movido junto con él para atacarlo con un poderoso ataque desde atrás. Sin dudarlo, la técnica que creó el Krammell fue disparada.

Pero no hubo contacto.

Rápidamente, su enemigo se fue a un lado, haciendo que esta se dirigiera hacia Obon, quien no pudo reaccionar por sus heridas.

Así, el comandante quedó en el suelo, vivo pero sin poder moverse. Al ver ese resultado, Namazu se giró para matar al Lightbringer atravesándolo con esa cuchilla que antes lo hirió.

Pero no había nada ahí, un portal estaba en el piso, pero en su espalda, Crim apareció empuñando su arma, con la que atacó al cuello de ese estratega, acabando con su vida usando el arma para decapitarlo.

Crim comenzó a reír entre dientes, con su mano derecha tomó la cabeza de Namazu y se dirigió hacia Obon para ayudarlo a levantarse, era imposible que muriera con un ataque suyo.

Y efectivamente, todavía estaba consciente.

"Ejército Sardea, esta batalla la han pedido, su líder ha muerto, si no quieren ser asesinados todos tendrán que irse en este momento o les pasará lo mismo que a él"

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Crim gritó con bastante intensidad llamando la atención de todos.

Debido a esta decisión, tomada para que no hubieran más bajas de su lado, la batalla terminó, y Crim llevó a Obon luego de recoger al cadáver completo de Namazu a su base ignorando las dolorosas heridas.

El sonido de la perseverancia

Tras arrastrar el cadáver y cabeza de Namazu mientras cargaba al maltratado Obon hacia su base, Crim se derrumbó en el suelo, fruto del cansancio y heridas que había acumulado.

Sus colegas cuando vieron tal cosa fueron a ayudarlos lo más pronto que pudieron, llevándose el cuerpo del cabecilla enemigo, y el de los dos guerreros a la enfermería en la que serían tratados de urgencia, de manera absolutamente prioritaria.

Crim pasó dos días en un sueño profundo, durante las primeras horas estuvo en un estado que rozaba a la muerte, pero con la ayuda del tratamiento que recibió logró recuperarse con éxito en solo ese tiempo, o al menos lo suficiente como para que pudiera moverse con poca dificultad.

Minutos luego de su despertar, con cansancio se estiró para irse con sus amigos.

O eso pensaba hacer, hasta que vio a Obon, quien se encontraba en buen estado mientras lo observaba con un semblante sombrío.

Sabía la razón detrás de esa expresión, lo que no entendía es como eso era algo malo.

Obon, sin apartar la mirada le explicó algunas cosas, y que consecuencias traería el haber desobedecido sus órdenes cuando estaban peleando contra Namazu para salvarlo tomando su vida.

Que lo hubiera golpeado con un ataque ya no era relevante, ese detalle quedó como un secreto entre los dos.

Pero, el haber matado a la cabeza del ejército rival significaría que ganaría un poco de fama, lo tacharían como alguien peligroso y una prioridad en el campo de batalla. Ya a el propio terrateniente le daba igual que eso le sucediera, igualmente ya era alguien conocido por las filas enemigas.

Pero Crim no, él solo era un soldado. Inclusive si era un Lightbringer esto no quitaba su posición, pero ahora era distinto, su cara se hizo conocida por los logros que realizó en la batalla.

Y ahora, la única manera de que tuviera aunque sea un poco de resguardo era que sus gobernantes le “recompensaran” por sus logros dándole un título por sus resultados en ese combate, donde incluso tomó la vida del estratega Namazu, lo cual haría que otros soldados por debajo de él lo protegieran.

La cara del Lightbringer no cambió en ningún momento, tras todo lo que había vivido ya no le importaba en realidad que tal cosa sucediera.

Ya no le interesaba.

Su superior suspiró, y de un bolso sacó una pequeña caja negra sin decoraciones para entregársela diciendo que era un regalo por parte del reino.

El joven la tomó sin respuesta alguna y la abrió para revisar su contenido.

Dentro, había un anillo con una extraña gema azul, una gema reluciente cuya aura daba una sensación extraña pero familiar para él.

Antes de que pudiera preguntar por ese anillo el comandante le respondió sin muchos ánimos.

Esa era la razón por la que Namazu pudo crear un portal Krammell; era el anillo creado a partir de la bestia que mucho tiempo atrás las 5 razas aliadas crearon, y que los Sardea reclamaron.

El fragmento Krammell.

Luego de que fuera entregado a Crim, este se lo puso y Obon se empezó a retirar, pero antes le dijo que su misión se atrasaría un poco, debido a que tendría que parar para recibir su título, luego de eso tendría que partir de inmediato.

Con la salida de Obon, Crim decidió dejar el lugar para dirigirse hacia sus compañeros de cuarto con el objetivo de contarles lo que pasaría a continuación, y del hecho de que él, junto a Voya tendrían que retirarse a otro sitio.

Con eso transcurrió el día, era poco probable que volvieran a atacar, así que el Krammell pudo descansar temprano esa noche para seguir con sus actividades al día siguiente.

Para seguir con una idea que tuvo poco tiempo atrás en base a la estrategia que usó para asesinar a Namazu.


Con los primeros rayos del sol, todos fueron levantados para ser informados que Crim tendría que moverse hacia la capital de los Krammell, conocida como “Fondart”en tan solo 6 días.

Con eso, salieron para desayunar en la cafetería con la intención de salir directamente luego hacia los extensos campos donde entrenaban para empezar su día.

Con las heridas que recibió días antes Crim no podía realizar demasiado esfuerzo físico, por lo que no le quedaban muchas opciones para entrenar, solo podía quedarse entrenando sus habilidades.

Y eso era perfecto en ese momento, es justo lo que quería; él estuvo pensando en una nueva técnica que le sería muy útil para situaciones donde tuviera que engañar a sus rivales con trucos. Esto a su vez se complementaba muy bien con su estilo de combate, así que se apuró para ponerla en práctica.

Un engaño a la percepción de su enemigo.

Confundir sus sentidos y hacerles ver lo que él quisiera que vieran.

Una ilusión perfecta.

Decenas de minutos se sintieron como segundos mientras se quedaba sentado con los ojos cerrados, imaginándose lo que él quería manifestar.

Hasta que lo logró.

En su mente, una imagen empezó a fluir, se imaginó algo para plasmar en la realidad.

De esta manera, un humo negro brotaba y espeso brotaba desde la palma de su mano, elevándose unos cuantos centímetros para luego parar.

Y cuando lo tocó para probar lo atravesó, no sintió nada, no se movió ni generó ondulaciones, era como una proyección sin masa o colisión.

Era lo que deseaba.

Al pararse, sintiendo un ligero mareo por todo el tiempo que estuvo un ese estado, se dirigió a su habitación para probar los límites de la técnica en su estado poco practicado.

Ya estando ahí probó diversas cosas.

Imitar una de sus técnicas.

Replicar sensaciones como olores, sonidos, luces.

Crear objetos de diversos tamaños.

Cambiar la apariencia de su cara, cuerpo y vestimenta para verse como alguien más.

Hacer que todo en la habitación se viera totalmente negro como si fuera un espacio vacío.

Por el alcance de sus capacidades estas dos últimas le fueron muy difíciles, y aunque intentó crear un clon suyo no pudo lograrlo con tan poca práctica, pero ya con solo eso se sintió satisfecho.

Tarde o temprano sería mucho mejor, lo suficiente como para hacer todo lo que quería, este descubrimiento le sería muy útil.

Con el fin de reservar más energías para su siguiente experimento, esperó unas horas descansando hasta poder salir.

El ocaso ya pasó horas atrás, y el velo de la noche cubría el complejo donde todos vivían y peleaban.

Con su traje puesto, y su lámpara colgando desde su brazo, el Lightbringer se paró entre algunas estructuras, que iluminadas bajo la luz de la luna producían numerosas sombras.

Él suspiró, y se quedó parado mientras se concentraba en la magia que quería desarrollar.

Tocó con la mano el suelo que se encontraba tapado por la negrura emitida por el edificio.

Nada pasó, pero no perdió la concentración.

Tras un rato, sintió como la zona tocada por su mano se distorsionaba como si estuviera tocando la superficie del agua usando los dedos, pero nada más allá de eso.

Pasó alrededor de 2 horas haciendo tal cosa, sin éxito, era claro que su utilización no iba a ser tan simple, pero esto no lo hizo rendir.


Pasaron los días tranquilamente, gracias a esa frágil paz que sumía el lugar tuvo la oportunidad de seguir entrenando sus habilidades, y ya por fin podía entrenar el físico.

Su fortaleza usando las ilusiones se hizo mucho mayor, ahora era capaz de mantenerlas por un tiempo más extenso, y su alcance aumentó considerablemente.

Pero a diferencia de la primera, con la otra técnica no había demasiado progreso; apenas si era capaz de hundir su mano, pero una resistencia evitaba su correcto uso.

Necesitaba más práctica, pero ya era el quinto día, y al siguiente ya tendría que irse del lugar para presentarse en la capital con Obon.

Despertó en la mañana como normalmente, quería dirigirse a practicar una vez más, pero fue detenido por el terrateniente, quien rara vez se aparecía en persona para hablar con otros solados, pero esta vez quería avisar a todos los que se unieron a sus fuerzas que se fueran con él para hablarles sobre lo que harían a continuación.

Crim junto a Voya lo siguieron hasta que fueron llevados a su oficina.

Uno a uno, fueron llamados para avisarles a donde irían luego; en el caso de los dos compañeros de habitación parecía que su objetivo era una zona llena de montañas llenas de numerosos senderos y espacios por donde los Sardea atravesaban a asaltar.

Cuando ya todos fueron informados, Obon les dijo que tenía una última cosa que comunicar, algo que antes no les pudo decir por el ataque Sardea, temiendo que alguno se viera afectado en ese combate.

Era el uso de sus bufandas, mantos, y principalmente la lámpara que se les entregó.

Cada uno tenía un uso que podían implementar.

La bufanda, era el más simple, y era por su capacidad de filtrar el airea para evitar que fueran afectados por algo en él.

El manto, la pieza que los cubría era capaz de envolverlos para crear un camuflaje que evitaba el ser visto por otros, y mientras tuvieran una cierta destreza en su uso, podrían decidir quien puede visualizarlos.

Por último, esa lámpara cuya luz era dorada como el reluciente oro; su poder les permitía crear una luz, pero no una normal, era una luz que servía tan bien como su propia piel, una luz que les haría sentir a los tocados por ella revelando sus ubicaciones con suma facilidad.

Dicho todas esas cosas, les explicó brevemente como era el funcionamiento de cada uno para que se retiraran a practicarlo con tranquilidad hasta que pudieran usar los últimos dos, cosa que aparentemente resultaba simple.

Cuando salió, se encontró con una persona, quien era el responsable de entregar cartas o paquetes importantes enviados a los soldados.

Parece que su familia le envió algo, probablemente a causa de que cuando despertó de su sueño por las heridas escribió una carta para enviárselas.

El hombre le pasó una caja de aspecto simple.

Crim fue a su habitación para abrirla.

Y en ella, se encontraba un traje de gala, con guantes, camisa y zapatos incluidos la prenda se encontraba bien asegurada con una carta adjunta.

En ella, se encontraban palabras de orgullo enviadas por sus padres, y le explicaba que el traje era para cuando visitara a la capital para ser recompensado por sus actos.

Dentro de Crim se arremolinó una mezcla de nostalgia y felicidad, pero por sobre todo, la abrumadora angustia.

Angustia por saber que no todo sobre eso era bueno, y que eso aumentaba las posibilidades de morir.

Ahora era perseguido, solo por hacer lo que debía e intentar sobrevivir, evitando además muchas bajas potenciales, y eso le generaba solo más odio a la guerra en la que se encontraba atrapado.

En lo que pensaba fue llamado para realizar sus quehaceres.

Por alguna razón, cada vez se hacía más costumbre en él fruncir el ceño y poner una mirada seria por todos los pensamientos que cruzaban por su cabeza y el estrés.


El día por fin llegó, tenía que partir de ese lugar en donde estuvo tanto tiempo luchando.

Y más importante.

Se tenía que despedir de dos de sus grandes amigos, que lo acompañaron durante mucho, ya era la segunda vez que tenía que separarse de alguien cercano.

Pensando en tales cosas, se dirigió hacia Caron y Reo para hablarles por última vez en mucho tiempo.

Pero cuando vio, los dos estaban vestidos tan bien como él para irse, por eso les preguntó algo dubitativo sobre sus trajes.

A lo que fue respondido con que Obon, en la noche anterior les informó que los dos tenían la opción de irse con uno de sus amigos como una especie de asistente o guardaespaldas, por lo que Caron fue asignado a él, mientras que Reo iría al lado de Voya.

Crim no pensó mucho en el hecho de que nunca le dijeron algo de eso, y solo siguió con sus preparativos para irse con la tranquilidad de que tendría más conocidos al lado.

En poco tiempo, todos se dirigieron a la nave que los recogería para llevárselos junto a su equipamiento y pertenencias.

Alrededor de una hora pasaron recorriendo el extenso territorio, sentados en la nave que viajaba rápidamente para transportarlos.

Y cuando esta se abrió luego de parar, un paisaje nunca antes visto se presentó ante el Lightbringer.

Esta era el lugar conocido como Fondart; muchas personas pasaban de un lugar a otro y grandes edificaciones se extendían hasta donde su vista podía alcanzar.

Pero en medio de su fascinación por el nuevo sitio, los demás lo instaron a seguir con su camino para presentarse en el palacio donde se celebrarían sus logros.

Aun así, esa sensación de querer descubrir más cosas seguía vívida en su cabeza, haciendo que durante la caminata pensara en que otras cosas interesantes podría avistar en el futuro.

Eso, hasta llegar al lugar; un gran edificio como un castillo de aspecto antiguo pero remodelado para darle una gran presencia y majestuosidad en sus colores de blanco puro.

Mientras se acercaba sin apartar la mirada de la hermosa estructura, Obon los detuvo para hablar de algo con los vigilantes y luego acceder a través de las largas escaleras que conducían a una inmensa puerta de madera negra.

Un guía se presentó, parecía algún conocido de Obon, y él les enseñó el sitio, dándoles una explicación de distintas cosas del castillo a modo de recorrido.

Al finalizar, la última parada eran las habitaciones que les proporcionarían hasta que llegara el momento del evento al que le faltaban pocos minutos para iniciar.

