Dragon Ball Fanon Wiki
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Capitulo 1: Los aprendices

Dotokuteki nai C
Información:
Serie Dragon Ball DN
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Número N° 1
Siguiente Capitulo 2: Escapando
Saga Saga de la distancia



El orgulloso guerrero Saiyajin habia sobrevivido a la dura batalla, gracias a los enormes esfuerzos de su amigo y rival. Pero ahora el habia marchado para siempre, junto con las esferas del dragón.

Vegeta: Kakarotto... *Dijo en voz baja* Otra vez me salvaste la vida... *Apreto los puños con rabia*

Todos se habian ido ya del campo de batalla. La tierra habia sido salvada y se avecinaba un largo periodo de paz. Sin embargo, aun quedaba alguien mas con Vegeta en aquel lugar. El los reconocio, eran su propio hijo y la nieta de Kakarotto.

Pan: Oye, Trunks... ¿Sera cierto que las esferas del dragon han desaparecido de la tierra? *Pregunto sin animos. Estaba triste por la partida de su abuelo*

Trunks: Si lo piensas bien, solo nos estan poniendo a prueba. *El se encontraba mas feliz y tranquilo* Shenlong quiere que luchemos con nuestras propias fuerzas y que defendamos la tierra sin depender de nadie. *Toma una pausa* Y cuando vean lo que hemos logrado, seguramente las esferas del dragon regresaran a nuestro lado.

Pan: ¡Si, tienes razon! *Las palabras de su amigo le levantaron los animos* ¡Lucharemos duro!

Trunks: Asi es. Es hora de irnos, Pan. *Corrio un par de metros y levanto vuelo*

Pan estaba por hacer lo mismo, pero encontro tiradas en el suelo unas ropas rotas. Pan se agacho y las levanto. Era el gi azul de su abuelo.

Pan: ¿Que es esto? *Miro las prendas harapientas con curiosidad* Vi que mi abuelito se fue con Shenlong y traia su traje puesto. *Intentaba comprender la situacion, pero con su mente de niña no lo lograba*

Vegeta: Sera mejor que guardes eso con cariño, Pan. *El ya sabia que estaba sucediendo. Sabia que su rival habia muerto por defender la tierra y por eso se habia ido con Shenlong*

Pan: ¿Que? *Ella seguia sin comprenderlo. Y quizas fuera lo mejor*

Vegeta se fue volando, en direccion opuesta a la que habia tomado su hijo. Su hogar estaba a salvo, pero a un precio muy alto. ¿Que haria ahora sin un rival al que superar?

Sin duda, el orgulloso guerrero tendria tiempo para contestar este interrogante. La amenaza final habia sido erradicada y la tierra estaba en paz. Quizas fuera una paz temporal, pero paz al fin y al cabo.


Los años pasaron, y esta paz perduro. Con el tiempo, la humanidad probo que era capaz de defender la tierra, y las esferas del dragon regresaron. Sin embargo, todos los heroes de antaño ya habian fallecido hace mucho tiempo. Bueno... quizas no todos.

Roshi: Ujujujuju, como me gustan estas chicas. *Paso la pagina a su revista*

Urigame: Maestro Roshi, usted nunca va a cambiar. *Le repitio la tortuga de mar como siempre hacia. No importa que pasaran los años, Mutenroshi nunca iba a cambiar*

Roshi: Soy lo suficientemente viejo como para hacer lo que me de la gana. *Arroja la revista por la ventana de la Kame House* ¿Donde estan los niños?

Urigame: Se fueron de nuevo a la ciudad. *La tortuga suspiro* Querian irse a comprar mas manga.

Roshi: Hm, solo espero que no causen problemas... *Se quedo pensativo*


Era un dia tranquilo en Satan City. La gente vivia su vida sin preocupaciones y todo salia como tenia que salir. Se podia decir que era un dia normal y corriente.

Y la misma situacion se daba en el banco Satan. Como siempre, habian largas filas frente a las cajas para retirar dinero. Era bastante aburrido y tedioso pertenecer a esas filas, pero por el salario uno es capaz de hacer las cosas mas aburridas y tediosas.

Fue entonces cuando la puerta de entrada sucumbio ante una formacion solida hecha de hielo, la cual invadio el suelo del banco en forma de estalagmitas. Afortunadamente nadie salio herido, pero todos los presentes quedaron paralizados y atonitos ante la situacion que se desarrollaba.

Por la entrada destruida ingreso un chico, de unos diez años probablemente. Tenia los cabellos muy cortos, casi rapados, y su mirada era fria como el hielo que el mismo habia creado. Vestia con un gi naranja, atado con un cinturon negro a la altura de la cintura. En la espalda se veia el legendario simbolo de la tortuga. Tambien llevaba muñequeras negras y unos zapatos negros como unico calzado.