El terrateniente se apartó del grupo para ir a algún lado, y Crim, antes de acceder a la habitación para descansar un poco, fue llamado por el guía cuyo nombre era “Melard”.

El guía le dijo que tendría que residir en un lugar distinto mientras esperaba, por lo que sin replicar se fue con él a una habitación de apariencia más lujosa, en donde resaltaba algo que se encontraba en el centro de esta, posado a simple vista.

Era una armadura, y no parecía una armadura normal.

Melard le dijo con rapidez que esa armadura sería el atuendo que usaría mientras se presentaba ante su Rey para recibir el título y su medalla, para luego quitársela por el resto del día.

Pero eso no significaba que tendría que devolverla; la armadura sería regalada a su persona al ser un equipamiento de calidad y funcional hecho a la medida para él.

Crim suspiró y entró sin respuesta para ponerse la armadura dejando atrás a Melard, que le preguntaba si necesitaba ayuda con eso.


Pasaron unos minutos desde que se puso la armadura ceremonial, algo incómodo por el tipo de protección a la que no estaba acostumbrado se dedicó a pasar el tiempo sentado.

Y ahí le vino una pregunta.

¿Ahora que poseía ese anillo cuyo poder era el mismo que ya tenía qué tipo de cosas podría hacer?

Con eso en mente, comenzó a probar usando el anillo a la vez que la grieta normal, no pensó en una ubicación en específico.

Solo quería una puerta.

Ante sus ojos, la realidad se distorsionó de manera inusual, la brecha fue creada.

Pero lo que se mostraba ahí era distinto a cualquier otra vista que hubiera presenciado; era blanco, vacío y desprendía una sensación ominosa, pero atrayente para él.

Y antes de que siquiera lo pensara ya estaba atravesándola con total normalidad.

Como pudo ver antes, estaba vacío, no importa a donde viera solo era posible presenciar la brecha a su espalda y el infinito blanco puro que lo envolvía en un sentimiento extraño, el mismo sentimiento que provocaba ese anillo.

Aunque su mente se hubiera quedado perdida en esa vista, sabía por instinto que no podría quedarse demasiado, así que volvió para cerrar ese espacio.

Ya tenía que irse, Melard lo llamaba a través de la puerta y su tiempo para presentarse era poco, por lo que el guía se retiró sabiendo que Crim ya tenía en cuenta a donde ir.

Así, salió de la cómoda habitación.

Solo, sin sus tres amigos se aproximó por los pasillos tranquilamente con sus pasos resonando en todo el lugar, que pararon cuando dos soldados frente a la gran puerta al final lo inspeccionaron con la vista para luego abrirle el paso.

Frente a él, una sala enorme con altos techos y un imponente trono al final de largas escaleras se presentaba ante él.

La luz del sol pasaba a través de las transparentes ventanas colocadas en lo alto, lo que dotaba al lugar de un aire solemne, majestuoso.

Sin miedo ni nervios, el Ligyhbringer siguió caminando viendo a varias caras conocidas que lo observaban atentamente.

Con algo de recorrido todavía por delante le indicaron que parara para que Obon saliera, brindándole una reverencia llena de respeto para luego presentar al joven ante el Rey y posteriormente retirarse.

Crim se acercó ligeramente para dar la misma reverencia a lo que su gobernante contestó parándose del trono lentamente.

Escalón tras escalón, él se acercaba a Crim que se arrodilló, en medio de la gran sala a vista de todos, siendo bañado por la suave luz del sol que se asomaba desde varias direcciones.

Ahora, estaban cara a cara, se encontraba frente al Rey de todos los Krammells, el monarca “Strudel”.

Strudel le pidió su nombre, a lo que fue contestado con un simple pero poderoso "Crim" que resonó en el lugar.

Una mano fue puesta sobre su cabeza, y el hombre exclamó con fuerza su nombre “Crim Lightbringer”, palabras que fueron precedidas por un tenue resplandor rosa emitido desde el ostentoso medallón colgando desde el cuello del viejo hombre.

Acto seguido, quitó su mano de la cabeza de Crim para ponerle una hermosa medalla con sus propias manos mientras lo declaraba como Caballero Real y un héroe para los suyos.

Crim se levantó del piso alfombrado donde estaba para mostrar el premio simbólico ofrecido a él, con una mirada seria que desde tiempo atrás se hacía cada vez más común en su cara.

El procedimiento estaba hecho, y todos levantaron sus voces en celebración, mientras el mismo dueño de los logros solo podía pensar en lo que pasaría desde ese momento.

El banquete comenzó con todos reunidos en el mismo sitio, incluyendo al rey y su familia.

Durante toda la velada posterior, Crim a pesar de ser el centro de atención y la razón de toda esa fiesta, no fue tan activo en lo que duraba esta, quedándose algo callado y dedicándose a comer, para distraerse un poco de sus preocupaciones hasta tener que irse ya más calmado.


Durante todo el día anterior se llevó a cabo la ceremonia para otorgarle su título, y ya era momento de que partiera hacia su destino.

El lugar donde tenía que batallar desde ese momento, y una de las zonas más fuertemente atacadas en toda su nación.

Pero de alguna manera, no había ni un atisbo de nerviosismo como la última vez, ya no sentía las mismas cosas y eso le resultaba extraño.

Mientras viajaba hablaba de vez en cuando con sus compañeros en lo que llegaban a su lugar de trabajo nuevo.

Una vez más se encontró con esa escena infernal de ver cadáveres en las lejanías, pero a diferencia de la última vez eso ya era una costumbre, nada nuevo para él.

Caminando con lentitud se posó frente a un soldado aliado para inspeccionarlo.

Con su mano tocó el frío cuerpo sin vida hasta que se le ocurrió algo.

Pasó un poco de su energía a modo de experimento intentando ver que pasaba.

El cadáver reaccionó levemente con una especie de espasmo, y antes de que siguiera más allá, el resto lo llamaron para irse sin percatarse que tipo de acciones estaba realizando con el soldado.

Con el llamado se levantó sacudiéndose el polvo para reunirse con los otros.

Crim suspiró viendo el lugar que tendría que defender desde ese momento.

Perdonar es sufrir

Crim entró a los cuartales con los demás a paso rápido para luego ir directo a una sala que previamente les indicaron en donde se presentaron con la comandante local llamada “Madelaine”. La cual aparentaba ser una señora de una edad considerable, y que amablemente les dijo en donde tendrían que quedarse sabiendo quienes eran y porque llegaron hasta ahí.

Al salir de la habitación todos se dividieron para ver el lugar y así familiarizarse con él. Y Crim decidió que debía observar el lugar que conectaba con la cordillera en la que los Sardea pasaban.

Al llegar al sitio Crim tomo respiró profundamente mientras a lo lejos pudo ver las numerosas montañas que empujaban el frío aire invernal con rápidos vientos, llevando consigo el olor a muerte por las numerosas batallas ahí desatadas. Un olor que para bien o para mal ya le era muy familiar y estaba grabado con fuerza en sus recuerdos por el tiempo en el que ha estado expuesto en su vida.

Sin darse cuenta, varios minutos pasaron en lo que miraba casi maravillado el panorama que ocultaba toda la matanza que se liberó hasta no mucho atrás, y dando un último vistazo a sus alrededores se giró para encontrarse con los otros, pero al mirar atrás notó que había alguien esperándolo con una mirada seria en su cara.

Era una chica, que estaba vestida al igual que él y la reconocía de antes, de cuando estaba entrenando para hacerse un Lightbringer.

Era Eclair, Eclair Lightbringer; la persona con el resultado más alto durante esas pruebas y quien también era hija del hombre que los instruyó, es decir, Obon. Pero lo que no sabía era porque se encontraba en ese lugar.Su compañera le dijo con frialdad que debía presentarse en los campos para mostrar su cara ante los soldados que allí se encontraban esperando, esto debido a su nueva posición y el rango de Lightbringer que le daba un rango superior al de la mayoría de personas del lugar sin contar a Eclair y a la comandante.

Los dos caminaron en silencio hasta salir al lugar indicando, en el que se reunieron con Voya, Reo y Caron para luego ser guiados a un lugar elevado en donde se muchas personas se encontraban en filas.

Todos dieron unas breves palabras diciendo quienes eran y que fueron enviados al lugar como una ayuda. Todo el público entendió la razón al momento de la presentación de Crim, a quien reconocieron como una especie de héroe que salvó a una persona de gran importancia y realizó una hazaña.

Las evidentes razones por las cuales los identificaron como personas sobresalientes solo hicieron sentir al Krammell agotado, cansado de todo eso.

Pero aunque quisiera ya no podría escapar de todo el lío en el que se metió, sería cobarde de su parte y cualquier ayuda era necesaria.


El tiempo pasó hasta que se hizo de tarde, todos se habían ido por su parte a excepción de Voya y Eclair quienes se quedaron juntos.

Mientras que Crim, se encontraba allí una vez más, parado viendo el paisaje sin pensar en nada en particular, solo observaba la vista con atención. En total silencio pasó casi todo el día sentado ahí, y en su concentración logró avistar algo a la distancia, unas sombras cuya figura sobresalía en el ocaso del día que cubría la tierra.

Él sabía que era eso.

Cerró sus ojos mientras tomaba aire con calma, y en su mano formó un vórtice que creció hasta que en un movimiento rápido fue lanzado en la dirección de donde las sombras iban.

Sin prestarle mucha atención fue avanzando lentamente para avisarles a todos él mismo, para alertarlos de que sus enemigos se acercaban a su ubicación.

Era un ataque Sardea, uno de los tantos por los que tendría que pasar desde ese momento, pero estaba bien, esa era su vida normal desde mucho atrás.

Todos al saber que se acercaban actuaron con rapidez para posicionarse en sus lugares; algunos apoyaban desde atrás, otros estaban se dedicaban a flanquear, y también estaban las líneas delanteras en donde se encontraban Crim, Voya, Eclair y Caron como los líderes y su fuerza de batalla más grande.

Crim empezó a llenar el lugar por el que llegarían con grandes burbujas brillantes y se sentó en el suelo mientras contemplaba que debía hacer mientras los enemigos quienes para no generar mucho alboroto marchaban lentamente.

Todos lo vieron; sus mangas empezaron a brillar y desde ahí numerosas serpientes brotaron como si estuviera creando vida desde la nada. Algo sorprendidos, vieron como las serpientes se movían en silencio pero a una velocidad vertiginosa hacia donde los Sardea y sus razas aliadas se encontraban como si fuesen exploradores.

Dubitativos, se quedaron expectantes por lo que pasaría.

Y así un rato pasó en esa espera hasta que lograron ver con claridad a todos sus enemigos, cosa que hizo a los de atrás lanzar andanadas de ataques para ralentizar su avance o hacerlos retroceder antes de que llegaran.

Pero en la esquina de la visión de los Lightbringer pudieron notar que más figuras se acercaban desde sus laterales, lo cual hizo que gritaran a todos sus aliados que estuvieran atentos. Y cuando notaron, los que venían desde el frente comenzaron a avanzar mucho más rápido dejando a algunos atrás, quienes se quedaron parados apuntando a esa zona, hasta que liberaron una onda inmensa como si de un cañón se tratase.

A gran velocidad se les acercó para causarles un daño devastador, e hizo que las alarmas de todos se activaran, en vano.

Eclair y Voya actuaron juntos para crear un gran portal que redireccionó el ataque hacia ellos mismos haciendo que tuvieran que esquivarlos para luego avanzar dejando ese truco de lado.

Ya estaban frente a frente, y viendo a los asaltantes Crim notó que algunos se encontraban levemente heridos y cuando se lanzaron para atacar algunos de las filas traseras se quedaron inmóviles gritando cuando las serpientes que fueron creadas antes los atacaron mordiéndolos haciendo que Crim por fin se parara desatando las esferas que creó haciendo que quienes volaban se vieran afectados por la explosión y ocasionando que algunos se retiraran.

Eclair lo miró un momento antes de abalanzarse para atacar con una lanza y Voya que la apoyaba.

Antes de atacar a corta distancia el ahora caballero lanzó numerosos perdigones que se adhirieron a sus enemigos para debilitarlos y así evitar adentrarse en el combate, pero cuando vio una oportunidad se escabulló usando su manto para posicionarse en el punto ciego de sus contrincantes y disparar el mismo vórtice con el que antes los asedió mientras usaba una espada que creó para decapitar al más cercano durante la conmoción.

Todos los que se vieron afectados se concentraron en él al reconocer su identidad, comenzaron a intentar matarlo, pero cuando el Lightbringer se vio abrumado creó un portal en sus pies y desapareció para reposicionarse en el cielo, desde ahí usó su posición para dispararles muchas ráfagas, lo cual Eclair usó para cargar un poderoso ataque arrasando a un buen número de soldados.

Los Sardea corrieron al estar siendo dominados por ellos, aunque habían comenzado teniendo una ventaja por atacarlos desde los costados, ya ellos sabían de sus planes y tenían a esos refuerzos con los que no contaban.

Y en el momento en que se posicionaron para huir sin sufrir demasiados daños Voya creó un gran muro para detenerlos, que Crim tomó como una oportunidad para acabarlos ordenando al resto de soldados que realizaran una acción en conjunto que los matara a todos.

Destellos fueron hacia ellos creando pequeñas explosiones y una pantalla de humo que poco luego desapareció para revelar sus inertes cuerpos.

Con el final de la batalla, el Lightbringer ordenó que todos fueran a reparar cualquier daño mientras se llevaban los cadáveres aliados.

Esto le dio una oportunidad a Crim para abrir una puerta hacia ese lugar que descubrió usando su anillo junto a la brecha y tirar a 5 de sus enemigos allí. Necesitaba empezar con sus experimentos luego de retirarse a su habitación.

Cerró la puerta del pequeño cuarto y se movió usando el portal para entrar a ese lugar tan extraño, donde solo se encontraban los cadáveres y un maniquí con su armadura ceremonial además de la caja en donde se encontraba el traje que le regalaron.

El blancor puro del lugar le hizo sentir algo mareado y perdido, pero lo ignoró para concentrarse en su trabajo.

Tenía que reanimar a esos soldados; “Cualquier ayuda es bien recibida” era algo que pensaba al momento de hacerlo, pero un sentimiento oscuro lo hizo dudar unos segundos antes de empezar, hasta que recordó que era su deber aunque nadie se lo hubiera dado.

Tenía que asegurar su supervivencia, la de sus padres, y la de su pequeña hermana que se encontraban en su pueblo natal.

Puso sus manos sobre el Mantón que yacía muerto a sus pies para hacer fluir su energía a través de él como si electricidad en un cable se tratase.

Cuanto más inyectaba, más espasmos presentaba, hasta que unas quemaduras se empezaron a ver haciendo que se detuviera y lo comenzó a meditar, estuvo un rato ahí para pensar en cuál sería la fórmula.

Mientras lo pensaba, probaba diferentes cosas con el mismo cadáver dañado, y en un punto, al pasar su Ki por todo el cuerpo de manera que se extendiera como raíces, logró hacer que se moviera un poco, levantándose torpemente y dando lentos pasos hasta derrumbarse.

No porque no lo pudiera controlar de manera adecuada, sino porque el mismo ya se encontraba en muy mal estado, gracias a eso no pudo soportar ser manipulado y fue descartado.

Hasta la noche, cerrado en ese espacio continuó practicando en su dominio de esa nueva técnica.

Una técnica por la que muchos, especialmente Altair le acusarían. Pero ninguno pudo detenerlo por la ayuda que proporcionaba el poner a las tropas que fueran asesinadas en su bando en contra de ellos.


Pasaron unos 8 meses desde que Crim llegó a su nueva área, y la situación se veía desesperanzadora; aunque en ese lugar lograban aguantar a los ataques, los reportes constantes decían que el avance enemigo se estaba haciendo inevitable; varios sectores se habían tenido que retirar a otras zonas para sobrevivir.

La frontera donde antes estaban seguía en pie, pero estaba en una muy mala situación aún con Obon ahí, por lo que Voya y Reo fueron enviados devuelta junto a varios Lightbringer más.

Y Crim seguía ahí, quedó como el defensor principal de la base junto a Eclair, quien si bien quería ir junto a Voya, con quien empezó una relación para ayudar a Obon, el mismo pidió que se quedara junto a Crim para ayudar.

Ellos podían encargarse les dijeron.

Por eso, ellos dos se quedaron defendiendo esa base, mientras los asaltaban con múltiples noticias de alguna batalla perdida y algunas victoriosas.

La paciencia del Krammell se acababa, ya estaba harto de toda la lucha y solo podía quedarse recibiendo órdenes cuando lo único que deseaba era descansar de todo eso, detener toda la guerra estúpida en la que estaba encerrado.

Un día por la noche, 2 semanas luego de que Voya partiera un mensaje llegó a Madelaine, quien se lo comunicó a los dos Lightbringer con gran peso en su expresión sombría.

Voya, Reo y Obon murieron en servicio.

Les dijo que el guerrero más poderoso que tenían los Sardea había ido personalmente a batallar, pero no iba solo; un gran pelotón lo acompañaba, y entre ellos se encontraba un mercenario desconocido pero que fue identificado como un miembro de la raza Mantón. Esos dos junto a los soldados regulares que traían lograron de manera sorprendente el ganar esa batalla aun cuando allí se encontraban muchos soldados poderosos, por sobre todos Obon.

Eclair, al lado de Crim comenzó a llorar por la pérdida de su padre y pareja.

Pero el caballero, solo se quedó parado con una expresión de absoluto enojo, y aunque pequeñas lágrimas se formaron en sus ojos este se contuvo de tal cosa y se quedó esperando a Madelaine, quien tenía algo más que decir.

Parecía que ellos dos tenían que agruparse con los sobrevivientes de esa lucha para destruir a las fuerzas que seguían en una marcha, arrasando a puestos de vigilancia o asentamientos Krammells casi de manera suicida al estar en territorio enemigo.

Crim partió dejando atrás a la impactada Eclair, debía irse volando cuanto antes para detenerlos y evitar que cobraran más vidas inocentes en su cruzada. Aceleró a gran velocidad yendo en la dirección que le dijeron, volando por varios minutos por fin sintió algo en la lejanía que lo hizo desviarse ligeramente para aterrizar en uno de los muchos bosques frondosos de su nación.

Cuando llegó sintió que se acercaban a él, ya sabían de su ubicación y que no era ningún aliado. Varias presencias lo rodearon sin posibilidad de escape, esto puso alerta al joven que esperaba la iniciación por parte de sus enemigos, que tras impacientarse comenzaron a moverse por sus alrededores para desorientarlo. Unos segundos transcurrieron y diversos ataques fueron a su lugar, a lo que Crim respondió ocultándose dentro de una sombra, desapareciendo del rango de visión y volviendo a aparecer detrás de uno de los atacantes para asesinarlo decapitándolo.

Otros soldados se abalanzaron sobre él para atacarlo, mientras que los más lejanos apoyaron con técnicas a distancia, Crim se defendió desviando algunas habilidades, esquivando ataque. Atacaba a puntos débiles y así asesinarlos de una sola vez.

De todas maneras, disparos le rozaban, golpes le impactaban, y el daño se acumulaba en él a medida que la batalla progresaba y los números lo superaban enormemente. Eso fue, hasta que otra presencia se acercó, era conocida para Crim.

Era Eclair, que luego lo siguió para incorporarse en la batalla contra los atracadores, llegó balanceando una lanza para dispersar a muchos enemigos y luego disparó una ráfaga para matar a otros.

Algo más estable, Crim continuó la batalla con muchos intercambios de golpes, hasta que finalmente ganaron la contienda con algo de dificultad.

Heridos y cansados avanzaron volando lentamente a la base para recuperarse tan pronto como pudieran. Estaban en un mal estado y no sabían cuando habría un ataque, era necesario estar preparados, pero el daño que sufrieron lo dificultaría.

Lentamente, se fueron acercando a esas montañas que tanto tiempo defendieron y un mar de presencias se hicieron evidentes ante ellos, lo que los hizo acelerar un poco manteniendo su Ki oculto dentro de lo posible.

En el momento que se acercaron lo suficiente, vieron como un crudo infierno se desataba a sus pies; a diferencia de las reñidas batallas en donde habían estado, era claro que los dominaban, y con su ausencia para detener el avance de aquellos soldados y la muerte de Voya que era el otro Lightbringer en esa base.

Destellos de luces caían generando explosiones como un bombardero en las sólidas y gruesas paredes de piedra del lugar como un bombardero sin piedad que iluminaba la escena de muchos soldados perdiendo su vida con sangre brotando a borbotones de sus cuerpos que en un parpadeo perdían la vida para ser nada más que un obstáculo en el campo.

Con esta vista presentándose ante él, Crim se disparó como una bala no sin antes disparar una estela de energía desde su mano que se estiró hasta el medio de las fuerzas rivales cuando estaba en lo alto. Ya en el suelo la jaló haciendo que esta se activara generando una explosión que mató a muchos soldado, pasó a un enemigo cercano para matarlo con sus garras y luego reposicionarse con sus ojos moviéndose por todas partes para buscar al último de sus compañeros a quien no lograba encontrar.

Tomó varios cadáveres tanto de aliados como enemigos en los que hizo fluir su energía haciéndolos levantarse para atacar a sus rivales Sardea y acompañantes.

Eclair, que llegó justo vio con ira como realizaba tal acto, parecía furiosa pero el Lightbringer no le prestó atención, siguió atacando a soldados enemigos con brutalidad, deshaciéndose de todos con un solo golpe, sin importar su cansancio, su cuerpo dañado, y los ataques que le estaban enviando seguía atacando sin cambiar su expresión. Mataba sin parar y Eclair le ayudaba encargándose como podía de otros para liberar esa ira que iba dirigida al joven.

Su constante ataque siguió mientras sus cuerpos ya agotados seguían desgastándose en el ritmo de la guerra que parecía perdida. Pero en algún momento, una luz azulada apareció y manos se extendieron de ella para tomarlos y sacarlos del lugar en un momento.

Cuando fueron tirados, se encontraban en un lugar ya conocido por ellos, era esa sala en donde Crim fue ascendido, ese lugar donde conoció al Rey Krammell, la gran sala estaba cubierta por la luz de la suave luna y las leves fuentes de visión que estaban esparcidas por el lugar que se prendieron con fuerza para terminar de mostrar la cara de Melard, quien los llevó ahí por razones desconocidas.

Crim lo miró con frialdad, mientras que Eclair más bien parecía impotente por la situación, mientras que Melard solo dio un semblante oscuro, denotaba amargura y a la vez tristeza en ella. Era claro porque era esa expresión, y cuál era la razón por la que ellos fueron llevados a ese lugar tan súbitamente.

“Esa batalla ya estaba perdida jóvenes. Tuve que rescatarlos para evitar que perdieran sus vidas.”

Ninguno dijo ni una sola palabra ante esa verdad de la que ellos ya eran conscientes.

Sin seguir mucho más el tema, Crim se dio la vuelta para salir de ese lugar e irse a paso lento y cansado, nadie lo detuvo, Melard sabía que no debía y Eclair no quería ni verlo a la cara luego de lo que hizo allá.

Con su largo manto puesto el Krammell avanzó por esos pasillos hasta salir del castillo sin mucho problema al haber sido reconocido por los guardias. La gran ciudad estaba cubierta de tinieblas, pero con la iluminación suficiente como para que los Krammells pudieran ver perfecto.

Caminó por esa ciudad que antes lo había maravillado, no le prestaba atención a quien lo viera, o a las personas que le preguntaban por su estado. Seguía moviéndose con su mente perdida en los pensamientos sobre lo sucedido en ese día, y de como lo llevaron hasta ese lugar sin avisarles dejando de lado a Caron para que muriera solo por no ser un miembro de los Lightbringers.

Al final, salió a las afueras, viendo otra vez el frondoso bosque característico presentarse ante él, y ahí paró; se sentó recostado a un gran árbol mirando el cielo nocturno en completo silencio mientras las horas pasaban con tranquilidad.

La caída

Primera parte

Cuando el tiempo transcurrió, la oscuridad de la noche comenzó a desaparecer haciendo evidente los pequeños rayos de sol que se asomaban desde las hojas de todos esos infinitos árboles, y la brisa fría de la mañana se presentaba con el calor provocado por esa luz. El joven Lightbringer que estuvo viendo el cielo nocturno hasta el amanecer tomó aire y se levantó para irse al castillo del que antes se fue.

Nuevamente caminó por la ciudad captando las irritantes miradas de los transeúntes que traficaban por el lugar de manera despreocupada, sabiendo toda la muerte que se encontraba más allá de esos muros, lo que hacía a Crim sentir algo de animosidad hacia sus inconscientes semejantes.

El imponente castillo se presentó ante él con varios guardias rodeándolo y Melard que lo esperaba con paciencia parado. Crim lo ignoró siguiendo su camino y el hombre lo siguió con naturalidad unos pasos atrás, diciéndole que ya habían preparado doctores para que le ayudaran en su recuperación en la misma habitación en la que antiguamente residió para su ceremonia.

El Krammells no dio respuesta y fue a donde le dijo.


Pasaron unas horas y los doctores habían hecho lo mejor que podían para tratar el herido cuerpo del joven, su condición al menos era estable por su regeneración natural y podía moverse bien, así que el trabajo fue relativamente fácil. Crim tuvo que salir luego ya que fue llamado a otro lugar para discutir de varias cosas; el futuro, la situación en la que se encontraba, pero más importante, lo que tendría que hacer de ahí en adelante como caballero y principalmente como un Lightbringer de gran poder.

En camino al lugar que le dijeron se encontró con su compañera Eclair, que lo vio un instante con rabia, sus miradas se cruzaron y los ojos de la chica todavía parecían profundo rencor.

Los dos caminaros hasta entrar en la larga sala de reuniones donde estaban Melard, Strudel, y otras personas con rangos altos además de todos los Lightbringers que estaban vivos, todos sentados en sillas con un acompañante consigo detrás.

Crim vio con el ceño fruncido la silla que le reservaron, o más exactamente que tras ella, estaba Caron, quien según él pensaba, estaba muerto desde el día anterior; su cuerpo estaba cubierto de heridas y vendado, era obvio que sufrió en pelea, pero lo importante es que estaba vivo.

Se dirigió a la silla sin hablarle a nadie para escuchar la charla, que les decía a los Lightbringers sobre su misión desde ese momento; dividirse por todas las partes del país que no habían sido tomadas, combatiendo como puedan junto a guardias personales que los protejan y un compañero.

Todos fueron asignados a áreas específicas y tendrían que moverse por el lugar apoyando como pudieran, rotando a veces de lugar en lugar, juntándose para proteger lugares que reciban ataques de alta escala, etc.

La reunión concluyó con Strudel agradeciéndoles a los presentes y retirándose junto a Melard.

Esa sala en poco tiempo se vació al no haber más asuntos allí. Crim acompañado de Caron salió a un lugar deshabitado para hablar.

Le preguntó cómo seguía vivo, aunque esa base estaba perdida estaba ahí parado, herido pero como si nada hubiera pasado en esa batalla.

El hombre mayor sonrió, pero a pesar de que su cara sonreía su expresión era oscura, dolida y hasta depresiva, estaba cansado. Crim lo sabía, él llevaba mucho más tiempo en esa situación.

Caron respondió diciendo, que mientras protegía a Madelaine, entre las llamas, disparos y ataques Melard apareció para tomarlos, o más específicamente a la señora del lugar, pero viendo como él la protegía y sabiendo que era el último amigo de Crim decidió llevárselo también consigo.

Eso significaba que Madelaine estaba también viva, pero probablemente estaba recuperándose.

De esa manera llegaron al castillo apenas vivos. Vivos, para seguir luchando en esa guerra perdida que tanto ha durado, en donde tantos han muerto.

El menos de los dos estrechó su mirada y se volteó para irse dejando solo a Caron, que no lo detuvo. Su objetivo era conseguir a Melard, quería interrogarlo cuanto antes sobre algo que pensó con la explicación de Caron.

Pasó por todas partes buscándolo, preguntó por él, lo llamó, hasta que el sujeto avisó que estaba en una habitación, por lo que Crim se fue hacia allí, para encontrarse al Rey, su hija, su esposa y Melard sentados en una silla comiendo y bebiendo te.

No le prestó atención a nada de eso y usó telekinesis para hacer flotar al Krammells y empujarlo contra la pared. Melard solo hizo una seña a los guardias para que no actuaran. Nadie en la habitación se movió, y las miradas se enfocaban en el chico que agredió a un hombre importante mientras lo miraba fríamente.

“Dime, Melard. Si fuiste a rescatarme a mí y a Eclair ¿Por qué no hiciste lo mismo con Voya? Con Obon, ¿No el comandante era un amigo cercano suyo?”