El niño camino hacia una de las cajas tranquilo, mientras los que estaban cerca de el corrian y se ocultaban. Una vez que se hallo en frente de la caja, el chico la perforo con un simple puñetazo, y extrajo una buena cantidad de dinero. Luego salio del banco con la misma tranquilidad con la que entro.

Chico: Y el gran Kori lo volvio a hacer. *Se dice a si mismo mientras sonrie. Estaba orgulloso de lo que habia hecho, aunque claramente estuviera mal*

Afuera lo esperaba otro chico, de la misma edad, vestido igual que el. Sin embargo, el tenia un peinado diferente. Un cabello muy negro, con dos largos mechones cayendole en la frente y otros tres en la parte superior de su cabeza, el cabello de un saiyajin. Estaba cruzado de brazos, y su mirada era reprobatoria.

Kori: ¿Por que me miras asi, Kento? *Le incomodaba mucho la mirada de su amigo*

Kento: Sabes que robar esta mal, ya nos lo dijo el maestro Roshi. *Señalo el banco con el dedo indice de la mano derecha* Ve a devolver ese dinero ahora, y pide disculpas.

Kori: P-Pero... ¡Este dinero era para comprar manga!

Kento: ¿En serio? *Su expresion cambio por completo* Pues, no es mucho dinero igualmente. No creo que vayan a extrañarlo.

Y asi fue como los dos aprendices del viejo Mutenroshi salieron corriendo de la escena del crimen. Eran niños de buen corazon, siempre con intenciones buenas. Pero a veces los metodos que utilizaban no eran los mas buenos. Y esto no era porque fueran malvados, sino porque su inocencia aun no los dejaba diferenciar el bien del mal.

Al salir de la tienda de manga, ya no tenian ni un centavo. Sin embargo, como siempre, habian comprado una cantidad exagerada de tomos y mas tomos, los cuales cargaban casi sin esfuerzo.

Kento: ¿Otra vez compraste los mangas de siempre? *Le pregunta curioso mientras miraba el camino con dificultad para no tropezar*

Kori: No, esta vez compre ademas un manga nuevo. Creo que se llama Fairy Tail, es el que esta arriba de todo.

Kento: ¿Y sabes de que se trata? *Siempre hacia la misma pregunta cuando Kori compraba un manga nuevo*

Kori: Ni idea, pero espero que este bueno. *Y en efecto, el siempre respondia eso*


Roshi: ¡Tienen que seguir entrenando muy duro! Sino nunca dominaran a la perfeccion el Kame Hame Ha.

Los dos chicos entrenaban con todas sus fuerzas, pero aun no podian dominar la legendaria tecnica de Roshi. Kento llegaba a lanzar una rafaga, pero esta era diminuta y no causaba el mas minimo daño. Y Kori ni siquiera podia lograr eso. El manejo del Ki no era lo suyo, pero llegaba a compensar esta desventaja con su gran dominio del hielo.

Kento: Estoy... exhausto... no puedo mas... *Se tiro al suelo sin fuerzas*

Kori: Maldicion. ¡Aun no logro hacer un Kame Hame Ha! *Se enfurecio, pero la mano que su maestro poso en su hombro lo calmo*

Roshi: Tranquilos, tampoco espero que aprendan la tecnica tan rapido. Todos tienen su ritmo para aprender una tecnica, y no hay que apresurarlo. *Se ajusto sus gafas de sol* Apenas es el segundo dia que entrenan esta tecnica, aun les falta mucho entrenamiento arduo por realizar.

Kori: ¿A usted cuanto tiempo le tomo aprender el Kame Hame Ha?

Roshi: Cincuenta años. *Rio un poco*

Kento y Kori: ¡¡¡¿¿¿CIN-CINCUENTA AÑOS???!!! *Dijeron los dos al unisono. Sin duda no podian creerlo*

Roshi: Si, fue muy dificil. Aun tengo recuerdos de esos dias, aunque fueron hace muchisimos años ya. *Se quedo pensando*


La capsula Saiyajin impacto contra el paramo nocturno. No habia nadie en la zona que pudiera presenciar aquel hecho, que sin duda acabaria con la paz que tanto tiempo habia perdurado. Aquel dispositivo extraterrestre se abrio, dejando salir a su ocupante. En la oscuridad de la noche solo se divisaba una sombra.

Saiyajin: Si... este planeta esta rebosante de vida. *Enciende su scouter* Hmm, no hay poderes grandes en la zona... *El scouter suena* Oh, ya encontre dos. Son escoria, pero comparados a los demas habitantes de este patetico planeta son los que mas destacan. *Comenzo a levitar en el aire, para luego volar a toda velocidad* ¡Una vez que haya destruido esta roca mugrosa, demostrare a los demas lo que valgo!

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