Melard suspiró.

“A veces en la guerra la gente no puede ser salvada chico… No podía hacer nada”

Crim lo presionó más fuerte sin decir ni una palabra, solo lo miraba a los ojos.

“Yo lo vi, creé una brecha, y si hubiera ido para ayudarles yo también habría muerto en el acto, no había nada que hacer.”

Un inmenso odio comenzó a crecer desde adentro del joven que seguía presionando al otro Lightbringer con fuerza, pero se detuvo dejándolo caer.

Antes de irse vio al Rey Strudel un segundo, y le hizo una leve reverencia por cortesía. Ya era hora de que partiera al lugar que le señalaron para dar su ayuda, no podía perder más tiempo porque no sabía si vidas se perderían por solo estar allí un segundo más.


Pasó poco más de un año, Crim vagó junto a Caron por distintos lugares del país por las órdenes de arriba que le exigían pelear a muerte todo el tiempo, defender lugares en batallas imposibles de ganar, asesinar grupos de atacantes que amenazaban con penetrar el territorio para masacrar pueblos, ciudades y otros tipos de asentamientos Krammells.

Apenas si tenías tiempo para descansar y estaba matando gente constantemente.

“¿En qué momento dejó de importar acabar con una gran cantidad de vidas?” “¿Cuándo fue que todo empezó a dar igual?” Esos pensamientos eran los que pasaban por su cabeza, que llegó al punto en el cual incluso con tales preguntas le era difícil sentir algo al respecto y simplemente actuaba por instinto.

Pocas eran las cosas que le causaban alguna emoción, y era hasta perturbador que solo quisiera explorar sin objetivo alguno o quedarse leyendo sin hacer nada más, todo lo demás le daba exactamente igual y era casi carente de importancia.

Un día, cuando patrullaba una zona en silencio junto a Caron, con quien a pesar de todavía mantener una buena relación se notaban cada vez más distantes, fueron avisados de que un área había caído; los Sardea mataron a casi todos ahí, casi no hubo supervivientes, y luego se dividieron en dos grupos que se fueron por dos rumbos distintos, aparentemente para recolectar información del lugar para futuros ataques mientras destruían todo a su paso.

Les señalaron las dos direcciones a las que fueron para que vieran cuál de ellas era la más cercana. Crim revisó con cuidado, pero vio algo.

La más lejana, sabía dónde era eso, conocía bien ese lugar.

Era donde su hogar se encontraba, la casa que desde hace tiempo no visitaba.

Avisó que iría a ese lugar brevemente y abrió una brecha usando los recuerdos que tenía para aparecer en un lugar cercano. Caron lo siguió a través de la puerta gritando que empezaran a movilizar al resto para apoyarles en caso de ser necesario.

Al salir vieron a unos cuantos metros desde donde se ocultaban la luz de las llamas alzarse, con repetidos estallidos y fuertes ruidos que cubrían el pueblo rodeado de fuertes árboles y numerosos estanques de agua en un total caos.

Los dos compañeros se separaron un poco para flanquear, viendo que ya habían empezado. Crim por su parte se escabulló en las sombras mientras mataba a algún soldado que se encontraba.

Esa escena que vio cuando entró era terrible; el fuego quemaba el lugar, soldados matando a los pocos habitantes del pueblo que conoció en su infancia, las casas siendo destruidas.

Y aun así no era difícil de ver para él, odiaba estar acostumbrado.

Usando su velocidad mató a enemigo tras enemigo en un ataque incesante, saltando entre ellos para ir hasta donde su casa se encontraba.

Cada vez más rápido, no podía parar, siguió adelante trasladándose de lugar en lugar

Al final, se quedó parado viendo adelante, no por miedo, no por ira, solo estaba impactado mirando esa vieja casa con una expresión seria.

Segundos después, caminó unos pasos al ver sangre brotar desde debajo de unos escombros que retiró con cuidado. De ahí vio el cuerpo aplastado en mayor parte de su madre que todavía respiraba pero estaba herido y a punto de morir, era imposible que se salvara llegado a ese estado en el que se encontraba.

Era su deber acabarla, solo quedaría sufriendo en el límite de la muerte. Crim vio a su madre unos momentos y le susurró unas últimas palabras en el oído para terminar su vida usando las garras.

Se paró viendo las manos ahora cubiertas de sangre fresca, luego inspeccionó el lugar, en el que no encontró a su padre, y cuando estaba a punto de irse, recordó a alguien más: Su hermana, María.

Corrió por todo el sitio buscándola, intentando saber su paradero y si estaba viva. No la encontró en los alrededores, pero siguió saltando distorsionando el espacio para moverse rápidamente, hasta que llegó al centro del pueblo, en donde muchos enemigos se arremolinaban alrededor de Caron, el cual soportaba bien el asalto.

Buscó por ese lugar teniendo en mente que Caron estaría bien, los atrajo por algo, y cerca de donde se ubicaba una tienda estaba a quien buscaba.

Pero no como quería encontrarle.

Los cadáveres calcinados de sus dos familiares estaban pegados; Acker, su padre se encontraba sobre ella como queriendo protegerla, pero los dos estaban quemados y sin vida dando una imagen infernal.

Crim tomó un suspiro del aire lleno de cenizas y humo a través de esa bufanda que le dieron y se giró hacia su compañero para ayudarlo, sintiendo también la presencia de los aliados que iban a apoyarles.

Se lanzó contra todos sabiendo que Caron lo protegería, e inició una matanza sin compasión, como liberando el estrés que sintió sobre ellos, matándolos por inercia sin pensar en nada específico.

Cuando la batalla terminó, y las llamas se apagaron, los dos compañeros se sentaron viendo como los demás Krammells ayudaban a quitar los cuerpos. El pueblo ya no tenía habitantes y sus casas no estaban en pie en su mayoría, por lo que ya el lugar no era más que un montón de escombros llenos de muerte.

El joven se quedó mirando hacia adelante con su mirada perdida y fríos ojos.

Crim, en la guerra es imposible evitar que se cobren muchas vidas inocentes.” Caron dijo esas palabras parecidas a las de Melard, lo cual le irritaba, e hizo que se retirara usando la brecha para ir a ese espacio blanco.

Segunda parte

El vacío se extendía ante él, abrazándolo desde todas direcciones, Crim estaba sentado absorto en sus pensamientos más profundos por los eventos sucedidos recientemente; su familia a la que tanto pensó en proteger se había ido de maneras horrorosas, y no pudo protegerlos de ese destino tan cruel con el que se encontraron.

Pero no podía quejarse de eso y parar con su deber por todo lo que pasó.

Solo le quedaba desechar todos esos pensamientos.

Ya nada era importante más allá de mantenerse, solo debía seguir adelante, avanzar sin parar e intentar sobrevivir en ese mundo lleno de desgracias, guerra y destrucción sin sentido, en donde las personas con malas intenciones hacían lo que querían, mientras que quienes deseaban hacer el bien terminaban siendo presionados hasta el límite, cuando intentaban beneficiar al mundo creaban tragedias, muerte, y una gran cantidad de efectos secundarios por sus acciones que afectan al futuro.

Por donde lo viera, nada estaba bien para él, el mal solo provocaba caos sin sentido, mientras que el bien, buscar el beneficio puro de la gente podría llevar consigo consecuencias desastrosas.

Las dos eran malas a su manera, y cada una de las opciones puede llegar a provocar algo.

Su mente vagó entre tales cosas durante mucho.

Y se dio cuenta de algo.

Irse por un lado solo causaría sus males, el bien puede convertirse en algo malo y viceversa, por eso no pueden existir sin la otra parte, tan solo caras de una misma moneda.

“Las luces más brillantes proyectan las sombras más oscuras”

Sabiendo eso, solo pudo llegar a un pensamiento; el mundo no puede irse hacia un lado, porque solo desgracias saldrían de ello, y por eso era necesario el equilibrio siempre.

El orden natural no debía ser alterado de ninguna manera, las innecesarias guerras tienen que ser evitadas a toda costa, y solo de esa manera se puede evitar que el caos asolador azote el mundo.

Con su cuerpo ya un poco descansado salió de esa habitación para aparecer en esa vieja y destruida aldea, donde solo quedaba silencio, solo un alma era perceptible a la vista. Esta persona era Caron, sentado en el suelo con los ojos cerrados.

El hombre lo saludó con tranquilidad diciéndole que debían irse.

Su cuerpo se encontraba en peor estado que cuando se fue, es decir que estuvo luchando contra los otros soldados que se separaron antes y luego fue a esperarlo.

Crim fue con él a su base, en donde los estaban esperando, y no por buenos motivos, o al menos no nada que fuera agradable.

Querían que él reviviera algunos cadáveres de soldados caídos para que lucharan por ellos en momentos posteriores, a lo que Crim con algo de renuencia tuvo que obedecer y hacer su trabajo.

Empezó con los más dañados, para dejar uno que se encontraba especialmente en buen estado para el final y probar algo que tenía en mente desde antes.

Si podía afectar la mente para hacer que otros visualicen cosas que no están allí, ¿Podrá meterse con el cerebro de una persona? Y para él, esta era la oportunidad perfecta para probar esa teoría, y de esa manera obtener algo de valiosa información.

Pasó por todos hasta llegar a ese cuyo cuerpo estaba casi intacto y cerró sus ojos concentrándose para controlarlo en lo que intentaba tomar posesión de sus recuerdos.

Varios eventos de su vida fluyeron por su cabeza; fragmentos de su niñez, como creció para unirse al ejército y ser obligado a pelear en una batalla que sabían que ganarían si tan solo decidían acabarlo todo de una vez.

Pero no lo hicieron, solo por avaricia, por obtener el poder de sus enemigos los Krammells y sus conocimientos que usarían para los propósitos que tuvieran en mente.

No era el único que había sido enviado a morir.

Esos pensamientos lo irritaron un poco pero igualmente siguió adentrándose en la mente muerta del soldado para conseguir lo que quería.

Y ahí estaba, lo vio en su cabeza, era la capital Sardea de la que había escuchado, el centro de ese gran imperio con el que luchaban aparecía como una imagen clara.

Crim retiró ese enlace y dejó en espera a los cuerpos para irse.

Muchos años pasaron, ese tiempo pareció eterno entre la espera, los tiempos relativamente pacíficos en donde los dos bandos se reponían para el siguiente movimiento, y las innumerables batallas que fueron libradas, las cuales habían empujado a los Krammells cada vez más atrás en su territorio, el cual en ese momento se encontraba en parte dominado por los Sardea, quienes ya lo reclamaban como suyo, empezando a asentarse en este usando muchas veces las abandonadas estructuras de sus enemigos.

En un día de estos, Crim estaba defendiendo el último fragmento de terreno persistente entre los lugares ahora inhabitados o los tomados por las fuerzas rivales y la capital Krammell.

Se encontraba parado pacientemente en una muralla de tierra mirando el horizonte plagado de enemigos que volaban como un enjambre con el único objetivo de erradicar todo a su paso, y otros tantos que avanzaban por la tierra moviéndose organizados.

Le recordaba a aquél día en donde herido mató a aquél poderoso guerrero que casi asesina a su antiguo maestro y comandante, junto a él.

Caron, Eclair y varios otros Lightbringers acompañados por sus ayudantes estaban juntos posicionados en espera.

Pero el tiempo se detuvo cuando sintieron una poderosa presencia aparecer de la nada, solo surgió como si hubiera estado oculta, y no era para nada amistosa, era la presencia de un monstruo de gran fuerza.

Una explosión resonó cerca de ellos mandando a volar a numerosos aliados que estaban parados allí, y de ahí surgió esa presencia que notaron al mismo tiempo que el ejército atacante llegaba para luchar contra ellos.

Crim no podía dejar pasar a tal peligro, ni él ni nadie de los presentes en la base como defensores. Casi todos fueron hacia ese sujeto que causó tanto desastre y que de un momento a otro comenzó a matar a muchos soldados como si nada, no era un reto para él.

Antes de ir a la pelea, dispersó varias burbujas por los aires, esa técnica que tantas veces había usado seguía siendo efectiva, y algunos otros Lightbringers lo siguieron haciendo los mismo al haber sido instruidos en el uso de la técnica con el fin de expandir sus capacidades en el control de masas.

Todas las esferas fueron explotadas alrededor de las unidades voladoras desestabilizándolas además de causarles daños letales a la mayoría. Y Crim para aprovechar la ruptura en sus líneas realizó un movimiento con la mano, el cual provocó la fragmentación de las burbujas creadas por él mismo en ataques de Ki regulares que fueron dirigidas al suelo para impactar con los soldados terrestres.

Ya había ayudado un poco en esa parte, no era suficiente como para ganar pero era su deber ir hacia ese tipo que logró ver directamente al dirigir su mirada hacia abajo, observando una sonrisa insana plasmada en su cara

Era un hombre gigante y calvo de gran musculatura en su cuerpo lleno de cicatrices, una cara de lunático era visible desde lo lejos. Ese perfil de lunático a ojos de Crim no era el que poseyera una persona, era una bestia, un asesino sin propósito que iba a la guerra solo para matar a otros seres vivos como él, sin resentimiento ni objetivo más allá de la emoción que provocaba una batalla.

Lo reconocía, era un Mantón, y sabía que fue el mismo Mantón que según reportes, mucho tiempo atrás peleó contra Obon, Voya y Reo en la frontera acabando con sus vidas y la de muchos otros Krammells.

El hombre levantó su rojiza aura mientras los enemigos del bando en el que se encontraba lo atacaban pero su poder solo crecía y reía como desquiciado en medio de la contienda.

Para hacerle frente, Crim liberó serpientes por el suelo que se arrastraron por los suelos, veloces y sigilosas se dirigieron hacia su objetivo para atacarlo, y en conjunto a eso distorsionó el espacio para aparecer junto a él e impactar un ataque junto a sus esbirros.

Por un momento hizo algún ruido extraño e intentó responder el ataque, pero tres serpientes se pegaron para incapacitarlo como si lo paralizaran con su veneno, y esto hizo que Crim pudiera golpearlo tres veces usando sus palmas abiertas para lanzarlo contra el muro en el último y más fuerte de sus ataques.

Su cuerpo se clavó, pero parecía no haber sido afectado tanto, y seguía riendo.

El aura creció haciéndose mucho más prominente e hizo que las serpientes se consumieran con rapidez deshaciendo su corta existencia. Esto envió alertas en la mente del Lightbringer quien no retrocedió ni un paso mientras veía a donde podría irse en el peor caso.

La sonrisa que cargaba se hizo gigante y gritó con emoción “TE ASESINARË” entre incontenibles risas.

Se disparó para matar a Crim, quien activó unas marcas que dejó en su cuerpo cuando lo atacó, sin resultado, no se vio afectado por el dolor causado y solo vomitó algo de sangre sin detener su veloz avance.

Otra vez se trasladó, pero esta vez para evitar el potente ataque que le dirigirían, pero al aparecer en la zona también se mostró el Mantón en un parpadeo lo cual sorprendió a Crim que se preparaba para defenderse con una barrera.

Cuchillas de Ki rojo salieron de sus brazos en un grito, y cuando las bajó para matarlo apareció frente a él una sombra para escudarlo. La sombra era Caron, el cual puso otras barreras para complementar la suya y usó su escudo todo en un momento.

Pero aun así fue insuficiente para detenerlo; las cuchillas atravesaron todas las protecciones y cortaron el brazo con el que sostenía el escudo, destruyendo también en el proceso al mismo.

Caron fue llevado por Crim, quien tras abrir de par en par los ojos con algo de enojo se trasladó hacia otra zona dejando al guerrero solo por un momento, que luego cambió su atención a Eclair y otros dos Lighbringers que estaban juntos luchando.

Era claro que quería a los más poderosos, y sabiendo que pasaría luego de ver la brutalidad detrás de sus acciones, Crim creó un portal a los pies de Eclair y el resto que los envió hacia la entrada del castillo para huir, no era un enemigo al que pudieran enfrentar.

Era demasiado para ellos aunque no quisiera admitirlo, por lo que gritó a todo el mundo que hiciera lo mismo si era posible en su posición.

Casi todos crearon brechas para retirarse, Caron hizo una para ir junto a su amigo y dejaron la base, tenían que cederla.

Con gran parte de las fuerzas restantes ahora en la capital, los heridos tenían que ir a ser tratados. Crim les entregó a Caron para que le ayudaran con sus heridas, sabía que se recuperaría pero su brazo no podría volverle a crecer de ninguna manera, pero entendió que era mejor perder un miembro a perder una vida, por lo que solo pudo esperar que no lo afectara tanto.

Pero dejando eso de lado, tenía algo que hacer.

Su silueta desapareció con una distorsión y se movió tras varios saltos hacia el castillo para buscar a alguien a quien necesitaba.

En poco tiempo, llegó a la habitación, el lugar donde residía Melard, el mejor amigo del rey y del comandante Obon. Tenía que consultar algo con él ahora que estaban en las últimas, un ataque sería suficiente para acabarlos a todos y ponerlos a pies de los Sardea como simples esclavos.

Pidió permiso y luego de la respuesta abrió la puerta para aparecer en nada delante de su superior.

“Debemos irnos de este lugar.” Solo esa simple oración salió de la boca del Lightbringer, que miraba inexpresivo al hombre mayor directo a los ojos.

Melard no se mostró confundido por sus palabras, y solo le dijo que no tenían otros lugares a donde ir, los Sardea los perseguirían para exterminarlos o capturarlos para mantenerlos tal y como mascotas.

Crim estaba consciente de ese tema, por lo que aclaró que no era a algún lugar dentro de Gishiri, cualquier zona era peligrosa para ellos, y por esa razón tenían que ir a otro planeta, alejarse de sus tierras natales para conseguir un lugar mejor.

Pero Melard se negó, le dijo que si bien sabía de la existencia de un lugar, era una apuesta poco segura ir a ese planeta y el gobernante Strudel no estaría de acuerdo.

El joven entendió a que se refería, su raza siempre tuvo un apego inmenso a sus tierras natales y Strudel prefería quedarse ahí aunque eso le costara la vida de todos los suyos, cosa que no se aplicaba para él, todos estaban dispuestos a luchar hasta el final y eso provocaba irritación en Crim gracias a la guerra sin sentido y a su tenacidad muchas vidas se perdieron.

Lo comprendía, pero no lo compartía, aunque sus fines fueran buenos estaban a punto de provocar la extinción de su propia especie por su orgullo, eso le irritaba mucho.

“Su necedad causará que todos pierdan la vida, todo lo que hemos hecho habrá sido en vano, solo porque ustedes no pueden aceptar sus errores y nos dejan estancados en este sucio planeta lleno de avariciosos que siguen causando caos inútil.”

El hombre suspiró y le explicó que incluso si lograban convencerlo para irse, solo él sabía la ubicación y por más que quisiera solo podría crear un portal para que entraran unas cuantas personas, si querían ayudarlo era necesario que supiesen el lugar además de necesitar permiso lo cual era muy complicado de conseguir.

Sin pensarlo le comentó sobre una de sus habilidades, de la cual no estaba seguro poder utilizar porque hasta ese momento solo la había utilizado en cuerpos inertes. Era su enlace, con el cual podía ver sus recuerdos o pensamientos.

La otra parte aceptó y Crim se concentró de la misma forma que con los soldados caídos, pero era más complicado, no era posible ver todo libremente y no podía visualizar algo sin que Melard lo deseara.

Pero en un punto llegó al recuerdo, una vasta tierra que no reconocía se extendió ante él dentro de su mente y luego quitó el enlace. Su problema ahora era sobrevivir al ataque que sabían que llegaría en poco tiempo, a ellos no les daría tiempo pasar la información para evacuar a todos.

No había otra opción, debían salvar por lo menos a los combatientes experimentados y gente de alto rango, los demás aunque fuera difícil debían quedarse a morir.

“Es su mal, no intentaron a hacer nada para salvarse, al final tengo que encargarme yo de todo.” Eso fue lo que se repitió en su cabeza, para él, eran los culpables de su propia destrucción, por cometer estúpidos errores en el pasado y llevar a su raza hasta el borde de la extinción.

Solo por querer hacer un bien.

Cuando pasó el tiempo, luego de que los dos se separaran para irse por sus lados, el Krammell le habló a su compañero lo que tenía pensado para luego ver como reunían a toda la gente importante y fuertes guerreros con experiencia para que se quedaran al lado de la realeza con el fin de   protegerla, mientras que el resto se quedaban en sus casas o a las afueras de la ciudad como la primera línea de defensa.

Crim viendo las estrellas que se asomaban respiró el frío aire del ocaso a través de la ventana del oscuro pasillo del castillo solo iluminado por la luz dorada de su lámpara, hasta que fue llamado para presentarse ante el rey.

Por un momento se quedó viendo y luego se trasladó hacia esa habitación gigante a la que estaba acostumbrado, en la que vio a nobles, algunos Lightbringer y otras personas como Caron dispersas por el lugar, en silencio.

Strudel llamó a todos y les agradeció por sus servicios hasta ese punto, ya solo les quedaba esperar y pelear hasta el final.

Pero Crim no pensaba lo mismo, solo lo vio con ojos vacíos hacer tal discurso, lo irritaba un poco pero de todas maneras movió su cara para mostrar una sonrisa malvada.

“¿Hasta el final? No mi señor, mi servicio no acabará conmigo muerto en este lugar, no, tengo una última misión.”

La mayoría se sorprendió de escuchar que dijera esas cosas, pero vio como Melard y Caron que estaban al tanto no movían ni un músculo facial, mientras que Eclair lo miraba con rabia y sospecha, así que ignorándola prosiguió a abrir un portal.

“Ustedes quédense aquí, yo me encargaré de esto. Espero que no vuelvan a cometer los mismos errores estúpidos otra vez, les estoy dando una segunda oportunidad.”

El joven entró al portal a la vez que su sonrisa falsa se borraba y su compañera Lighbringer le gritaba por sus acciones repentinas.

Cerrando la puerta, apareció en medio de un desolado callejón cercano a la residencia real, era lo que buscaba porque ese era su destino fijo. Necesitaba acceder al lugar para su plan; asesinar al rey para desestabilizar a su país en vista del futuro cuando decidieran volver y reclamar sus tierras originales.

Crim usó una técnica que había aprendido para generar un portal a través de los muros y no tener que pasar por la seguridad, mientras usaba además las sombras para ocultarse con lo que evitaba ser visto.

Se movió en la penumbra evitando las luces que estaban por todas partes mientras para acercarse al edificio principal y ejecutar su deber.

Oculto en la oscuridad vio el área más iluminada fijamente, con el aire frío de la noche cubriendo la zona el Krammell usó su bufanda para cubrirse la nariz y boca.

Espero unos minutos sentado con paciencia viendo las estructuras hasta que encontró a un objetivo.

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En un momento luego de su espera apareció un guardia que patrullaba por el lugar, pero en el momento que se acercó fue picado por una serpiente que lanzó Crim mientras el mismo le tapaba la boca. Cuando este ya no se podía resistir lo asesinó cortándole la garganta para llevárselo a un rincón.

Con un toque de su mano creó un enlace luego de reanimarlo, y ahí vio la estructura del lugar para saber dónde se ubicaba el rey, parece que el príncipe "Amón", el guerrero más fuerte de su nación “Lax” y el rey “Vagre” habían estado celebrando junto a otros nobles de su país por la victoria desde horas atrás.

Eso era perfecto para sus planes, todos se encontraban durmiendo en el edificio con tranquilidad, y ese era el escenario ideal para su más grande acto.

El Lightbringer tiró el cuerpo dentro de su dimensión de bolsillo y creó una ilusión para imitarlo, lo cual usó para infiltrarse en esa fortaleza.

Caminó y después de entrar usó las sombras en conjunto a su distorsión e ilusiones para que no lo vieran ir hasta la habitación donde residía “Vagre”, sabía que sería sospechoso si lo hiciese y por ello era mejor opción pasar sin ser visto.

Al final, vio la lujosa puerta custodiada de dos guardias, los cuales se vieron sorprendidos por Crim que apareció de las nada y usó sus manos para taparles la boca a la vez que los lanzaba hacia el lugar donde tiró a su compañero.

Y por fin.

Podría estar solo con el rey, en ese lugar solo se encontraban su esposa la reina "Tila" y él, los dos durmiendo.

Crim mostró nuevamente esa sonrisa falsa, no estaba acostumbrado a tal cosa pero era necesario, tenía que disimular. Pero antes de atravesar la pared, se le ocurrió algo mejor.

Su cuerpo se distorsionó y adoptó otra forma, era una figura que conocía de hace mucho tiempo.

Era Namazu.

Tomó la forma en la que lo vio ese día donde fue asesinado por sus propias manos.

La pared se abrió para darle paso y entró sin ni un ápice de ruido en sus movimientos; mientras la puerta se cerraba toda la habitación se hacía negra, envuelta en una oscuridad que evitaba ver cualquier cosa, haciendo que pareciera un espacio vacío pese a que dentro tuviera objetos.

Solo eran visibles Crim disfrazado de Namazu, el rey “Vagre” y su esposa “Tila”, quienes se lograban ver apenas entre el manto. El Krammell se acercó hacia la pareja con lentos pasos y tomó a la mujer de su cabeza para asesinarla de un solo ataque a la caveza con la espada que manifestó y una mano en su boca, la víctima no hizo ni un ruido evitando que el rey se despertara.

Con esa preparación ya lista, se posicionó cerca de la cama luego de haber ocultado el cadáver de la reina en su ilusión.

La lámpara de los Lightbringes que no fue cambiada junto con el resto de su apariencia emitió su característica luz dorada por orden de Crim lo cual despertó al hombre.

“¿Despierto, mi rey?”

El gobernante se despertó al sentir la luz de la lámpara en son con la voz profunda y desconocida que resonó en su cuarto, y en poco tiempo su cara de sueño cambió a una de horror al ver la persona que estaba delante de él, lo cual fue potenciado por algo que apareció en su mano de repente, y eso era el cuerpo de su esposa, muerto y lleno de sangre en algunas zonas.

Crim se acercó al viejo, que en nada intentó gritar, pero su voz no salía, y en lo que forcejeaba el Lightbringer apareció en un momento delante, viéndolo cara a cara directo a los ojos, y luego de un instante su cara cambió; grandes dientes brotaban de su boca que se estiraba, de donde salía una lengua larga, hasta que se detuvo para volver a su forma “normal” con una sonrisa siniestra.

“Si no deseas que eso pase deme el anillo, o lo quitaré de tu cuerpo cuando te quite la vida.”

Con las manos temblando intentó sacarse el anillo igual al que portaba Crim, solo que su gema era de color púrpura y ligeramente distinta.

“Déjame ayudarlo, mi señor.”

Con un movimiento el brazo del rey desapareció, cayendo al suelo antes de que siquiera pudiera darse cuenta que pasó, pero luego fue tirado al suelo y Crim sacó el anillo de su dedo para ponérselo.

“Usted vendrá conmigo, pero antes, ¿Dónde está el trono?”

Colmado de dolor intentó responder, pero por pensamiento inconsciente terminó imaginándoselo y Crim aprovechó para usar su enlace con el objetivo de sacarlo desde su memoria.

Otra brecha fue abierta, en la que se veía un trono imponente, casi decorativo, y sin impresionarse el Krammell se llevó al rey Sardea consigo para sentarse ahí, lo puso en sus piernas a la vez que usaba una curación para aliviar el brazo que le quitó.

El tiempo pareció eterno, pero cuando parecía que estaba a punto de desmayarse…

“Puedes gritar.”

Con fuerza abrió su mandíbula hasta el punto de que pudo romperla un poco, y de la boca de “Vagre” un grito estrepitoso saltó alertando a todos quienes se encontraban en la fortaleza.

No pasó tiempo hasta que numerosas presencias se acercaran forzando la puerta para entrar y detenerlos, pero fueron recibidos por su compañero muerto Namazu quien parecía a punto de matar al rey de su nación.

O esa impresión fue la que daba.

Tras una leve distorsión en su cuerpo, la apariencia del supuesto estratega cambió a la normal el joven y todos empezaron a gritar, listos para atacarlo, pero sus acciones fueron detenidas antes de que fueran ejecutadas.

“¿Están seguros de que quieren hacer eso?”

Todos se alertaron cuando una pequeña esfera de energía apareció en la mano del Lighbringer, lo que hizo que se detuvieran y marcó en la cara de Crim esa sonrisa malvada que los asustó, excepto a unos.

Entre todos, dos figuras con gran poder dieron unos pasos adelante y se presentaron como “Lax”, y “Amón”; el guerrero más poderoso del reino y el príncipe heredero respectivamente aunque Crim conociese sus nombres.

“Bien, eso está mejor. Si quieren que su señor viva, tendrán que pasar adelante y entregarme pacíficamente sus anillos.”

Los dos dudaron un momento, pero parecía que no tenían otra opción puesto que la seguridad del rey era prioritaria y Crim sabía eso.

Primero se acercó “Lax”, quien lo miró con desprecio puro antes de darle la conocida “Gema Mantón” para posteriormente retirarse.

Luego, pasó el príncipe, pero con este fue distinto, cuando estiró su mano para darle el anillo Crim también lo hizo y lo tomó mirándolo a los ojos.

Dieron un paso atrás en lo que el joven se ponía los dos anillos.

Y…

La cabeza del rey explotó frente a todos, sangre bañó el lugar como si un globo lleno de líquido hubiese estallado.

Nadie logró reaccionar entre toda la sorpresa, y como si estuviera cobrando venganza, el príncipe recibió una herida igual a la de Crim quien antes de desaparecer en un portal le susurró: “No cometas los mismos errores que tu padre.”

De esa manera, se fue del castillo con su objetivo cumplido.

La brecha lo llevó a ese mundo blanco tan familiar, y sin prestar mucha atención disparó esferas de energía como cuchillas que mataron a los dos guardias quienes seguían allí y no pudieron evitar ser asesinados de manera repentina.

Ahí se posó viendo esos anillos en su mano.

Todavía se preguntaba cómo pasó todo eso, y cuando empezó a ver el mundo de esa manera; si hubiera tenido la oportunidad habría asesinado a todos en esa sala pero había una razón para mantener al príncipe vivo, y es que sus ideales eran distintos a los de su padre, no deseaba esa guerra contra los Krammell, o al menos prefería dejar sus diferencias de lado.

Era el correcto para el puesto, no alguien malvado como lo fue su antecesor.

Luego de descansar, creó una última brecha para ir otra vez al castillo Krammell, agotado por crear tantas puertas y usar algunas habilidades avanzó para ver a su rey, pero sus pensamientos no eran amistosos.

“Falta uno.” Dijo para si mismo.

Los presentes en la sala lo vieron expectantes por lo que fue a hacer, y Crim les respondió diciendo que vio en la mente de un guardia, ya las fuerzas Sardea estaban en camino y no podían ser detenidas de ninguna manera.

Solo les quedaba estar ahí esperando la muerte o irse de una vez por todas.

Les explicó a todos su plan, lo que quería hacer y sus riesgos, pero al final, si se quedaban ahí morirían de todas maneras, era mejor tomar el riesgo, pero aun así muchos no quisieron, se negaron siguiendo el pensamiento de Strudel por quedarse ahí como Eclair, quien quería quedarse en su tierra hasta el final, mientras que otros como Caron, la princesa “Cocoa” y reina KrammellVelvet” junto a Melard aceptaban el irse.

La tensión dominó el lugar.

Y aumentó en el momento en que Crim, callado materializó una espada de un solo filo en su mano.

Con dicha arma, se acercó a Strudel, el que le preguntaba por sus acciones.

Con un movimiento de su brazo, lo atacó para asesinarlo, pero fue esquivado por el hombre al verlo venir.

Todos intentaron detenerlo mientras él se quedaba parado, pero era un engaño, al que fueron a parar era una ilusión, y el real.

Estaba en su espalda.

Su cabeza salió volando cuando la espada del caballero pasó por su cuello como si fuese papel mojado siendo atravesado. La mayoría de los que estaban en el lugar se quedaron terriblemente impactados a excepción de Caron y Melard que a la vista de Crim su compañero estaba neutral mientras que el otro tenía una expresión afligida atípica de él pero que ignoró.

Eclair parecía a punto de asesinarlo apuntándolo con su típica lanza.

"Crim... Por el crimen de asesinar a nuestro rey, ¡Te mataré aquí mismo!"

Poniéndose en posición se preparó para atacar a su compañero pero él ni se inmutaba por eso, aunque todos lo rodearan se quedaba estático viéndolos como si nada, no tenía miedo de atacarlo porque sabía que nadie le haría algo.

Porque tenía a alguien de su lado; esa era la princesa Cocoa, que detuvo a Eclair quien era una amiga cercana de atacar al joven por su crimen, y esto era debido a que ella entendió que era la mejor opción irse pero su padre lo impediría, así que Eclair no tuvo otra opción más que obedecer sus palabras todavía mirando a Crim, que solo estaba parado sin decir ni una sola palabra, hasta que con una seña llamó a Melard para que se acercara junto a Caron, a lo que ellos contestaron poniéndose a sus lados.

"Si desean tener posibilidades de supervivencia, vengan conmigo y podrán salvarse de las garras de la muerte."

La princesa, quien tomaría el puesto de su difunto padre dio un paso adelante, y le dijo al resto que la siguieran en esa decisión, haciendo que tanto los nobles como los Lightbringers se unieran para irse aunque unos a regañadientes a la vista de Crim.

Pero había algo más que hacer, antes de irse, Crim ordenó a todos que se llevaran consigo contenedores con un mineral guardado en los almacenes del castillo con el que hacían sus armaduras y otras cosas, por lo que era muy precioso haciendo que fuera una muy buena ofrenda para quienes sean los habitantes del lugar.

Con todos los preparativos hechos, Melard y Crim abrieron una puerta de gran tamaño que conectaba con un paisaje desconocido para varios ahí.

Ese lugar se llamaba Kabocha, y era su destino.

Crim vio como todos se iba por la brecha llevando contenedores llenos con comida y el mineral antes mencionado para ofrecerles. Muchos recuerdos pasaban por su cabeza, toda esa guerra y el dolor que lo empujaron hasta ese punto se hicieron presente de manera vívida hasta que lo llamaron luego de que la reina y su madre presentaran sus respetos al antiguo rey llorando su muerte.

Suspiró el aire frío y pasó por la puerta dejando su antiguo planeta en orden de llegar a un nuevo hogar para su raza.

Pero no para él.

Luego de que los asegurara, iba a separarse de ellos para seguir su propio rumbo, su propio camino siguiendo sus ideales.

No más males, no más personas que lleven a la ruina pensando que lo que hacen está bien.

Solo el equilibrio y nada más.

Al llegar a ese árido territorio les dijo que esperaran todos ahí, tenían que hacer que los habitantes de ese mundo los encontraran, y por eso, empezó a elevar su poder para que fuera fácil, creando un aura como humo blanco que brotaba de su cuerpo haciendo que su presencia fuera muy visible para todos. Por esa acción no pasó mucho hasta que numerosas personas comenzaran a ir hacia ellos para ver que había ahí.

Muchos soldados los rodearon preguntando por sus acciones, a lo que Crim respondió con una sonrisa de oreja a oreja mientras levantaba un poco las manos al igual que sus compañeros, y aunque la reina quien era su representante quiso hablar por ellos, fue él quien terminó siendo el que mediara entre los dos grupos.

"Esperen, soldados Kabochanos, no llegamos a su planeta para buscar una lucha, mi gente y yo queremos ofrecerles un trato a su líder."

Los soldados lo miraron mal por unos instantes e inspeccionaron los contenedores luego de que les avisaran que ahí habrían ofrendas para ellos y luego los guiaron a todos hacia el lugar donde residía el rey de su especie, "Rice", quien poco tiempo atrás obtuvo el trono.

Luego de un rato de viaje, llegaron al lugar en donde se encontraba aquél rey que les mencionaron.

El hombre de baja estatura en comparación a los altos Krammells se paró frente a ellos para inspeccionarlos con afilados ojos, estaba inspeccionando cada centímetro de ellos para medirlos, y al final se detuvo en Crim, a quien miró a los ojos para posteriormente decirle que si lo impresionaba en un duelo demostrando las habilidades de su raza como combatientes.

Él aceptó, y sin pensarlo dos veces se lanzó contra el Kabochano que respondió generando esferas de Ki a su alrededor que empezaron a rotar con él como centro. Crim lo atacó disparando sus balas de succión para desgastarlo pero él las desvió todas con sus manos para luego atacarlo con un puñetazo en su abdomen, que fue evitado cuando apareció en su espalda dejando un remanente, y Rice lo alejó con esas esferas.

Se miraron unos instantes pero nuevamente comenzaron a moverse, Rice disparó una ráfaga de Ki que casi roza al Krammel mientras que el mismo contestó con numerosas balas que al acercarse se dispersaron a su alrededor rodeándolo, el rey bloqueó algunas usando las bolas de Ki que orbitaban en torno a él en conjunto a un movimiento circular como trompo, pero no logró salvarse de todas recibiendo daños leves.

Crim se sorprendió al verlo aparecer delante de él con rapidez para golpear su cabeza, y si bien logró bloquear el derechazo que era lo más letal a su vez recibió daño en su costado por una patada que lo hizo retroceder.

Rice lo miró nuevamente, y dijo que iba a admitirlos en su planeta si lograban convencerlo con algunos beneficios, a lo que el joven le respondió diciéndole qué era ese mineral, sus propiedades conductoras para el Ki y su resistencia tanto como su flexibilidad, además de que les explicó lo que podrían hacer para él, tanto de manera militar como para su raza como tal.

Con las condiciones pactadas, y los representantes en cada ámbito escogidos que en este caso sería Eclair para los militares y Melard para sus relaciones, el trato fue concluido con ventajas para las dos partes.

Mientras que Crim...

Luego de hablarlo con Rice, el rey le dio una habitación para él, o más bien le suministró una cama, comida, mesas y sillas bajo las palabras de que él podría llevárselas, lo cual era cierto, podría guardarlas en su dimensión de bolsillo, por lo que luego de despedirse de Caron quien lo abrazó como si de un hijo se tratara se retiró a ese espacio nuevamente luego de mover todo allí.

Estaba ahí, esa infinita blancura lo rodeaba otra vez, lo abrazaba y lo llenaba.

Ese lugar que antes lo perturbaba ahora se sentía tan cómodo, tan callado y tan reconfortante como si fuese su hogar, un lugar solo para él donde estaba seguro, donde podía pensar claramente.

En sus pensamientos, vio a esa gema azul que fue la primera en tener, la cual al estar en ese lugar brillaba con una luz tenue del mismo azul que la misma, y al concentrarse este brillo se hizo más fuerte.

"¿Qué debería hacer ahora?"

Esa fue su pregunta, una pregunta que no iba a nadie más que para él mismo.

Desde ese momento solo le quedaba vagar, ir a donde sea sin un rumbo específico, pero con una meta en su cabeza; ya no podía dejar que más cosas como esa guerra volvieran a pasar, ya no podía permitir que el equilibrio se rompiese con más conflictos o decisiones que llevaran a la ruina al mundo o solo causaran sufrimiento a las vidas.

Era el deber que él mismo se encargó porque nadie más lo haría, y no importaba cuanto le costara o que tan imposible fuera, seguiría esa idea, ese objetivo hasta la muerte.

Sin importar lo que tuviera que hacer.

Presente

[Reservado para la serie.]

Estilo de combate

Con el tiempo y las experiencias el Krammell ha forjado sus hábitos durante la batalla para adaptarse a la situación que se presentaba ante él, y así dominar a las diferentes amenazas convirtiéndose en un combatiente poderoso a la par de astuto.

El estilo de batalla de Crim solo podría catalogar como el de un embustero, no hay honor en su forma de pelear, ya que usa toda opción que esté a su disposición para debilitar a su rival en una batalla de desgaste y matarlo en cuanto tenga la oportunidad más mínima aprovechando el don que tiene para moverse con gran velocidad mientras ataca a sus enemigos en articulaciones, puntos vitales y zonas débiles que estén a la vista para derrotarlo.

Esta manera de combatir está basada en atacar de forma incesante sin dar tiempo para el descanso al rival, no deja de atacar en ningún momento mientras le sea posible, haciendo uso de sus elevados reflejos, intercalado confusas ilusiones, fintas y ataques de Ki para confundir además de abrumar a quien sea su enemigo entre la tormenta de recursos que utiliza. Y si bien, el campo en donde es más fuerte por términos de habilidades es en las batallas de desgaste para dejar a su oponente sumamente debilitado, tiene una preferencia por decidir el combate en un solo movimiento para no usar su fuerza inútilmente y así reservarla para momentos posteriores en caso de necesitarla, razón por la que lleva en su arsenal numerosas técnicas para dejar incapacitado a su oponente y brindarle oportunidades para rematarlo

Especialidad

Al concentrarse en la velocidad y adaptabilidad, es diestro en el uso de armar tanto como en las artes marciales, por esto, es común verlo alternando entre estilos de armas y lucha cuerpo a cuerpo para adaptarse a la pelea o al entorno en el que se encuentre para aprovechar al máximo sus capacidades. Este estilo de lucha tan movido hizo que naturalmente fuera alguien competente para luchar contras personas lentas y/o de gran tamaño, de las que puede abusar para salir casi ileso haciendo gala de su movilidad para desplazarse a su alrededor, atacando de diversas maneras y con distintas habilidades hasta hacerle caer.

Debilidades

Dentro de todo, Crim no es un ser perfecto para nada y mucho menos todopoderoso, tiene sus fortalezas, pero también sus puntos débiles para compensar todo lo que él tiene.

Una de sus mayores fortalezas, las batallas de desgaste, es a la inversa de las mas grandes debilidades que posee; al ser él un velocista innato tiene la necesidad de no parar de moverse para ejecutar su estilo de combate, evitar ataques, y poder golpear en los puntos débiles, pero hacer esto consume también su fuerza y resistencia poco a poco al igual que sus rivales, solo que en menor medida, aún si gana una batalla, con este método podría significar perder la guerra al encontrarse visiblemente cansado, más si está peleando contra un grupo de personas, ya que se le hará más complicado el esquivar y atacarlos a todos, principalmente por su cuerpo, el cual se ha forjado para ser ágil y flexible, pero lo hace carecer de fuerza pura a comparación de muchos otros combatientes, lo que resulta en una debilidad ante los ataques directos.

Indumentaria
Principal
Objeto Descripción
Armadura de los Lightbringers El equipo defensivo principal para todos los Lightbringer, el cual es una armadura que consta de hombreras, una pechera, pantalones y botas. Todas estas partes están hechas del mismo extraño material que se encuentra casi únicamente en territorio Krammell, que les dota de flexibilidad y ligereza a la par de durabilidad para resistir sus luchas, protegiéndolos de muchos ataques sin sacrificar esa valiosa movilidad para esquivar además de acertar ataques a sus enemigos. Esta armadura generalmente no es en su totalidad visible debido a que se suele usar el manto que les proporcionan a los Lightbringers, y en el caso de Crim, lleva pantalones negros que cubren la parte inferior.
Garras de los Lightbringers Para potenciar sus ataques en las luchas mano a mano, Crim usa unas afiladas y resistentes garras hechas del anteriormente mencionado mineral Krammell tras ser refinado para conseguir una dureza y solidez mayor para crearlas. Estas armas sirven principalmente para ser clavadas en el cuerpo de los rivales de Crim a la hora de lanzar ciertos ataques, además de servir para bloquear los de sus rivales, sin evitar el uso de técnicas a pesar de cubrir sus manos como guantes, por los que suele llevarlos todo el tiempo para defenderse más apropiadamente.
Bufanda Lightbringer De aspecto aparentemente normal, esta bufanda en realidad es un trabajo sumamente resistente para estar hecha de tela, y es proporcionada a los Lightbringer con el fin de brindarles un poco más de protección en contra del frío, además de que es posible detener algún ataque o por lo menos debilitar el impacto lo suficiente como para no recibir tanto daño. Y si bien no es una de sus funciones principales, esta tiene la capacidad de filtrar hasta cierto punto las toxinas en el aire para evitar ser dañado por algo así lo cual la hace muy útil para varias situaciones que Crim puede afrontar.
Alternativa
Objeto Descripción
Armadura Ceremonial Otorgada a Crim cuando era más joven por el logro de asesinar a un comandante enemigo durante una batalla, pero eso no significa que sea solo decorativa; esta cromada armadura es construida del mismo material que la usada por él habitualmente, pero al ser más cargada es también más pesada y con menos movilidad a cambio de una protección mayor a los ataques y que es usada en conjunto con su lámpara de Lightbringer además de las garras que le entregaron a la vez que su armadura.
Garras Krammell Reales Como el arma insignia de esta raza, las Garras Reales son un equipamiento otorgado a guerreros de alto calibre en su reino, o personas que han realizado grandes logros para ayudar a los Krammells como un agradecimiento o para demostrar el estatus. Pero al igual que las ofrecidas a los Lightbringers estas tienen funcionalidades como un medio potente de ataque, pueden provocar graves heridas con sus filosas puntas y pesada estructura para el tipo de arma que es, lo cual a su vez lleva a Crim a no usarlas con frecuencia por su forma de luchar.

Habilidades

Habilidades básicas

Velocidad aumenta: Tras años de entrenamiento y muchas situaciones peligrosas que han requerido de ir a toda prisa para asegurar su supervivencia Crim ha logrado obtener una velocidad de vértigo que le permite moverse por todo el lugar más rápido de lo que muchas personas podrían percibir.

Vuelo con Ki: Haciendo uso de esta energía Crim puede desplazarse por los aires con total libertad.

Técnicas de Ki: Capacidad para expulsar el Ki para lanzarlo en distintas formas de forma ofensiva o forma utilitaria.

Percepción del Ki: Habilidad básica que permite detectar la energía de otros seres vivos o cosas sin necesidad de un aparato especializado, ni cualquier otro tipo de ayuda. Al ser un Krammell su percepción es relativamente mayor a la media de guerreros, por lo que se le hace más fácil el percibir a un ser viviente.

Control del Ki: Crim puede manipular el Ki para poder moverlo a voluntad incluso luego de haberlo expulsado para así dirigir a sus ataques hacia la dirección deseada, o activarlas en caso de necesitarse algún tipo de reacción para su utilización.

Regeneración potenciada: Los Krammells generalmente tienen la característica de poder sanar sus heridas rápidamente, y Crim no es la excepción a la regla; este rasgo le permite sanarse con una rapidez notable, incluso dentro de los mismos miembros de dicha raza, pero sin ignorar la restricción de tener que consumir calorías y nutrientes de su cuerpo para lograr recuperarse con esta velocidad.

Amplificación de sentidos: Al igual que su sensibilidad al poder de otros, sus 5 sentidos son bastante agudos en general, lo que le proporciona distintas ventajas en su vida, a la vez que manifiesta en él un desagrado a los olores fuertes o el ruido excesivo.

Magia

Los Krammells después del Ki dominaron el uso de la magia para poder estar por encima de las demás razas, y a medida que se adentraban en esta le encontraron muchas formas, y todo este conocimiento ha sido esparcido en mayor o menor medida entre las generaciones que siguieron, esto se aplica también a Crim, que a pesar de su incapacidad de manifestarla en algo demasiado grande sin la preparación adecuada aprendió a usar algunas de las variaciones que sus predecesores idearon o les enseñaron.

Habilidad Descripción
Barrera Escudo esférico básico de color celeste semitransparente con el objetivo de bloquear ataque exteriores para evitar recibir daño.

Al realizar esta técnica las personas, objetos y proyectiles a su alrededor serán expulsados al momento a menos que estos se resistan. Tanto para bloquear ataques poderosos sin que se rompa como para mantenerla luego de haber recibido daños se le deberá suministrar energía. No puede moverse de lugar con el lanzador, en cambio este podrá atravesarla libremente más no los demás aunque el oxígeno si pueda entrar.

Sanación básica Habilidad proyectada desde las palmas que sirve para sanar o cicatrizar heridas alrededor de tres veces más rápido respecto a lo normal, con la desventaja de que no puede ser usada en combates al menos en el caso de Crim debido a que nunca ha sido diestro en el uso de esta herramienta y necesita concentrarse bastante en ella para mantenerla incluso si su coste es bajo, por lo que suele usarla luego de una pelea para recuperarse hasta cierto punto, aunque con el tiempo aprendió que si se oculta por el suficiente tiempo puede usarla mientras sus adversarios lo encuentran, lo cual le da una cierta ventaja.
Telekinesis Usada por los Krammells para distintas estrategias grupales, es una de las primeras técnicas que Crim aprendió a usar en su labor dentro del ejército, y permite mover objetos o personas sin la necesidad de hacer contacto con ellos, la cantidad de peso que puede levantar es proporcional a la distancia en la que se encuentra su objetivo, siendo la distancia máxima unos 87 metros, y el peso límite 95kg, pero también puede redireccionar ataques como ráfagas de Ki y similares, con el limitante de que a más potencia, más se le complicará.

No es tan usada por él gracias a que tiene otros medios para hacerlo, pero aún así se le puede encontrar otros usos, siendo que también puede restringir el movimiento de alguien, moverlo hacia una zona para ejecutar alguna técnica o solo para posicionarse mejor en combate

Rayo de calor Parecido a las normales habilidades con Ki, es una magia bastante conocida en su raza que permite lanzar desde sus palmas un rayo de tamaño variable a altas temperaturas, que tiene diferentes usos tanto ofensivos como utilitarios, tales como; el generar cortinas de humo al disparar un concentrado al agua evaporándola, haciendo fuego al entrar en contacto con un material que pueda generar combustión, o disparándolo hacia sus enemigos para hacerles quemaduras o daños a la vista.
Reanimación Al inyectar una pequeña porción de su Ki en un cuerpo que ya ha muerto, puede hacer que vuelva a moverse una vez más para servirlo obedeciendo sus ordenes y peleando por él, pero generalmente en este estado reanimado suelen ser más lentos e incapaces de usar todo el poder que antes poseían estando vivos y conscientes, siendo que el poder utilizable para el cadáver varía según su estado de descomposición y si son destruidos o ha pasado demasiado tiempo el control se liberará.

Al hacer uso de sus cadenas, Crim puede moverlos a voluntad haciendo que se coordinen mejor mejorando así su efectividad sin ningún coste sin contar la concentración que requiere el estar controlando sus acciones de manera precisa. A su vez, tiene la capacidad de usar la reanimación en cadáveres a través de las cadenas para no sobreexponerse.

Enlace total Al concentrarse en uno o más objetivos puede adentrarse en sus mentes para ver sus recuerdos libremente como si fueran de él mismo, o para compartir su conocimientos con las personas implicadas sin la necesidad de palabras o gestos, al hacer esto se facilita el flujo y la recolección de información, cosa que es fundamental para Crim, siendo que si obtiene la imagen de algún lugar exacto de la mente en otra persona puede hacer uso de sus portales para moverse ahí en caso de que la situación lo amerite.

Al enlazarse a un muerto que ha sido reanimado por él es posible ver las memorias de este con total libertad, mirar cada parte de su vida, sus experiencias y obtener su conocimientos en un instante, por lo que si mata a alguien podrá tomar información de lo almacenado en su cerebro.

Control terráqueo Habilidad que brinda un control limitado sobre el entorno, al manipular la tierra y rocas que se encuentren alrededor para diversos fines tales como: La creación de estructuras tanto defensivas como ofensivas, manifestando del sueño refugios para el resguardo, o picos y pilares para atacar al rival, desprender el suelo, separarlo, debilitarlo o agrietarlo así como moldear su forma para la conveniencia del Lightbringer.

Al solo poder usar lo que ya está previamente creado, no se puede crear cosas de la nada , haciendo de esta una habilidad inútil o muy dificultosa de utilizar en combates aéreos donde no está cerca de la tierra firme.

Manifestar arma Una técnica de uso estrictamente militar entre los Krammells que consiste en crear un arma adaptada al usuario para cubrir sus necesidades, en el caso de Crim esta es llamada "Filo de la noche", arma que se ve como una espada hecha únicamente de un solo metal, la cual solo posee un filo con afilados dientes en su parte inferior, que conecta con el área de la empuñadura; es usada por el Krammell como un medio adicional de ataque y defensa, con el propósito de ganar la mayor adaptabilidad al tipo de pelea en la que se encuentre.
Cambio de realidad Crim, tras haber adquirido un cierto nivel de conocimiento sobre la mente además de como jugar con ella y tras mucha práctica ha aprendido a manifestar diversos tipos de espejismos, ilusiones y otros trucos que confunden los sentidos de sus rivales de distintas maneras y se presentan en dos formas; en la primera de esta simplemente crea en el espacio algo irreal que imita lo deseado por él, esto incluye el manipular su apariencia, la de otras personas o cosas y otros tantos usos. Mientras que por el otro lado están las que alteran el cerebro del rival para hacerle percibir cosas que no están ahí llegando a darle una ilimitada cantidad de opciones en cuanto a que hacer, pero en cualquiera de los casos nadie puede interactuar con estas al estar realmente en ese espacio, solo es eso, una ilusión.

Esta técnica no solo crea cosas estáticas o preprogramadas, puede alterarlas como quiera para que cambien su forma o cualidad, que se muevan en el espacio o que se distorsionen, por lo que puede tener gran libertad a la hora de decidir que harán y como las usará.

Forma de Sombra Una de sus técnicas más usadas desde que la aprendió, y es únicamente debido a la conveniencia que esta aporta de distintas maneras; al activarla puede mezclarse con las sombras a su alrededor para hacerse imperceptible e intocable, con esto puede esquivar ataques, infiltrarse, moverse de un lugar a otro moviéndose en la oscuridad sin ser percibido. Y aunque ciertamente no pueda usar esta técnica para atacar de manera directa a sus enemigos, puede salir y entrar en ellas rápidamente para golpear a sus enemigos de forma unilateral sin que ellos puedan reaccionar a tiempo responder al daño que les cause, y obteniendo con ello más ventaja en pelea.
Serpiente Rastreadora Usada principalmente para detectar a otras personas sin exponerse, esta serpiente es creada desde sus manos para ir a donde Crim quiera, permitiéndole saber todo lo que pasa alrededor del "animal" sin casi posibilidades de ser descubierto, por causa de que la misma puede camuflarse cambiando sus colores, o volviéndose invisible, además de tener una apariencia igual a la de una serpiente regular de buen tamaño.

Una vez que la serpiente haya encontrado algo o alguien de su interés, podrá vigilarlo aprovechando sus habilidades de ocultación, devolverse, ir a otra dirección, o si Crim lo desea, se lanzará hacia una persona o animal con sus colmillos para clavarse, consumiéndose para causar una descarga llena de dolor en el cuerpo de la víctima e inmovilizarlo temporalmente.

Habitación Contigua Como si fuera a crear una Brecha para trasladarse a otro sitio, Crim crea una puerta la cual él y otras personas pueden traspasar con el fin de moverse a un lugar distinto al mundo en que se encuentra, una dimensión con nada que la llene más que las cosas llevadas por el mismo Crim antes, y donde no hay ningún ruido, movimiento o final. Una de las ventajas de esta habilidad es que puede acceder en cualquier momento y lugar a ese vacío, que ahora usa como base para refugiarse, y en el cual tiene diversas cosas que ha conseguido, por lo que puede llamarle tanto su casa, como su lugar seguro para escapar cuando lo desee, por esto, rara vez deja que otra persona entre y lo mantiene como un secreto.

Pero lo más impresionante del lugar es que ya dentro del lugar, adquiere una facilidad mucho mayor para abrir grietas con las que moverse, expandiendo el tiempo en que puede mantenerlas, el tamaño de la puerta, y lo más destacable es que reduce de manera significativa el desgaste que requiere el usarla, por lo que podrá crear otra en un menor tiempo.

Camino Artificial Con sus dedos, dibuja un círculo en la superficie de cualquier muro o obstáculo, el cual comienza a brillar para revelar la zona ubicada tras la pared durante alrededor de 20 segundos, tiempo en el cual Crim puede atravesar el círculo para moverse a través de espacio con total naturalidad al igual que con la brecha.

El camino tiene la limitación de que solo puede traspasar hasta 25 metros máximos, lo cual evita que pueda moverse a través de grandes extensiones como montañas que se atraviesen en un momento, pero no le quita la gran efectividad que tiene tanto para entrar a un lugar como para escapar con seguridad.

Brecha Temporal A pesar de su incapacidad para mantener una brecha normal por cantidades de tiempo extensas, con el poder del Fragmento Krammell puede crear portales de tamaños variados sin llegar a ser muy grandes por un corto plazo, y solo dentro de un rango de alrededor de 80 metros, por lo que está bastante limitado a donde puede enviar lo que sea que por pase, pero debido a que es fácil crearlos también puede tener muchos usos, solo que esta característica de que no pueden mantenerse por un tiempo prolongado lo obliga a ser preciso con lo que quiere hacer al usar esta habilidad.

Habilidades naturales

Los objetos que posee representan una gran parte de su potencial de pelea, pero sus habilidades propias no se quedan atrás en efectividad en lo más mínimo, dando como resultado que sea un luchador flexible y con un gran arsenal en mano en casi cada ocasión por su tendencia a combinar el Ki y magia.

Habilidad Descripción
Red de Destrucción Tras unos instantes de canalización para acumular el Ki, Crim puede desatar desde sus palmas esferas de energía como globos que vagan por el área moviéndose constantemente, estas mantienen un pequeño enlace, que le otorga la propiedad de generar una explosión acompañada de una pequeña onda expansiva al contacto con una persona, objeto, u otras esfera, el enlace previamente mencionado actúa como un detonante, cuando alguien usa Ki cerca este se activará, al explotar una esfera, la onda expansiva detonará el resto haciéndolo peligroso para aliados y enemigos, pero Crim puede escapar ocultándose en una sombra.
Misiles intermitentes Dentro de sus manos crea grandes cantidades de pequeñas esferas de Ki que lanzará tal y como un ataque normal hacia su enemigo, pero cuando estén a punto de golpearlo o ser destruidas de alguna manera, los misiles se trasladarán de forma instantánea a otro lugar de entre 5 y 8 metros alrededor del objetivo para desorientarlo y así golpear en puntos débiles o áreas desprotegidas siendo que muchos se saldrán de su rango de visión o al estar dispersos se complicará el protegerse adecuadamente.
Distorsión En base a la "Brecha espacial" que su raza ha dominado ya, Crim ideó habilidad que le permite trasladarse de un lugar a otro instantáneamente pero tiene un límite claro, el cual es el rango de visión, si se excede esta área se empezará a consumir energía en base a la distancia recorrida respecto al área normal, pero al no tener visión de donde llegará si supera esta zona se arriesga a aparecer en un lugar inconveniente para él.
Miasma Corrosivo Desde su cuerpo, Crim puede manifestar una especie de niebla cuyo efecto hace que los sentidos de quien mantenga contacto directo poco a poco se confundan, dificultando el uso efectivo del Ki, y generando grandes causados por quemaduras que pueden aparecer desde la piel, hasta dentro del propio cuerpo en caso de inhalarse.
Balas de Succión De las habilidades más usadas por Crim debido a su bajo consumo al lado de su efectivida: Consiste en usar su magia para modificar el Ki y así puede disparar balas de energía semejantes a perdigones, que de por si no tienen la capacidad de causar tanto daño por si solos, pero tienen la característica de pegarse a las personas para quemar gradualmente toda su fuerza, causando debilidad en ellos; si una persona se ve expuesta demasiado tiempo podría ocasionar que no pueda moverse siquiera

Normalmente los lanza en forma de balas, pero puede usarlos en distintas formas, un rayo, una onda, o una gran esfera, pero él lo prefiere de esta forma debido a que es más eficiente.

Esfera Vórtice Con una de sus dos manos Crim canaliza una esfera de Ki que actúa como las antes mencionadas balas, al al momento de lanzarse va robando la energía en el ambiente y seres vivientes alrededor para crecer en tamaño, velocidad y potencia arrasando con todo lo que esté en su camino, pero a la inversa más inestable conforme va creciendo en poder, al impactar contra una persona también toma la fuerza de esta al menos que explote o la deshagan para detenerla, de otra manera seguirá adelante o a la dirección deseada por el Lightbringer.
Feedback Haciendo uso de las cadenas de control, Crim puede restringir el movimiento de sus rivales atándolos con estas para mantenerlos al margen y así facilitar ciertas cosas, al lograrlo, tiene la capacidad de transmitir el mismo efecto causado por las balas de succión para drenar la energía de quien se encuentre atrapado por las cadenas, debilitando al oponente y fortaleciéndose a sí mismo, reponiéndose un poco para seguir el combate con la energía que haya logrado robar.
Cadena de Asolación Para realizar esta técnica, Crim primero debe lanzar una bala de Ki desde su mano, que por donde pase irá dejando una especie de estela por donde pase y se seguirá estirando hasta que se le acaben las fuerzas a Crim o solo desee pararla para que llegue hasta donde quiere. Luego, para terminar él podrá tirar de ella para hacer que se active, estallando más fuerte mientras más área haya recorrido, y en consecuencia expandiendo el radio que afectará con su explosión, junto al miasma con las mismas propiedades que el producido por este Krammell.

Si el Lightbringer se decide a lanzar varias de estas estelas, puede hacer que cubran el lugar como una trampa de hilos en caso de ser un área cerrada, con el fin de dificultar la movilidad del enemigo, si este llegara a chocar con una o el mismo Crim la activara llenará el lugar en una explosión y el letal miasma que los quemarán.

Palmada Rúnica La técnica de mano a mano más usada por el Krammell, la cual consiste en golpear con la palma de su mano el cuerpo del enemigo para generar una onda de Ki que se expandirá por el cuerpo causando daños internos variables y debilitando la postura del oponente lo suficiente para usar el Feedback en él o cualquier otra acción que requiera en el momento como una cadena de ataques. El daño causado por la palmada puede variar enormemente; por lo general se siente como el golpe de un arma contundente similar a una maza pequeña, pero en base a la protección del objetivo y donde ataque puede incluso romper huesos o causar daños a los órganos.

Al usar esta técnica tiene la posibilidad de manifestar una especie de runa en el cuerpo mientras haya impactado con éxito, la marca puede ser activada a voluntad por él en cualquier momento mientras esté vigente para liberar un choque similar al de la palmada misma, pero si así lo quiere puede acumularlas para hacer que se activen todas a la vez.

Círculo de Calamidad Con cierto grado de preparación, Crim puede generar marcas en el suelo para conformar un círculo que rodeará a sus enemigos, este círculo se quedará inactivo por un tiempo, pero luego del paso de unos momentos esas marcas brillarán cada vez más, hasta que al final, el interior de esta forma emitirá una luz que debilitará a quienes lo atraviesen, haciendo además que un dolor intenso recorra su cuerpo hasta que caigan o se salgan del lugar para no seguir sufriendo sus letales efectos. El Lightbringer puede usar sus cadenas, su nombre, u otras técnicas para evitar el escape de quienes quiera lastimar, así como aumentar el daño de forma visible.

Habilidades Otorgadas

Durante sus pocos años de vida Crim se ha hecho con distintos artefactos que le han otorgado una variedad de habilidades y ventajas que puede aprovechar tanto en combate como en términos más generales.

Objetos
Generales
Objeto Descripción
Farol de visión verdadera La lámpara que cuelga de su mano izquierda no está solo de adorno ni es de cerca una lampara normal, en absoluto, la luz dorada que emite si el usuario la enciende revela todo lo que se oculta de sus ojos, el brillo producido le da visión total de todo lo que ahí se encuentre, siente todo lo que toca como si fuera su propia piel. Y su única desventaja es que su luz, así como ayuda a saber lo que pasa alrededor a la vez revela la ubicación mientras esté en uso al ser algo tan fácilmente notable

El poseedor de la lampara puede ajustar a voluntad la intensidad de la llama o apagar esta si es necesario, al no ser una flama normal no necesita combustible o algún medio para encenderla, solo la voluntad de quien la lleve.

Manto de la niebla El manto que siempre lleva consigo a casi todo lugar le permite crear un camuflaje para evitar ser observado por las personas que él quiera que no lo vean, es un objeto muy preciado por Crim siendo que lo ha acompañado durante tanto y este absorbe una porción de la energía de los ataques y es ciertamente bastante resistente, cosa que para él es indispensable debido a que de por si es bastante vulnerable a los ataques de más alta escala además de servir como un abrigo normal para el frío.
Anillos Akáshicos
Objeto Descripción Imagen
Anillo de la contención Gyada La gema anaranjada incrustada en el anillo que tiene en su dedo índice tiene la cualidad de poder drenar la energía en cualquiera de sus formas al ser activado como una aspiradora, con esto puede tanto absorber el Ki de su portador, como los ataques lanzados hacia su dirección para contenerlos dentro del cristal, siendo posible usarlo en tiempos posteriores para distintas utilizaciones, devolverlo en un ataque igual o más potente se haya atrevido a amenazarlo entre otras tantas cosas. La cantidad de energía que puede contener evidentemente no es infinita pero el tiempo que puede permanecer dentro sí lo es, y si llegara a drenar una cantidad de Ki mayor al límite sufrirá una penalización.
Gyada 1.png
Anillo de la Traslación Krammell El anillo con gema azul en su meñique tiene la habilidad de permitir a quien lo porte el usar ese portal que los Krammells poseen, y si su usuario es miembro de dicha raza, tiene la característica de potenciar este poder ya existente a un nivel nunca antes visto. Y aunque no elimina sus limitantes normales, fortalece sus capacidades, haciendo que los portales puedan llevarlo a puntos cuyo acceso no sería posible para otros; tales como otras líneas de tiempo, realidades, y hasta universos alternativos, aumentando cada vez más el desgaste que supone para él, en concordancia a donde quiere ir mientras sea por encima de las capacidades normales de la brecha.
Krammell 1.png
Anillo del Poder Mantón El anillo de la gema color rojo que lleva en su dedo cordial le brinda el poder de aumentar tanto su fuerza, resistencia como su agilidad a un nivel notoriamente mayor en relación a su estado base, con el coste de nublar su mente, evitando que pueda idear estrategias tan elaboradas sin pensarlo más de lo normal, pero todavía conservando en gran parte su raciocinio gracias a su mente fría y acostumbrada a estímulos negativos. Para mantener este estado debe estar enviando de manera constante energía al anillo, siendo esta la razón por la cual es complicado mantenerlo por demasiado tiempo, sin contar el desgaste físico descomunal que provoca tras su prolongado uso.
Manton 1.png
Anillo del Control Arahi Por último, en su dedo anular tiene un anillo de color purpura, con el cual puede manifestar cadenas, invisibles a ojos de sus enemigos e intangibles a menos que lo desee, que aparecen desde cualquier parte del área circundante que pueden atrapar a personas y cualquier otro tipo de ser vivo, controlando sus voluntades en tanto estén en un estado de debilidad mental o sean impotentes ante el poder del invocador que en este caso es Crim. Este poder a pesar de sus muchas limitaciones que restringen su libertad no evita que pueda controlar con suma facilidad a personas impotentes ante el poder que las cadenas poseen, tanto por estar en mal estado como por debilidad propia que asegura la efectividad de la técnica.
Arahi 1.png

Curiosidades

Durante la creación de este personaje tuve varias fuentes de inspiración que me ayudaron a hacer de él lo que es ahora, pequeños detalles que aunque carentes de importancia real no quitan el pequeño peso que tienen o lo curiosos que son.

  1. Todas las razas en el planeta Gishiri tienen nombres de cosas saladas, el mismo nombre del planeta significa directamente Sal, a excepción de los Krammells cuyos nombres son cosas dulces haciendo referencia a que están solos, que son distintos.
  2. Como mencioné en el apartado de Concepto y creación anteriormente iba a ser una especie de ingeniero, y sin contar que planeaba hacerlo mujer, también sus objetivos eran totalmente distintos, ya que iba a ser un villano, alguien puramente malo.
  3. Si bien el nombre de su hermana puede parecer normal, y ciertamente lo es, no es que no haga referencia a nada, su nombre es sacado de las galletas del mismo nombre
  4. Los nombres que poseían las 4 razas que ayudaron a los Krammells significan "Maní" en 4 idiomas del traductor.
  5. El capítulo de la historia "La caída" hace referencia a World of Warcraft Wrath: of the Lich King, en el cual por derrotar al jefe más poderoso de la expansión en una dificultad específica obtienes un logro llamado de la misma manera, y se decidió ponerle este título por el hecho de que justamente dicho jefe era un rey que estaba azotando al mundo con su ejército, cosa que pasa de forma similar en la historia de Crim con los Krammells y Sardea.
  6. La armadura alterna de Crim en principio fue creada como una especie de broma, y el concepto de esta protección nació tras pensar en un diseño distinto de Crim, influenciado por un concepto que se pensó alguna vez del Krammell siendo el rey de su gente. De la misma manera, el traje que recibió y ahora tiene en principio no entraba dentro de su canon, pero para no desperdiciar la imagen fue incluido en la historia

Galería

Original Soundtrack

Agradecimientos especiales

Artistas

  • A mi pareja Nex, quien me hizo las imágenes que tienen los Anillos Akáshicos, además de entregarme la hermosa imagen que ahora está en el infobox, y el logo de este mismo.
  • Le agradezco al usuario Saail por ayudarme en la creación de la primera imagen de Crim prácticamente sin coste. Y el dibujo de Crim con traje de gala para los GFA 2021. (Pagaré algún día con lo que pueda)
  • A Rhodex por darme la versión South Park de este personaje en tan poco tiempo.
  • A mi primo Dark Phantom por darme el audio que puedes oír arriba, que es su OST principal.
  • Cif, que me dio el Chibi de Crim prácticamente de la noche a la mañana, además de que me regaló el dibujo de Crim con gorro en mi cumpleaños.
  • También a Nem que fue la persona que me hizo los fondos para los antes mencionados Anillos.

Artículo

  • Nex Una vez más, por carrearme con la estética del artículo, dándome otros encabezados, ayudándome con otro estilo de letra para estos, la nueva y (Muy) mejorada infobox, en fin, me ayudó mucho en lo visual y eso.
  • Speedy por ayudarme con la tabla, y no, no la pongo aquí por darme dinero (?
  • Saail que aparte de la primera imagen, me ayudó con ciertas cosas en cuanto a la estructuración entre otras ideas.
  • Nem otra vez, que tuvo el gran logro de poder leerse toda la historia de Crim completa de una sola vez, dándome luego sus opiniones y además de proporcionarme el nombre para los Lightbrigers.
  • Blade por leerse varias técnicas para darme nombres geniales, opiniones, ayudarme con algunos errores, etc.
  • Trivago quien se leyó dos artículos de mis técnicas para darme algún consejo o idea.
  • Kyomist, que además de ayudarme en el transcurso del TK con mi artículo, también me regaló los encabezados, me ayudó en su organización, entre otras cosas
  • A Cat por leerse muuchas cosas que he escrito a lo largo de la creación del artículo y darme numerosas opiniones. Gracias a todos por darme su apoyo, lo agradezco.
Y felicidades a ti por poder llegar hasta aquí (?

  1. Tercer puesto de la 2º Metro League.
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